Archivo de la categoría ‘Noticias’

El narcotráfico se ha convertido, en los últimos años, en el principal flagelo de América latina. El dato duro, manejado continuamente por los medios a nivel mundial, es el de que su mercado más importante se encuentra situado en los estados unidos de Norteamérica. Así también, que los centros productores de mayor dimensión de su materia prima, están situados en América latina. El corredor por excelencia para acercar el producto a dicho mercado es, necesariamente, la América latina. Los sembradíos que han cobrado relevancia mundial son los de Colombia y México, aun cuando Asia y áfrica son productores que no van a la zaga. De hecho, el comercio original masivo, se dio como resultado de las guerras sostenidas por la unión americana en el sudeste asiático, particularmente la de Viet Nam, en la que la afición por las drogas por parte de sus tropas fue fomentada desde el Pentágono. Con la retirada periódica de esas tropas se fue configurando su centro de mayor consumo en las principales ciudades norteamericanas. Fue el marco de la guerra el que doto de infraestructura productiva y comercial al consumo de las drogas.

Las guerras fueron dándose por concluidas pero sus secuelas dejaron, entre otras herencias, un poderoso mercado de consumo en la unión americana, que busco alternativas de abastecimiento en lugares más cercanos, situados al sur del continente. Curiosamente, pareció darse un trueque de los cultivos de café colombiano con el cultivo de café vietnamita y más producción de mariguana y amapola en Colombia con la disminución de esos cultivos en Viet Nam. Eran los preludios de la globalización económica.[1]

La persecución oficial del tráfico de enervantes propicio la elevación de sus costos y de sus precios de consumo y atrajo la formación de carteles capaces de eludir los cercos oficiales de persecución, atrajo a los pequeños productores agrícolas y sedujo a autoridades encargadas de su control para obtener dividendos económicos importantes a partir de su complicidad.

El resultado visible fue la proliferación de drogadictos en la unión americana, que abarco no únicamente a los retornados de las guerras sino a capas importantes de la población, particularmente a jóvenes adolescentes en edad escolar y universitaria. Los centros educativos se convirtieron rápidamente en centros de consumo de enervantes así como los barrios populares de casi todas las ciudades de la unión americana.

Dialécticamente, en la medida en la que se incrementaban los controles sobre la producción, industrialización y tráfico de estupefacientes, se incrementaban también los grupos organizados para eludir esos controles. Los carteles de la droga empezaron un despunte que, a la fecha, los convierte en uno de los agentes económicos más poderosos del planeta. Algunos gobiernos, paradójicamente no los de los países consumidores situados en Europa y América, sino los de países principalmente productores, como México y Colombia, declararon un estado de guerra oficial en contra de estos carteles, involucrando en su combate ya no solo a las fuerzas de seguridad especificas para esas tareas sino fundamentalmente a sus ejércitos nacionales.

El enfrentamiento cobro entonces las características de las guerras libradas en la antigüedad contra fuerzas invasoras y particularmente, dado que su principal desarrollo ha sido dentro de sus territorios nacionales, asume cada vez más las características de las guerras internas libradas mediante revoluciones y luchas sangrientas que han dilucidado el control del poder político.[2]

Aun cuando es claro que los carteles de la droga no han armado sus propios ejércitos para alcanzar el poder político, el poder político se ha erosionado considerablemente en un desgaste constante de sus fuerzas de coerción en este enfrentamiento. [3]Si se tratara de una simple guerra, librada por otras razones, las posibilidades de victoria de las fuerzas gubernamentales aparecen cada día más lejanas. Paradójicamente una de las herramientas más utilizada en las guerras convencionales, el espionaje y la contrainteligencia, no ha podido ser usada por los gobiernos para perseguir a las fuerzas del narcotráfico, en contrario, el narcotráfico ha logrado penetrar a las fuerzas de seguridad, a las autoridades de todo tipo y al mismo ejército.

En una conclusión preliminar, se advierte que, dada la asimetría entre las economías de USA y las de América latina, y dejando de lado, por el momento, consideraciones de orden moral, el problema del narcotráfico resulta de dimensiones enormes en la economía norteamericana, dañando a su sociedad y a los gastos que ella enfrenta para consumir y combatir el flagelo.

En contrario, en el resto de América, dadas las condiciones de pobreza y pobreza extrema en las que la sumerge su modelo de organización social, constituye, para algunas regiones, la mayor posibilidad de supervivencia y el aseguramiento del sustento cotidiano.

La derrama económica de estos gigantescos negocios derivados del blanqueo de recursos provenientes del narcotráfico, permiten la salida a flote de industrias y sobre todo, de servicios derivados de esta industria de primer orden.

Es un secreto a voces que el enfrentamiento con relativo éxito de la enorme crisis causada al interior del sistema financiero mundial ha pegado con un impacto menor en países que han logrado compensar las pérdidas financieras con el blanqueo de activos provenientes del narcotráfico. Siguiendo en la línea de ese primer análisis, la conclusión es que aun cuando constituyen dos caras de la misma moneda, es muy diferente el problema causado por la drogadicción y la causa misma de esta, en las sociedades estadunidense y en las de América latina.

Pero, así como las consecuencias de la drogadicción son mayores en el sistema económico como tal en el imperio, el enfrentamiento social y las repercusiones políticas derivadas de ese enfrentamiento son muchísimo mayores en América latina, al asumir sus gobiernos las características de una guerra nacional que arroja diariamente una secuela gigantesca de espantosas muertes. Al igual que en la época de la guerra tiria, en donde los colosos de los sistemas sociales no se enfrentaron directamente con las armas, sino que realizaron sus pulsos fuera de sus fronteras (en el sudeste asiático y Centroamérica, fundamentalmente), así, los niveles de inseguridad son infinitamente mayores en América latina que en USA. Y las repercusiones políticas, intangibles en USA, cobran cada vez mayor relevancia en América latina.

¿A quién puede interesar más el combate del narcotráfico?

Habría que separar necesariamente el interés de su combate en uno y otro de los lados mencionados. Es evidente que la drogadicción, como tal, es más preocupante en el imperio. Es evidente también que las matanzas derivadas de su combate, son casi únicas y más preocupantes en la América latina. Así también, es mas preocupante la consolidación política de sus estados, que se encuentran constantemente amenazados y desde diferentes vías.

En ese tenor, aparece como cuasi natural que el centro del combate en América latina no puede ser prioritario en cuanto al cultivo, producción, industrialización y tráfico de drogas, cuestión que si es prioritaria para el imperio, sino en la disolución de los grupos armados que los protegen. En ese sentido, para desarmarlos de manera inteligente, no es descabellado pensar en la legalización del consumo de las drogas, bajo condiciones específicas perfectamente marcadas por la ley.

Una simple mirada a lo que ocurre en el imperio da la impresión que, de hecho, en el territorio norteamericano, el consumo y tráfico de drogas es legal, [5]

En toda esta historia, ¿cuáles son los datos de los carteles aprehendidos en territorio norteamericano? ¿Cuántos capos de la droga estadunidenses guardan prisión en sus cárceles? ¿Cuál es el informe de lavado de dinero que se realiza en el sistema financiero estadunidense por los gigantescos negocios de la droga? ¿Por qué les preocupa tanto que funcionarios no estadunidenses realicen un blanqueo ridículo de fondos públicos en su sistema(el caso Portillo en Guatemala) y no les preocupa en lo más mínimo el gigantesco blanqueo que realizan los capos de la droga en ese mismo sistema?

 

 

 

Autor:

Dr. Carlos E. López García

 

[1] Artículo principal: narcotráfico en México Históricamente, los cárteles colombianos han dominado el tráfico de drogas. Durante la década de 1980 y principios de 1990, el narcotraficante colombiano Pablo Escobar fue el mayor exportador de drogas del mundo, debido principalmente a las alianzas que formó con otras organizaciones criminales alrededor del mundo. Cuando los esfuerzos por detener el tráfico de drogas en el Sur de Florida y en el Caribe dieron resultados, las organizaciones colombianas comenzaron a formar alianzas con los narcotraficantes radicados en México, con el fin de transportar cocaína hacia Estados Unidos utilizando a México como vía de contacto. Esto se logró sin mucha dificultad debido a que México había sido, durante mucho tiempo, productor de heroína y mariguana, además de que los traficantes de drogas de México ya tenían establecida toda una infraestructura que sirvió inmediatamente a los intereses de los traficantes colombianos. Ya para mediados de la década de 1980, las organizaciones radicadas en México habían conseguido suficiente confiabilidad y desarrollo para el tráfico de drogas procedente de Colombia. Inicialmente, las pandillas mexicanas recibían pagos en efectivo por los servicios de transporte de drogas, pero a finales de la década de 1990, las organizaciones de transporte mexicanas y los traficantes de drogas colombianos comenzaron a acordar la paga de sus servicios mediante pagos en especie. Generalmente se acordaba pagar a los traficantes mexicanos porcentajes que variaban entre un 35 y un 50% de cada envío de cocaína. Estos acuerdos ocasionaron que las organizaciones mexicanas que inicialmente solo se dedicaban al transporte y distribución de drogas, comenzaran a convertirse en traficantes. Actualmente, los cárteles de Sinaloa y del Golfo se han hecho cargo de tráfico de cocaína desde Colombia al mercado mundial. México, además de ser uno de los principales países de tránsito de drogas, es también el mayor productor de mariguana y uno de los principales proveedores de metanfetaminas a Estados Unidos. También es uno de los principales productores de heroína del mundo, la cual se distribuye principalmente en Estados Unidos.11 Los cárteles de drogas mexicanos controlan aproximadamente un 70% del tráfico de drogas que entra de manera ilegal a Estados Unidos. El departamento de Estado de los Estados Unidos estima que el 90% del tráfico de cocaína que entra a ese país transita por una ruta originada en Colombia y que cruza por México, y que tal situación genera ganancias de entre $13.6 y $48.4 millardos de dólares anualmente. Igualmente, los cárteles de drogas mexicanos han aumentado el tráfico ilegal de dinero de regreso a México, producto de la venta de drogas, mejorando además las maniobras de transporte por vía terrestre, probablemente debido a la eficacia del monitoreo en las transferencias de dinero electrónicas por parte del lado estadounidense.

[2] El conflicto Si bien son muchos los factores que han contribuido a la escalada de la violencia, los analistas de seguridad de la Ciudad de México atribuyen como origen de tal aumento de violencia a la terminación del arreglo implícito existente entre los traficantes de drogas y los gobiernos locales controlados por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien perdió su hegemonía política a finales de los años ochenta. Las confrontaciones entre cárteles rivales empezaron de lleno después del arresto de Miguel Ángel Félix Gallardo en 1989, quien controlaba el negocio de la cocaína en México.20 Hubo una disminución en la intensidad de la violencia durante el final de la década de 1990 pero la violencia ha empeorado de manera consistente desde el año 2000. Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 el trasiego de drogas hacia los Estados Unidos por los cárteles mexicanos se hizo muy difícil gracias a que la nación estadounidense sella sus fronteras y refuerza y controla cualquier intento de paso de criminales, tráfico de estupefacientes y cacería de terroristas hacia su país. Ésta situación hizo que parte de la droga que se producía en México o la traída desde Sudamérica, al no poder introducirla en Estados Unidos, comienza de manera obligada a tratar de distribuirse y venderse en territorio mexicano, haciendo que, México que tradicionalmente era un país de paso de drogas, lo obliga a convertirse en un país consumidor de drogas21 debido a que en décadas pasadas, sólo una minoría identificada era consumidora, mientras que en la actualidad la juventud es el principal objetivo para hacerles adictos ofreciéndoles dosis gratuitas para que una vez cautivos de su consumo, tengan asegurado el mercado. El ex presidente Vicente Fox envió durante su mandato pequeños números de tropas a Nuevo Laredo, en la frontera de México con Estados Unidos, para pelear contra los cárteles, logrando apenas algunos efectos. Se estima que aproximadamente 110 personas murieron en Nuevo Laredo solo durante el período de agosto a enero de 2005 como consecuencia de la lucha entre los cárteles del Golfo y Sinaloa. En 2005 hubo un aumento de la violencia al tratarse de establecer un cártel en el estado de Michoacán. Aunque la violencia entre los cárteles inició mucho antes de que comenzara la guerra, el gobierno mantuvo una actitud pasiva en general con la violencia de los cárteles durante el decenio de 1990 y principios del año 2000. Esta situación cambió el 11 de diciembre de 2006, cuando el nuevo Presidente electo Felipe Calderón envió 6,500 tropas federales a Michoacán para frenar la violencia generada en esa entidad. Esta acción es considerada el primer enfrentamiento directo contra la violencia generada por los carteles, y es generalmente considerada el inicio de la guerra entre el gobierno mexicano y los cárteles de drogas. Con el paso del tiempo, el Presidente Calderón continuó incrementando su campaña anti-drogas, llegando a envolver directamente a 45,000 efectivos además de las fuerzas policiacas federales y locales. Sin embargo, un factor limitante a la efectividad de la campaña, es la perduración de la impunidad y la corrupción de varios funcionarios públicos. Se ha reportado que los cárteles usan armas como ametralladora de alto poder, bazucas e incluso granadas de fragmentación. Tanto autoridades estadounidenses como mexicanas reconocen que México es la ruta principal por la que transita la cocaína y otras drogas hechas en México que tienen como destino Estados Unidos, y que Colombia es donde crecen la mayoría de las plantas de coca para ser éstas procesadas y enviadas a México a través de Centroamérica El Ejército Mexicano está usando puntos de revisión, vehículos armados y blindados, helicópteros armados y navíos en sus operativos. La ofensiva militar realizada por Calderón ha sido la más grande desde inicios del conflicto.

[3] Efectos El sábado 13 de Septiembre de 2008 aparecen en las primeras planas mexicanas uno de los mayores asesinatos en serie donde aparecen 24 muertos en el municipio de Ocoyoacac, en el Estado de México todos y cada uno con el tiro de gracia según investigaciones de su momento aún no se determinaban las causas y relaciones con el narco en dichos asesinatos, sin embargo, posteriormente se determinó que eran ciudadanos que revelaron información contra el narco y por ello sus ejecuciones Felipe Calderón y su gobierno dicen estar combatiendo fuertemente al narcotráfico especialmente en el estado de Michoacán, pero también hay operativos puestos en marcha en Jalisco y Guerrero. El 14 de diciembre de 2006, Eugenio Elorduy, gobernador de Baja California, anunció un operativo similar en su estado con la cooperación entre el gobierno federal y el estatal. Este operativo comenzó en diciembre de 2006 en la ciudad fronteriza de Tijuana. Al comienzo de 2007, estos operativos se extendieron a los estados que conforman el triángulo dorado: Chihuahua, Durango y Sinaloa. El 19 de Marzo de 2010, un enfrentamiento entre sicarios, dejó muertos a dos estudiantes de posgrado del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey que en un principio fueron signados como sicarios de algún cártel del narcotráfico mexicano, sin embargo, posteriormente, el rector de tal universidad mexicana determinó que se trató de simples estudiantes de dicha institución que fallecieron en medio de una balacera vinculada con el narcotráfico donde no tenían relación alguna, la comunidad estudiantil se solidarizó con sus deudos. La PGR afirma que 9 de cada 10 víctimas son miembros del crimen organizado,42 esto sugiere que el 10% de las víctimas aproximadamente, son personas sin relación al crimen organizado o cárteles. El conflicto está presente en todo el país, incluyendo estados como Hidalgo,43 Aguascalientes,44 o Tabasco,45 , a los que no se ubicaba entre los territorios más activos del narco. Los estados que más han sufrido por la violencia entre el narcotráfico y las fuerzas armadas son Chihuahua —particularmente Ciudad Juárez—, Sinaloa, Michoacán, Nuevo León, Guerrero y Tamaulipas. En febrero de 2007, el gobierno federal extendió estos operativos a dos estados más: Nuevo León y Tamaulipas. En respuesta a estos operativos, el crimen organizado trató de asesinar al diputado federal de Nuevo Laredo, Tamaulipas. El 16 de diciembre de 2009, elementos de la infantería de marina se enfrentaron en Cuernavaca, Morelos a sicarios de los Beltrán Leyva, resultando muerto en el enfrentamiento Arturo Beltrán Leyva, además de otros4 sicarios, uno de ellos suicidándose. En ese combate cayó muerto un marino de las fuerzas especiales de la Armada de México, cuyo nombre no fue protegido y fue revelado por el gobierno mexicano, Melquisedet Angulo quien cayera en la refriega herido por esquirlas de una granada, fue sepultado en su tierra natal por sus más cercanos familiares, quienes horas después del funeral fueron asesinados por un grupo de sicarios que irrumpió en su hogar en Paraíso, Tabasco, crimen que por su notoriedad ocupó varios espacios noticiosos, por lo que comienzan a difundirse narcomantas en el estado mexicano de Morelos que indican que “fue un error haberse metido con la empresa, guerra en Morelos”, donde relacionado con los hechos, apareció ejecutado un líder de taxistas en Yautepec y dicen estar preparados para enfrentar a las fuerzas armadas mexicanas. Estos hechos fueron desaprobados por el presidente de la república y las investigaciones del caso aún no son concluidas sobre quiénes fueron los autores que asesinaron a los familiares del marino caído. A principios de Febrero de 2010 ocurrió una matanza de jóvenes en la ciudad fronteriza mexicana de Ciudad Juárez en Chihuahua, a cargo de sicarios, donde fallecieron 13 adolescentes, supuestamente vinculados con la pandilla llamada, “Los artistas asesinos” sin embargo posteriormente se determinó que eran estudiantes de secundaria sin vínculos al narcotráfico.

[4] En su reporte “Una revisión de México y el Estado fallido,” la consultoría de análisis de inteligencia Stratfor establece que México se beneficia del narcotráfico en más de una forma. Por un lado se encuentran los casi 40 mil millones de dólares (sin contar lo incautado) que circulan en México por concepto de tráfico de drogas con Estados Unidos. El 80% de esta cantidad son ganancias netas. Y por el otro lado se encuentra el prestigio a nivel internacional que obtiene el gobierno por concepto de “guerra contra el narcotráfico.” ¿A qué se refiere esto? México se encuentra adscrito a una cantidad impresionante de tratados multilaterales referentes a diversas actividades ilegales como el narcotráfico, lavado de dinero, crimen transnacional y contrabando de armas, entre otras. El no cumplirlas, o no intentar cumplirlas, es muy mal visto por parte de la comunidad internacional. Así que es mejor sostener una guerra abierta pero dosificada contra el narcotráfico. Abierta porque todo el mundo sabe que el gobierno mexicano intenta combatir el tráfico de drogas ilegales, cumpliendo así su parte con la comunidad internacional. Y dosificada porque aunque los cárteles se vean atacados, la “guerra contra el narcotráfico” no los afecta tanto que no puedan comerciar y seguir generando ganancias. El problema aquí son las pérdidas civiles. De acuerdo a Stratfor, esta estrategia sólo funciona en tanto que la violencia se encuentre reducida a zonas muy específicas y no llegue a la mayoría de los habitantes. Es cierto que algunas ciudades mexicanas son mucho más peligrosas que otras, pero la violencia se extiende cada vez más… ya hasta hay un nuevo cártel. Y de acuerdo con la BBC, en promedio un 50% de los habitantes de distintas ciudades mexicanas se siento menos seguros respecto al año pasado.

[5] Posición del gobierno estadounidense El gobierno federal estadounidense es un antagonista muy enérgico de la industria de droga, y se rige de acuerdo a las normas internacionales con respecto a la legalidad e ilegalidad de las drogas. Las leyes particulares de los estados varían mucho entre sí, y en algunos casos contradicen las leyes federales. A pesar de la posición oficial del gobierno estadounidense contra el comercio de droga, agentes gubernamentales estadounidenses y sus diversos recursos se han visto implicados en el comercio de droga. Oliver North y Barry Seal fueron atrapados e investigados durante el escándalo de Irán-Contras, implicados en el uso del comercio de droga como una fuente clandestina de EE.UU. para beneficiar a los Contras. La página 41 del informe de Kerry al senado estadounidense en diciembre de 1988 dice que “de hecho los mayores responsables de la política estadounidense no eran ajenos a la idea de que el dinero de la droga era una solución perfecta a los problemas financieros de los Contras.” El veterano de Fuerzas Especiales, el militar coronel Bo Gritz (jubilado), ha acusado a su país de colaborar con Manuel Noriega en el narcotráfico. En su libro Called to Serve (Llamados para servir, aún no publicado en español), Gritz detalla su papel como un importante empleado del Gobierno estadounidense atareado con proteger la relación de EE.UU. con Noriega. Contrariamente a sus metas oficiales, se sabe que el gobierno de los Estados Unidos ha intentado suspender las investigaciones científicas acerca de las consecuencias del consumo de sustancias adictivas. Por ejemplo, en 1995 la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el United Nations Interregional Crime and Justice Research Institute (Instituto de las Naciones Unidas de Investigaciones Interregionales sobre Crimen y Justicia) (UNICRI) anunciaron, en una conferencia de prensa, la publicación de los resultados del estudio global más grande sobre el consumo de sustancias adictivas. Sin embargo, una decisión de la Asamblea Mundial de la Salud prohibió la publicación del estudio. En la sexta reunión del comité B, el representante estadounidense amenazó que “Si las actividades de la OMS relacionadas con las drogas no logran reforzar los métodos de control de droga probados, deberán retirarse los fondos para los programas pertinentes”. Esto llevó a la decisión de interrumpir la publicación. Hasta ahora se ha logrado recuperar sólo una parte de ese estudio. Se encuentran disponibles los perfiles de consumo de la cocaína en 20 países. El gobernador Rodrigo Medina aseguró ayer que el combate a los cárteles de las drogas por parte del gobierno federal ha fracasado, porque hasta ahora se ha enfatizado en el uso de las fuerzas federales y ha puesto poca atención en las investigaciones del ámbito financiero, como el lavado de dinero. “Estamos enfocados en los operativos que realizamos en los estados por parte del Ejército y de la Armada de México”. Una parte importante para combatir a la delincuencia es lo que sucede en el ámbito financiero, dijo el mandatario, al terminar una gira de trabajo para revisar obras viales que se realizan en la capital del estado. “¿Qué pasa con estos recursos? ¿Dónde se mueven estos dineros? ¿Cuál es el seguimiento que se le da por parte de las autoridades financieras a esos recursos?”, cuestionó el mandatario de Nuevo León. Aseguró que se tienen que investigar los recursos financieros de los cárteles de las drogas para incautarlos. Por lo que se debe enfatizar ese frente en bancos, casas de bolsa y empresas que se usan para lavar el dinero de las drogas. “Lo que sí estamos seguros es que esto es un gran negocio para ellos (los cárteles), donde el gobierno mexicano tiene que ser mucho más contundente es en la investigación, pero sobre todo a través del sistema financiero mexicano”. “Necesitamos impulsar de manera muy importante lo que se está haciendo para el combate al lavado de dinero”, explicó el gobernador de Nuevo León. Comentó que el gobierno federal y las autoridades estatales tienen que trabajar de manera acelerada en el campo financiero, “porque a todos nos consta que esto es un negocio y la gente involucrada en el narcotráfico está ahí por el dinero”.

Aunque pareciera que no hay esperanza, la dialéctica ilumina el futuro y en el nacer, crecer, durar y morir de todas las cosas, están la posibilidad del origen y desarrollo de otras vidas.- González Vidaurri, Alicia et al.

Introducción

El negocio del narcotráfico tiene tal dimensión, mueve tal cantidad de miles de millones de dólares, involucra a tal cantidad de Estados, está infiltrado de tal manera en las altas esferas de poder de naciones ricas y pobres, abarca un mercado mundial de tal magnitud y finalmente, envenena a tal cantidad de seres humanos, que desafía el corazón del sistema de una manera contundente, pone en tela de juicio los valores de la sociedad moderna y refleja los elementos más hondos de una crisis y un desmoronamiento, capaz de conducir a millones de personas a la autodestrucción ante la evidencia de un mundo que muchas veces parece no valer la pena de ser vivido.

El narcotráfico se ha destacado en las últimas décadas como la actividad delictiva generadora de un mayor número de crímenes y con un volumen de negocio más elevado. Muchos traficantes individuales y organizaciones ilegales que se dedican a él han conseguido acumular ingentes cantidades de dinero y medios materiales, lo cual les ha otorgado una posición de fuerza que les permite no sólo escapar a la actividad represiva de los Estados, sino incluso constituirse en centros de poder paralelos. El fenómeno, impulsado por el aumento generalizado del consumo y la revalorización del producto desde su origen hasta su recepción por el consumidor final (en ocasiones su valor se multiplica hasta por 100.000), comenzó a ser contemplado con preocupación por los gobiernos tras la Segunda Guerra Mundial. Ello motivó que en la, entonces, recién nacida Organización de las Naciones Unidas (ONU) se iniciara el estudio de las medidas de índole legislativa, política y policial que podían ser adoptadas.

En efecto, las dimensiones colosales del negocio de la droga son refrendadas por cifras como los más de 50 millones de consumidores existentes de heroína, cocaína y drogas sintéticas (entre un 3% y un 4% de la población mundial), así como los 400.000 millones de dólares estadounidenses en beneficios que genera anualmente esa industria, cantidad que supera la obtenida por el sector turístico internacional en su conjunto. También se trata de una actividad de la cual dependen decenas de miles de personas, ya sea en los procesos productivos, en el transporte y distribución o en el blanqueo de los beneficios. La dificultad de controlar y atajar las redes internacionales del narcotráfico se ve acrecentada por la globalización económica, alguno de cuyos procesos inherentes, como la universalización de las comunicaciones, las facilidades de transporte, la desregularización bancaria o la conclusión de acuerdos de libre comercio, han beneficiado el crecimiento y expansión de unas asociaciones ilícitas cuya capacidad organizativa es, en ocasiones, comparable a la de las grandes corporaciones multinacionales.

Los procesos a los que se ha aludido en el epígrafe anterior se agudizaron tras la caída de los regímenes comunistas y el final de la Guerra Fría, preludio de una libertad económica que influyó decisivamente en la mundialización de la producción, distribución y consumo de drogas. En nuestros días, la droga está presente en todos los continentes y áreas geográficas del planeta, lo cual no impide que puedan distinguirse una serie de centros principales de producción y rutas de distribución, así como lugares en los que se registra una mayor demanda y consumo. En concreto, destacan dos zonas como núcleos en los cuales se inicia el proceso del narcotráfico: el sur de Asia, en el caso del opio y sus derivados, y el noroeste de América del Sur, en cuanto a la producción de cocaína. Tampoco puede obviarse el auge que está experimentando en algunos países de Europa (Países Bajos, Polonia, Estados postsoviéticos, etc.) la producción de drogas sintéticas como el éxtasis y similares.

El narcotráfico internacional se ha convertido por sí mismo en un gobierno malvado y poderoso. Representa en la actualidad un poderío financiero, político y militar mayor que el de algunas naciones de las Américas.

El tráfico y el consumo de drogas, y sus resultantes de corrupción y violencia, son las mayores amenazas a nuestra seguridad, como región y como naciones individuales. Estas amenazas no reconocen fronteras, dentro de nuestro hemisferio, en su ataque inexorable y devastador a nuestras familias, nuestras comunidades, las instituciones democráticas de nuestras repúblicas soberanas y nuestros propios medios de vida.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

El narcotráfico plantea la particularidad de que el cultivo de las sustancias narcóticas puede realizarse en un determinado país, la materia prima procesarse en el mismo país productor u otro país; el país destinatario del producto terminado puede encontrarse lejos del país productor y el traslado del producto, en muchos casos, necesita usar el territorio de otros países como puentes, antes de llegar a su destino.

Esta complejidad de producción, traslado del producto y mercadeo, involucrando diferentes países, convierte al narcotráfico en una acción delictiva múltiple que involucra diferentes países, lo que ha conllevado a considerarlo como un delito universal.

Por consiguiente, los países se ven obligados a colaborar entre sí y desarrollar estrategias de combate conjuntas para combatir el narcotráfico de manera integral.

0BJETIVOS

General:

Presentar un panorama sobre el narcotráfico en la actualidad y establecer las características de los cambios y modificaciones de visión en su combate.

Específicos:

  1. Analizar los problemas que plantea el narcotráfico en nuestro país.
  2. Investigar sobre la lucha que se sigue contra el mismo, en nuestro medio, y cuál es nuestra óptica nuestra realidad y aspiraciones prácticas

Metodología

  • Revisión de la bibliografía sobre el tema, internacional y local.
  • Análisis y discusión del material obtenido en las revisiones.
  • Elaboración del trabajo escrito.

Definición de narcotráfico

Es un delito contra la salud pública, consistente en la realización, normalmente con fines lucrativos, de actos que sirvan para promover, favorecer o facilitar el consumo ilegal de drogas naturales o sintéticas, ya sean estupefacientes, psicotrópicos o de cualquier otro tipo. Se trata de acciones que, aunque recogidas y definidas de forma muy diversa, están contempladas en las diferentes legislaciones como hechos ilícitos y son objeto de represión tanto en el ámbito interno como internacional. Todas ellas son englobadas habitualmente bajo la denominación de narcotráfico.

Concepción legal

Este es uno de los delitos de mayor aplicación práctica, por lo que la jurisprudencia sobre esta materia es muy extensa y pormenorizada. Nosotros dedicaremos en este tema de las drogas al estudio de aquellas materias más recurrentes. Como señala la doctrina legal, el delito contra la salud pública es un ilícito de riesgo abstracto y de consumación anticipada en el que el bien jurídico protegido es la salud pública, consumándose la infracción con la ejecución de alguna de las acciones incluidas en el precepto penal, resultando indiferente a los efectos de la calificación, la eventual lesión o perturbación física o psíquica de la persona que, finalmente, consume la droga objeto del tráfico ilícito, precisamente porque en esta figura delictiva el sujeto pasivo no es la persona concreta, receptora y consumidora de la sustancia prohibida, sino el colectivo social cuyo bienestar sanitario es el objeto de protección de la norma, por lo que los resultados dañosos que dicho consumo produzca en el consumidor del producto queda extramuros del marco del tipo penal.

Cooperación Internacional

En años recientes hemos comenzado ya a comprobar los resultados de algunos de nuestros éxitos colectivos. Todos los estados miembros de la OEA/CICAD han firmado, ratificado o ingresado en la Convención de Viena de 1988. Muchos han aprobado leyes básicas de control de narcóticos y legislación complementaria relacionada con el tráfico de drogas, incluso cláusulas sobre control de precursores químicos, lavado de dinero y confiscación de bienes. Las reuniones y declaraciones de la Cumbre de las Américas resultaron en acuerdos tomados por cada país de aprobar en la región leyes nuevas, abarcadoras y sin precedentes contra el lavado de dinero. Todos reconocemos que el lavado de dinero no sólo sustenta la actividad criminal subyacente que genera ese dinero; con demasiada frecuencia el tráfico de drogas también socava y corrompe las instituciones financieras legítimas de las cuales dependen la fortaleza de nuestra economía y, en último término, nuestros gobiernos. Pero mucho queda por hacer; todos sabemos que no podemos permitirnos limitarnos a llegar a acuerdos o a aprobar leyes. Debemos garantizar que nuestras autoridades de administración de justicia tengan los instrumentos, el adiestramiento y el personal para detectar e investigar el lavado de dinero a través de los informes de las instituciones financieras y el acceso legal a los registros bancarios cuando sea requerido. Debemos también garantizar que estas investigaciones antinarcóticos y otras relacionadas con ellas se llevan a juicio en sistemas de justicia penal que están equipados para asegurar encausamientos justos y efectivos, y que les impondremos penas apropiadas a aquellos que sean declarados culpables de cometer estos crímenes.

A despecho de los éxitos que ya hemos logrado, no seríamos realistas si no reconociéramos las realidades que despejan cualquier entusiasmo exagerado, del poder y alcance de las principales organizaciones del tráfico de drogas. Hay decisiones difíciles de tomar acerca de cómo aplicar con mayor efectividad un ataque coordinado, cohesivo contra estos criminales internacionales, y habrá desacuerdo entre nosotros, porque las mentes razonables pueden diferir y diferirán entre sí. Frente a estos obstáculos inevitables, debemos seguir caminando con pasos firmes, mesurados, con el objetivo de alcanzar resultados tangibles nacidos de una cooperación compartida contra una amenaza compartida. La Estrategia Hemisférica maximizará la aplicación de nuestros recursos limitados y minimizará la duplicación de esfuerzos y el conflicto de prioridades.

Para el enfrentamiento al narcotráfico internacional y su incidencia en nuestro país, es imprescindible la cooperación con el resto de los países del mundo, la que se ha venido consolidando e incrementando, debido a que este flagelo se internacionaliza cada vez más, y a los esfuerzos, voluntad política y prioridad que nuestro Estado y gobierno le prestan a la lucha contra las drogas.

Operativamente la Dirección Nacional Antidrogas (DNA) mantiene intercambios informativos a tiempo real y contactos de trabajo con Servicios antidrogas de otras naciones con el propósito de fortalecer la cooperación operacional, lo que se materializa a través de las visitas al país de sus representantes y oficiales de enlaces, así como por medio de nuestra participación en eventos o reuniones internacionales.

A través de estos nexos de cooperación hemos realizado investigaciones conjuntas contra miembros de organizaciones criminales y narcotraficantes, algunos de los cuales han querido utilizar nuestro país para la organización de sus operaciones, realizar contactos con estos fines y explorar las condiciones para asentarse temporalmente con la fachada de comerciantes. También hemos capturado prófugos de la justicia de otros países y desarrollado cursos de capacitación para nuestras fuerzas, tanto en el país como el exterior.

Como resultado de la cooperación policial internacional, se han fortalecido los nexos de colaboración que se mantienen con la Secretaría General de INTERPOL y sus Oficinas Centrales Nacionales (OCN), vía que se utiliza para el intercambio de información de interés y el control de criminales circulados internacionalmente.

La Estrategia Antidrogas en el Hemisferio

La estrategia es un compromiso de largo alcance para trabajar juntos atacando a los traficantes internacionales de narcóticos y los muchos problemas asociados con el tráfico y el consumo. La estrategia reconoce que para tener éxito debemos combatir todos los aspectos del problema de las drogas. O sea, debemos erradicar no sólo las plantas de coca, marihuana y opio, sino las organizaciones criminales que trafican con las drogas elaboradas con aquellas; debemos también reprimir la demanda de nuestros ciudadanos para consumir esas drogas. La estrategia presenta la guía cuidadosa que necesitamos para asegurar el éxito de nuestras metas de control de drogas.

Eso no quiere decir que cada nación representada en la ONU no debería aplicar el plan de acción más efectivo posible para combatir la amenaza más grave que pesa sobre sus ciudadanos. Como lo reconoce la Estrategia de Control de Drogas de 1997 del Presidente Clinton, en Estados Unidos, no podemos emprender un ataque efectivo contra el problema concentrándonos exclusivamente en la administración de justicia o la reducción de la demanda o de la oferta. Cada aspecto debe ser encarado y atacado vigorosamente en todos los frentes y en todas las naciones, de modo que nuestros esfuerzos combinados se fortalezcan y complementen entre sí.

Reducción de la Demanda

Los programas efectivos de reducción de la demanda deben llegar a cada segmento de la sociedad, desde nuestros niños más jóvenes hasta sus padres y maestros, desde los empleados gubernamentales hasta los gerentes de corporaciones, desde nuestra clerecía hasta nuestros medios de información. Debemos poner en ejecución programas de prevención y esforzarnos por obtener ambientes libres de drogas en las escuelas, los lugares de trabajo y las comunidades de cada uno de nuestros países. Al mismo tiempo, debemos reconocer y satisfacer la necesidad de contar con profesionales del cuidado de la salud, dedicados a ese propósito, que vigilen las tendencias cambiantes del consumo de drogas y procuren soluciones al consumo continuo de drogas. Para actuar, ninguno de nosotros puede permitirse esperar hasta que el consumo o la experimentación se convierten en un problema, especialmente cuando se trata de un problema que atrapa a nuestros jóvenes. En este caso, el antiguo dicho, “más vale prevenir que curar” es un consejo valioso.

Reducción de la Oferta

Reducir la demanda de drogas no es una meta que podamos alcanzar, en términos realistas, a corto plazo. Mientras trabajamos hacia este fin, no podemos pasar por alto la necesidad de eliminar las fuentes que alimentan estas demandas de drogas ilegales. Una estrategia de reducción efectiva de la oferta es esencial para nuestro éxito, y debe dirigirse a cada una de las etapas del tráfico de drogas, desde el cultivo, la producción, y el transporte.

Atacar la oferta en la primera oportunidad que nos ofrece requiere que establezcamos programas de erradicación decididos que reduzcan el cultivo de cosechas de drogas. Siguiendo esos mismos lineamientos, debemos basarnos en nuestro éxito en el campo de los precursores químicos desarrollando y aplicando adiestramiento para la inspección e investigación de técnicas usadas en el desvío ilícito de sustancias farmacéuticas y precursores químicos utilizados en la producción de drogas.

Sabemos que incluso con los programas de erradicación más decididos no exterminaremos todas las plantas mientras están en la tierra. Esa es la razón por la cual nuestros esfuerzos de interceptación individuales y colectivos deben desempeñar un papel esencial en nuestra estrategia. Primero, como resultado se confiscan drogas que reducirán la cantidad de heroína, cocaína y marihuana disponible a nivel internacional. Segundo, dislocan la línea de producción y distribución, lo cual hace más difícil el trabajo de los traficantes y aumenta los costos y riesgos de su negocio ilegal. Tercero, nos ofrece información acerca de cómo las organizaciones del tráfico llevan a cabo sus operaciones, información que resulta de valor inapreciable en nuestros esfuerzos colectivos para derrotar esas operaciones. Finalmente, los esfuerzos de interceptación verdaderamente exitosos aumentarán los costos de las drogas en nuestras calles hasta un nivel más allá de los recursos de nuestro mercado más vulnerable: nuestra juventud.

Organizaciones no gubernamentales de lucha contra el narcotráfico

El auge del consumo de drogas iniciado a partir de los últimos años de los setenta trajo como consecuencia, en apenas una década, un incremento de la conflictividad social que se manifestó de múltiples formas: delincuencia asociada, marginalidad y discriminación, propagación del SIDA y otras enfermedades, carencias asistenciales o propagación de la droga en las cárceles, etc. Para hacer frente a ese problema surgieron multitud de iniciativas ciudadanas desde los más diversos ámbitos geográficos y de actividad (asociaciones vecinales, grupos profesionales, organizaciones culturales, educativas o religiosas, etc.), que fueron configurando una tupida red asociativa que pronto se convirtió en una alternativa a las entidades asistenciales de carácter público. Configuradas como asociaciones, fundaciones o bajo cualquier otra forma de personificación jurídica, y dedicadas primordialmente a la asistencia al drogodependiente y su entorno familiar, esos grupos también han influido sobre la política de lucha contra el narcotráfico, ya que han colaborado con los poderes públicos en la elaboración de disposiciones normativas y programas asistenciales, además de promover el endurecimiento de la legislación represiva y comparecer en actuaciones jurisdiccionales contra traficantes y organizaciones clandestinas (a modo de ejemplo, ha de destacarse la gran notoriedad alcanzada por diversas asociaciones de madres de drogodependientes en su lucha a favor del desmantelamiento de los clanes gallegos de la droga).

Paulatinamente, las asociaciones no gubernamentales se han agrupado en entidades de coordinación que les permiten optimizar sus recursos, uniformizar los programas y pautas de actuación y mantener una relación más fluida con la administración.

Mecanismos internacionales de lucha contra el narcotráfico

Durante buena parte de este siglo, el control del negocio de la droga estuvo en manos de organizaciones ilícitas de carácter tradicional que operaban en el ámbito interno y desplegaban su actividad mafiosa en diversos sectores en los que podían obtener lucro (juego, prostitución, contrabando, etc.). El ejemplo paradigmático es el de Estados Unidos, donde entre los cincuenta y los setenta el negocio de la distribución de heroína era controlado en más de un 90% por La Cosa Nostra, grupo mafioso de origen italiano radicado en Nueva York. En esta ciudad floreció la red de narcotráfico denominada French Connection (“Conexión Francesa”), a través de la cual varios clanes mafiosos neoyorquinos distribuían entre los pequeños traficantes heroína procedente de la isla de Córcega y transportada desde el puerto francés de Marsella. La acción de las unidades federales antidroga acabó con la red de distribución en 1972, con lo cual se dio fin a una larga etapa de predominio de los grupos mafiosos internos.

La década de los ochenta trajo consigo un cambio significativo en la naturaleza del tráfico de drogas, que a partir de entonces pasó a estar controlado por organizaciones criminales de dimensión internacional. Aunque originarias y con sede principal en los países exportadores (principalmente en México, Colombia y otros estados sudamericanos), las nuevas mafias extendieron sus redes a varios territorios y pasaron a controlar directamente todas las fases del proceso, desde el cultivo hasta la distribución a los consumidores finales. Esas organizaciones operan de un modo muy similar al de los grupos terroristas, con una estructura de corte militarizado, caracterizada por su rígido control interno y su elevado nivel de tecnificación y especialización, así como el establecimiento de conexiones a los más altos niveles políticos y económicos. El Cartel de Medellín, poderoso sindicato de la droga radicado en aquella ciudad colombiana, es uno de los más conocidos ejemplos de esos nuevos protagonistas del crimen internacional. Tras varios años de actividades ilegales y violencia indiscriminada, su líder, Pablo Escobar, fue detenido en el curso de una acción conjunta de la Policía Nacional de Colombia y la Administración Antidroga de los Estados Unidos -Drug Enforcement Administration; DEA- (tras huir de la cárcel en la que fue recluido, resultó muerto en un tiroteo con la policía).

La complejidad y alcance supranacional de los nuevos agentes del narcotráfico obligaban a las autoridades estatales a dar una respuesta coordinada y conjunta, y con el fin de promover esa cooperación se hacía necesaria, por tanto, la discusión y adopción en los foros internacionales de medidas de carácter legal, político y policial. Para esa tarea hubo de partirse de los instrumentos jurídicos que ya estaban en vigor y proceder a su revisión y ampliación, así como dotar de más y mejores medios a las organizaciones existentes y arbitrar nuevos cauces institucionales para la lucha contra el narcotráfico.

Tratados internacionales para la fiscalización de sustancias narcóticas

La legislación internacional sobre esta materia se desarrolló en la segunda mitad del siglo XX, cuando se hizo insoslayable la necesidad de instaurar un sistema mundial de control de las drogas. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) tomó la iniciativa de impulsar esa regulación, y bajo sus auspicios se han promovido los instrumentos internacionales actualmente vigentes. En concreto, son tres los tratados elaborados hasta la fecha, todos ellos complementarios del resto. En ellos se regula todo lo relacionado con el tráfico ilegal de drogas, la provisión y disponibilidad de sustancias estupefacientes con fines médicos y científicos, y la prevención de su desvío a circuitos clandestinos de distribución. Son los siguientes:

Convención Única sobre Estupefacientes (1961)

Su principal objetivo es impulsar la lucha contra la droga a través de la acción internacional coordinada, para lo cual establece una regulación que persigue dos objetivos principales: limitar la producción, tratamiento, distribución, importación, exportación, venta, posesión y uso de estupefacientes a fines exclusivamente médicos y científicos, y perseguir el tráfico de esas sustancias mediante el establecimiento de mecanismos de cooperación internacional que permitan descubrir y detener a los narcotraficantes. La Convención Única sobre Estupefacientes fue posteriormente enmendada por un Protocolo de 1972.

En su virtud se fiscalizan más de 116 estupefacientes, respecto a los cuales se establecen medidas de diferente rigor según sean incluidos en una u otra de las listas que se elaboran para clasificarlos, lo cual depende de su capacidad para producir adicción, su valor terapéutico y los riesgos que comporta su uso indebido. Esas listas figuran como anexo al texto de la Convención, y su composición es competencia de la Comisión de Estupefacientes de las Naciones Unidas, órgano dependiente del Consejo Económico y Social que tiene la facultad de decidir si una determinada sustancia debe incluirse en la lista, trasladarse a otra o simplemente borrarse, tarea en la cual deben tenerse en cuenta los informes emitidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En general, puede afirmarse que la fiscalización internacional de estupefacientes ha funcionado de modo satisfactorio, ya que la práctica totalidad de la producción lícita no se desvía a los mercados clandestinos. En efecto, el tráfico ilegal de estupefacientes se nutre de la producción y fabricación clandestina (Colombia, Triángulo de Oro, etc.), ya que para la legal funcion el sistema de previsiones auspiciado por el Convenio, que abarca a todos los países y no sólo a los que firmaron su texto. Así, cada estado debe comprometerse a no rebasar las cantidades fijadas en esas previsiones, cuyo establecimiento corresponde a la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), que también elabora informes sobre la oferta y demanda mundial de opiáceos destinados a fines terapéuticos, así como sobre el consumo y producción de materias primas. En función de ellos se elaboran recomendaciones a los gobiernos e instituciones interesadas, con el fin de asegurar el abastecimiento y controlar la producción.

Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas (1971)

Su adopción fue una respuesta a la aparición de nuevos tipos de drogas psicotrópicas, su rápida difusión y expansión por los mercados internacionales y el aumento de consumidores con fines distintos a los sanitarios o científicos. En su texto se establece un sistema de control internacional para las substancias psicotrópicas, así como una clasificación de las drogas sintéticas en función tanto de su potencial para el consumo abusivo como de sus aplicaciones terapéuticas.

Así, desde la entrada en vigor de la Convención se fiscalizan unas 105 sustancias psicotrópicas, la mayor parte de las cuales se encuentran en productos farmacéuticos de todo tipo, cuyo nexo es su incidencia sobre el sistema nervioso central (estimulantes, depresores, alucinógenos, etc.). Como sucedía en el caso de los estupefacientes, la Convención prevé la elaboración de listas que se publican como anexo, en las cuales se clasifican las sustancias psicotrópicas de acuerdo con los parámetros ya comentados. Los psicotrópicos son fabricados normalmente mediante el empleo de productos que se han elaborado en forma legal y se desvían al mercado clandestino, hecho que obedece a causas como la deficiente legislación de algunos países fabricantes y exportadores, y a la ausencia de previsiones sobre las necesidades del sector sanitario. El Consejo Económico y Social, a recomendación de la JIFE, solicitó a los gobiernos del mundo en 1980, 1981 y 1991 que facilitaran una previsión de las cantidades de sustancias psicotrópicas sometidas a fiscalización internacional que necesitaban para fines médico-científicos. La petición fue atendida por unos 170 países que hoy día facilitan periódicamente esa información al JIFE, lo cual ha permitido reducir en gran medida el porcentaje de desviación de productos hacia el tráfico ilegal, ya que los países exportadores pueden comparar el pedido recibido con las tablas que recogen las necesidades del país solicitante, de forma que pueda detectarse cualquier desfase entre ambas cifras. En ese caso, el estado exportador consultará a la JIFE sobre la procedencia del intercambio.

Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas (1988)

Este instrumento jurídico ofrece un amplio abanico de medidas contra el tráfico de drogas, entre las cuales se incluyen varias destinadas a la persecución del blanqueo de capitales y la desviación al mercado clandestino de las sustancias químicas de las cuales se obtiene la droga. Tambien establece nuevos mecanismos para la cooperación internacional en materia de extradición de narcotraficantes o distribución controlada.

La Convención de 1988 extendió la fiscalización internacional de drogas a 22 productos químicos utilizados en la fabricación de estupefacientes y sustancias psicotrópicas. En concreto, su artículo 12 confería al JIFE funciones inspectoras sobre la actuación de los gobiernos en relación con esas medidas fiscalizadoras y de evaluación de productos susceptibles de ser utilizados en la fabricación ilícita de drogas. Ese intercambio de información, de cuyos resultados se da cuenta a la Comisión de Estupefacientes, ha servido para crear un banco de datos gracias al cual la JIFE puede analizar qué sustancias deben ser objeto de fiscalización. Al mismo tiempo, los gobiernos cuentan con un instrumento para controlar la desviación de productos al mercado negro.

Organismos internacionales de lucha contra el narcotráfico

La dimensión institucional está estrechamente ligada a la normativa, pues lo regulado en los convenios antes citados sólo puede llevarse a la práctica mediante la adopción de medidas y acciones de diferente índole (jurídica, policial, técnica, etc.), lo cual requiere la creación de organismos suficientemente dotados de medios humanos y materiales. El protagonismo en la acción internacional contra la droga ha correspondido a la ONU, en cuyo seno se han creado los mecanismos institucionales necesarios para llevar a la práctica lo establecido en la normativa antes citada.

El entramado de entes especializados en materia de narcotráfico recibe cobertura institucional por parte de la Oficina de las Naciones Unidas para la Fiscalización de Estupefacientes y la Prevención del Crimen (ONUFEPC) -The Office for Drug Control and Crime Prevention; ODCCP-, organización que está integrada básicamente por el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID) -United Nations International Drug Control Programe; UNDCP- y el Centro para la Prevención Internacional del Crimen (CICP) -Centre for International Crime Prevention; CICP-, y con la cual se relacionan todas las organizaciones auspiciadas por la ONU que se dedican a fines parecidos. Entre ellas destacan las ya mencionadas Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) -The International Narcotics Control Board; INCB-, órgano para el control de la aplicación de los tratados internacionales sobre drogas, y la Comisión de Estupefacientes de la ONU -Commission on Narcotic Drugs; CND-, foro en el cual se plantean y discuten las propuestas en materia de drogas. Los dos citados mantienen relación directa con el Consejo Económico y Social de la ONU y con el ONUFEPC a través del PNUFID. A continuación se expondrán los rasgos esenciales de estas entidades.

Oficina de las Naciones Unidas para la Fiscalización de Estupefacientes y la Prevención del Crimen (ONUFEPC)

Fue creada en 1997 como órgano de la ONU llamado a liderar a escala global la lucha contra el narcotráfico y el crimen internacional, para lo cual disponía a finales de los noventa de una plantilla de 350 especialistas y 22 delegaciones repartidas por todo el mundo, así como dos oficinas de enlace en Bruselas (Bélgica) y Nueva York (Estados Unidos). Aparte del PNUFID y el CICP, forman parte del mismo la División sobre Prevención del Terrorismo (Terrorism Prevention Branch) y los programas globales contra la corrupción, el crimen organizado y el tráfico de seres humanos. Su sede central está en Viena (Austria), y su máxima autoridad es el Director Ejecutivo, que lo es también de la Oficina de las Naciones Unidas en Viena.

Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID). Fue fundado en 1991 con el objetivo de difundir información acerca de los peligros que comporta el abuso de las drogas (en la fecha de su creación se calculaba que más de 200 millones de personas utilizaban sustancias narcóticas de forma abusiva en todo el mundo). El PNUFID pretende reforzar la acción internacional contra la producción, el tráfico y los crímenes relacionados con la droga, para lo cual prepara proyectos de vigilancia de cultivos y desarrollo alternativo, encaminados a abrir nuevas perspectivas económicas a regiones tradicionalmente volcadas en el cultivo de opio, coca o cannabis. También se ponen en marcha programas de prevención, tratamiento y rehabilitación, en los cuales se pretende involucrar a los poderes políticos y económicos de los estados, y se elaboran estadísticas completas y actualizadas sobre el consumo ilícito de drogas en el mundo a través del Programa sobre Evaluación Global (Global Assessment Programme). Asimismo, ha de mencionarse el Programa de Asistencia Legal (Legal Assistance Programme), que opera en colaboración con los estados al objeto de auxiliarles en la preparación de instrumentos legislativos para el control de las drogas, lo cual se realiza mediante la ayuda en la preparación de proyectos legislativos y la formación de jueces y magistrados. Con todo, las actividades más destacadas del PNUFID son las relacionadas con la aplicación de medidas ejecutivas y la persecución del blanqueo de capitales. A ellas se hará mención a continuación.

Sección de Medidas Ejecutivas para el Cumplimiento de la Ley (Law Enforcement Section). A través de esta sección, el PNUFID colabora con los Estados aportando formación especializada en técnicas de investigación y proveyendo de medios materiales (equipo técnico, etc.). A través de la Sección se colabora con la Interpol, la Organización Mundial de Comercio (OMC) y las agencias regionales mediante el intercambio de información sobre las tendencias del tráfico internacional de drogas, los procedimientos operativos de los traficantes y los perfiles y características de los correos de la droga. También tiene encomendada la valoración de los proyectos remitidos por las delegaciones, trámite que sirve para asegurar su adecuación a las previsiones de los tratados internacionales y para mantener una coherencia en cuanto a la línea de actuación a seguir. También recibe solicitudes de asesoramiento, que la Sección examina teniendo en cuenta la estrategia seguida por los departamentos locales en materia de lucha contra la droga, los medios humanos y materiales de que disponen y su posibilidad de cooperar con otras agencias de la región. En función de ese examen, la Sección colabora con el gobierno beneficiario en el diseño de programas destinados a optimizar la eficacia de la política desplegada en persecución del tráfico de drogas, a la vez que trata de fomentar la cooperación regional e interfronteriza.

Como ejemplo de lo anterior pueden citarse los proyectos impulsados en Asia Central para reforzar la cooperación y adoptar medidas conjuntas contra el tráfico de drogas con origen en Afganistán. En ellos participan estados ex-soviéticos como Tayikistán, Uzbekistán y Kirguizistán, y su objetivo principal es el establecimiento de controles eficientes en la zona (en concreto, en las provincias de Murgab -Afganistán-, Andijan -Uzbekistán- y Osh -Kirguizistán-), para lo cual se adoptaron medidas como la ubicación de puestos de control en localidades estratégicas, la inspección de vehículos y vagones de carga, el reforzamiento de la vigilancia fronteriza y el estrechamiento de la colaboración entre las fuerzas de seguridad de los países implicados. Otro proyecto importante es el diseñado para perseguir la utilización de puertos en el este y sur de África como punto de partida del tráfico de drogas hacia Europa y América del Norte; en aplicación del mismo se crearon en cada puerto investigado unidades especializadas en la detección de cargamentos ilegales.

La Sección de Medidas Ejecutivas también tiene entre sus cometidos el asesoramiento de la Comisión de Estupefacientes de la ONU y sus órganos subordinados, así como la revisión y análisis de los informes anuales remitidos por los estados miembros, con los cuales el PNUFID puede identificar las tendencias globales y regionales del tráfico de drogas y prever qué dirección futura tomarán.

Programa Global contra el Blanqueo de Capitales del PNUFID (UNDCP’s Global Programme against Money Laundering). Se puso en marcha este programa para ofrecer una respuesta coordinada desde la ONU a un problema cada vez más acuciante en la moderna sociedad globalizada. En efecto, las ingentes sumas de dinero amasadas por las organizaciones criminales gracias al tráfico de drogas han de ser convenientemente camufladas, ya que sólo así se puede ocultar su origen ilegal y se evita dejar rastros incriminatorios (por lo general, esos grupos obtienen también ingresos procedentes de otras actividades delictivas, como el contrabando de armas o los delitos financieros). Este proceso, conocido usualmente con el nombre de blanqueo o lavado de capitales, puede ocasionar graves trastornos a la estabilidad y el desarrollo económico de un país, ya que, de realizarse a gran escala y no ser atajado a tiempo, puede alterar parámetros básicos de la economía nacional como la demanda de efectivo o los tipos de cambio (con los consiguientes efectos en la economía internacional). Además, la mera sospecha de su existencia puede hacer quebrar la confianza de los inversores en las instituciones financieras que presuntamente dan cobertura a estas prácticas, así como en los países en vías de desarrollo que favorecen la recepción de esos flujos para fomentar un crecimiento que será, en el mejor de los casos, ficticio e imposible de mantener a largo plazo, ya que la reticencia de los agentes económicos impedirá disponer de inversiones estables y generadoras de riqueza.

La dimensión del problema se ha agravado en las dos últimas décadas, en las cuales se han consolidado unos canales de blanqueo de capitales que son utilizados para ocultar sus beneficios por traficantes internacionales de droga, organizaciones terroristas y agentes públicos corruptos, cuyas actividades se ven favorecidas por la mundialización de la economía y el vertiginoso desarrollo de las tecnologías de la comunicación, que se traducen en una mayor facilidad para el movimiento internacional de capitales. A ello contribuye también la creciente utilización de dólares en los mercados negros, la tendencia a la desregulación financiera, la consolidación del mercado único europeo y la proliferación de paraísos fiscales.

Ante todo ello, la función del Programa Global es auxiliar a los gobiernos en su persecución de quienes se valen del sistema financiero internacional para legalizar el dinero obtenido por el tráfico de drogas. Para ello, aporta formación en materia de análisis financiero, propone medidas de desarrollo legislativo y proporciona personal experto en los aspectos jurisdiccionales de la cuestión. Se ocupa también de reforzar los mecanismos legales e institucionales para la persecución del blanqueo de capitales, de lo cual es muestra su patrocinio de la creación en los diversos estados de unidades policiales de inteligencia financiera. También se ocupa de recoger y analizar datos estadísticos, y de coordinar las acciones contra el blanqueo de capitales promovidas conjuntamente por la ONU y otras instancias internacionales.

Comisión de Estupefacientes de la ONU. Fue creada en 1946 por el Consejo Económico y Social, y se trata del principal organismo de decisión política de la ONU en materia de drogas. En la fecha de su creación contaba con 13 miembros, que en 1991 se habían elevado hasta 53, en lo que fue una ampliación necesaria para que la representación en la Comisión estuviera en consonancia con la expansión mundial del tráfico de drogas. Su función principal es analizar el problema planteado en todo el mundo por el uso abusivo de drogas y desarrollar propuestas para reforzar el control internacional sobre las mismas; también se ocupa de supervisar la aplicación de los convenios internacionales y acuerdos sobre drogas, así como de reforzar la cooperación regional en la lucha contra el narcotráfico, para lo cual ha establecido órganos subordinados como la Subcomisión sobre Tráfico Ilícito de Drogas y Asuntos Relacionados en el Cercano y Medio Oriente, además de una red mundial de responsables nacionales de agencias de lucha contra la droga, que se reúnen por regiones con la presencia de miembros de las comisiones regionales del Consejo Económico y Social. En esos encuentros también toman parte observadores de otros estados y organizaciones intergubernamentales con responsabilidades en materia de drogas.

Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE). Es un órgano independiente de naturaleza judicial que fue creado en 1968 por la Convención Única de 1961 sobre estupefacientes, aunque ya había tenido antecesores durante el periodo de vigencia de los instrumentos internacionales sobre drogas aprobados por la extinta Sociedad de Naciones. Con su Secretaría radicada en Viena, sus actividades son financiadas por la ONU y su independencia descansa sobre su absoluta separación tanto de los gobiernos como de aquella organización, ya que sus trece miembros ejercen sus funciones a título personal y no en representación de institución alguna. Son nombrados por el Consejo Económico y Social, tres en función de una lista propuesta por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros tres presentados por los gobiernos.

Su cometido principal es auxiliar a los gobiernos a cumplir las previsiones de los tratados internacionales sobre fiscalización de drogas, de la cual se ocupa tanto en su dimensión legal como ilegal. Respecto a la primera, los esfuerzos de la JIFE se encaminan a asegurar el suministro para fines médicos y científicos, así como a evitar el desvío al tráfico ilícito de la droga fabricada, intercambiada y vendida lícitamente. Los instrumentos existentes para esa labor son los sistemas de previsión establecidos para averiguar las necesidades que tienen los estados de sustancias estupefacientes y psicotrópicas, así como el sistema de información estadística que contribuye a la supervisión del comercio internacional de drogas. La vigilancia se extiende a la labor de control ejercida por los gobiernos sobre los productos químicos necesarios para la fabricación de drogas, con el fin de evitar su desviación al mercado clandestino. En cuanto al tráfico ilícito de drogas, el JIFE analiza y supervisa los sistemas nacionales e internacionales de lucha contra el narcotráfico, y elabora propuestas con el fin de subsanar sus deficiencias. Asimismo, se ocupa de catalogar los productos químicos utilizados en la confección de drogas y a promover su fiscalización internacional. En el desempeño de esa labor puede sugerir a las instituciones especializadas o los órganos competentes de la ONU que presten asistencia técnica o financiera a los gobiernos que lo necesiten, con los cuales se mantendrá un diálogo permanente a través de consultas periódicas o misiones organizadas con la aquiescencia de los gobiernos. También se ponen en marcha programas de capacitación del personal que en cada estado está empleado en la lucha anti-droga, y seminarios regionales que sirven para facilitar la cooperación tanto internacional como con el JIFE (son organizados conjuntamente por el PNUFID y otras organizaciones autónomas del sistema de la ONU, como la OMS, o ajenas a él, como la Organización Internacional de Policía).

De todas sus actividades se da cuenta en el informe anual, que se presenta ante el Consejo Económico y Social a través de la Comisión de Estupefacientes. En él se recoge un diagnóstico sobre el estado del problema de la droga en el mundo, y se sugieren las posibles medidas de urgencia a adoptar frente a cualquier tendencia susceptible de agravarlo. Ese documento viene acompañado por informes monográficos sobre determinadas sustancias estupefacientes o psicotrópicas, en los cuales se recogen las previsiones anuales de consumo por parte de cada país y se aportan datos sobre producción, fabricación, comercio y consumo de las mismas.

Administración de Justicia

El decomiso de drogas es sólo una manera de aumentar los costos y los riesgos de ser narcotraficante. La Estrategia Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos en 1997 nos recuerda que todos nuestros recursos para la administración de justicia (militares y de inteligencia) deben trabajar conjuntamente para mejorar y coordinar mejor los esfuerzos para investigar, trastornar, desmantelar y destruir las organizaciones internacionales del narcotráfico. Debemos aspirar a una época en la que se realicen investigaciones internacionales mejor coordinadas, de las organizaciones de narcotraficantes. Estas investigaciones deben ir acompañadas no sólo de nuestros compromisos individuales para llevar a finalización enjuiciamientos más efectivos, sino también de la capacidad para cumplir esos compromisos.

Una meta de la Estrategia Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos en 1997 es la investigación, el enjuiciamiento y el desmantelamiento de los grupos más grandes nacionales e internacionales de narcotraficantes. Para lograr sus fines estas grandes redes del narcotráfico tienen tecnologías sofisticadas, combinando lo último en sistemas de comunicación y transporte, así como operaciones complejas para el lavado de dinero. Hemos logrado varios enjuiciamientos exitosos de grandes traficantes, en muchos casos debido a la cooperación sin precedentes entre las agencias locales de administración de justicia y de la fiscalía, y a la cooperación crucial de algunos de nuestros socios del hemisferio.

Ayuda Legal Mutua

Una de las maneras en que podemos aumentar estos esfuerzos cooperativos es mejorar nuestro intercambio de información sobre los narcotraficantes, los socios de éstos y las infraestructuras operativas y financieras de los carteles de la droga. Uno de los recursos más valiosos de los esfuerzos cooperativos de administración de justicia es el intercambio abierto y oportuno de información. Los mecanismos multilaterales y bilaterales, donde sean apropiados, nos ayudarán a investigar y perseguir a los delincuentes cuyas actividades y transacciones financieras cruzan las fronteras nacionales.

Una vez que se ha analizado la información y se han entregado las pruebas, debemos ser capaces de llevar a cabo hasta el final enjuiciamientos efectivos. Los enjuiciamientos efectivos requieren un sistema de justicia penal establecido, eficaz, honesto e incorrupto para llevar a la justicia a los narcotraficantes a fin de responsabilizarlos totalmente de sus actividades criminales. Este ideal no se alcanzará de la noche a la mañana. Los obstáculos que enfrentamos son reales y, en algunos casos, serán difíciles de superar: la corrupción, y la falta de recursos y de personal capacitado son sólo algunos de los obstáculos. No podemos pasar por alto estos problemas o pretender que no existen. Debemos dedicar nuestros mejores esfuerzos colectivos a efectuar mejoras en todos nuestros sistemas de justicia penal; no podemos darnos el lujo de permitir que se nos escape la oportunidad de actuar. Pero mientras trabajamos juntos para asegurar que cada uno de nuestros sistemas de justicia penal logre ese ideal, no podemos dejar escapar la oportunidad de realizar enjuiciamientos efectivos. Si lo hacemos, sólo permitimos que los mismos delincuentes que queremos derrotar se beneficien de la novedad, los errores y las diferencias temporales de nuestros respectivos sistemas legales.

La Extradición

Una de las herramientas más efectivas para negarles a los narcotraficantes algunos beneficios, especialmente los del refugio, es la extradición. Debemos ampliar y modernizar nuestra red de tratados de extradición y nuestras relaciones. La extradición es un tema difícil y delicado. Es un asunto que con frecuencia nos ha dividido en el pasado. Pero, en la realidad de los tiempos modernos, debemos considerar la extradición como una manera de unir a los países en esfuerzos cooperativos coordinados contra el narcotráfico internacional y otros delitos transnacionales. Creemos firmemente que la extradición es una herramienta esencial para promover la justicia y el imperio de la ley. Asegura que los fugitivos sean arrestados y enjuiciados de la manera más efectiva posible. Se basa en el principio sólido y lógico de que un fugitivo debe ser enjuiciado en el lugar donde el delito se cometió o donde el efecto del delito se sintió más, y el sistema de justicia penal puede, en ese momento, garantizar mejor un enjuiciamiento efectivo con todas las garantías del debido proceso de ley. Esta es la misma jurisdicción donde es más probable encontrar las pruebas del delito, donde residen víctimas y testigos, y donde es mayor el interés de la comunidad en que se haga justicia.

La extradición es también un sistema efectivo, equitativo y humano de reconocer los derechos de las víctimas del crimen y de sus familias. Es hora de ponderar y proteger los derechos de las víctimas del tráfico de drogas transnacional, así como los de los delincuentes mismos. En nuestra opinión, los casos deben tratarse donde convenga más a los intereses de la justicia en general.

Si bien hemos logrado tremendos progresos en cuanto a conseguir la cooperación entre las naciones, puede hacerse mucho más. Además de mejorar en general las relaciones de extradición, nuestra meta común debería ser la entrega universal de los propios ciudadanos de un país a la jurisdicción penal de otros países, de acuerdo con el sitio donde se cometió el crimen, o el impacto que ha tenido, y la efectividad de la jurisdicción para asegurar un encausamiento pleno y justo. Los países deberían conceder la extradición de sus propios ciudadanos basándose en la teoría de responsabilidad de las propias acciones, donde quiera que se realicen. Los ciudadanos acusados de delitos que afectan significativamente a otros países deberían ser extraditados a esos países. La extradición de ciudadanos del propio país o de otros países es un mecanismo que se basa en la confianza entre las naciones.

Conclusiones y propuestas de soluciones

El éxito sustancial en estas diversas medidas no pondrá fin inmediato a la oleada de narcóticos ilegales, pero en algún momento de nuestro futuro reducirá significativamente la cantidad de drogas que fluyen a nuestras calles, pueblos y ciudades.

Tenemos ante nosotros un programa de trabajo increíblemente desafiante. Tenemos confianza en que junto a los demás países del hemisferio podamos responder como país a las amenazas nuevas que surjan. Como naciones separadas, no lograremos detener el progreso del narcotráfico trasnacional, sin embargo, al unir nuestros esfuerzos no podemos fracasar.

El Estado dominicano no sólo está amenazado, sino penetrado, y no solamente a nivel de los organismos dedicados a la represión sino que el traficante de drogas, con un criterio empresarial muy agudo, está tocando otros resortes de poder y ha reclutado una base estable de funcionarios estipendiados por este sector. No sólo eso, sino que estamos entrando en una fase peligrosísima de amenaza de violencia generalizada en el país.

Con la muerte natural del comunismo, el único enemigo actual para EE.UU. es el narcotráfico. Lo cierto es que este fenómeno delictivo ha distorsionado los vínculos de nuestro país con la Casa Blanca. Los créditos del FMI, Banco Mundial, BID, Club de París, el Grupo de los Siete, etc. están condicionados por EE.UU.

Nuestras relaciones con EE.UU. debieran ser transparentes. En la medida en que el pueblo dominicano conozca la verdad, terminarán los misterios, y especulaciones. Además, existen políticas que repercuten en nuestro país como la decisión de la Corte Suprema de estados Unidos de “secuestrar” en cualquier parte del mundo a sospechosos de narcotráfico y terrorismo. Esta medida sienta un funesto precedente en el Derecho Internacional, y se constituye en una aberración jurídica. No es más que una expresión de la “ley del más fuerte”. Es curioso que esta “monstruosidad jurídica”, venga de la Corte Suprema norteamericana, que se supone guardián del Estado de Derecho, el ordenamiento jurídico y las garantías constitucionales y los principios universales del Derecho.

En este contexto, ¿podemos esperar una convivencia internacional pacífica? ¿Con qué autoridad moral EE.UU exige respeto cuando es el primero en vulnerar las normas supranacionales? ¿Acaso no ha sido suficiente el caso Noriega de Panamá y Arce Gómez de Bolivia? ¿Que pasaría si algún país secuestrara a un norteamericano, lo juzgara y condenara fuera de EE.UU?

Aunque la Embajada norteamericana en Santo Domingo y el Gobierno aseguran que no habrá ningún secuestro en República Dominicana, nada garantiza que en cualquier momento esta “política del secuestro exterior” no se haga sentir, después que nuestra Suprema Corte de Justicia le niegue a Estados Unidos la extradición de un nacional dominicano. Los riesgos son mayores ya que somos un tránsito obligado de la droga hacia Estados Unidos y existen presuntos ‘extraditables” y pedidos en la Suprema Corte de Justicia del país.

BIBLIOGRAFÍA

Caporal, José Antonio. “Tierra de nadie: por ineptitud y corrupción policial” Semanario Vértigo. 28 de noviembre de 2004. México. Año IV. No. 193. P. 14.

Díaz Aguilar, Cecilia Natalia. Tesis de Grado para obtener el grado de Maestra en Derecho Penal por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco intitulada “Inteligencia y Contrainteligencia contra el narcotráfico: estudio y propuesta de reforma al Derecho Penal contra la Delincuencia Organizada en México“, defendida con éxito ante el Sínodo el 5 de octubre de 2004.

Reveles, José. “Inquisición civil, el regreso de la Edad Media: el terrible rostro de la justicia por propia mano” Entrevista a David Ordaz Hernández. Diario El Financiero. México. Número 6686. 29 de noviembre de 2004. P. 73.

Enciclopedia Universal Multimedia ©Micronet S.A. 1999/2000

Enlaces en Internet

http://www.undcp.org/;Página oficial del Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas -PNUFID- (idioma inglés).

http://www.usdoj.gov/dea/;Página oficial de la Administración Antidroga de los Estados Unidos -Drug Enforcement Administration; DEA- (idioma inglés).

http://www.mir.es/pnd/;Página oficial del Plan Nacional sobre Drogas (idioma español).

http://www.fad.es/;Página oficial de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción -FAD- (idioma español).

http://www.magic-es.com/coordinadora/;Página oficial de la Coordinadora de ONG‘s que Intervienen en Drogodependencias (idioma español).

http://www.unad.org/;Página oficial de la Unión Española de Asociaciones y Entidades de atención al Drogodependiente (idioma español).

ANEXOS

PROPUESTA PARA EL COMBATE DEL NARCOTRÁFICO. VISIÓN NORTEAMERICANA.

EL PLAN DE LAROUCHE PARA LIBRAR LA GUERRA AL NARCOTRÁFICO

El estadista Lyndon LaRouche presentó la siguiente propuesta de 15 puntos en un seminario sobre la guerra continental al narcotráfico, celebrado el 13 de marzo de 1985 en México, DF.

1. Lo que combatimos no son tan sólo los efectos que tiene el consumo de drogas en sus víctimas. El narcotráfico internacional se ha convertido por sí mismo en un gobierno malvado y poderoso. Representa en la actualidad un poderío financiero, político y militar mayor que el de algunas naciones de las Américas. Es un gobierno en guerra contra naciones civilizadas, un gobierno al que debemos declarar la guerra, guerra que debemos librar con las armas de la guerra y que debemos ganar con el mismo espíritu con que los Estados Unidos lucharon por la derrota incondicional del nazismo entre 1941 y 1945.

2. Los métodos policíacos deben apoyar el aspecto militar de la guerra al narcotráfico. El mandato que se dé a las fuerzas policiales desplegadas en apoyo a esta guerra debe ser el principio de que la colaboración con el narcotráfico o con las fuerzas financieras y políticas de los narcotraficantes internacionales es traición en tiempo de guerra.

a) Cualquier individuo al que se sorprenda comerciando con drogas será juzgado como traidor en tiempo de guerra o como espía extranjero de una potencia enemiga.

b) Cualquier individuo que compre sustancias ilegales, abogue por la legalización del comercio de tales sustancias o pida benevolencia en la acción militar o policiva contra la producción y el tráfico de drogas, es culpable de prestar auxilio al enemigo en tiempo de guerra.

3. Debe firmarse un tratado de alianza bélica entre los Estados Unidos y los gobiernos de los Estados iberoamericanos que se sumen a la alianza para combatir al narcotráfico a la que se ha adherido el Presidente de México. Se debe alentar a otros Estados a unirse a esa alianza militar.

4. Bajo los auspicios de ese tratado se han de elaborar disposiciones para la acción de un mando militar conjunto. Dichas disposiciones deberán definir principios de acción común, a fin de que las formas necesarias de acción militar y policiva no subviertan la soberanía nacional de ninguna de las naciones aliadas en cuyo territorio se realicen operaciones militares. Estas disposiciones abarcarán:

a) crear grupos de trabajo militares bilaterales, por pares de las naciones aliadas;

b) crear un mando común encargado de proporcionar las formas de asistencia que se estipulen y que pudieren solicitar las entidades competentes de cada país o del mando bilateral de cualquier par de países;

c) crear, bajo la jurisdicción del mando común, una entidad central de inteligencia contra el narcotráfico, que funcionará a la manera de un estado mayor general, en sus aspectos de inteligencia y planeación, y desempeñará las funciones de un cuarto de guerra;

d) fijar normas que gobiernen las actividades de extranjeros encargados de aportar servicios y asistencia técnica en territorio soberano de cualquier miembro de la alianza.

5. En general, en tanto lo permitan los medios de que disponga cada nación miembro de la alianza, las acciones militares y de otro tipo que se emprendan contra los objetivos de la guerra al narcotráfico deberán realizarlas fuerzas militares de la nación en cuyo territorio ocurran dichas acciones. Fuera preferible, donde fuere factible, proporcionarle a la nación miembro pertrechos suplementarios y personal de apoyo, en lugar de involucrar en funciones de combate al personal extranjero de asistencia técnica. En la medida de lo posible, las funciones relativas al combate militar que tendrá el personal extranjero que se suministre deberán limitarse a:

a) operar equipos de detección y ciertos tipos de aeronaves y armamento antiaéreo que se provean para complementar las capacidades de las fuerzas nacionales;

b) aportar un grado razonable de asesoría técnica, inteligencia y servicios a los elementos apropiados de las operaciones de campo.

6. Con la ayuda de los Estados Unidos deberán proporcionarse los medios técnicos adecuados, entre ellos equipos de detección montados en aeronaves y satélites, para localizar y comprobar el cultivo, la elaboración y el transporte de estupefacientes. Tan pronto como se compruebe en una región determinada un cultivo de proporciones significativas, deberá lanzarse un ataque militar aéreo para destruir dicho cultivo; se enviarán así mismo fuerzas terrestres apoyadas desde el aire para catear la zona y realizar las operaciones complementarias que pudieren requerirse. El objetivo es eliminar hasta el último cultivo de marihuana, coca o adormidera en las Américas, con excepción de los cultivos debidamente autorizados por los gobiernos.

7. Echando mano de los mismos medios técnicos deberán detectarse y comprobarse los centros de elaboración, que se deberán destruir cuanto antes, todos y cada uno, de la misma manera que los campos donde se cultivan los estupefacientes.

8. Las fronteras entre las naciones aliadas, así como las fronteras entre éstas y otras naciones, se deben sellar en forma prácticamente hermética contra el narcotráfico. Deberá emprenderse acción militar para derribar cualquier aeronave que cruce una frontera o vuele sobre aguas caribeñas sin autorización y se niegue a aterrizar cuando se le ordene. En todas las fronteras y demás puntos de inspección aduanal se deberá inspeccionar de manera meticulosa todo vehículo acuático, carretero o ferroviario que llegue a cada país, inclusive los recipientes de carga. Se deben formar grandes concentraciones con la ayuda de fuerzas militares en las zonas de tránsito fronterizo y en todas las carreteras nacionales y vías acuáticas principales.

9. Deben elaborarse reglamentos detallados que gobiernen a las instituciones financieras, a fin de detectar depósitos y transferencias de fondos, tanto hacia fuera como hacia dentro, de los cuales pudiera sospecharse provengan del tráfico de estupefacientes.

10. Las fuerzas militares deberán ocupar de inmediato y confiscar, como se hace en tiempo de guerra, cualesquier instituciones financieras, comerciales o de bienes raíces, así como fondos personales, de los que pueda demostrarse han sido empleados en el cultivo, la elaboración, el transporte o la venta de drogas ilícitas. Cualesquier documentos comerciales o de propiedad de entidades empleadas por los narcotraficantes, así como cualquier individuo vinculado a la posesión u operación de tales entidades, se tendrá por sospechoso o por prueba material.

11 . El primer objetivo de la guerra al narcotráfico es de naturaleza militar: destruir el cuasiestado enemigo, el consorcio internacional del narcotráfico, destruyendo o confiscando los recursos económicos y financieros de ese cuasiestado, desmantelando todas las agrupaciones políticas o mercantiles asociadas con el consorcio narcotraficante, incautando las riquezas acumuladas en complicidad con las operaciones de los narcotraficantes, y encarcelando, sea como “prisioneros de guerra” o como traidores o espías, a todas las personas que den auxilio al consorcio narcotraficante.

12. Deberá concentrarse especial atención en los bancos, empresas de seguros y demás instituciones comerciales que de hecho forman parte del cartel financiero internacional que coordina el flujo de cientos de miles de millones de dólares al año en ingresos del narcotráfico internacional. A tales entidades deberá proscribírseles del régimen de derecho en tanto violan los preceptos sobre “delitos contra la humanidad” que fueron elaborados en la posguerra en los tribunales de Nuremberg. Se prohibirá toda relación comercial con tales entidades conforme a la prohibición de mantener comercio con el enemigo en tiempo de guerra.

13. La guerra al narcotráfico en las Américas tiene dos fases generales. El primer objetivo es erradicar en las Américas todo cultivo no autorizado de marihuana, coca o amapola, y destruir al mismo tiempo en este hemisferio las vías principales de importación y distribución de estupefacientes de las principales zonas de producción de los mismos en otras partes del mundo. Esas otras regiones son, en orden de importancia actual:

a) el Triángulo Dorado del sudeste asiático, todavía la más pujante fuente de opio y opiáceos;

b) la Media Luna de Oro, productora de menor envergadura que el Triángulo Dorado, pero de creciente importancia como vía de tránsito del opio del Triángulo Dorado al tráfico del Mediterráneo;

c) el reciente y veloz renacimiento de la producción de opio en el sur de India y en Sri Lanka, resurrección del viejo narcotráfico de la Compañía de las Indias Orientales británica;

d) el aumento de la producción de estupefacientes en ciertas regiones de Africa.

Una vez exterminada en las Américas toda producción importante de estupefacientes, la guerra al narcotráfico entra a su segunda fase, en la que la guerra se concentra en combatir el influjo de estupefacientes provenientes de fuera del hemisferio.

14. Uno de los principales problemas que seguimos enfrentando al combatir el narcotráfico, especialmente a partir de los acontecimientos políticos del período de 1977 a 1981, es la creciente corrupción de las dependencias y el personal gubernamentales, así como de influyentes facciones políticas, corrompidas por intereses financieros de gran poder político, vinculados ya al narcotráfico como tal o a las empresas que amparan la circulación de los ingresos del narcotráfico. Por éste y motivos afines fallan los métodos policiales o comunes para combatir el narcotráfico. Además de la corrupción de las dependencias gubernamentales, los narcotraficantes gozan de la protección de agrupaciones crecientes y poderosas que ya abogan por la legalización del narcotráfico o realizan campañas más o menos eficaces para impedir la aplicación efectiva de las leyes contra el uso y tráfico de estupefacientes. Las investigaciones han demostrado que las agrupaciones que realizan esa labor de proselitismo son tentáculos políticos de los intereses financieros vinculados al lavado de narcodivisas. Por consiguiente, debe dárseles el mismo trato que se le dio en los Estados Unidos a las organizaciones de simpatizantes del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.

15. La guerra al narcotráfico debe incluir acuerdos para asignar los miles de millones de dólares confiscados de los haberes del consorcio narcotraficante a fines benéficos de desarrollo económico en la infraestructura, la agricultura y la manufactura de bienes útiles. Dichas medidas se tomarán según el derecho de los Estados soberanos a tomar posesión de las propiedades de sus naturales, tanto en el territorio nacional como en el exterior, en razón de las obligaciones de esos naturales para con el Estado. El hecho de que los fondos mal habidos se transfieran a cuentas en bancos extranjeros o se inviertan en bienes raíces en otras naciones no excluye tales propiedades de la jurisdicción y recuperación del Estado del que es natural el propietario.

CONTRAPROPUESTA DE SOLUCIÓN. VISIÓN LATINOAMERICANA.
NUESTRA REALIDAD ACTUAL. NUESTRAS ASPIRACIONES, COMO FORMA EFECTIVA DE COMBATE AL NARCOTRÁTICO Y CONSUMO DE ESTUPEFACIENTES.

Los resultados de las investigaciones coinciden en mostrar que la guerra contra las drogas ha causado más crímenes de los que ha logrado evitar. Las políticas, especialmente las represivas, no han controlado, menos erradicado el narcotráfico.

Cabe señalar que este problema es complejo para dejarlo en manos de uniformados; la solución entonces es socioeconómica. Se trata de un conflicto -el más largo del presente siglo- y mientras no cambiemos de estrategia, seguiremos luchando inútilmente.

Los esfuerzos realizados se han convertido en un boomerang, pues la fabricación, tráfico y consumo sigue ascendiendo y contaminando no sólo a policías, jueces, políticos y gobernantes, sino los sistemas políticos.

La represión violenta contra los narcotraficantes, no ha resuelto problema alguno. El mejor ejemplo es la trágica muerte del jefe narcotraficante colombiano Pablo Escobar en diciembre de 1993. El Cártel de Medellín sigue funcionando

El siglo XXI será un siglo siniestro de peste, hambre, violencia urbana y marginación. El resultado será, ni más ni menos que el exterminio. Hay una solución capitalista y burocrática para la pobreza absoluta: los extremamente pobres simplemente morirán. Los que creemos que estas muertes son simplemente un crimen contra la humanidad, creemos que sólo un radical salto en los objetivos y modalidades del desarrollo podrá evitarlo. Ni el interés burgués, ni el interés burocrático harán nada por lograr este salto. Unos están atrapados en una lógica que conduce a la destrucción del planeta, los otros en una lógica en que administrar a los que consumen es suficiente para justificar su poder de clases.

 El furibundo optimismo tecnológico, rayano en la adoración, de los intelectuales al servicio del capital y de la administración, suele ser contradictorio. Todo parece ser posible para la técnica, llegar a Marte, clonar seres humanos, construir computadores inteligentes, vigilar paso a paso a cada ciudadano, producir armas eficaces que puedan asesinar sin que el bando atacante sufra ninguna baja. Lo único que pareciera imposible es usar estas técnicas para construir una vida digna y de abundancia para todos los seres humanos.

 Tenemos derecho a creer que es perfectamente posible una economía de abundancia sin depredación, sin explotación y sin guerras. Todas las técnicas que hacen falta para esto ya existen. En particular las que permitirían procesar la información necesaria para una economía global descentralizada y autosustentable.

 Una sociedad en que el trabajo social se ha repartido entre todos de tal manera que, gracias al uso intensivo de la tecnología, sea posible reducir radicalmente la jornada laboral u ocuparlo en reconstruir lo que el proceso productivo ha dañado. En un mundo en que todos tienen que cumplir con una cuota de trabajo socialmente necesario, la división social del trabajo no determinaría esencialmente nuestras vidas. La mayor parte del tiempo sería de trabajo libre. Ni la propiedad, ni la administración global serían necesarias. Esto es lo que Marx llamó comunismo.

 Hay dos objeciones clásicas que apoyan esta idea. Una es que los seres humanos son por naturaleza egoístas, o que sus impulsos naturales los llevan a desear el poder, la ventaja, el agrado a costa del menor esfuerzo. Otra es que el capitalismo altamente tecnológico, apoyado en su poderoso sistema de comunicación social y en el uso a gran escala del endeudamiento, es capaz de mantener indefinidamente a los ciudadanos atrapados en las expectativas de consumo. O por egoísmo natural, o por consumismo adoctrinado, los trabajadores preferirían no poner en peligro, en lo sustancial, el sistema injusto en que viven. Y si lo hicieran, tarde o temprano resurgirían el afán de poder, o la avaricia natural.

 Lo que para la izquierda clásica era evidente, es decir, que todo hombre consciente, ilustrado, de buena voluntad, al que se le explicaran los antecedentes, terminaría por asumir una postura moral a favor de toda la humanidad, ya no lo es.

 La dominación altamente tecnológica se dirige más bien a las bases desde las cuales la consciencia se construye. Invadiendo el ámbito de la socialización primaria, totalizando el tiempo de descanso en torno a la industria del espectáculo, manteniendo el monopolio de los medios de comunicación más masivos y intensos, la dominación actual no necesita ilustrar, o educar, una consciencia conformista o resignada, es capaz de arraigar el conformismo y la resignación en las estructuras psíquicas más profundas.

 Para mantener las expectativas que hacen que los ciudadanos acepten endeudarse, sobre explotarse, vivir con estrés, vivir en la incertidumbre y en el temor permanente a quedar sin trabajo, se debe prometer mucho. Se debe mantener una perspectiva en que el cumplimiento de las cuotas y el sacrificio que conlleva el esfuerzo cotidiano, sean recompensados suficientemente. Nadie niega que su trabajo es agobiante, que vive en permanente tensión. Lo que se alega, en cambio, es que esos esfuerzos tengan sentido. Las vacaciones, los objetos de consumo cotidiano, la casa propia, la educación de los hijos, la posibilidad de pequeños escapes y desahogos, como ver la televisión en familia, como salir en auto los fines de semana, son mostrados por muchas personas aparentemente razonables como resultados razonablemente compensadores de sus esfuerzos.

 Sostengo que efectivamente hay contradicciones internas al sistema de consumo masivo. La contradicción central, de la que derivan todas las otras, es la diferencia creciente entre lo que el sistema promete y lo que es capaz de dar. Por un lado se consume y se busca en el consumo un mundo de reconocimiento y humanidad posible, por otro lo que se obtiene es un mundo dividido, violento, en guerra, donde impera la incertidumbre y la frustración.

 Otra manera de plantear esto mismo es observar la contradicción que hay entre el mejoramiento local, a nivel de las familias, de los estándares de vida, y el empeoramiento global de la calidad de vida, a nivel de la ciudad, de cada país, del entorno natural en el planeta. Para los trabajadores que están efectivamente integrados al sistema de la producción altamente tecnológica cada día se puede vivir mejor en un mundo en que a la vez cada día vale menos la pena vivir. Y este empeoramiento de la calidad de vida infiltra y descompone el agrado que pueda significar el consumo cotidiano. Las calles llenas de autos, el encarecimiento de los servicios educacionales y de salud, paralelo a la compulsión por la salud y la educación, los alimentos poco confiables, las ciudades contaminadas, la inseguridad ante la amenaza constante de los más pobres, que buscan sobrevivir y a la vez desahogar sus iras acumuladas.

 Hay que ir más allá de la inercia de la resignación y el escepticismo. Hay que darle el vuelo de un gran horizonte. Grandes cosas, importantes, nobles, de gran aliento. Eso es lo que debe estar en el centro de nuestra lucha. Las personas comunes y corrientes pueden entender perfectamente cuando se les habla de la felicidad. Los trabajadores, los más pobres, los ancianos, los niños. Hay que hablar al corazón y los anhelos más profundos. Que la política basada en las pequeñas transacciones quede para los que viven de usufructuar de la política.

Declaración de Panamá condena terrorismo y narcotráfico internacional
Jul 29, 2005, 23:05 UTC

CIUDAD DE PANAMÁ, Panamá – Los jefes de Estado y/o Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe (AEC), reunidos este jueves y viernes en Panamá, expresaron su condena a los actos de terrorismo en todas sus formas y su compromiso de lograr un Caribe libre del flagelo de las drogas ilícitas a través de la cooperación internacional.

En la Declaración de Panamá, firmada por los representantes de los 25 países miembros de la AEC que asisten a esta reunión, se reafirma el compromiso de los Estados de la región con la democracia y la necesidad de adoptar medidas individuales y conjuntas para prevenir, detectar y sancionar la corrupción en los ámbitos públicos y privados.

Igualmente, reiteran su respeto a los principios de soberanía, integridad territorial y de no intervención, así como el derecho de cada pueblo de construir en paz, estabilidad y justicia su propio sistema político, por lo que instan al gobierno de Estados Unidos a que ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.

El documento registra el compromiso de la organización caribeña de trabajar hacia la promoción del restablecimiento, el desarrollo económico y el progreso social de Haití y hace un llamado a la comunidad internacional para que la apoye en esta causa.

Acordaron también que las políticas de Estado en sus distintos ámbitos deberán buscar eliminar las barreras que enfrentan las personas con discapacidad para lograr un amplio compromiso con su acceso e igualdad de oportunidades en las distintas esferas de la sociedad.

Sobre el tema del hambre, la desnutrición y el desarrollo social en el Gran Caribe, los firmantes reconocieron el apoyo prestado por la Oficina Regional del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas en el análisis integral de este problema e invitaron a esta entidad a crear, en coordinación con la AEC, una red entre gobiernos que permita eliminar progresivamente este flagelo durante la próxima década.

De igual modo expresan su preocupación por la amenaza que representa en el área caribeña la pandemia del VIH/SIDA, motivo por el cual se comprometen a desarrollar una estrategia intersectorial para cooperar con otros órganos regionales intergubernamentales y combatir tan grave enfermedad.
Rechazan, asimismo, la utilización continua del mar Caribe para el tránsito y trasbordo de material nuclear y de desechos tóxicos y exhortan a los países que los producen a que implementen, de manera urgente, las medidas pertinentes para establecer plantas de reprocesamiento que pondrían fin a las necesidades de transportarlos de un lugar a otro.

En otros puntos del documento la AEC acoge la propuesta de Venezuela -presentada en 2004 dentro del marco del Banco de Desarrollo del Caribe- sobre la creación de un Fondo de Ayuda frente a Huracanes y respaldan las iniciativas en el organismo para establecer programas de turismo e incrementar el número de visitantes a la zona, en conformidad con el concepto de sostenibilidad.

Finalmente, reconocieron los esfuerzos del gobierno de Trinidad y Tobago para el establecimiento del fondo de estabilización petrolera, un programa de subvenciones establecido en el 2004, y los esfuerzos de Venezuela para cooperar con los países del área del Caribe en el tema del combustible, a fin de afrontar las dificultades ocasionadas por el incremento de los precios del petróleo.

Domingo Peña Nina

La organización Energy Control ha alertado en su página web sobre la entrada en España de una sustancia conocida como ‘Doves Red’. Esta nueva droga sintetizada, que suele venderse como éxtasis o MDMA, ya ha provocado varias muertes en otros países del continente. La más castigada de estas naciones es Noruega, que cuenta con 16 víctimas mortales por sobredosis de ‘Doves Red’ desde julio del año pasado hasta mayo del presente año. Además, se han encontrado otros casos en Austria y Países Bajos.

Según Energy Control, en sus análisis rutinarios en las diferentes zonas de ocio españolas, ha observado un aumento de ‘Doves Red’ entre los consumidores españoles. Esta nueva sustancia contiene MDPPP, 4-MEC, PMMA -que es extremadamente tóxica-, una sustancia que todavía no se ha podido identificar y azúcares o sales inorgánicas que funcionan a modo de diluyente. La mayoría de los portadores de esta sustancia creían que llevaban MDMA o éxtasis.

El principal componente activo de esta sustancia es la PMMA (Para-metoxi-metilanfetamina), un híbrido entre la PMA y la metanfetamina. Generalmente, provoca la inhibición de la recaptación de un serie de neurotransmisores catecolamínicos, así como una liberación de los mismos. Además, puede producirse un efecto adverso -conocido como IMAO-, que puede provocar la destrucción de estos neurotransmisores. La concentración de todas estas acciones en el organismo puede provocar una serie de efectos, como hipertermia, hiperactividad, un aumento de la tensión arterial o la aparición del síndrome hiperserotoninérgico, consistente en una serie de alteraciones tanto físicas como mentales fruto de un exceso de serotonina en el cuerpo humano. Dado que la dosis en la que  la PMMA hace reacción en el organismo humano está muy cercana a la dosis mortal, su consumo puede provocar una serie de sucesos orgánicos que deriven en la muerte por sobredosis del sujeto que la toma. Además, su combinación con la MDPPP y la 4-MEC -tal y como se observa en ‘Doves Red’- puede elevar su toxicidad aún más si cabe.

La peligrosidad de la PMMA así como de ‘Doves Red ha disparado las alarmas en muchos países de la Unión Europea, sobre todo en aquellos donde se han producido fallecimientos por su consumo. En España, la PMMA se encuentra bajo el control de las autoridades a través de la orden  SCO/1906/2002, del 15 de julio.

Escrito por María Ripoll Marco

FUENTES CONSULTADAS:

Advertencia en la página web de Energy Control: http://energycontrol.org/

Información sobre la PMMA: http://energycontrol.org/analisis-de-sustancias/resultados/adulterantes/371-pmma.html

Información efecto IMAO: http://energycontrol.org/infodrogas/otras/rcs-legal-highs-nuevas-sustancias-de-sintesis/articulos-generales/387-diversidad-de-efectos.html?start=6

Información síndrome serotoninérgico: http://www.medicinainternacba.com.ar/teoricos/clases/bibliograficos/Sindrome%20serotoninergico.pdf

Orden que establece el control de las autoridades sobre la PMMA: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/o1906-2002-sco.html

 

Desde el punto de visto sociológico las drogas son clasificadas como legales e ilegales => esto es un gran error ya que por ejemplo el alcohol es una droga legal pero es la que más muertes causa y la más consumida. Desde el punto de vista de la peligrosidad encabezaría la  lista la heroína.

 

DISTINTAS CLASIFICACIONES DE LAS DROGAS:

 Clasificación  según los fenómenos que desencadena la droga:

A)    drogas que producen dependencia física, psíquica y tolerancia:

 1) derivados de opio: heroína, codeína, morfina… metadona.

Drogas para reducir el dolor físico. La metadona no deriva del opio pero tiene sus mismos efectos. Se utiliza en tratamientos de sustitución: se sustituye la droga ilegal nociva como la heroína por una droga legal bajo prescripción médica => esto se hace porque los efectos nocivos de la metadona son menores que los de la heroína.

2) tranquilizantes o ansiolíticos

3) alcohol

 

B)    Drogas que solo producen dependencia psíquica y tolerancia:

-         anfetaminas y metanfetaminas: speed => si se suprime su consumo no hay dolor y esto es porque no hay dependencia física.

-         LSD: alucinógenos => los efectos duran 24-36 horas y para nuevas dosis se exige un descanso, sino no causan esos efectos => hay una enorme tolerancia

-         Cocaína: es la que más dependencia psíquica genera.

Actualmente en vez de cocaína suele emplearse crack: base de coca y amoniaco cristalizado, esto se fuma y crea dependencia física.

 

C)    Drogas que solo producen dependencia psicológica:

Estas son el cannabis (marihuana) y sus derivados. A la larga los problemas derivados no tienen solución como las psicosis (locuras) cannabicas.

-Drogas Excitantes: coca-cola, té, café, chocolate, guaraná, alcanfor…etc.

-Disolventes volátiles: gasolina, éter, spray, pegamentos, productos de limpieza, cloroformo…

 

   

   Clasificación de Porrot:

Parte de la idea de que se cae en una drogadicción por alguna razón.

-         TOXICOMANÍAS IATROGÉNICAS: Son aquellas que tienen una justificación. Están ligadas a personas que tienen una enfermedad grave y muy dolorosa (como el cáncer), el dolor se trata con morfina y algunas veces el paciente se engancha a esta sustancia.

-         TOXICOMANÍAS POR PERSISTENCIA: Al principio son justificadas y luego no lo son. Este es el ejemplo de las personas que empiezan un tratamiento con ansiolíticos (benzodia-cepinas) y siguen consumiendo porque creen que no pueden vivir sin esa sustancia y que les ayuda a estar mejor.

-         TOXICOMANÍAS PRIMITIVAS POR PERVERSIÓN: Un sujeto se droga para olvidar una pena, buscar sensaciones nuevas o buscar placer. Un factor importante en este tipo de toxicoma-nía es el sujeto que tiene una personalidad débil o padece algún trastorno mental de origen me-ramente psicológico, orgánico o quizás ambos (psicopatológico).

-         TOXICOMANÍAS SOCIOCULTURALES: Se debe a factores sociales y culturales, a modas y actitudes. Las toxicomanías en Europa se han ido “generalizando” a partir de los 60. Hasta el momento se usan las drogas con fines místico- religiosos.

La moda actual: Anfetas o pastillas (no saben lo que consumen):  esta moda está asociada a un problema narcisístico (soberbia), a una falsa idea de adultez, constante búsqueda de felicidad: => esta droga transforma la necesidad de ser más, y produce un falso optimismo. Es una moda muy cambiante, muchos de estos consumidores son ahora heroinómanos. Toman heroína para calmar los disparos psicóticos (locura) de la anfetamina y acaban adictos de 2 o 3 drogas distintas!  

Fuente:Mailxmail.

 
Hay que insistir en que no todas las adicciones son iguales y que las adicciones a sustancias químicas alteran el funcionamiento del cerebro, a diferencia de las adicciones sin droga
 
Adicciones sin sustancia
Adicciones sin sustancia

En el capítulo 1 de su libro, José Luis Cañas analiza el fenómeno, hoy creciente, de las adicciones sin consumo de droga. Reproducimos un extracto.

En el momento presente múltiples indicadores sociales apuntan que las adicciones sin sustancias o sin drogas van a marcar un cambio cualitativo en el discurrir histórico de la humanidad, por su extensión y por el número de personas afectadas.

Lo fundamental para determinar si una persona es adicta no es la presencia en ella de una sustancia-droga, sino más bien la existencia de una experiencia que es buscada con tal ansiedad que la lleva a perder su control cerebral y emocional. Hay que insistir en que no todas las adicciones son iguales y que las adicciones a sustancias químicas alteran el funcionamiento del cerebro, a diferencia de las adicciones sin droga. Sin embargo, cualquier conducta placentera puede convertirse en adictiva si se hace un uso compulsivo de ella. Desde esta perspectiva, da igual estar atado por un hilo que por una maroma: todas las adicciones comparten el denominador común de la esclavitud existencial.

Enganchados al mundo virtual

Es sintomático que haya jóvenes enganchados al “móvil” o a Internet que necesitan pedir ayuda a centros de desintoxicación. Para comprender mejor el mundo virtual, lo primero en lo que reparamos es en que desde que nacemos estamos expuestos a los estímulos de la televisión. Es evidente que el problema comienza cuando esta exposición es compulsiva y se confunde drásticamente la ficción con la realidad. Todos los niños aprenden muy pronto a percibir con claridad la diferencia entre fantasía y realidad, pero el mayor daño que causa la televisión se debe a su poder adictivo y al valioso tiempo que roba a otras actividades creativas necesarias.

En la primera y segunda infancia la televisión, los videojuegos, Internet pueden provocar fuertes dependencias, que luego pueden configurar un tipo de personalidad adictiva. El auténtico reduccionismo es que la máquina sustituya a las relaciones interpersonales. Por eso George Steiner concluye que “tienes que ser muy rico para no oír la música del vecino. Los niños tienen terror al silencio, pero los mayores también. Por eso nos ponen música en los ascensores. Pero hay una esperanza: en este momento millones de adolescentes leen en el mundo a Harry Potter, libros difíciles y gordos. Esos niños necesitan silencio y les dicen a sus padres que apaguen la televisión”.

En las últimas décadas el trabajo compulsivo ha sido considerado por muchos psicólogos un objeto de dependencia de graves consecuencias para la salud psíquica de las personas. En Estados Unidos se habla de workaholics o adictos al trabajo para describir hombres y mujeres cuya dedicación obsesiva al trabajo es de tal intensidad que descuidan sus necesidades físicas, psicológicas, familiares y sociales. Hablamos de trabajo adictivo cuando trabajar es una actividad tan obsesiva que infiere en la salud, y en suma no es sino otra forma de huir de uno mismo.

En busca del cuerpo perfecto

Una derivación del trabajo adictivo es el perfeccionismo. En esa dinámica adictiva podemos entender a una gran proporción de personas obsesionadas con su peso, en busca de la figura perfecta. El triunfo de la voluntad sobre el hambre representa una virtud. Por tanto, la delgadez ofrece una posibilidad única para expresar públicamente que se han logrado las dos metas, tanto la belleza como el autocontrol.

La anorexia y la bulimia son las consecuencias de esta dependencia compulsiva. La comida, por defecto o por exceso, se convierte en el objeto central de la vida de una persona. En esta línea podemos incluir otras dos conductas obsesivas como la vigorexia y la ortorexia. La ortorexia impide a quienes la sufren comer otra cosa que alimentos ‘estrictamente sanos’ y con el menor aporte calórico extra posible. Sin embargo, los médicos reparan en que estas personas sufren carencias nutricionales ya que no sustituyen los alimentos que rechazan por otros que aporten lo mismo. El ortoréxico emplea una gran parte de su tiempo y energías en pensar qué va a comer al día siguiente, la semana siguiente, el mes siguiente; nunca come fuera de casa, ni productos enlatados, ni nada que lleve conservantes; desconfía de todo tipo de manufacturación intermedia de los alimentos; y, sobre todo, se siente culpable cuando se salta sus estrictas convicciones dietéticas.

La vigorexia afecta sobre todo a adolescentes que, al contrario que los anoréxicos, ven su cuerpo siempre delgado aunque esté musculado en exceso. Su vida y su alimentación tienen el objetivo de conseguir la figura deseada, aunque hayan de recurrir a hormonas y sustancias dopantes. La diferencia entre una manía y una conducta normal está en la pérdida de autocontrol. Las personas adictas con tendencia a la vigorexia y a la ortorexia padecen lo que los especialistas llaman “ilusión de control”, es decir, la creencia de que tienen control sobre su vida, pero en realidad son esclavas de su adicción.

Es muy llamativo el trastorno de potomanía (manía de beber). Los médicos de familia se están encontrando con jóvenes que se han expuesto a un consumo excesivo de agua que les ha llevado a un estado vegetativo, cuando sus niveles de sodio han bajado a límites que les han producido el estallido de células cerebrales.

Otro mundo adictivo es el de la sexodependencia. Estamos ante personas degradadas a la condición de objetos. El objetivo del sexoadicto es más la reducción morbosa de una carencia afectiva y de sentido de la vida que la obtención de placer. Al dejarse llevar por las apetencias sexuales inmediatas, el sexoadicto no sabe que es esclavo precisamente porque se trata a sí mismo primero, y a los demás después, como objeto de placer autonomizado y objeto de comercio. En otros aspectos de la vida se impone el mismo principio: cuanto más se centra uno en sí mismo, más próximo se sitúa en la frontera de la adicción.

Genes y ambiente no explican todo

Si queremos superar la orientación sanitarista excluyente que predomina en la sociedad actual hay que ir más lejos en nuestras explicaciones médicas y psiquiátricas. Con independencia de que haya una predisposición genética hacia este tipo de conductas compulsivas y unas circunstancias sociales o ambientales más o menos estresantes, la causa profunda hay que buscarla una vez más en el vacío existencial y el sin sentido de una vida carente de objetivos e ilusiones.

Uno de los momentos cumbre del proceso curativo de los llamados “Programas Libres de Drogas” que se llevan a cabo sobre todo en Centros de Rehumanización, se da cuando la persona llega a tomar conciencia de su realidad y, desde ese profundo autoconocimiento personal, decide vivir sin ataduras adictivas y sin comportamientos negativos que le conduzcan de nuevo a ellas. Lo grande de la persona es saber que la posibilidad última de su recuperación es impredecible y depende, en última instancia, de ella misma.

 Fuente:Catholic.net  

El uso de drogas no es un fenómeno nuevo; el conocimiento y el uso de las drogas, son probablemente, tan antiguo como el hombre mismo. El hombre primitivo en busca de alimentos en praderas y bosques, descubrió ciertas plantas que parecían poseer misteriosos poderes, capaces de alterar su percepción o su estado de animo.

Diversas drogas vegetales que alteraban la mente o el animo fueron identificadas e incorporadas a la estructura de la vida humana. En verdad, ciertas plantas adquirieron la categoría de sacramentos importantes en los rituales y ceremonias de las actividades más significativas del hombre.

A pesar la larga historia de las drogas, el uso de drogas en estos días se ha convertido en un problema de nuevas dimensiones en muchas partes del mundo.

Una droga puede definirse, en general, como toda sustancia que al ser introducida al cuerpo produce un cambio temporal o permanente en las funciones fisiológicas, en los sentimientos o en la conducta. La droga se ha convertido en el amo, antes que en el servidor. Es decir, que el consumo de drogas ya no está bajo el control del usuario.

En todo el mundo las personas están preocupadas como nunca por los peligros que representa el uso de alcohol y otras drogas. Las encuestas de opinión pública han señalado repetidamente la intolerancia general al uso de alcohol por parte de los menores y al uso de drogas ilegales por parte de cualquier persona. Los indicadores muestran que la mayoría de personas están preparadas a adoptar una firme posición frente al uso ilegal de alcohol y otras drogas.

El uso del alcohol y de drogas ilegales han destruido familias y han infiltrado nuestras calles, vecindarios y escuelas. Estos problemas también han invadido los lugares de trabajo y las carreteras. El público finalmente ha dicho “basta” y está uniéndose para hacer frente al uso de drogas.

 2.Clases de drogas

Existen muchas drogas que afectan la mente o el comportamiento, y pueden ser legales e ilegales. Las drogas legales son aquellas cuya venta ha sido aprobada mediante recetas o directamente en el mostrador. El alcohol, que puede consumirse legalmente en las bebidas excepto por los menores de cierta edad, es una droga. Las drogas ilegales son aquellas cuya fabricación, venta, compra con fines de venta o posesión están prohibidas por las leyes. Se incluyen en esta categoría drogas como la marihuana, la cocaína, el PCP y la heroína, o aquellas aprobadas pero que se han obtenido por medios ilícitos o usadas para propósitos ilícitos.

Las drogas que se expenden con receta son aquellas que se ha determinado que son inocuas, eficaces y legales sólo cuando se administran bajo la dirección de un médico licenciado. La fabricación y el expendio de estas drogas están reglamentados por leyes cuya aplicación está controlada por la Administración de Alimentos y Drogas (Food and Drug Administration), la Administración de Aplicación de las Normas sobre Drogas (Drug Enforcement Administration) y los gobiernos estatales. Si se consumen en forma inapropiada, algunas personas pueden volverse físicamente dependientes del uso de ciertas drogas que se expenden con receta (por ejemplo, la morfina y el Valium).

Las drogas ilegales se venden y se usan en contravención de las leyes. Pueden perjudicar a quienes las usan, no sólo en términos del daño físico y emocional directo que originan, sino en términos de las consecuencias criminales y financieras que ocasionan. Muchas drogas ilegales se fabrican en laboratorios ilegales clandestinos en los Estados Unidos.

 3.Tipos de Drogas

Opiáceos

La primera droga perteneciente a este grupo es la morfina, que es el principal ingrediente del opio, de donde proviene la denominación de opiáceos para estas sustancias. El opio contiene, además de morfina, otras sustancias que alteran las percepción y la conciencia, entre ellas la codeína, muy utilizada como antidoloroso y antitusivo. Todas estas sustancias pueden aliviar el dolor, producir agradables estados de indiferencia y sueño.

Depresivos

En este grupo figuran el alcohol, una gran variedad de sedantes e inductores de sueños, entre otras sustancias. Todas estas sustancias producen cierta somnolencia, con acción sedante y relajación agradable, pero también pueden producir inhibición y perdida del control como resultado de sus efectos en el cerebro.

 Estimulantes

La cocaína es una de las principales drogas pertenecientes a este grupo. Produce un estado de exaltación y sensación de hambre y hace desaparecer la fatiga. Este producto causa una grave dependencia en muchos de sus usuarios, es decir, que muchas de las personas que la utilizan en cierto momento pueden depender de esta sustancia.

La cocaína, las anfetaminas y otros productos sintéticos pueden causar una gran excitación y trastornos. Las anfetaminas se han puesto a la venta con centenares de nombre comerciales distintos y se han utilizado con fines dietéticos. La anfetamina se fabrica ahora ilegalmente a gran escala.

Millones de personas en todo el mundo toman café y te, que contienen cafeína. Se trata de estimulantes que alivian la fatiga ligera, pero su mecanismo de acción en el organismo es muy distinto del de la cocaína y las anfetaminas.

Otra sustancia similar es el khat, de consumo frecuente en países como Etiopía, Somalia, etc. El Khat es un arbusto cuyas hojas se mascan para tragar el jugo que sueltan. Son estimulantes cerebrales, facilitan la interacción social y relajan las tensiones emocionales. Sus efectos secundarios son la somnolencia, el estreñimiento y la gastritis.

 Alucinógenos

En este grupo están sustancias como el LSD, la mezcalina, el peyote y otras sustancias sintéticas o derivadas de plantas. Esos productos pueden inducir estados psicológicos muy complejos, entonación, alucinaciones y otros efectos.

 Otras sustancias

Algunas otras drogas muy utilizadas pero que no encajan en ninguna de las cuatro categorías principales, ya citadas. Entre estas se encuentran el Cannabis, las hojas secas de esta planta se denomina marijuana, y la resina se conoce como hashis. La Cannabis parece actuar en cierto modo como depresivo pero también se le atribuyen efectos alucinógenos.

Existen dudas sobre el lugar que corresponde a los inhalantes volátiles, es decir, los gases que expira la pintura, el cemento, etc. Esas sustancias tienen ciertos efectos depresivos y anestésicos pero también parecen ocasionar intoxicación, entre otras cosas. Esta inhalación puede convertirse en habito.

A esta clasificación también pertenecen algunas drogas como el kava, la nuez de betel, la feniclidina, entre otras.

 4.Efectos físicos y psicológicos del alcohol y otras drogas

El alcohol, sustancia natural derivada de la fermentación que se produce cuando el azúcar reacciona con la levadura, es el principal ingrediente activo del vino, la cerveza y las bebidas destiladas. Si bien existen muchos tipos de alcohol, el que se encuentra en las bebidas alcohólicas es el alcohol etílico. Ya sea que se ingiera una lata de 12 onzas de cerveza o un vaso de cinco onzas de vino, la cantidad de alcohol puro que se bebe es la misma: media onza. El alcohol etílico puede producir una sensación de bienestar, tener un efecto sedante, de intoxicación o de inconsciencia, dependiendo de la cantidad y la forma en que se ingiera.

El alcohol es una droga “psicoactiva,” o sea que altera las facultades mentales, como la heroína y los tranquilizantes. Puede alterar el estado de ánimo, originar cambios corporales y crear hábito. El alcohol es una droga “depresiva” porque deprime el sistema nervioso central. Por ello, el consumo exagerado de alcohol ocasiona reacciones lentas, dificulta el habla y a veces produce inconsciencia (perdida de conocimiento). El alcohol actúa sobre la pare del cerebro que controla las inhibiciones.

No es preciso que una persona sea alcohólica para experimentar problemas con el alcohol. Todos los años, muchos jóvenes pierden la vida en accidentes relacionados con el alcohol; por ejemplo, accidentes automovilísticos, mueren ahogados o por suicidios. Pueden ocurrir – y de hecho ocurren – muchos problemas de salud antes de que los bebedores alcancen el estado de adicción o uso crónico.

Según algunos estudios, más de un 25 por ciento de las admisiones en los hospitales están relacionadas con el uso del alcohol. Algunas de las enfermedades graves asociadas al consumo crónico de alcohol incluyen el alcoholismo y el cáncer de hígado, estómago, colon, laringe, esófago y pecho. El abuso de alcohol también puede ocasionar graves problemas físicos como:

  • Afecciones al cerebro, el páncreas y los riñones
  • Presión arterial, ataques cardíacos y derrames
  • Hepatitis alcohólica y cirrosis
  • Úlceras al estómago y el duodeno, colitis e irritación del colon
  • Impotencia e infecundidad;
  • Defectos de nacimiento y el síndrome alcohólico fetal, cuyos efectos incluyen atraso mental, bajo peso al nacer, y anormalidades en las extremidades;
  • Envejecimiento prematuro
  • Una cantidad de otros desórdenes, como una inducida inmunidad a las enfermedades, dificultad para dormir, dolores musculares y edema.

 (Para ver los gráficos faltantes haga click en el menú superior “Bajar Trabajo”)

Marihuana

Contrariamente a la creencia de muchos jóvenes, la marihuana es una droga perjudicial, especialmente desde que la potencia de la marihuana que ahora puede consumirse ha aumentado más de un 275 por ciento en la última década. Para los que ahora fuman marihuana, el peligro es mucho mayor que en la década de 1960.

Los estudios preliminares han demostrado la existencia de enfermedad crónica de los pulmones en los usuarios de la marihuana. La marihuana contiene más agentes conocidos productores de cáncer que el cigarrillo. De hecho, como los fumadores de marihuana procuran mantener lo más posible el humo en sus pulmones, un cigarrillo de marihuana puede resultar tan perjudicial para los pulmones como cuatro cigarrillos de tabaco.

Aún en pequeñas dosis, la marihuana puede afectar la función de la memoria, distorsionar la capacidad de percepción, obstaculizar el juicio y reducir la capacidad motora. Sus efectos sobre la salud también incluyen la aceleración de los latidos del corazón, y en algunas personas, el aumento de la presión arterial. Estos cambios constituyen un riesgo para la salud de cualquier persona, pero particularmente para quienes padecen de condiciones cardíacas y circulatorias anormales, como alta presión arterial y el endurecimiento de las arterias.

Más importante aún es la creciente preocupación acerca de la forma en que la marihuana utilizada por niños y adolescentes puede afectar su desarrollo a corto y largo plazo. El primer uso de la marihuana produce cambios en el estado de ánimo. Las observaciones realizadas en clínicas han señalado una mayor apatía, pérdida de ambición, pérdida de eficacia, menor capacidad para llevar a cabo planes a largo plazo, dificultad de concentración y una reducción en el rendimiento en la escuela y el trabajo. Muchos adolescentes que terminan en programas de tratamiento de drogas comenzaron a consumir marihuana a temprana edad.

Conducir un automóvil bajo la influencia de la marihuana resulta especialmente peligroso. La marihuana afecta la capacidad de conducción por un período de por lo menos cuatro a seis horas después de haber fumado un solo cigarrillo. Cuando se la consume junto con alcohol, afecta aún más la capacidad para conducir.

 Cocaína

La cocaína es una de las drogas más adictivas, y es una droga que puede conducir a la muerte. Nadie puede predecir si se convertirá en adicto o si la próxima dosis de cocaína resultará mortal. La cocaína puede aspirarse por la nariz, fumarse o inyectarse. La inyección de cocaína – como la de cualquier otra droga – presenta el peligro adicional de infectarse con el virus de inmunodeficiencia humana (HIV), que produce el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), si el usuario comparte la aguja con una persona que ya está infectada por el virus.

La cocaína es un poderoso estimulante del sistema nervioso, incluso el cerebro. La droga acelera el ritmo cardíaco y al mismo tiempo estrecha los vasos sanguíneos, que procuran absorber el flujo adicional de sangre. Las pupilas se dilatan y aumenta la temperatura y la presión arterial. Estos cambios físicos pueden estar acompañados de convulsiones, paro cardíaco, paro respiratorio o derrames.

El empleo de la cocaína produce problemas nasales, incluso congestión y mucosidad, y su uso prolongado puede provocar la desintegración de la membrana mucosa de la nariz. El fuerte consumo de cocaína puede producir suficiente daño al tabique nasal como para ocasionar que se desintegre.

Las investigaciones han demostrado que la cocaína actúa directamente sobre los llamados “centros de placer” del cerebro. Estos centros de placer son estructuras cerebrales que al estimularse, producen un intenso deseo de experimentar el efecto placentero una y otra vez. Ello origina cambios en la actividad cerebral, y al permitir que esta sustancia química del cerebro llamada dopamina permanezca activa por un período mayor que el normal, estimula un fuerte deseo de consumir más droga.

Con frecuencia los usuarios experimentan una sensación de inquietud, irritabilidad y ansiedad, y la cocaína puede producir paranoia. Los usuarios también experimentan depresión cuando no consumen la droga y en muchos casos vuelven a usarla para aliviar una mayor depresión. Además, encuentran que necesitan mayores cantidades con mayor frecuencia para generar el mismo nivel de estímulo. Por lo tanto, su uso puede conducir a la adicción.

La “freebase” es una forma de cocaína que se fuma. Es producida mediante un proceso químico a través del cual la “cocaína de la calle” (hidrocloruro de cocaína) se purifica extrayéndole la sal y algunos de los agentes “de mezcla.” El producto final es insoluble en agua, y la única forma de introducirlo en el sistema es fumándolo.

El uso vía la “freebase” es extremadamente peligroso. La cocaína llega al cerebro en segundos, produciendo una rápida e intensa excitación. Sin embargo, la euforia desaparece rápidamente, dejando al usuario con un enorme deseo de consumirla una y otra vez. Para satisfacer este deseo, el usuario incrementa la dosis y la frecuencia, lo que produce adicción y debilitamiento físico.

“Crack” es el nombre popular que se da a un tipo de cocaína “freebase” que tiene la forma de pequeños terrones o viruta. El término “Crack” (crepitación) proviene del sonido que produce la mezcla al fumarse (calentarse). El consumo de “crack” es sumamente peligroso, ya que produce los mismos efectos debilitantes que la “freebase.” El “crack” se ha convertido en un importante problema en muchas ciudades de América, ya que no es muy costoso – su precio es de $5 a $10 dólares por una o dos dosis – y es fácilmente transportable. Se vende en pequeñas ampollas o en bolsas de papel o de estaño.

 PCP

El PCP es un alucinógeno; es decir, una droga que altera las sensaciones, el estado de ánimo y la conciencia y distorsiona los sentidos del oído, el tacto, el olfato o el gusto, así como las sensaciones visuales. Se emplea legítimamente como anestésico para los animales. Cuando es consumido por los seres humanos, el PCP produce un profundo alejamiento de la realidad, que hace que el usuario tenga un comportamiento extraño y una fuerte desorientación. Estos efectos pueden producir graves heridas o muerte al usuario que se halla bajo la influencia de la droga.

En algunas personas, el PCP produce una sensación de depresión mental. Su consumo regular con frecuencia perturba la memoria, la capacidad de percepción, concentración y el juicio. Utilizado en forma crónica, puede producir cambios permanentes en la capacidad cognoscitiva (pensamiento), la memoria y las funciones motoras.

Las madres que consumen PCP durante el embarazo con frecuencia tienen niños que padecen de perturbaciones visuales, auditivas y motoras. Los niños también muestran episodios de agitación y otros cambios de percepción similares a las reacciones que sufren los adultos intoxicados con PCP.

 Heroína

La heroína es una droga opiácea ilegal. Sus propiedades adictivas se manifiestan en la necesidad de un uso persistente y repetido de la droga (ansia) y por el hecho de que los intentos de dejar de consumirla producen marcados y dolorosos síntomas físicos de retiro de la droga. El consumo de heroína provoca problemas físicos y psicológicos como falta de aliento, náusea, pánico, insomnio y la necesidad de dosis cada vez mayores de la droga para producir los mismos efectos.

La heroína ejerce su primer efecto adictivo mediante la activación de muchas regiones del cerebro, en las que se producen las sensaciones de placer y de dependencia física. La acción conjunta de estas consecuencias produce pérdida de control y hábito.

La heroína es una droga que principalmente se inyecta directamente en la vena con una aguja. Esta forma de uso se denomina inyección intravenosa (conocida comúnmente como IV). Ello significa que la aplicación de la droga puede tener graves consecuencias.

El intercambio de jeringas por parte de los usuarios está convirtiéndose rápidamente en una de las principales causas de nuevos casos de SIDA. El virus del SIDA se transmite a través de la sangre contaminada que queda en la aguja, la jeringa u otros instrumentos relacionados con la droga que se inyectan a otro usuario que utiliza esos equipos para inyectarse heroína u otras drogas. El SIDA no tiene cura y no existe una vacuna conocida para prevenirlo.

El uso de heroína durante el embarazo está relacionado con abortos y partos de fetos muertos. Los niños que nacen adictos a la heroína deben someterse al retiro de la droga después de nacer, y presentan diversos problemas de desarrollo.

Los signos y síntomas del uso de heroína incluyen euforia, somnolencia, depresión respiratoria (que puede incrementarse hasta que se detiene la respiración), contracción de las pupilas y náusea. Los síntomas del retiro de la droga incluyen lagrimeo, mucosidad en la nariz, bostezos, pérdida de apetito, temblores, pánico, escalofríos, sudores, náusea, calambres musculares e insomnio. A medida que avanza el proceso de retiro se produce aumento de la presión arterial, las pulsaciones, el ritmo respiratorio y la temperatura.

Los síntomas de la sobredosis de heroína incluyen falta de aliento, pupilas del tamaño de un punto, viscosidad de la piel y convulsiones.

 Drogas Análogas

Mediante la modificación de la estructura química de ciertas drogas para producir drogas análogas, los químicos clandestinos han logrado crear las que a veces se llaman “drogas modificadas,” una calificación que incorrectamente les proporciona cierto atractivo. Estas drogas son sustancias químicas estructuralmente similares a las drogas medicinales o ilegales, pero que han sufrido alteraciones que las convierten en compuestos diferentes y que figuran en la lista de sustancias controladas de la drug Enforcement Administration (DEA). Originalmente, las drogas análogas se fabricaron para circunferir la Ley de Sustancias Controladas, pero en 1984 y 1986 se agregaron esas denominadas “drogas modificadas” a la lista de sustancias controladas.

Ejemplos de este tipo de drogas son una droga análoga de la metanfetamina (llamada comúnmente “ecstasy”) y un análogo del fentanil (un narcótico). Estas drogas se producen en laboratorios clandestinos en los que no se observan los cuidados necesarios de limpieza y calidad. Por lo tanto, pueden ser mucho más potentes que las sustancias originales y en consecuencia tener efectos muchos más tóxicos.

 Metanfetamina

La metanfetamina es un poderoso estimulante. La versión común de esta droga se fabrica ilegalmente en laboratorios clandestinos. También se la conoce como “speed” o “crystal” cuando se ingiere o se inhala; como “crank” cuando se inyecta; y como “ice” cuando se fuma. En todas sus formas, es extremadamente peligrosa y produce efectos debilitantes de larga duración.

Los efectos secundarios de la metanfetamina incluyen irritabilidad, nerviosidad, insomnio, náusea, accesos repentinos de calor, sequedad en la boca, sudores, palpitaciones e hipertensión. Las dosis excesivas pueden producir confusión mental, ansiedad severa, y paranoia. Su uso moderado o crónico puede producir dependencia física e incluso la muerte.

 5.¿Cómo y por qué se empiezan a consumir drogas?

Cómo y por qué las personas comienzan a consumir alcohol y otras drogas? No existe una sola respuesta a esta pregunta. Sin duda, en el caso de muchos jóvenes, el consumo de alcohol y otras drogas se inicia como reacción a la presión de los compañeros. Es natural que los jóvenes deseen “encajar,” es decir, ser aceptados por sus amigos o sus compañeros de clase. Cualesquiera que sean las razones, el primer uso de drogas puede ser peligroso. Las investigaciones demuestran que una vez que se ha comenzado a consumir alcohol u otras drogas, muy frecuentemente se sigue una secuencia predecible que conduce a problemas derivados de su uso.

El abuso de drogas comienza con frecuencia con el uso ilícito de drogas legales y con el consumo de alcohol (que es ilegal para los menores) y el tabaco; en muchos casos los usuarios pasan de esas sustancias a la marihuana. Algunos usuarios, incluso más de la mitad de los adolescentes que consumen estas sustancias, con el tiempo pasan a consumir otras drogas ilícitas o combinaciones de drogas. Por esta razón, el alcohol, el tabaco y la marihuana han sido denominadas con frecuencia drogas “de paso.” El uso de drogas como la cocaína y la heroína es raro en personas que no han consumido previamente alcohol, tabaco o marihuana.

 Las drogas en la República Dominicana

Uno de los grandes problemas que afronta la sociedad dominicana es el consumo de drogas ilícitas y fármacos fuera de control de las autoridades y profesionales responsables de su administración.

En la República Dominicana hasta el 1975, de acuerdo a los datos estadísticos publicados para esa fecha, contábamos con una cantidad aproximada entre 20,000 a 30,000 usuarios de drogas, predominantemente la marihuana y los fármacos. En la actualidad, esta cantidad de usuarios se ha multiplicado casi por 10, estaríamos hablando de unos 200,000 a 300,000 usuarios.

Es necesario, considerando la magnitud y la peligrosidad que envuelven el tráfico y consumo de drogas existentes en el país, emprender de inmediato la realización de un trabajo serio y responsable que involucre a todos, (gobierno, instituciones publicas y privadas, escuelas, maestros, padres de familia, etc.) para aplicar acciones preventivas que surtan los efectos deseados.

No podemos continuar viviendo por más tiempo dando la espalda a una dolorosa per ineludible realidad, utilizando verdades a medias, pretendiendo que con medidas represivas y sin la utilización de recursos podremos ganar la batalla. Con esto sólo lograremos una generación castrada, inutilizada por el consumo de drogas, las que de manera publica y ante la vista de todo el mundo, se venden por todos los rincones del país.

 6.Cuatro etapas básicas del uso de alcohol y otras drogas

Etapa 1 Muchos jóvenes y adultos creen que el primer uso de alcohol u otras drogas no es peligroso. Desgraciadamente, los jóvenes consideran que es normal el consumo de drogas como el tabaco y el alcohol. Sin embargo, debido a que el cuerpo de los jóvenes es particularmente susceptible al alcohol y otras drogas y sus efectos, para los jóvenes nunca es “seguro” el uso de ninguna droga que altere las facultades mentales. En esta primera etapa, sin embargo, es posible que no se presenten cambios visibles de comportamiento ocasionados por las drogas.

Etapa 2 La segunda etapa involucra el uso más frecuente del alcohol u otras drogas, en la medida en que la persona busca activamente los efectos de euforia que producen las drogas que alteran las facultades mentales. En este punto, el usuario generalmente establece una fuente confiable, y puede extender el anterior hábito de consumirla en reuniones durante los fines de semana, haciéndolo durante la semana. Entre los adolescentes en esta etapa constituyen indicaciones significativas el cambio de amigos, el deterioro en el rendimiento en la escuela y posiblemente una falta general de motivación.

Etapa 3 En esta etapa existe una intensa preocupación por el deseo de experimentar el efecto de euforia. Son comunes el consumo diario de las drogas que alteran las facultades mentales, la depresión y la idea del suicidio. Aumentan los problemas familiares y el adolescente puede tener problemas con la ley.

Etapa 4 En la cuarta etapa se necesitan niveles crecientes de la droga para sentirse bien. Son comunes los síntomas físicos como la tos, la frecuente irritación de la garganta, la pérdida de peso y la fatiga, que ya pueden haber comenzado a aparecer antes. También son más comunes las perdidas del recuerdo y las sobredosis, la vida familiar se convierte en un desastre, y la persona puede dedicarse a actividades delictuosas con el fin de obtener el dinero para comprar la droga.

 7.Cómo saber si alguien está consumiendo drogas

Aparte de los efectos físicos de las drogas que se analizan en la sección precedente, existen ciertas señales de advertencia que pueden indicar que un amigo o miembro de la familia está bebiendo demasiado alcohol o consumiendo otras drogas. Si bien estas señales no son totalmente seguras, cada una de ellas o la combinación de varias a través del tiempo pueden ser causa de preocupación.

He aquí algunas de las señales relacionadas con el alcohol:

  • Bebe hasta que se intoxica
  • Existen antecedentes de que haya faltado al trabajo como consecuencia de la bebida o se ha observado un mal disimulado olor a alcohol en el aliento aunque la asistencia al trabajo haya sido regular
  • Conduce mientras está intoxica
  • Su vida privada se ha vuelto intolerable debido a la bebida o a las discusiones relacionadas con la bebida
  • Enfrenta todas las celebraciones sociales y las tensiones con alcohol

 (Para ver el gráfico faltante haga click en el menú superior “Bajar Trabajo”)

Estos son síntomas que caracterizan a una persona que tiene un problema de alcohol. Es importante señalar, sin embargo, que cualquier consumo de alcohol por parte de menores constituye abuso y debe ser causa de preocupación.

Cuando se presentan estas señales, significa que el hábito de una persona, si no está ya fuera de control, se halla en camino de estarlo. No es preciso que una persona sea alcohólica para que tenga problemas con el alcohol.

Hay señales que indican el uso ilegal de drogas. Por ejemplo, si una persona lleva drogas o las esconde en la casa, existe una fuerte posibilidad de que las use. Obviamente, la posesión de los elementos para ingerir drogas es una señal de su posible uso.

Las indicaciones del mal uso de drogas que se expenden con receta varían de acuerdo con el tipo de droga de que se trate. El uso indebido de medicamentos puede llevar a la dependencia y los síntomas de retiro pueden ser graves si se suspende repentinamente el uso de la droga.

El consumo de alcohol y oras drogas puede también estar acompañado de ciertas características adicionales de comportamiento. Las indicaciones pueden observarse en todas las personas que abusan del alcohol o ingieren otras drogas independientemente de su edad. Los siguientes son algunos ejemplos:

  • Modificación repentina del estado de ánimo o las actitudes
  • Repentina y continua disminución de asistencia escolar y bajo rendimiento
  • Repentina y continua resistencia a la disciplina en el hogar o en la escuela
  • Dificultades en las relaciones con familiares o amigos
  • Accesos de mal humor sin razón o inesperados
  • Frecuentes pedidos de préstamos a familiares y amigos, por cantidades cada vez mayores
  • Robos en la casa, la escuela o el trabajo
  • Mayor secreto acerca de las acciones o posesiones
  • Relaciones con nuevos grupos de amigos, especialmente personas que usan drogas

 

 

Autor:
Alberto Polanco
fco.polanco[arroba]codetel.net.do

Son drogas que mimetizan los efectos de la hormona natural masculina llamada testosterona. Se comercializan bajos diferentes nombres.

¿Son adictivos los anabolizantes?
Según se desprende de los últimos estudios este tipo de drogas sí puede causar adición. Algunas personas necesitan asistencia médica cuando desean dejar de tomar anabolizantes y experimentan síndrome de abstinencia.

Cómo se Usa / Consumo

Los anabolizantes se toman oralmente o se inyectan en un músculo; nunca en una vena.
Se suelen tomar junto con otras drogas, al mismo tiempo (a esto se le llama “Stacking”).
Con frecuencia se toman siguiendo ciclos: a un período de uso sigue otro de abstinencia.

Efectos:

Tienen dos tipos de efecto: el primero es el de ejercer una acción androgénica o masculinizante, consistente en hacer más profunda la voz, aumentar el vello del cuerpo y la cara y desarrollar los órganos sexuales secundarios del varón; el segundo es un efecto anabolizante que estimula el desarrollo de la masa muscular y el crecimiento de los huesos.

Efectos fisiológicos :          Ï Aumento de la masa magra.
-     Reducción del tejido adiposo.
-     Aumento de la fuerza.
-    Aumento de la resistencia .
-    Disminución del tiempo de recuperación después del ejercicio.
Todo esto conduce a un aumento en el rendimiento deportivo. Sin embargo, para que se produzca una mejora en la fuerza muscular, el deportista debe, además, seguir un programa de entrenamiento durante el tiempo en que toma esos esteroides.

No se ha demostrado un aumento en la resistencia y agilidad.

Reducción de Riesgos / Daños:

Los músculos formados con ayuda de estos fármacos tienen altas concentraciones de agua y sales, aparentando mayor volumen y a la vez perdiendo resistencia por la presencia acuosa. Pueden producirse lesiones como tendinitis y rotura de ligamentos con mayor frecuencia y facilidad.

En el adulto varón :     Ï   Acné.
-    Aumento de la agresividad.
-    Piel aceitosa.
-    Atrofia testicular.
-    Cambios en la distribución del vello.
-    Voz atiplada.
-    Calvicie precoz.
-    Disfunción renal.
-    Aumento del deseo sexual.
-    Comportamiento sexual aberrante.
-    Impotencia

En el adolescente :   Ï  Acné facial y corporal
-    Detención del crecimiento de los huesos largos por cierre de la epífisis de los huesos.
 
En las mujeres :      Ï  Masculinización con trastornos del ciclo menstrual.
-    Crecimiento del vello facial y corporal.
-    Hipertrofia del clítoris.
-    Aparición de calvicie tipo masculino.
-    Virilización de la voz.
-    Aumento de la nuez de la garganta.
-    Atrofia de las mamas.
Algunos de estos efectos en las mujeres pueden ser irreversibles.

Historia :

Estas hormonas masculinas fueron aisladas e identificados sus efectos en los años 30, y se usaron durante la Segunda Guerra Mundial para la recuperación tras el agotamiento, las quemaduras, las heridas y en las intervenciones quirúrgicas.
También se utilizaron después de la guerra para restablecer el peso de los supervivientes de los campos de concentración alemanes.

Su uso no terapéutico fue notificado por primera vez en los años 50 entre los levantadores de peso y culturistas, difundiéndose a muchos deportes como el atletismo, la natación, el fútbol americano y los deportes de resistencia, puesto que permite incrementar la capacidad de asimilar entrenamiento.
También es usado por motivos estéticos, para mejorar la propia apariencia física, lo que es una de las causas habituales de su uso en el ámbito extradeportivo.

 Legislación

Son sustancias legales que sólo se deben tomar bajo prescripción y control médico.

En el mundo del Deporte su uso está prohibido y para evitar su consumo es práctica habitual la realización de controles anti-doping. Un resultado positivo en uno de estos controles puede arruinar la mejor carrera deportiva.

La normativa que regula legalmente el control del dopaje es la siguiente:
-    Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte.
-    Real Decreto 1591/1992, de 23 de diciembre, sobre Disciplina Deportiva.
-    Real Decreto 255/1996, de 16 de febrero, por el que se establece el Régimen de Infracciones y Sanciones para la Represión del Doping.
-    Resolución de 11 de febrero de 1997, del Consejo Superior de Deportes, sobre lista de sustancias y grupos farmacológicos prohibidos y de métodos no reglamentarios de dopaje en el deporte. BOE nº 48 de 25 de febrero de 1997.

Autor: E. Corral

Las drogas que causan más muertes que la cocaína, en EEUU. bbcmundo.16/06/11. El sur de Florida se parece a la provincia afgana de Kandahar al menos en una cosa: mucho opio. Aunque con un matiz, no se consigue directamente de la amapola sino de la farmacia.Y es que los típicos condados playeros de Miami-Dade, Broward y Palm Beach, entre soleadas avenidas con palmeras, ocultan “la capital mundial de la receta y venta de calmantes del dolor”, de acuerdo a datos federales compilados por la oficina del alguacil de Broward. Sigue… Leer también aclaración del Sertox, al final de la nota

Los expertos en salud pública ya hablan de “epidemia” y denuncian que se ha formado una auténtica industria: la venta, indiscriminada en la práctica, de medicamentos derivados del opio en una porción importante de los centros de salud que existen en el área para tratar exclusivamente el dolor.

Un informe de las autoridades estatales señala que en 2009, una media de siete personas murió cada día por causas relacionadas con el abuso de calmantes. En el punto de mira está la oxicodona, entre otros.

Según StoppNow, asociación de familiares de víctimas de sobredosis de medicamentos contra el dolor, en el condado floridano de Broward se prescriben al mes más de un millón de calmantes.

En el sur de Florida -donde viven alrededor de cinco millones de personas- hay registradas más de 183 clínicas dedicadas a tratar el dolor. Sólo en el condado de Broward hay más que Mcdonald’s, de estos no es que haya pocos.
Además se cree que hay unas 900 clínicas en todo el estado, según asegura en su página web la asociación StoppNow.

El problema tiene un alcance nacional -según denuncian las organizaciones de víctimas, miles de estadounidenses viajan a Florida con la idea de conseguir estos medicamentos- y la Casa Blanca dijo a principios de año que actualmente plantean el mayor problema de drogas del país.

La oxicodona y otros analgésicos derivados del opio son las drogas más mortíferas de EE.UU.: causan más muertes que la cocaína. Según el Sistema Nacional de Estadísticas sobre la Vida, los opíaceos fueron responsables de unas 12.000 muertes ya en 2007, mientras la cocaína no alcanzó los 6.000.

Por ello las autoridades presentaron un plan para reducir su abuso en un 15% en los próximos cinco años.
Adictivas
Elmer Huerta, médico radicado en Washington y experto en salud pública, le explicó a BBC Mundo que la oxicodona “es un opiáceo, grupo de medicamentos de excelente capacidad como calmantes del dolor”.

“Es una de las drogas de las que más se abusa en Estados Unidos. El que la toma se relaja, se siente en un mundo aparte, como en un estado de indiferencia”, explica el doctor.

El alguacil del condado de Broward, Al Lamberti, lleva más de siete años luchando para que se endurezcan los controles.

“Solían ser el crack y la heroína, ahora estamos en la guerra contra las píldoras y Broward es la zona cero. Aquí hay más clínicas para el dolor que Starbucks, ¿cómo es posible?”, se pregunta Lamberti, citado por el diario The Miami Herald.

“El problema es que el uso indiscriminado puede causar adicción, sobre todo en pacientes con tendencia a ello”, explica Huerta.
La escalera del dolorSegún Huerta, “un buen médico debe ceñirse a la “escalera del dolor”.

“El primer escalón es la aspirina, el segundo los analgésicos no esteroides como el ibuprofeno, luego está el tylenol mezclado con derivados de opio como la codeína, en el cuarto la oxicodona y el quinto lo ocupa la morfina”.
Con esto, según el médico, la oxicodona es adecuada para tratar pacientes que salen del quirófano después de operaciones que pueden resultar muy dolorosas, como intervenciones en la columna.

Pero es que en Florida no existen sistemas de monitoreo. Es decir, como explica Huerta, “las diferentes clínicas están descoordinadas, las recetas y las compras no quedan registradas en una base de datos en red, como deberían”.

El gobernador de Florida, Rick Scott, rubricó este año una nueva ley estatal que impondrá mayores controles a los médicos que recetan oxicodona y aumenta las penas por prescripción abusiva.

Un informe de la Comisión de Médicos Forenses de Florida publicado por el Departamento de Aplicación de la Ley de Florida (FDLE, en inglés) señala que en los seis primeros meses de 2009 se registraron 88.500 muertes por causas no naturales en el estado.

Las autopsias de casi 4.200 casos revelaron un positivo por alguna droga. La más frecuente fue el alcohol etílico y a partir de ahí, los calmantes, justo por delante de la cocaína.
La droga más letal: los calmantes

“Las drogas que causaron más muertes fueron la oxicodona y las benzodiazepinas”, es decir, los medicamentos contra el dolor.

La fiscal general de Florida, Pam Bondi, es consciente de que ya se trata de un problema serio. Por ello, lanzó un programa de lucha contra el exceso de venta de medicamentos contra el dolor.

Bondi llegó a denunciar que muchas personas viajan hasta Florida para conseguir calmantes y luego venderlos. En la calle hay más demanda que por la cocaína o la heroína.

No son inusuales las condenas a 25 años de prisión por tráfico de oxicodona.

Incluso ha tomado cartas en el asunto la agencia antidrogas estadounidense (DEA, en inglés), que puso en marcha una línea telefónica para atender durante las 24 horas las dudas sobre medicamentos.

Recuadro: Florida, la meca de las clínicas del dolor

En el sur de Florida -que comprende principalmente a los condados de Miami-Dade, Broward y Palm Beach- hay 183 clínicas del dolor.

La oxycodona, aunque adictiva, es legal pero los doctores deberían recetarla únicamente a pacientes con dolores muy fuertes. Las marcas más conocidas son OxyContin, Roxicodone y Percocet.

El número de muertes causadas por oxycodona se disparó desde menos de 4.000 en el año 2000 a más de 11.000 en 2007. Mientras, las muertes por cocaína crecieron de alrededor de 3.000 en el año 2000 a más de 5.000 en 2007 y las de heroína se han mantenido en torno a las 2.000.

Fuente: Sertox.

“Este artículo contiene informaciones que pueden engendrar situaciones de peligro en cuanto trata de sustancias alucinógenas. Los datos presentes sólo tienen un objetivo informativo, no exhortatorio y en ningún caso médico.”

La Salvia divinorum es una planta que tiene todas las características de la común Salvia que somos acostumbrados a utilizar para aromatizar nuestros platos. En efecto también pertenece ella a la familia de las Labiatae y también al mismo género de la Salvia común (Salvia officinalis), pero de este se aleja considerablemente en cuanto tiene la particularidad de ser una planta psicoactiva, es la planta que contiene una sustancia psicoactivo natural más potente que se conozca. Es definida psicoactiva en cuánto es activa sobre la psique o para usar un término más común, alucinógena.

Es originaria de México y crece en la región de Oaxaca, en la Sierra Mazateca y es considerada sagrada a la Virgen y conocida como Ska Maria Pastora o Hierva de la Virgen María (qué en la lengua hispano-mazateca quiere decir “hojas de Maria el Pastora”).

Su nombre deriva del latino “salvus=sano, salvo” o “salus=salud” qué están a indicar las virtudes de la Salvia y “Divinorum” qué significa “del adivino” qué deriva de los indígenas Mazatechi que, desde la antigüedad, utilizaron sus hojas por sus rituales.

La Salvia divinorum es desde hace tiempo inmemorial, utilizada por los indios Mazatechi de la región de Oaxaca (México) por rituales religiosos de adivinación y cura y de los comunidades chamanísticas , junto a otras plantas o hongos alucinógenas, por la búsqueda de un contacto con las divinidades. Se usan las hojas frescas y son preparados bocados que deben ser mascados hasta cuando no se manifiestan las visiones. O bien las hojas son exprimidas para conseguir de ello un zumo de beber. ll su empleo ocurre con el objetivo de localizar las causas de una enfermedad o descubrir el autor de un crimen o para hallar objetos extraviados.

De este planta sintió hablar por la primera vez en el 1939 cuando el etnógrafo J. B. Johnson describió el empleo de una planta llamada Hierba María de los chamanos mazatechi, qué fue usada junto a hongos y a las semillas de otras plantas por objetivos adivinatorios.

Sucesivamente en el 1952 fue descrita por Roberto J. Weitlaner como Yerba de María pero el mérito de tener por primero entendido de qué se tratara y de haber recogido material que identificara esta nueva especie le va a R. Gordon Wasson (estudioso de los rituales chamanísticos), que acompañado por Hoffman, nel 1961 la identificó como una especie del género Salvia y también fue el primer extranjero que experimentó la Ska Pastora o la Hembra a Ayahutls.

Pero hace falta esperar bastantes años antes de lograr saber cual fue el principio activo responsable de los efectos alucinógenos.

En los años ochenta, Ortega y Valdes lograron aislar la Salvinorin A e la Salvinorin B pero no lograron entender de ello los efectos.

En el 1993 Daniel Siebert experimentó sobre de si 1 mg de Salvinorin A descubriendo que fue justo ella la sustancia psicoactiva.

En consecuencia de este experimento se comprendió que la cantidad usada por Siebert fue excesiva y se estableció la dosificación para el hombre: 200 micros gramos (mcg)! Una cantidad decididamente muy pequeña.

Este descubrimiento hizo gran sensación en cuanto se descubrió que esta sustancia fue la sustancia psicoactiva natural más potente que se conociera.

Desde entonces la Salvia divinorum ha iniciado a difundirse y a ser utilizada como alucinógeno y muchos Países, primero entre todas Australia, en el 2002, declararon esta sustancia y la relativa planta ilegal. En Italia del 2004 sea la planta que el principio activo han sido prohibidos sea como comercio qué como utilizo y han sido insertadas en la lista de las sustancias asombrosas y psicotrope.

De un punto de vista botánico la Salvia divinorum es una planta que parece mucho a la Salvia que sólo conocemos que la flor es blanco en juventud y luego con el tiempo se mancha de azul.

Es una planta cuyas semillas tienen bajo poder germinativo por cuyo la mayor parte de las plantas en el mundo de esta especie han sido conseguidas por esqueje.

Las especies de Salvia divinorum que encontramos actualmente en circulación son todo derivados por esquejes de la Salvia Divinorum recogido por Hoffman y Wasson.

Los estudiosos a hoy, son muy inciertos sobre el hecho que se trata de una especie o de un híbrido natural producido en épocas pasadas por el hombre aunque no se logra entender cuáles sean las plantas madre en cuánto en naturaleza, al estado salvaje, todavía no ha sido hallada.

Los testimonios de quien ha experimentado este planta pueden ser tan resúmenes: separación total entre cuerpo y espíritu con pérdida de conciencia y de las percepciones sensoriales. Los efectos no han sido considerados nunca agradables y la mayor parte de las personas que la han probado, han declarado que no desean rehacer aquella experiencia. Su efecto dura de los 10 a los 30 minutos.
Fuente: Elicriso.

adicciones,jovenes,drogas,drogas cordoba,drogas priego,proego de cordoba
Hablamos de:
contra la droga, las drogas,prevencion drogas,inforamcion drogas
Redes Sociales

Agradecimientos a:
La mayoría de productos tienen la garantía de Soria Natural (Golden Class), empresa referente sinónimo de calidad y garantía.

A todas nuestra visitas

Asociacion Drogas.Priego.Priego Cordoba.Priego de Cordoba.Drogas,cocaina,marihuana,cannabis,hachis,metanfetamina,mdma,extasis,pcp,heroina,vih,crack,cristal,lsd,prevencion drogas,informacion drogas,centros tratamiento droga,THC,ketamina,drogodependencias,sida,adiccion,adicciones,crack,tabaco,alcohol,abuso drogas,fumar tabaco,info drogas,drogas cocaina,drogas heroina,drogas metanfetamina,drogas mdma,drogas cristal,drogas ketamina,alucinogenos,drogas marihuana,droga s alcohol,droga tabaco,consumo de drogas,consumo drogas,ghb,mefredona,oxyContin rohypnol,Dextromethorphan-Xanax,,trafico de drogas,trafico de estupefacientes,noticias drogas,drogas adulteracion,efectos drogas,efectos cocaina,efectos marihuana,efectos mdma,efectos drogas de,drogas efectos,efectos de las drogas,drogas legales,dejarlas drogas,droga diseño,drogas diseño,drogas de diseño,drogas sinteticas,diseño drogas,drogas violacion
Bitacoras.com Promociona tu blog en TusNoticiasdeActualidad.com