Archivo de septiembre de 2011

El uso de fármacos en pacientes dependientes a drogas siempre es necesario, ya sea para tratar el deseo de consumir durante la abstinencia y el impulso y necesidad de consumo (craving), como para el tratamiento de los otros trastornos mentales y del comportamiento coexistentes en estos pacientes.

Existen diferentes áreas de tratamiento para el problema del consumo abusivo del alcohol y de las dependencias a las drogas. Se deben dividir tres áreas de investigación del paciente enfermo, que corresponden a tres categorías de padecimientos relacionados con las drogas.

Primariamente se deben mencionarse los daños causados por el alcohol y las drogas en los diferentes sistemas del cuerpo humano, que resultan en diferentes patologías, algunas agudas, otras crónicos, algunas reversibles, otras no. Esto es tratado por las diferentes especialidades médicas y la misma incluye el tratamiento de desintoxicación a las drogas.

Seguidamente en segundo lugar, deben considerarse los problemas mentales primarios, esto es, aquellos existentes previamente a las intoxicaciones.

Unidos a estos, se presentan como enfermedad secundarias, aquellos derivados del abuso de alcohol o drogas (por ejemplo: cuadros depresivos, psicosis crónicas y trastornos de la personalidad, etc.). Por supuesto que en estos la intervención corresponderá al médico y a la especialidad de la psiquiatría y la psicología.

La dependencia al alcohol o a las drogas constituye el padecimiento primario que hay que tratar y corresponderá a los equipos interdisciplinarios especializados en alcoholismo y adicciones quienes deberán determinar las características de la personalidad del alcohólico y adicto, así como las de su entorno familiar y social, para elaborar un adecuado diagnóstico y una estrategia de intervención.

El tratamiento farmacológico del alcoholismo debe ser un programa beneficioso interdisciplinario social que incluya desde la desintoxicación (supresión total y programada del consumo de alcohol mediante el empleo de estrategias y fármacos para hacerlo de la forma más cómoda posible y evitar las complicaciones, potencialmente graves, inherentes a la abstinencia), hasta la deshabituación, pasando por la prevención de recaídas y la reducción de riesgos y la participación de ayuda psicosocial y familiar.

Tiene que ser un encuentro tipo integral y contemplar las características individuales y de vulnerabilidad de cada paciente. El conocimiento y comprensión de los mecanismos neurofisiológicos que tienen en los procesos de dependencia ha permitido durante la última década el desarrollo de nuevos fármacos eficaces para algunos fenómenos de la dependencia alcohólica, como el ansia por el consumo (craving), o la pérdida de control ante la bebida (priming), y han permitido reforzar cada vez más el abordaje médico del alcoholismo, como complemento inseparable de los abordajes psicosociales de la conducta alcohólica y de las aportaciones que otros fármacos, principalmente los aversivos, realizaban previamente.

La utilización de nuevos fármacos ha incrementado de forma significativa los éxitos terapéuticos, y han proporcionado un profundo conocimiento de los procesos adictivos y un enfoque terapéutico más causal.

Se deben priorizar algunos aspectos sobre la terapéutica y tratamiento farmacológico del alcohólico las cuales deben ser primeramente, provocar aversión al consumo de alcohol, utilizando fármacos interdictores, que actúan inhibiendo la metabolización del acetaldehído (disulfiram, cianamida cálcica.). Luego disminuir el refuerzo asociado al consumo alcohólico, bloqueando las acciones tipo opioides del etanol (naltrexona) y los receptores dopaminérgicos (tiapride). Siguiendo con una reducción de la intensidad de los síntomas de abstinencia condicionados a las situaciones de consumo y que incrementan el deseo de beber (acamprosato.). Continuando con una terapia para elevar la capacidad de control (naltrexona, serotonérgicos, antipsicóticos.). Por último ir disminuyendo la sintomatología depresiva, que puede preceder a la recaída con antidepresivos.

En la actualidad se sabe que el etanol interactúa con determinadas proteínas situadas en la membrana neuronal y que son responsables de la transmisión de señales. No todas las proteínas de la membrana neuronal son sensibles al etanol, pero algunas cascadas de transducción de señales son altamente sensibles. Entre los puntos en los que el etanol actúa se encuentran canales iónicos, transportadores, receptores, proteínas G y proteína quinazas. La interacción del etanol con sus proteínas diana da lugar a cambios en la actividad de numerosos enzimas y reguladores de la expresión génica. La determinación de las proteínas responsables de los efectos del etanol abre la posibilidad de diseñar fármacos que compitan con el etanol en lugares lipofílicos específicos, pudiendo así bloquear o revertir determinados efectos sin alterar la función de otras proteínas de la membrana neuronal.

La mayor parte de las acciones del etanol se deben a su interacción con dos receptores concretos: el receptor GABAA (también denominado complejo receptor GABAA-ionóforo Cl-) y el receptor NMDA (N-metil-D-aspartato) del glutamato. Aunque hay otros neurotransmisores inhibidores (glicina, adenosina), el GABA es el neurotransmisor inhibidor por excelencia del SNC: las neuronas que lo utilizan como neurotransmisor disminuyen de manera transitoria las respuestas de otras neuronas a estímulos posteriores. Por el contrario, el glutamato, junto con el aspartato es el neurotransmisor excitador por excelencia del SNC. La respuesta de las neuronas inervadas por neuronas glutamatérgicas se ve aumentada. El etanol potencia la acción del GABA y antagoniza la acción del glutamato; consecuentemente, en el ámbito cerebral, el etanol potencia al inhibidor e inhibe al excitador: sus acciones son propiamente las de un depresor del SNC.

La dependencia del alcohol es un grave problema sanitario. La mayoría de los estudios estima que el riesgo a lo largo de la vida de padecer dependencia del alcohol oscila entre el 10% para los varones y el 3-5% para las mujeres, y el riesgo de alcanzar un consumo perjudicial prácticamente el doble. La dependencia del alcohol conlleva una elevada comorbilidad médica y psiquiátrica, oscilando la prevalencia de los alcohólicos visitados en la asistencia primaria entre el 15% y el 50% según las estadísticas.

Los profesionales de todas las áreas de la medicina se encuentran con cierta frecuencia con el problema del manejo del síndrome de abstinencia del alcohol, ya que la hospitalización o el embarazo por ejemplo, son a menudo los precipitantes de una supresión brusca del alcohol.

El conocimiento y el número de investigaciones científicas y clínicas sobre el alcoholismo se ha incrementado espectacularmente en la última década, mientras que el tratamiento del alcoholismo está tan solo ahora, empezando a cambiar. En la actualidad, se conocen mejor los trastornos neurológicos químicos subyacentes a los procesos de adicción y a las anomalías psiquiátricas (depresión, ansiedad, deterioro neurocognitivo, etc.) que frecuentemente se asocian al alcoholismo. Todo ello, ha favorecido la aparición de nuevos fármacos eficaces en la fase de deshabituación alcohólica que se complementan con los clásicos fármacos aversivos como el disulfiram o la cianamida cálcica y ha empezado ha mejorar el pronóstico a largo plazo de esta compleja enfermedad. Así mismo, es interesante remarcar cómo, de forma muy significativa, el concepto de enfermedad alcohólica y las distintas hipótesis sobre la etiopatogenia de la dependencia alcohólica han ido justificando y condicionando de forma directa o indirecta el tratamiento del alcoholismo.

Cuando se considera la dependencia alcohólica únicamente como una consecuencia directa de las capacidades euforizantes y altamente reforzantes del alcohol (teorías del refuerzo positivo), el tratamiento se centra en evitar este refuerzo placentero. Cuando la hipótesis que prevalece apunta que el consumo de alcohol se mantiene en el tiempo debido a la aparición de tolerancia y síndrome de abstinencia (teorías del refuerzo negativo), el tratamiento se dirige a paliar o evitar el síndrome de abstinencia y se centra en la desintoxicación del paciente alcohólico. Así mismo, de forma más reciente aparecen las nuevas teorías de la sensibilización neuronal, que postulan que una vez instaurada la adicción esta sé vehiculiza a través de una vía neuronal especifica responsable del deseo patológico e irrefrenable de consumo o craving. Las estrategias terapéuticas se basarán entonces consecuentemente en modificar o revertir estas lesiones o disfunciones neurológicas utilizando los nuevos fármacos anticraving.

ALCOHOLISMO Y NUTRICION

Generalmente se atribuyen a las secuelas metabólicas del alcoholismo un origen nutricional puro. Cada gramo de etanol aporta 7,1 Kcal. Doce onzas (una onza equivale a 30 gramos o se que son 360 gr. de alcohol) de una bebida con 86º de alcohol contienen aproximadamente 1200 Kcal., que representan aproximadamente la mitad de la ingesta diaria recomendada de energía alimentaria. El alcohol es capaz de cubrir parcialmente las necesidades de energía del organismo desplazando a los restantes nutrientes de la dieta. Las bebidas alcohólicas no contienen generalmente proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes, por lo tanto, la ingestión de estos puede convertirse en francamente deficitaria en el caso del consumo regular de alcohol. Hasta la década del 60 las secuelas metabólicas del alcoholismo se atribuían únicamente a deficiencias nutricionales. Sin embargo, la mejoría del suministro de nutrientes no se acompaña en una disminución de las complicaciones hepáticas y neurológicas. Deficiencias nutricionales particulares pueden desempeñar una función contribuyente adicional. Desde hace mucho tiempo se reconoce que las deficiencias nutricionales de metionina puede potenciar, y su suplementación nutricionales puede aliviar la transformación grasa del hígado inducida por el alcohol. Inicialmente se pensaba que la causa radicaba en el efecto preservador de la metionina sobre la colina, pero un mecanismo más apropiado parece ser el agotamiento de los niveles de glutation. De forma similar la corrección de las deficiencias nutricionales de vitamina A puede incrementar la potenciación del daño hepático alcohólico que favorece la deficiencia simultánea de esa vitamina.

La fibrosis y la cirrosis hepática son frecuentes complicaciones del alcoholismo que aparecen aunque las dietas sean hiperproteicas, elevadas en grasas y suplementadas con vitaminas y minerales, por lo tanto, desde el punto de vista terapéutico no es totalmente exitoso este procedimiento para la prevención de la cirrosis de los alcohólicos. El consumo crónico de alcohol genera una malnutrición secundaria por la afectación de la digestión y la absorción de nutrientes.

Los niveles hepáticos de vitamina A se reducen con el consumo de alcohol. Esta reducción no puede ser explicada solamente por una alteración de la ingestión, la absorción o por cambios en los niveles séricos del retinol o de su proteína sérica transportadora. Se han sugerido como mecanismos posibles una movilización o un catabolismo aumentado de la vitamina A hepática. La eliminación del ácido retinoico del organismo se inicia por el sistema de oxidación microsomal del etanol (SOME), dependiente del citocromo P450 (ubicados en la cadena oxidativa en las cresta de la mitocondria). En el alcoholismo este sistema se encuentra inducido, por lo que aumenta el catabolismo del ácido retinoico, disminuye la concentración hepática de vitamina A y se incrementa la susceptibilidad a las alteraciones morfológicas de la célula hepática y a la cancerogénesis.

El consumo de alcohol afecta además los niveles de ingestión o el metabolismo de riboflavina, piridoxina, ácido ascórbico, vitamina D, vitamina K, tiamina, ácido fólico y niacina.

ELEMENTOS BIOQUÍMICOS

A escala bioquímica el alcohol tiene efectos anestésicos, ansiolíticos y gratificantes. Se trata de un depresor central que produce una disminución de la actividad de la monoaminoxidasa (MAO) y una disfunción de la serotonina (5-HT) por aumento de la recaptación de la misma (Guardia, 1994). Tiene un claro efecto en el sistema dopaminérgico (núcleo accumbens y estructuras ventrales). El etanol facilita la transmisión de dopamina (D) y afecta a estructuras mesoencefálicas estriadas, límbicas y mesocorticales, lo cual va en relación con sus propiedades gratificantes. A dosis bajas el alcohol tiene un efecto desinhibidor por aumento de la liberación y síntesis de dopamina. Al aumentar las dosis y prolongar la ingesta el efecto es al contrario, y la transmisión del neurotransmisor se reduce considerablemente y aumenta la sensibilidad de los receptores. A pesar de ello, el etanol no tiene receptores específicos; posee propiedades fluidificadoras de la membrana neuronal (Casas et al). La enfermedad alcohólica se establece por el efecto ansiolítico y antiestrés del etanol que actúa como refuerzo por condicionamiento operante. Es necesario que además haya déficit nutricional. Este efecto reforzante es previo y tiene mayor peso que las críticas sociales al comportamiento alcohólico, que actuarían como refuerzo negativo (Grau, 1991 y Guardia, 1994).

Hipótesis del Acetaldehído

Antes de entrar al estudio del Tratamiento Farmacológico es importante vislumbrar el mecanismo de acción del acetaldehído cuando consigue atravesar la BHE y tenga acceso al SNC, podrán tener lugar una serie de reacciones bioquímicas entre el acetaldehído y determinados neurotransmisores cerebrales como la dopamina (DA), la norepinefrina (NE) o la serotonina (5-HT), dando lugar a sustancias denominadas tetrahidroisoquinolinas en los dos primeros y betacarbolinas en el tercero, sustancias que tienen una cierta naturaleza opiáceo y, en consecuencia, a partir de dicho punto, los mecanismos neurobiológicos de la dependencia al alcohol pueden explicarse de manera análoga a los de la dependencia a las sustancias opiáceos. De entre las sustancias de naturaleza opiácea que se forman en el SNC de los alcohólicos, merece especial mención la tetrahidropapaverolina que se forma por condensación entre la dopamina y su aldehído biógeno.

Hipótesis de la Alteración de la Membrana Neuronal

Esta hipótesis plantea que la intoxicación etílica aguda ocasionaría un aumento de la fluidez de las membranas neuronales, que comportaría una alteración del funcionalismo del sistema nervioso. Así, la tolerancia que se generaría en los alcohólicos crónicos sería consecuencia de un cambio adaptativo de sus membranas que les conferiría una mayor resistencia a la acción fluidificante del alcohol.

La dependencia física del alcohol que presentan estos pacientes se justificaría porque sus membranas celulares son más rígidas y requieren el consumo de fluidificante, en este caso el alcohol, para llegar a un nivel de fluidez óptimo.

Cuando los alcohólicos dejan de beber, sus membranas se vuelven más rígidas con el consiguiente desequilibrio de todas sus funciones, dando lugar al síndrome de abstinencia.

Según parece, los cambios en la fluidez de las membranas a las que nos hemos referido, podrían alterar determinados receptores de membrana y de manera especial al complejo macromolecular comprendido alrededor del canal del cloro y en el que existen receptores para el GABA, para las benzodiazepinas y para los barbitúricos.

De esta manera, a pesar de que el alcohol no posee un receptor específico para su acción, como ocurre por ejemplo con las benzodiazepinas, el GABA y los barbitúricos, comparte con estas sustancias el mecanismo de acción último en el sentido de que todas ellas acaban modificando el diámetro de los canales iónicos y más concretamente ensanchando los canales del cloro (facilitando con ello la entrada de ión cloro al interior de la célula) y reduciendo los canales del calcio (reduciéndose con ello la entrada de ión calcio hacia el interior de la membrana), lo cual comportará una disminución de la actividad funcional del tejido nervioso y, en este sentido, el alcohol compartiría los efectos hipnóticos y ansiolíticos de los barbitúricos y de las benzodiazepinas, sustancias con las que sabemos que establece fenómenos de tolerancia y dependencia cruzados y que en consecuencia podrían ser de utilidad en la desintoxicación alcohólica.

El mecanismo de neuroadaptación que se pone en marcha para contrarrestar los mecanismos moleculares mencionados consiste en la multiplicación de los canales del calcio, con lo que la mayor entrada de este ión hacia el interior de la célula disminuirá la hiperpolarización de la membrana que el alcohol había generado y se normalizará la actividad funcional, todo lo cual justificaría el fenómeno de la dependencia alcohólica.

Estas modificaciones neuronales justificarían también el síndrome de abstinencia, ya que al suspender la ingesta del alcohol y normalizarse los diámetros de los canales del cloro y del calcio, el mayor número de los canales del calcio ahora existentes facilitarían la despolarización de la membrana con el consiguiente incremento de la actividad funcional del sistema nervioso, que justificaría la sintomatología existente en el síndrome de abstinencia.(l Sánchez Tueret et al ).

Desde la vertiente neurobiológica, el alcohol ejerce su acción sobre los receptores GABA, sobre los receptores NMDA (N-metil-d-aspartato) del glutamato y sobre los receptores de la serotonina 5-HT3, con la consiguiente alteración de las vías nerviosas que utilizan los mencionados neurotransmisores.

En cuanto al receptor NMDA para el glutamato, el alcohol en situación aguda reduce la activación del mencionado receptor (de hecho el alcohol actúa como un antagonista no competitivo), de suerte que la neuroadaptación a la presencia crónica de alcohol se llevará a cabo a través de la multiplicación de los receptores NMDA.

En relación con los efectos del alcohol en los sistemas de 5-HT, parece que tienen lugar tanto a nivel agudo como crónico, si bien los mecanismos implicados son aún poco conocidos. En este sentido, existen aportaciones que demuestran que sustancias inhibidoras de la recaptación de serotonina, tales como la zimelidina y la fluoxetina, reducen el consumo de alcohol tanto en animales como en humanos.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

El consumo de alcohol, regularmente y durante períodos prolongados, desencadena mecanismos neuroadaptativos de reversión lenta y difícil que contribuyen a reforzar el consumo y cuyas bases bioquímicas, intensamente estudiadas en los últimos años, están alumbrando nuevos enfoques en la fisiopatológia y terapéutica del problema.

Los efectos agudos y crónicos del etanol se relacionan con diversos sistemas centrales de neurotransmisión: serotoninérgico, opiode, dopaminérgico y, muy especialmente, gabaérgico y glutamatérgico. La compleja constelación de mecanismos moleculares y celulares involucrados ha ampliado la panorámica desde la que abordar el estudio de la dependencia alcohólica y señalar nuevas dianas para su tratamiento.

Durante años, el tratamiento farmacológico de la dependencia alcohólica se ha orientado a prevenir el refuerzo positivo, (recompensa), mediante agentes aversivos como el disulfiram o la cianamida cálcica.

Las benzodiazepinas y otros sedantes se han utilizado para mitigar los síntomas de la supresión y posibilitar la desintoxicación alcohólica, pero sus efectos secundarios limitan la administración prolongada que exige el tratamiento de la dependencia.

Dada la influencia del alcohol sobre la liberación de dopamina en el nucleus accumbens, y el papel que se atribuye a este transmisor en el refuerzo positivo de las sustancias de abuso, se investigan los efectos de agonistas y antagonistas que ya se venían utilizando con otras indicaciones neurológicas. Así, el tiapride, antagonista D2, ansiolítico y neuroléptico atípico que reduce los síntomas de supresión alcohólica, ha sido autorizado para el tratamiento del alcoholismo tanto crónico como agudo; mientras la bromocriptina sigue siendo objeto de estudio.

En conjunto, los diferentes tratamientos de la dependencia alcohólica se vienen sustentando en la combinación de pautas farmacológicas, con programas de rehabilitación psicosocial.

Se puede separar el Tratamiento farmacológico del alcoholismo en los siguientes procedimientos terapéuticos:

– Desintoxicación: valoración de la sintomatología física, estudio de las posibles complicaciones y control del posible Síndrome de Abstinencia desde el punto de vista médico-farmacológico.

– Deshabituación: si los trastornos de salud físicos no lo impiden, es casi simultáneo con la desintoxicación; se debe realizar un detallado estudio de los hábitos, costumbres y tipo de bebida del paciente, que permiten diseñar estrategias de distintas índole para evitar las recaídas.

– Rehabilitación: Es el proceso elemental de un programa sistemático, que intenta ser un tratamiento integral. Tiene que estar coordinada por un equipo de atención sanitario-social y se rehabilitan todos aquellos factores personales, familiares y laborales, en los que las habilidades sociales habían quedado profundamente deterioradas por la evolución de la EAP/SDA.

– Reinserción: cuando la pérdida de la actividad laboral/profesional, la desestructuración familiar, etc. condicionan los diversos grados de marginación social, son imprescindibles los procesos de reinserción y la coordinación con servicios sociales.

La disponibilidad de tratamientos farmacológicos ha venido incrementándose considerablemente en las últimas décadas, y de manera especial por lo que respecta a las fases de desintoxicación y rehabilitación.

Los tratamientos farmacológicos no son todavía eficaces por sí mismos, pero sin embargo, pueden mejorar considerablemente la eficacia de los tratamientos psicosociales cuando se administran a la vez.

En el proceso de tratamiento, es básico que se formulen con claridad los objetivos inmediatos y a corto plazo, que van a constituir la iniciación del tratamiento (desintoxicación), adaptados a las posibilidades de cada caso, evaluando con especial atención su entorno y eligiendo con el máximo cuidado los fármacos a emplear para la desintoxicación.

El empleo de fármacos resulta imprescindible en la fase de desintoxicación, debiendo evaluarse los riesgos del síndrome de abstinencia menor (SAMenor) y mayor (SAMayor), y también el conjunto de condiciones psicopatológicas alcohólicas, bioquímicas de la neuroadaptación, de la inducción enzimática y simultáneamente de posibles enfermedades alcohólicas secundarias (EAS), en especial en el caso de los alcohólicos clínicos.

La administración de fármacos en la desintoxicación y deshabituación es aconsejable durante períodos de tiempo cortos, no más de 8, 10 o 15 días, cuando el paciente realiza una desintoxicación domiciliaria u hospitalaria -si no están contraindicados por una EAS (hepatopatía alcohólica, pancreopatía alcohólica, polineuritis alcohólica, gastritis, etc.).

La afectación hepática, detectada por los indicadores biológicos, justifica que los fármacos tranquilizantes, en especial los benzodiacepínicos (BZD), mejoren la vivencia de malestar del alcohólico, puesto que normaliza la anormalidad: la biometabólica hepática/SNC y con seguridad, dadas las características de las BZD (recordemos que existe ya el antagonista como fármaco disponible: flumazenil), la del SNC. Una vez desaparecidos los signos y síntomas de la abstinencia, la no inmediata supresión de las BZD tardará más o menos, pero hay que recordar que existe el riesgo potencial de transformar al paciente en un bebedor seco, es decir, en un no bebedor que continuará con conflictos y problemas que tendrán el indeleble sello de la psicopatología y sociopatología alcohólica aunque sea un adicto a las BDZ.

Fármacos de Elección Para la Desintoxicación

El clometiazol

En Europa se considera que el riesgo de dependencia-adicción sucede con menor frecuencia con el clometiazol dadas las características del fármaco, pero, como con las BZD, en algunos pacientes su efecto sedante evita que se enfrenten con su triste o pseudodepresiva realidad alcohólica y buscan desesperadamente su efecto sobre el SNC. La desviación, sin embargo, es mucho menos frecuente que en el caso de las BZD.

Acción terapéutica.

Hipnótico. Sedante.

Propiedades.

Es un hipnosedante sintético que, además, desarrolla efectos anticonvulsivantes que se aprovechan en la práctica para el tratamiento de numerosas patologías neuropsiquiátricas (agitación, trastornos de conducta, estados epilépticos, alcoholismo, delirium tremens) y obstétricas (preeclampsia y eclampsia). Este agente clorado neurodepresor se puede emplear por vía oral o parenteral intravenosa (IV), según la severidad de la sintomatología clínica. Luego de su administración por vía oral el clometiazol es rápidamente absorbido por la mucosa digestiva, alcanzando su pico plasmático máximo (Cmáx) entre los 15 y 90 minutos luego de su ingestión. Es ampliamente distribuido por los diferentes tejidos del organismo, para luego ser biotransformado a nivel hepático en forma extensa (fenómeno de primer paso hepático); sólo una mínima proporción aparece inalterada por la orina. Se ha señalado que el fármaco tiene una amplia difusión tisular, pasando además a la placenta y a la secreción láctea.

Indicaciones.

Hipnosedante – anticonvulsivante en sujetos alcohólicos.

Dosificación.

Las cápsulas de 500mg de edisilato de clometiazol contienen 192mg de principio activo; la suspensión oral, 250mg/5ml; y la infusión intravenosa, 0,8%, debido a las diferencias en la biodisponibilidad de estas formas farmacéuticas. Como hipnótico: 250mg-500mg (192mg-384mg de droga base) por día antes de acostarse. Como sedante diurno: 250mg (192mg de droga base) una vez al día. Retiro de la adicción alcohólica: 4.500mg a 6.000mg por día divididos en 3 o 4 tomas el primer día de tratamiento como dosis de ataque, y luego ir reduciendo gradualmente hasta alcanzar la dosis óptima. Este tratamiento se realizará en centros especializados por personal entrenado, y la duración total de la cura no deberá superar los 9 días por el riesgo de generar adicción o dependencia. En delirium tremens y síndromes de abstinencia alcohólica aguda se puede emplear la infusión IV de clometiazol al 0,8% con una posología minutada de 3ml a 7,5ml hasta lograr la narcosis hipnótica, para luego continuar con 0,5ml-1ml/minuto por goteo intravenoso. En casos de emergencia se pueden emplear 40ml-100ml administrados por fleboclisis durante un período de 3 a 5 minutos. En estados epilépticos se aplicarán 5ml-15ml/minuto de la misma solución intravenosa al 0,8% hasta un total de 40ml a 100ml, con lo que habitualmente se aborta la crisis convulsivante. En el status epilepticus en niños se sugiere una infusión inicial de 0,01ml/kg/minuto, y luego se continuará durante 2 días con dosis de mantenimiento.El tratamiento es de alternativa para sujetos refractarios a las benzodiazepinas (diazepam) o fenitoínas. En la toxemia preeclámpsica se indican 0,5ml-7,5ml/minuto de la solución al 0,8% durante el parto, continuando con una dosis de mantenimiento de 0,5ml/minuto las 12 horas siguientes. En estos pacientes se suelen asociar drogas antihipertensivas orales o inyectables para prevenir las recurrencias. Durante las convulsiones se aplicarán 5ml-10ml/minuto hasta que hayan desaparecido, continuando con un mantenimiento de 0,5ml-1ml/minuto. En la sedación de la anestesia regional se emplean 25ml/minuto durante 1 a 2 minutos hasta lograr la pérdida de la conciencia.En estos casos se debe atropinizar en la premedicación para evitar la rinitis y la congestión mucosa de la vía aérea.

Reacciones adversas.

Se han señalado, con el empleo de este agente neurodepresor: cefaleas, congestión de la mucosa nasal y ocular, hipersecreción mucosa a nivel traqueobronquial, reacciones cutáneas (urticaria, dermatitis), náuseas, vómitos, somnolencia, astenia, embotamiento, mareos, confusión y paradójicamente insomnio, irritabilidad y excitación psíquica. Si la perfusión intravenosa no se hace con suma precaución, pueden presentarse colapso vascular, hipotensión arterial y apnea. En el sitio de la fleboclisis se han presentado fenómenos inflamatorios locales, flebitis y tromboflebitis.

Precauciones y advertencias.

No se deberán manejar vehículos ni maquinarias, ya que el fármaco provoca somnolencia y pérdida de la reflectividad. Durante la infusión intravenosa se deberá vigilar la permeabilidad de la vía aérea.

Interacciones.

Sinergismo de potenciación con drogas depresoras del SNC, hipnóticos, antipsicóticos, sedantes, alcohol, antidepresivos, antihistamínicos, anticonvulsivantes, barbitúricos y betabloqueantes.

Contraindicaciones.

Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Insuficiencia respiratoria, cardíaca, renal o hepática.

Sobredosificación.

Provoca hipotensión arterial, colapso vascular, depresión respiratoria, hipotermia y coma. Se debe indicar reanimación cardiorrespiratoria, hidratación parenteral y tratamiento sintomático.

El tetrabamato

Es un polímero del carbamato-meprobamato, ampliamente empleado en Europa, muy eficaz en el SAMenor y SAMayor (Soler-Insa, 1988) incipiente o inicial, con efectos antitremóricos, miorrelajantes y anticonvulsivos. Con una utilización limitada a la desintoxicación, clínicamente y a dosis convencionales no ha presentado fenómenos de actividad substitutiva del alcohol.

Acción terapéutica.

Ansiolítico.

Propiedades.

No se conoce bien su mecanismo de acción, al parecer actúa en múltiples lugares del SNC, incluso el tálamo y el sistema límbico. Se absorbe bien en el tracto gastrointestinal y se metaboliza en el hígado. La vida media plasmática es de unas 10 horas y se excreta por vía renal (8% a 19% se excreta en forma inalterada).

Indicaciones.

Trastornos de ansiedad que requieren tratamiento a corto plazo. No suele indicarse para la ansiedad o tensión asociada con la vida diaria.

Dosificación.

Adultos: 400mg tres veces al día. Dosis máxima: hasta 2,4g/día. En pacientes geriátricos o debilitados la dosis puede reducirse porque son más sensibles a sus efectos.

Reacciones adversas.

Torpeza, inestabilidad, somnolencia, cefaleas, confusión, taquicardia, excitación no habitual, náuseas o vómitos. Signos de toxicidad aguda: confusión severa, somnolencia severa, bradicardia, debilidad. Signos de toxicidad crónica: mareos continuos, marcha inestable, balbuceos.

Precauciones y advertencias.

Como el meprobamato atraviesa la placenta existe el riesgo de malformaciones congénitas cuando se administra durante el primer trimestre del embarazo. Se excreta en la leche materna y puede dar lugar a sedación en el lactante. Puede disminuir o inhibir el flujo salival y contribuir al desarrollo de caries, candidiasis oral y malestar.

Interacciones.

Otros medicamentos depresores del SNC utilizados en forma simultánea pueden aumentar este efecto, como también incrementar el riesgo de hábito.

Contraindicaciones.

Deberá evaluarse la relación riesgo-beneficio en presencia de antecedentes de abuso de fármacos, epilepsia, disfunción hepática o renal y porfiria aguda intermitente.

La tiaprida

Es una molécula de síntesis del grupo de las benzamidas sustituidas, con similitudes con el sulpiride y la metoclopramida. Tiene un buen efecto antitremórico, antialucinatorio y evita la agitación; tiene un efecto ansiolítico discreto. No tiene efectos extrapiramidales; carece de poder anticonvulsivo.

Su empleo en la desintoxicación es eficaz y sin riesgo. Si existen antecedentes o sospechas de crisis convulsivas es aconsejable balancear las dosis con clometiazol (Soler-Insa, 1988).

Su utilización en períodos de más de 6 meses ha generado una cierta vinculación no deseable. Como todo fármaco capaz de reducir la ingesta de bebidas alcohólicas durante determinados períodos de tiempo, podría desarrollar esta reducción de la dosis de etanol –dosificación de inducción farmacológica – preferentemente en un grupo de bebedores sintomáticos.

Acción terapéutica.

Antipsicótico. Neuroléptico atípico.

Propiedades.

Es un bloqueante dopaminérgico similar a la sulpirida que actúa sobre los receptores D2 de la vía mesolímbica y mesocortical sin afectar a los otros tipos de receptores dopaminérgicos (D1-D3-D4). Se administra por vía oral absorbiéndose en forma rápida y completa; sufre biotransformación metabólica y se elimina por vía renal (94,5%). Su vida media es de 3 horas cuando se administra por vía parenteral y de 4 horas cuando es por vía oral.

Indicaciones.

Estados de agitación psicomotriz y agresividad, especialmente en pacientes alcohólicos. Hipercinesia y movimientos anormales, coreicos, etc.

Dosificación.

Como terapia de ataque: 300-400mg diarios. Tratamiento de mantenimiento: 100-200mg diarios. El esquema posológico deberá adaptarse para cada paciente hasta lograr la dosis adecuada.

Reacciones adversas.

Se han señalado, como con otros fármacos similares, hipotensión ortostática, sequedad de boca, sedación o somnolencia, síndrome extrapiramidal, astenia, discinesias precoces o tardías, aumento de peso, síntomas hormonales por hiperprolactinemia, amenorrea, galactorrea, ginecomastia.

Precauciones y advertencias.

No se aconseja asociar con otros agentes neurodepresores, antidepresivos IMAO, alcohol, hipnóticos, tranquilizantes. Emplear con precaución en pacientes epilépticos, parkinsonianos, o aquellos que conduzcan maquinarias riesgosas o vehículos.

Interacciones.

Potencia los efectos depresores del SNC cuando se asocia a hipnóticos, sedantes, así como la respuesta antihipertensiva de drogas hipotensoras centrales.

Contraindicaciones.

Embarazo y lactancia. Hipersensibilidad al fármaco. Insuficiencia hepática severa.

LAS BENZODIAZEPINAS

No hay que olvidar que el control electrolítico y la hidratación es siempre imprescindible en cualquier proceso de tratamiento de desintoxicación hospitalaria o tratamiento del SA mayor y sus complicaciones.

En todos los casos entre las primeras 24 y 48 horas de iniciación del tratamiento en la desintoxicación domiciliaria, en un programa de tratamiento ambulatorio o en el caso de desintoxicación hospitalaria o ingreso por un SA Mayor grave y agudo, la mejoría y remisión de las manifestaciones neuropsiquiátricas y somáticas hacen aconsejable la administración de interdictores.

Los parámetros famacocinéticos de las benzodiazepinas son de semivida corta, media y larga

Los de semivida corta:

Midazolam

Acción terapéutica.

Hipnosedante.

Propiedades.

Derivado de la 1,4 benzodiazepina, de acción relativamente corta, depresora del SNC. Sus efectos dependen de la dosis administrada, de la vía de administración y de que se use simultáneamente con otros fármacos. Su acción está mediada por el neurotransmisor inhibitorio ácido gammaaminobutírico (GABA), con aumento de su actividad. El efecto hipnótico del midazolam parece estar relacionado con la acumulación del GABA y la ocupación del receptor de las benzodiazepinas. El midazolam tiene una afinidad relativamente alta (dos veces la del diazepam) por el receptor de benzodiazepinas. Se piensa que hay receptores diferentes para las benzodiazepinas y para el GABA acoplados a un canal ionóforo común; la ocupación de ambos receptores produce hiperpolarización de la membrana e inhibición neuronal. El midazolam interfiere la recaptación de GABA, por lo que produce acumulación de éste. La biodisponibilidad absoluta media después de la administración IM es mayor de 90%. Se distribuye en el organismo, incluso el LCR y el cerebro.Su unión a las proteínas es muy elevada (97%). Se metaboliza con rapidez a 1-hidroximetil midazolam y 4′-hidroximidazolam, metabolitos que pueden tener cierta actividad farmacológica. La corta duración de acción se debe a su rápido metabolismo y velocidad de eliminación. Se excreta por vía renal.

Indicaciones.

Sedación prequirúrgica o previa a procedimientos diagnósticos cortos (broncoscopia, gastroscopia, cistoscopia, cateterismo cardíaco), coadyuvante de la anestesia general.

Dosificación.

Dosis adultos: sedación preoperatoria y amnesia: IM 70μg a 80μg/Kg 30 a 60 minutos antes de la cirugía; sedación consciente: 2mg a 2,5mg/Kg administrada en forma lenta en un período de 2 a 3 minutos, inmediatamente antes del estudio; pacientes de edad avanzada sin premedicación, enfermos crónicos o debilitados: IV 1mg a 1,5mg; coadyuvante de la anestesia: pacientes menores de 60 años y sin premedicación: IV 200μg a 400μg/kg durante 5 a 30 segundos y dejar pasar 2 minutos para que haga efecto; pacientes con premedicaciσn: IV 150μg a 250μg/kg durante 20 a 30 segundos. En pacientes mayores de 60 años reducir la dosificación.

Reacciones adversas.

Las nociones más frecuentes incluyen una disminución del volumen corriente o de la frecuencia respiratoria y apnea. Además, se pueden producir variaciones de la presión arterial y bradicardia. Pueden producirse alteraciones psicomotoras después de la sedación o anestesia con midazolam, las que pueden persistir durante períodos variables. Requieren atención médica: temblor muscular, movimientos incontrolados del cuerpo, excitación, irritabilidad, hipotensión, somnolencia prolongada, vómitos, alucinaciones, confusión.

Precauciones y advertencias.

No se recomienda para inducir anestesia previo a una cesárea, porque puede producir efectos secundarios depresores sobre el SNC del neonato. En pacientes geriátricos no premedicados la dosificación IV debe ser reducida 25% a 30%. Tener precaución al conducir o realizar tareas que requieran coordinación y atención. Evitar la ingestión de alcohol o el uso de otros depresores del SNC en el plazo de 24h después de recibir el midazolam.

Interacciones.

Los anestésicos de acción local por vía parenteral pueden dar lugar a efectos depresores aditivos. El uso simultáneo de medicamentos que producen depresión del SNC pueden incrementar la depresión respiratoria y los efectos hipotensores de éstos y del midazolam. Los inhibidores de la MAO, disulfiram e isoniazida, pueden disminuir el metabolismo y la eliminación del midazolam en el hígado. Se potencian los efectos hipotensores de los fármacos que producen hipotensión.

Contraindicaciones.

La relación riesgo-beneficio debe evaluarse en presencia de intoxicación etílica aguda, coma, shock, glaucoma de ángulo cerrado y agudo; insuficiencia cardíaca congestiva, insuficiencia renal crónica, disfunción hepática, miastenia gravis y en embarazo.

Semivida media:

Alprazolam

Acción terapéutica.

Ansiolítico.

Propiedades.

El alprazolam, al igual que otras benzodiazepinas, es un potenciador de las acciones del ácido gammaaminobutírico (GABA). La absorción oral es casi completa, el pico plasmático se ha observado entre la 1ra. y la 2da. hora; la vida media plasmática de eliminación es de 12 a 15h. Las dosis repetidas pueden acumularse. El alprazolam se biotransforma en el hígado a metabolitos inactivos que se excretan en la orina.

Indicaciones.

Ansiedad moderada a grave. Ansiedad asociada con depresión.

Dosificación.

La dosis óptima debe individualizarse para cada paciente, usándose la menor dosis que controle los síntomas. Dosis en adultos: 0,25 a 0,5mg en 3 tomas diarias hasta un máximo de 3mg/día; en ancianos o pacientes desnutridos: 0,25mg en 2 o 3 tomas diarias. No debe ser usado en tratamientos prolongados de más de 4 semanas de duración, a no ser que exista una indicación médica precisa. Las dosis deben aumentarse y disminuirse en forma gradual. Para minimizar los riesgos de dependencia deben considerarse tratamientos intermitentes.

Reacciones adversas.

Somnolencia. Sedación. Visión borrosa. Inestabilidad. Ataxia. Disminución del estado de alerta y la performance. Confusión. Amnesia (en particular en gerontes). Reacciones paradójicas con agresividad y excitación. Hipotensión, trastornos gastrointestinales, rash cutáneo, retención urinaria, cefalea, vértigo, cambios en la libido, discrasias sanguíneas e ictericia. El síndrome de abstinencia y la dependencia se describen con dosis elevadas y durante tratamientos prolongados; la suspensión brusca luego de dosis elevadas puede producir confusión, psicosis tóxica y convulsiones. La suspensión brusca luego de un tratamiento con dosis terapéuticas y durante períodos cortos puede traer aparejados síntomas como insomnio, irritabilidad, diarrea y sudoración.

Precauciones y advertencias.

Insuficiencia pulmonar crónica e insuficiencia hepática y renal. Debe controlarse el tratamiento con alprazolam en pacientes psicóticos no indicándose como primera elección. Debe cuidarse el uso en pacientes con depresión severa o tendencia al suicidio. Embarazo, no debe usarse en el 1er. y 3er. trimestre. Lactancia.

Interacciones.

Potencia su efecto cuando es usado con otros depresores del SNC y alcohol.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad reconocida a las benzodiazepinas, insuficiencia pulmonar aguda, miastenia gravis.

Clonazepam

Acción terapéutica.

Ansiolítico.

Propiedades.

Las benzodiazepinas actúan como depresores del SNC, produciendo todos sus niveles de depresión, desde una leve sedación hasta hipnosis, con dependencia de la dosis. Se piensa que estimula los receptores de GABA (ácido gammaaminobutírico) en el sistema reticular activador ascendente. Dado que el GABA es inhibidor, la estimulación de los receptores aumenta la inhibición y bloquea la excitación cortical y límbica después de estimular la formación reticular del tallo cerebral. Se absorbe en el tracto gastrointestinal. La eliminación del fármaco es lenta ya que los metabolitos activos pueden permanecer en la sangre varios días e incluso semanas, con efectos persistentes. El clonazepam es de vida media intermedia. Su unión a las proteínas es alta, se metaboliza en el hígado y se excreta por vía renal.

Indicaciones.

Tratamiento de crisis mioclónicas. Ausencias de tipo epiléptico refractarias a succinimidas o ácido valproico. Crisis convulsivas tonicoclónicas (generalmente asociado con otro anticonvulsivo). Tratamiento del pánico.

Dosificación.

Adultos: al inicio 0,5mg tres veces por día, y aumentar 0,5mg a 1mg cada 3 días hasta lograr el control de las crisis convulsivas; dosis máxima: 20mg al día. Dosis pediátricas: lactantes y niños menores de 10 años: 0,01mg a 0,03mg/kg/día fraccionados en 2 o 3 dosis.

Reacciones adversas.

Los pacientes geriátricos y debilitados, niños y pacientes con trastornos hepáticos son más sensibles a las benzodiazepinas en el SNC. Pueden aparecer mareos o sensación de mareos, somnolencia y raramente alteraciones del comportamiento, alucinaciones, rash cutáneo o prurito, cansancio y debilidad no habituales, trastornos de la micción.

Precauciones y advertencias.

Evitar el consumo de alcohol o de otros depresores del SNC durante el tratamiento. Tener precaución en los ancianos si se produce somnolencia, mareos, torpeza e inestabilidad. El clonazepam atraviesa la placenta, por lo que debe evitarse su uso durante el embarazo, sobre todo durante el primer trimestre. Por excretarse en la leche materna se debe evaluar la relación riesgo-beneficio antes de prescribirlo durante el período de lactancia, ya que puede provocar sedación en el recién nacido y posiblemente dificultades en la alimentación y pérdida de peso. En el tratamiento a largo plazo en niños debe evaluarse la relación riesgo-beneficio por los posibles efectos adversos sobre el desarrollo físico o mental, que pueden no evidenciarse hasta después de muchos años.

Interacciones.

De utilizarse junto con un analgésico opiáceo, reducir la dosificación de éste. El uso de antidepresivos tricíclicos puede disminuir el umbral convulsivo, por lo tanto deberán modificarse las dosis del clonazepam. La carbamazepina puede aumentar su metabolismo y disminuir por tanto su concentración sérica. La prescripción simultánea de haloperidol puede producir un cambio en el patrón o frecuencia de las convulsiones epileptiformes. Puede disminuir los efectos terapéuticos de la levodopa.

Contraindicaciones.

La relación riesgo-beneficio debe evaluarse en presencia de intoxicación alcohólica aguda, antecedentes de dependencia de drogas, glaucoma de ángulo cerrado, disfunción hepática o renal, depresión mental severa, hipoalbuminemia, miastenia gravis, psicosis, porfiria, enfermedad pulmonar obstructiva crónica severa.

Flunitrazepam

Acción terapéutica.

Hipnótico.

Propiedades.

Es una benzodiazepina fluorada que desarrolla una rápida y efectiva acción hipnótica. Por vía oral su efecto comienza entre los 15 y los 30 minutos y la duración del sueño es de 6 a 8 horas. Su mecanismo de acción se debe a la facilitación y potenciación del efecto inhibitorio mediado por el ácido gammaaminobutírico (GABA), al fijarse en sitios específicos del SNC (receptor GABA-benzodiazepínico) con una afinidad que guarda estrecha relación con su potencia neurodepresora. Administrado por vía intravenosa se aprovechan sus cualidades como inductor de la anestesia. Posee una biodisponibilidad oral del 85% y su vida media es de 15  5 horas. Su metabolito activo es el desmetilflunitrazepam.

Indicaciones.

Hipnótico. Inducción de la anestesia.

Dosificación.

Como hipnótico: adultos, 1 a 2mg al acostarse, dosis máxima 6mg; ancianos 0,5 a 1mg, dosis máxima 3mg. Como premedicación anestésica: 1 a 2mg vía IM. Como inductor de la anestesia: 1 a 2mg en inyección IV lenta (1mg cada 30 segundos). Para mantenimiento de la anestesia: inyección lenta de dosis adecuadas para mantener el efecto deseado. En niños la dosis recomendada para inducción y premedicación anestésica es de 0,015 a 0,030mg/kg.

Reacciones adversas.

Fatiga, hipotonía muscular y embotamiento (hangover) que pueden aparecer con dosis mayores de 4mg. Amnesia temporaria, amnesia anterógrada luego de la inyección. Reacciones paradójicas (raras): excitación aguda, alteración del sueño, ansiedad, alucinaciones. Por vía parenteral produce un leve descenso de la presión arterial.

Precauciones y advertencias.

Ingerir el fármaco al acostarse. Durante el tratamiento el paciente debe abstenerse de operar maquinaria pesada o conducir vehículos. Los pacientes geriátricos pueden responder de manera exacerbada o paradójica al flunitrazepam. Administrar con precaución a pacientes con insuficiencia hepática o renal y glaucoma. No consumir alcohol. El flunitrazepam puede intensificar la depresión respiratoria. Al no existir pruebas concluyentes se recomienda no usar en mujeres embarazadas a menos que el beneficio para la madre supere el riesgo potencial para el feto. El amamantamiento debe suspenderse.

Interacciones.

Con IMAO, fenotiazinas y otros psicotrópicos. Alcohol: sinergismo. Potencia el efecto de hipnoinductores, neurolépticos, tranquilizantes, antidepresivos, anestésicos y analgésicos. La cimetidina puede inhibir su metabolismo hepático y provocar un retraso en su eliminación. Las benzodiazepinas pueden disminuir los efectos terapéuticos de la levodopa y la rifampicina potenciar la eliminación de flunitrazepam.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad a las benzodiazepinas. Miastenia gravis, embarazo, glaucoma, insuficiencia respiratoria grave.

Sobredosificación.

No hay antídoto específico. Aparece somnolencia, obnubilación mental, coma, depresión respiratoria y de la actividad refleja. Tratamiento: asistencia respiratoria, tratamiento sintomático y rehidratación.

Lorazepam

Acción terapéutica.

Benzodiazepina de acción sistémica. Ansiolítico. Sedante/hipnótico. Relajante del músculo esquelético.

Propiedades.

Actúa en general como depresor del SNC en todos sus niveles, con dependencia de la dosis. Si bien el mecanismo de acción exacto no se conoce, al parecer, después de interactuar con un receptor específico de la membrana neuronal potencia o facilita la acción inhibitoria del neurotransmisor ácido gamma-aminobutírico (GABA), mediador de la inhibición en el nivel presináptico y postsináptico en todas las regiones del SNC. Se absorbe bien en el tracto gastrointestinal y después de la administración por vía IM la absorción es rápida y completa. El lorazepam es de vida media corta a intermedia y el comienzo de la acción, luego de la administración oral, se evidencia entre 15 y 45 minutos Su unión a las proteínas es alta, se metaboliza en el hígado y se elimina por vía renal.

Indicaciones.

Trastornos por ansiedad. Ansiedad asociada con depresión mental. Síntomas de supresión alcohólica aguda. Insomnio por ansiedad o situaciones pasajeras de estrés.

Dosificación.

Adultos: ansiolítico: 1mg a 3mg dos o tres veces al día. Sedante hipnótico: 2mg a 4mg como dosis única al acostarse. En pacientes de edad avanzada: 1mg a 2mg al día en dosis fraccionadas, con aumento de la dosificación según tolerancia y necesidades. Ampollas: vía IM: 0,05mg/kg hasta un máximo de 4mg. Vía IV: inicial: 0,044mg/kg o una dosis total de 2mg.

Reacciones adversas.

Los pacientes geriátricos y debilitados; los niños y los pacientes con enfermedades hepáticas son más sensibles a los efectos de las benzodiazepinas en el SNC. La administración parenteral puede ocasionar apnea, hipotensión, bradicardia o paro cardíaco. Son de incidencia más frecuente: torpeza o inestabilidad, somnolencia, cansancio o debilidad no habituales. Rara vez se observa: confusión (por intolerancia), debilidad muscular, visión borrosa u otros trastornos de la visión, constipación, náuseas o vómitos. Son signos de sobredosis que requieren atención médica: confusión continua, somnolencia severa, agitación, bradicardia, tambaleos y debilidad severa.

Precauciones y advertencias.

Evitar el consumo de alcohol o de otros depresores del SNC durante el tratamiento. Tener precaución en los ancianos, sobre todo si se produce somnolencia, mareos, torpeza o inestabilidad. La administración IV muy rápida puede producir apnea, hipotensión, bradicardia o paro cardíaco. Debe evaluarse la relación riesgo-beneficio para su administración durante el embarazo, ya que atraviesa la placenta y puede originar depresión del SNC en el neonato. Debido a que se excreta en la leche materna, durante el período de lactancia puede producir sedación en el recién nacido, dificultades en la alimentación y pérdida de peso.

Interacciones.

El uso de antiácidos puede retrasar pero no disminuir la absorción; la administración previa de lorazepam puede disminuir la dosis necesaria de un derivado del fentanilo para inducir anestesia. El uso simultáneo con levodopa puede disminuir los efectos terapéuticos de esta droga. La escopolamina junto con lorazepam parenteral puede aumentar la incidencia de sedación, alucinación y comportamiento irracional.

Contraindicaciones.

Debe evaluarse la relación riesgo-beneficio en presencia de intoxicación alcohólica aguda, coma o shock, antecedentes de abuso o dependencia de drogas, glaucoma de ángulo cerrado, disfunción hepática o renal, hipoalbuminemia, depresión mental severa, miastenia gravis, porfiria, psicosis y enfermedad pulmonar obstructiva crónica severa.

Oxazepam

Acción terapéutica.

Ansiolítico. Miorrelajante. Hipnótico. Anticonvulsivo.

Propiedades.

Es un derivado benzodiazepínico que actúa como un neurodepresor del SNC, con diferentes efectos terapéuticos según la dosis (sedación, letargia, hipnosis y coma). Actúa por un mecanismo de activación gabaérgica y facilita la acción inhibitoria del neurotransmisor ácido gamma aminobutírico (GABA), que es el mediador de la inhibición, tanto en el nivel presináptico como postsináptico, en todo el neuroeje. En el nivel molecular interactúa con un sitio específico localizado en el complejo molecular (receptor gabaérgico) y aumenta la frecuencia de apertura del canal del cloro en respuesta al GABA, a diferencia de los barbitúricos que prolongan el tiempo de apertura. Como otros benzodiazepínicos, tiene una acción relajante del músculo esquelético (miorrelajante) en pacientes hipertónicos, espásticos, discinésicos, que se desarrolla en varios niveles del SNC sin afectar la placa neuromuscular, como los curares. La acción miotonolítica tiene lugar al facilitar los fenómenos de inhibición presináptica, en la formación reticular activadora des-cendente y en los ganglios de la base.Se sabe que el área neuroanatómica más sensible al efecto de las benzodiazepinas es el sistema límbico y, dentro de él, el hipocampo y la amígdala, con depresión tanto de la actividad neuronal basal como de su capacidad de respuesta frente a la estimulación eléctrica. La actividad farmacológica se debe al incremento de la acción inhibitoria del GABA, directamente sobre el sistema límbico o bien en forma indirecta por inhibición de la acción de la vía serotoninérgica de los núcleos del rafe que se proyectan hacia la amígdala y el hipocampo. Se la considera una benzodiazepina clorada de acción intermedia junto al tenazepam, lorazepam, bromazepam y alprazolam. Luego de su administración por vía oral el oxazepam es rápida y completamente absorbido por la mucosa gastrointestinal, lo que le otorga una elevada biodisponibilidad plasmática (90-95%) y una concentración sérica máxima (Tmáx) a las 2h. Su ligadura con las proteínas plasmáticas es alta (85%) y su volumen de distribución 1 a 15 L/kg.Sufre biotransformación hepática (glucuronoconjugación) para finalmente eliminarse en gran proporción (90%) por vía renal. Su vida media plasmática es de 8 horas y su clearance plasmático de 113ml/minuto.

Indicaciones.

Trastornos por ansiedad. Ansiedad asociada con depresión mental. Síntomas de supresión alcohólica aguda. Insomnio por ansiedad o situaciones pasajeras de estrés.

Dosificación.

La dosis media aconsejada varía de 20 a 60mg diarios repartidos en 2 o 3 tomas. En pacientes de edad avanzada o debilitados la posología máxima es de 30mg/día.

Precauciones y advertencias.

Evitar el consumo de alcohol o de otros depresores del SNC durante el tratamiento. Tener precaución en los ancianos, sobre todo si se produce somnolencia, mareos, torpeza o inestabilidad. La administración IV muy rápida puede producir apnea, hipotensión, bradicardia o paro cardíaco. Debe evaluarse la relación riesgo-beneficio para su administración durante el embarazo, ya que atraviesa la placenta y puede originar depresión del SNC en el neonato. Debido a que se excreta en la leche materna, durante el período de lactancia puede producir sedación en el recién nacido, dificultades en la alimentación y pérdida de peso.

Interacciones.

El uso de antiácidos puede retrasar pero no disminuir la absorción; la administración previa de oxazepam puede disminuir la dosis necesaria de un derivado del fentanilo para inducir anestesia. El uso simultáneo con levodopa puede disminuir los efectos terapéuticos de esta droga. La escopolamina junto con oxazepam parenteral puede aumentar la incidencia de sedación, alucinación y comportamiento irracional.

Contraindicaciones.

Debe evaluarse la relación riesgo-beneficio en presencia de intoxicación alcohólica aguda, coma o shock, antecedentes de abuso o dependencia de drogas, glaucoma de ángulo cerrado, disfunción hepática o renal, hipoalbuminemia, depresión mental severa, miastenia gravis, porfiria, psicosis y enfermedad pulmonar obstructiva crónica severa.

Semivida larga:

Clobazam

Acción terapéutica.

Tranquilizante. Ansiolítico.

Propiedades.

Es un nuevo derivado benzodiazepínico —benzodiazepinoxazol— con efecto ansiolítico, sedante, tranquilizante y neurodepresor central. Su mecanismo de acción es similar al resto de los derivados benzodiazepínicos, sobre el receptor específico de las membranas neuronales para potenciar la inhibición gabaérgica [facilita la actividad neurodepresora del neurotransmisor ácido gamma aminobutírico (GABA)]. También disminuye la actividad de las vías noradrenérgicas, serotoninérgicas y colinérgicas, que se activan en situaciones de miedo, temor y ansiedad. Se administra por vía oral, tiene una lenta absorción digestiva y amplia biodisponibilidad. Sufre biotransformación hepática con hidroxilación y posterior desmetilación, sin generar fenómenos de inducción enzimática en el nivel microsómico sobre otras drogas. Este fenómeno se observa en su propio metabolismo, como lo demuestran sus menores niveles en terapias prolongadas.

Indicaciones.

Trastornos por ansiedad. Ansiedad asociada con depresión mental. Síntomas de supresión alcohólica aguda. Insomnio por ansiedad o situaciones pasajeras de estrés.

Dosificación.

Un total de 30mg por día, repartidos cada 8 horas (10mg, tres veces por día).

Precauciones y advertencias.

Evitar el consumo de alcohol o de otros depresores del SNC durante el tratamiento. Tener precaución en los ancianos, sobre todo si se produce somnolencia, mareos, torpeza o inestabilidad. La administración IV muy rápida puede producir apnea, hipotensión, bradicardia o paro cardíaco. Debe evaluarse la relación riesgo-beneficio para su administración durante el embarazo, ya que atraviesa la placenta y puede originar depresión del SNC en el neonato. Debido a que se excreta en la leche materna, durante el período de lactancia puede producir sedación en el recién nacido, dificultades en la alimentación y pérdida de peso.

Interacciones.

El uso de antiácidos puede retrasar pero no disminuir la absorción; la administración previa de clobazam puede disminuir la dosis necesaria de un derivado del fentanilo para inducir anestesia. El uso simultáneo con levodopa puede disminuir los efectos terapéuticos de esta droga. La escopolamina junto con lorazepam parenteral puede aumentar la incidencia de sedación, alucinación y comportamiento irracional.

Contraindicaciones.

Debe evaluarse la relación riesgo-beneficio en presencia de intoxicación alcohólica aguda, coma o shock, antecedentes de abuso o dependencia de drogas, glaucoma de ángulo cerrado, disfunción hepática o renal, hipoalbuminemia, depresión mental severa, miastenia gravis, porfiria, psicosis y enfermedad pulmonar obstructiva crónica severa.

Clorazepato dipotásico

Acción terapéutica.

Ansiolítico, miorrelajante, anticonvulsivo.

Propiedades.

El clorazepato dipotásico pertenece a la familia de las benzodiazepinas. Actúa como depresor del SNC y puede producir desde una leve sedación hasta hipnosis o coma, según la dosis. Su mecanismo de acción, como el de las demás benzodiazepinas, es potenciar o facilitar la acción inhibidora del neurotransmisor ácido gammaaminobutírico (GABA), mediador de la inhibición tanto en el nivel presináptico como postsináptico en todas las regiones del SNC. Se absorbe bien en el tracto gastrointestinal. Su principal metabolito (activo), el nordiazepam, aparece rápidamente en circulación. Su vida media es extremadamente corta, de modo tal que la droga madre se vuelve difícilmente detectable, en tanto que la vida media del nordiazepam es de alrededor de 50 horas. Este metabolito se une a proteínas en un alto grado 97%-98%. Se ha demostrado que la administración por tiempo prolongado de dosis diarias de hasta 120mg carece de toxicidad.El nordiazepam sufre metabolismo ulterior y se elimina por vía renal, principalmente como oxazepam conjugado, aunque también se encuentran cantidades pequeñas de nordiazepam conjugado.

Indicaciones.

Ansiedad, disturbios emocionales, disturbios del comportamiento y de adaptación, trastornos psicosomáticos, insomnio y tensión provocados por la actividad diaria. Tratamiento de largo plazo de la ansiedad. Tratamiento coadyuvante de las convulsiones parciales. Alivio de los síntomas agudos del retiro del alcohol.

Dosificación.

Ansiedad: dosis inicial entre 15mg/día, vía oral, que pueden aumentarse a 60mg/día de ser necesario. Se administra en 2 o 3 tomas, pero también en una única dosis a la hora de acostarse. Coadyuvante del tratamiento antiepiléptico: 7,5mg dos veces al día (niños entre 9 y 12 años) o tres veces al día (mayores de 12 años); estas dosis pueden ser incrementadas en 7,5mg cada semana, sin exceder el límite de 60mg/día (9 a 12 años) o 90mg/día (mayores de 12 años). El retiro de la droga debe ser gradual.

Reacciones adversas.

Adormecimiento, somnolencia, ataxia, vértigo, hipotensión, trastornos gastrointestinales, retención urinaria, cambios en la libido, ictericia, discrasias sanguíneas. Reacciones paradójicas: excitación y agresividad (niños y ancianos). En pacientes geriátricos o debilitados así como en niños o individuos con enfermedades hepáticas, aumenta la sensibilidad a los efectos de las benzodiazepinas en el SNC.

Precauciones y advertencias.

El clorazepato dipotásico puede modificar la capacidad de reacción cuando se maneja maquinaria pesada vehículos y máquinas de precisión. Luego de la suspensión brusca pueden aparecer depresión, insomnio por efecto rebote, nerviosismo, salivación y diarrea. La dependencia psíquica y física puede presentarse cuando se usan dosis elevadas durante períodos prolongados. Se ha descripto síndrome de abstinencia (estados confusionales, manifestaciones psicóticas y convulsiones) luego de la suspensión de dosis elevadas y administradas por largo tiempo. No se recomienda su uso en el primer trimestre del embarazo y durante la lactancia. La seguridad y efectividad en niños menores de 9 años no ha sido establecida.

Interacciones.

Efecto aditivo con alcohol, neurolépticos, antidepresivos, hipnóticos, hipnoanalgésicos, anticonvulsivos y anestésicos. No debe consumirse alcohol durante el tratamiento con benzodiazepinas. El uso simultáneo de antiácidos puede retrasar pero no disminuir su absorción. Las benzodiazepinas pueden disminuir la eficacia de la levodopa.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad al clorazepato dipotásico; glaucoma de ángulo agudo.

Clordiazepóxido

Formula química: (7-cloro-2-metilamino-5 fenil-3H-1,4-benzodiazepina-4-óxido )

Acción terapéutica.

Ansiolítico. Sedante hipnótico.

Propiedades.

Las benzodiazepinas actúan en general como depresores del SNC. Producen todos los niveles de depresión, desde una leve sedación hasta hipnosis, según la dosis. Se han propuesto varios mecanismos de acción para las benzodiazepinas; se piensa que después de interactuar con un receptor neuronal específico de membrana, potencian o facilitan la acción inhibitoria del neurotransmisor ácido gammaaminobutírico (GABA), mediador de la inhibición tanto en el nivel presináptico como postsináptico en todas las regiones del SNC. Se piensa que estimulan los receptores de GABA en el sistema reticular activador ascendente, con aumento de la inhibición y bloqueo de la excitación cortical y límbica después de estimular la formación reticular del tallo cerebral. Se absorbe bien en el tracto gastrointestinal. Después de la administración IM la absorción es lenta y errática, y su unión a las proteínas es muy alta. Se metaboliza en el hígado; su vida media es de 5 a 30 horas y sus metabolitos activos son demoxepam, desmetildiazepam, oxazepam y desmetilclordiazepóxido. Se excreta por vía renal. Es una benzodiazepina de vida media larga.

Indicaciones.

Tratamiento de la ansiedad en el corto plazo, síntomas de supresión alcohólica aguda (agitación, temblor, delirium tremens y alucinaciones) y como coadyuvante de la anestesia.

Dosificación.

Adultos: 5mg a 25mg 3 o 4 veces al día. Sedante hipnótico: deprivación alcohólica: 50mg a 100mg repetidos según necesidades, hasta 300mg/día, reducir luego la dosis hasta niveles de mantenimiento. Pacientes debilitados: 5mg 2 a 4 veces por día; aumentar la dosis según necesidades y tolerancia. Dosis geriátricas: 5mg 2 a 4 veces por día. Ampollas: IM o IV, 50mg a 100mg y, de ser necesario, 25mg a 50mg 3 o 4 veces al día. Preoperatorio: IM, 50mg a 100mg una hora antes de la cirugía. En pacientes debilitados la dosis debe reducirse a 25mg a 50mg/toma.

Reacciones adversas.

Signos de sobredosis que requieren atención médica: confusión continua, somnolencia severa, agitación, bradicardia, balbuceos, tambaleos y debilidad severa. Son de incidencia rara y menos frecuente: confusión, convulsiones, náuseas o vómitos, sudoración y temblores. Los síntomas de deprivación son más comunes en pacientes que han recibido dosis excesivas durante un período prolongado. Puede darse somnolencia, torpeza e inestabilidad.

Precauciones y advertencias.

Los pacientes de edad avanzada, debilitados o niños con disfunción renal o hepática deben recibir una dosis inicial reducida, ya que puede verse disminuida la eliminación de las benzodiazepinas. Después de la administración parenteral, debe mantenerse al paciente en observación durante un período de hasta 3 horas. Evitar el consumo de alcohol y de otros depresores del SNC. El clordiazepóxido atraviesa la placenta, por lo que debe evaluarse la relación riesgo-beneficio durante el embarazo y la lactancia, ya que puede provocar sedación en el recién nacido, dificultades en la alimentación y pérdida de peso. Los niños, sobre todo los más pequeños son más sensibles a los efectos sobre el SNC. En neonatos puede producirse depresión prolongada del SNC debido a la incapacidad para biotransformar las benzodiazepinas en metabolitos.

Interacciones.

Los medicamentos que producen depresión del SNC pueden aumentar ese efecto del clordiazepóxido. El uso de antiácidos puede retrasar, pero no disminuir, la absorción del clordiazepóxido. La cimetidina puede inhibir el metabolismo hepático y provocar un aumento en las concentraciones plasmáticas. La ketamina, especialmente en altas dosis o cuando se administra en forma rápida, puede aumentar el riesgo de hipotensión o depresión respiratoria. Puede disminuir el efecto terapéutico de la levodopa.

Contraindicaciones.

La relación riesgo-beneficio debe evaluarse en presencia de intoxicación alcohólica, coma o shock, antecedentes de abuso o dependencia de drogas, glaucoma de ángulo cerrado, disfunción hepática, hipercinesia, hipoalbuminemia, depresión mental severa, miastenia gravis, porfiria, psicosis disfunción renal.

Diazepam

Acción terapéutica.

Ansiolítico, miorrelajante, anticonvulsivo.

Propiedades.

Las benzodiazepinas actúan en general como depresores del SNC, desde una leve sedación hasta hipnosis o coma lo que depende de la dosis. Se piensa que su mecanismo de acción es potenciar o facilitar la acción inhibitoria del neurotransmisor ácido gamma aminobutírico (GABA), mediador de la inhibición tanto en el nivel presináptico como postsináptico en todas las regiones del SNC. Se absorbe bien en el tracto gastrointestinal y cuando se inyecta en el músculo deltoides, en general la absorción es rápida y completa. El estado de equilibrio de la concentración plasmática se produce entre los 5 días y 2 semanas después del comienzo del tratamiento. La eliminación es lenta ya que los metabolitos activos pueden permanecer en la sangre varios días o semanas produciendo posiblemente efectos persistentes. El comienzo de la acción se evidencia entre los 15 y 45 minutos después de su administración oral, por vía IM antes de los 20 minutos y por vía IV entre 1 y 3 minutos. Se elimina por vía renal.

Indicaciones.

Comprimidos: ansiedad, trastornos psicosomáticos, tortícolis, espasmos musculares. Ampollas: sedación previa a intervenciones (endoscopias, biopsias, fracturas); estados de agitación motora, delirium tremens, convulsiones.

Dosificación.

Las dosis óptimas deben ser evaluadas para cada paciente. Ansiedad: 5 a 30mg/día. Espasmos musculares: 5 a 15mg/día. Convulsiones: 10 a 20mg. Niños: 0,2mg/kg/día. Es conveniente que los tratamientos de la ansiedad o trastornos psicomotores no sobrepasen las 4 semanas. Si fuere necesario continuarlos más allá de estos plazos, la suspensión deberá ser gradual. Ancianos y pacientes desnutridos requieren dosis menores debido a variaciones en la sensibilidad y farmacocinética.

Reacciones adversas.

Sedación, somnolencia, ataxia, vértigo, hipotensión, trastornos gastrointestinales, retención urinaria, cambios en la libido, ictericia, discrasias sanguíneas. Reacciones paradójicas: excitación y agresividad (niños y ancianos). La administración parenteral puede producir hipotensión o debilidad muscular. En pacientes geriátricos o debilitados así como en niños o individuos con enfermedades hepáticas, aumenta la sensibilidad a los efectos de las benzodiazepinas en el SNC.

Precauciones y advertencias.

Las benzodiazepinas pueden modificar la capacidad de reacción cuando se manejan vehículos o máquinas de precisión. La dependencia es importante cuando se usan dosis elevadas durante períodos prolongados. Luego de la suspensión brusca pueden aparecer depresión, insomnio por efecto rebote, nerviosismo, salivación y diarrea. Se han descripto síndrome de abstinencia (estados confusionales, manifestaciones psicóticas y convulsiones) luego de la suspensión de dosis elevadas y administradas por largo tiempo. En embarazo, no se recomienda su uso en el primer y tercer trimestre. Durante la lactancia debe ser evitada, ya que el diazepam se excreta en la leche materna.

Interacciones.

Los efectos sedantes se intensifican cuando se asocian benzodiazepinas con alcohol, neurolépticos, antidepresivos, hipnóticos, hipnoanalgésicos, anticonvulsivos y anestésicos. No debe consumirse alcohol durante el tratamiento con benzodiazepinas. El uso simultáneo de antiácidos puede retrasar pero no disminuir su absorción. La cimetidina puede inhibir el metabolismo hepático del diazepam y provocar un retraso en su eliminación. Las benzodiazepinas pueden disminuir los efectos terapéuticos de la levodopa, y la rifampicina puede potenciar la eliminación de diazepam.

Contraindicaciones.

Miastenia gravis, glaucoma, insuficiencia pulmonar aguda, depresión respiratoria, insuficiencia hepática y renal. Deberá evaluarse la relación riesgo-beneficio en pacientes con antecedentes de crisis convulsivas, hipoalbuminemia, psicosis.

ANTIPSICÓTICOS

El uso de estos fármacos estaría indicado en pacientes con signos y síntomas psicóticos (alucinaciones, delirios, agitación psicomotora, etc.) por el uso y abuso de sustancias, pero su utilidad va mucho más allá, pues nos brindan un medio de contención y de control de los impulsos de consumo en algunos pacientes con tendencia compulsiva, sobre todo de los alcoholicos y de la cocaína y sus derivados (crack, bazooko, etc.). Además, podemos utilizar las propiedades sedativas de algunas fenotiacinas como la Tioridazina y la Levomepromazina en pacientes con trastornos del sueño en los que el uso de benzodiazepinas está contraindicado. En los alcohólicos y los dependientes a las benzodiazepinas, los antipsicóticos de segunda generación como la Risperidona y la Olanzapina se han convertido en una herramienta muy útil en el tratamiento de la dependencia; son bastante seguros, tienen menos efectos colaterales, no se ha demostrado que produzcan dependencia. El costo de estos medicamentos es su principal desventaja.

Tioridazina

Acción terapéutica.

Ansiolítico, neuroléptico.

Propiedades.

En dosis elevadas posee una acción farmacológica básica similar a la de otras fenotiazinas, pero en el espectro clínico se observan diferencias significativas, con efectos extrapiramidales mínimos y acción antiemética débil. Se absorbe en forma rápida y completa. Su concentracion plasmática máxima se alcanza luego de 2 a 4 horas de su ingestión. Su fijación a las proteínas es de 95%. Se metaboliza en el hígado y algunos de sus metabolitos poseen propiedades farmacodinámicas similares a las de la droga base (fenotiazina). La vida media de eliminación plasmática es de alrededor de 10 horas. Atraviesa la placenta y pasa a la leche materna. En su forma de liberación lenta la absorción es prolongada.

Indicaciones.

Ansiedad, estados de tensión, agitación, trastornos emocionales y del sueño. Geriatría: estados confusionales, ansiosos, depresivos e insomnio. Pediatría: dificultades de concentración, trastornos de conducta como hiperactividad o agresividad. Pacientes psicóticos internados o ambulatorios.

Dosificación.

La dosis se deberá adecuar en forma individual a cada paciente de acuerdo con la naturaleza y severidad de los síntomas. Se recomienda que la dosis inicial sea inferior a la sugerida más abajo y aumentar en forma gradual hasta alcanzar el nivel eficaz. Las dosis diarias se dividirán en 2 a 4 tomas. Las gotas y suspensión se recomiendan para el tratamiento de niños y pacientes geriátricos. Terapéutica ansiolítica: adultos: 10 a 75mg/día. Niños: 0,5 a 2mg/kg/día. Terapéutica neuroléptica: adultos: pacientes psicóticos internados 100 a 600mg/día, pacientes psicóticos ambulatorios 50 a 300mg/día; depresión y pacientes geriátricos: 25 a 200mg/día. Trastornos mentales graves no psicóticos 25 a 150mg/día. Dosis máxima diaria: 800mg. Niños: 1 a 4mg/kg/día.

Reacciones adversas.

Sedación, vértigo, hipotensión ortostática, sequedad de boca, trastornos de la acomodación visual. Galactorrea, irregularidades del ciclo menstrual, erupciones cutáneas, fotosensibilidad. Náuseas, constipación, ictericia. En casos aislados, con dosis elevadas de tioridazina se observó rigidez muscular y síntomas extrapiramidales, arritmias o paro cardíaco. En tratamientos a largo plazo, con dosis superiores a 800mg/día se describieron retinopatías pigmentarias.

Precauciones y advertencias.

En pacientes con glaucoma de ángulo cerrado, hipertrofia prostática o enfermedad cardiovascular severa. Se deben realizar recuentos leucocitarios en forma regular, durante el tratamiento por posible leucopenia o agranulocitosis, y control de la función hepática en enfermos con antecedentes. Durante el embarazo se prescribirá sólo en casos estrictamente indicados.

Interacciones.

Aumenta los efectos depresivos del alcohol sobre el SNC, de los depresores del SNC y antihistamínicos, los efectos antimuscarínicos de los anticolinérgicos y los inhibitorios de la quinidina sobre la contractilidad miocárdica. Disminuye los efectos antiparkinsonianos de la L-dopa y baja el umbral del ataque convulsivo en pacientes epilépticos. Reduce el efecto presor de los vasoconstrictores adrenérgicos. El uso junto con IMAO prolonga y aumenta el efecto sedante y antimuscarínico de las fenotiazinas. Las drogas antiácidas y antidiarreicas inhiben la absorción de las fenotiazinas. El uso junto con litio agrava síntomas extrapiramidales y la neurotoxicidad de los agentes neurolépticos.

Contraindicaciones.

Estados comatosos o depresión del SNC grave, hipersensibilidad a otras fenotiazinas y antecedentes de discrasias sanguíneas. Enfermedad cardiovascular severa. Lactancia.

Levomepromazina

Acción terapéutica.

Neuroléptico. Antipsicótico.

Propiedades.

Es un antipsicótico que pertenece a las fenotiazinas alifáticas como la clorpromazina. Químicamente es la metotrimeprazina que se emplea solamente como isómero levógiro llamado levomepromazina. Como los otros neurolépticos su mecanismo de acción se realiza bloqueando los receptores postsinápticos dopaminérgicos mesolímbicos cerebrales. Posee una potencia farmacológica menor (1/3) que la clorpromazina, y como ella desarrolla efectos sedantes, potenciador de analgésicos (neuroleptoanalgesia). En cuadros psicóticos y en la esquizofrenia la levopromazina es activa en los casos agudos con excitación y agitación. Su administración por vía oral asegura una buena absorción y biodisponibilidad del fármaco. Sufre biotransformación metabólica hepática y se elimina especialmente por la orina y bilis.

Indicaciones.

Psicopatías agudas o crónicas. Esquizofrenias crónicas. Síndromes de excitación psicomotora. Psicosis, alucinaciones.

Dosificación.

En psicopatías leves o moderadas la dosis media aconsejada es de 6-12mg/día; en tanto que en pacientes graves con psicopatías rebeldes, refractarias, recidivantes que cursan con gran agitación y excitación se emplearán 50-150mg/día o más según el criterio del médico. En neuroleptoanalgesia asociado a otros fármacos (opiáceos, butirofenonas), se emplea por vía parenteral (IM) en dosis de 100 a 500mg/día.

Efectos secundarios.

Se han señalado sequedad de boca, astenia, somnolencia, agitación, insomnios, cefaleas, disquinesias precoces y tardías, fotosensibilidad, depresión del SNC, hiperprolactinemia, extrapiramidalismo, visión borrosa, mareos, congestión nasal, hipotensión arterial, ictericia obstructiva, disuria, amenorrea, galactorea. Existe intolerancia cruzada con los otros neurolépticos fenotiazínicos (clorpromazina).

Precauciones y advertencias.

En tratamientos prolongados deberán realizarse controles periódicos de la función medular, hepática, renal y oftálmica. En sujetos parkinsonianos, epilépticos, cardíacos, se deberá monitorear cuidadosamente el tratamiento. No se debe exponer a los pacientes a la radiación solar o ultravioleta. En casos de hipertemia es imperativo suspender el tratamiento para evaluar la posibilidad de que se trate del síndrome neuroléptico maligno. Su administración durante el embarazo y la lactancia deberá ser evaluado de acuerdo al cociente beneficio/riesgo.

Interacciones.

Anticolinérgicos y antihistamínicos H1 potencian sus efectos. Drogas mielodepresoras: provocan potenciación de la leucopenia y trombocitopenia. Anestésicos generales: los pacientes que recibieron el neuroléptico por períodos prolongados habitualmente requieren menores dosis del anestésico general. Aminas disputadoras: pueden reducir la eficacia del neuroléptico y éste a su vez el efecto estimulante de las anfetaminas. Pueden afectarse los efectos de los fármacos anticonvulsivantes (fenitoínas) al reducir el umbral para las crisis convulsivas. Las respuestas antiparkinsonianas de la levodopa pueden ser afectadas al bloquear los receptores cerebrales dopaminérgicos. También el empleo concomitante de antidepresivos tricíclicos, antitiroideos, betabloqueantes adrenérgicos, anticolinérgicos, alcohol, antiparkinsonianos, antihipertensivos, pueden generar interacciones medicamentosas.

Contraindicaciones.

Pacientes debilitados, caquecticos, añosos. Pacientes comatosos especialmente aquellos que reciban fármacos neurodepresores. Sujetos con antecedentes de medulodepresión, glaucoma, hipertrofia prostática, taquicardia. Enfermedad de Parkinson. Insuficiencia hepática, cardiopatía isquémica, patologías convulsivantes (epilepsia).

Risperidona

Acción terapéutica.

Antipsicótico.

Propiedades.

Pertenece al grupo de los antipsicóticos-neurolépticos “atípicos” que tienen una eficacia clínica similar a los clásicos pero con un perfil de efectos adversos diferente a éstos, en especial en los síntomas extrapiramidales que se presentan con mucho menor frecuencia. El mecanismo de acción de la risperidona se desconoce, aunque se piensa que su actividad se debe a un bloqueo combinado de los receptores dopaminérgicos D2 y de los receptores serotoninérgicos S2 (antagonista dopaminérgico-serotoninérgico). Otros efectos de la risperidona se explicarían por el bloqueo de receptores alfa 2-adrenérgicos e histaminérgicos H1. La risperidona es bien absorbida por la mucosa gastrointestinal y extensamente metabolizada por el hígado.

Indicaciones.

Control de las manifestaciones de las afecciones psicóticas. Como coadyuvante en el tratamiento de cambios del comportamiento o trastornos afectivos en pacientes con deficiencia mental. Esquizofrenia aguda o crónica.

Dosificación.

El tratamiento se inicia en forma gradual con dosis moderadas que se aumentan progresivamente. El primer día se recomienda 1mg dos veces por día; 2mg dos veces por día el segundo día, y 3mg dos veces por día el tercer día. La actividad antipsicótica máxima se ha observado en un rango entre 4mg y 6mg/día. Con dosis mayores de 6mg no hay beneficios clínicos adicionales pero sí aumenta el riesgo de reacciones adversas. Para pacientes con enfermedad hepática o renal, sujetos debilitados o ancianos se recomienda una dosis inicial de 0,5mg dos veces al día, con incrementos de 0,5mg dos veces al día en los días siguientes, hasta alcanzar la dosis óptima. En caso de cambiar de otro antipsicótico a risperidona, se recomienda la suspensión de la administración del anterior y el inicio inmediato del tratamiento con risperidona; los dos antipsicóticos no deben administrarse simultáneamente.

Reacciones adversas.

Asociadas con suspensión del tratamiento: síntomas extrapiramidales (2,1%), mareos, hiperquinesia, somnolencia, náuseas. Durante el tratamiento: insomnio (26%), agitación (22%), ansiedad (12%), somnolencia, agresión, síntomas extrapiramidales (17%), dolor de cabeza (14%), mareos, constipación, náuseas, dispepsia, vómitos, dolor abdominal, sialorrea, dolor dental, rinitis (10%), tos, sinusitis, dolor de espalda o pecho, fiebre, seborrea, visión anormal, artralgia, taquicardia, disminución del deseo sexual. La aparición de los efectos extrapiramidales se relaciona con la dosis de risperidona administrada.

Precauciones y advertencias.

El tratamiento con risperidona expone al paciente a riesgos serios. Como con otros neurolépticos, el paciente puede desarrollar un cuadro de discinecia tardía, potencialmente irreversible (mayor riesgo en los ancianos); síndrome neuroléptico maligno, potencialmente mortal, que se manifiesta con hiperpirexia, rigidez muscular, inestabilidad autonómica y estado mental alterado. En animales se ha observado un incremento del riesgo de aparición de tumores de la pituitaria, endocrinos y mamarios. La risperidona puede producir hipotensión ortostática. El paciente que recibe risperidona debiera abstenerse de operar maquinaria pesada y conducir automóviles. No consumir alcohol durante el tratamiento. No amamantar. No usar en mujeres embarazadas a menos que el beneficio para la madre supere el riesgo potencial para el feto.

Interacciones.

Alcohol y otras drogas que actúen sobre el SNC. La risperidona podría potenciar el efecto de los agentes hipotensores y antagonizar la levodopa y los agonistas dopaminérgicos. La carbamazepina puede incrementar el clearance de la risperidona. La clozapina puede disminuir el clearance de la risperidona. Las drogas que inhiban el citocromo P450IID6 y otras isoenzimas pueden interferir la biotransformación de la risperidona.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad a la droga.

Sobredosificación.

Se observa: anomalías electrocardiográficas, reacciones extrapiramidales severas, hipotensión, somnolencia y sedación. Tratamiento: lavado gástrico, asistencia respiratoria, administración de líquidos por vía parenteral, vasopresores, tratamiento anticolinérgico. No administrar adrenalina ni dopamina. El paciente debiera ser controlado hasta su recuperación.

Olanzapina

Acción terapéutica.

Antipsicótico.

Propiedades.

Está indicada para el tratamiento de la esquizofrenia y el alivio de los síntomas afectivos, comúnmente asociados a esta patología, y trastornos relacionados. También se demostró que es efectiva para el mantenimiento de la mejoría clínica durante el tratamiento continuo en pacientes que han respondido al tratamiento inicial. La olanzapina posee un amplio perfil farmacológico, ya que actúa sobre varios tipos de receptores, dopaminérgicos, serotoninérgicos, adrenérgicos e histamínicos. Estudios realizados in vitro e in vivo han demostrado que posee mayor capacidad de unión a los receptores de la serotonina y además reduce selectivamente la descarga de las neuronas dopaminérgicas mesolímbicas, con menor efecto sobre las vías estriatales involucradas en la función motora. En dosis inferiores a las que producen catalepsia la olanzapina reduce la respuesta evasiva condicionada, lo que indica que su acción antipsicótica se acompaña con un mínimo de efectos colaterales motores.Luego de su administración oral la olanzapina es bien absorbida y alcanza su máxima concentración plasmática entre las 5 y las 8 horas. La absorción no es afectada por las comidas. La unión a proteínas plasmáticas es de casi 93%. Se metaboliza principalmente en el hígado, por conjugación y oxidación, y los metabolitos se eliminan por vía renal. Su farmacocinética no es afectada por la insuficiencia renal, pero sí se modifica en presencia de trastornos hepáticos.

Indicaciones.

Esquizofrenia y otras psicosis en las que los síntomas positivos (delirios, alucinaciones, pensamientos desordenados, hostilidad y recelo) o los negativos (afecto aplanado, refracción emocional y social, pobreza del lenguaje) son predominantes.

Dosificación.

Adultos mayores de 18 años: dosis inicial oral, 10mg una vez al día. El rango posológico oscila entre 5 a 20mg por día.

Reacciones adversas.

Los efectos adversos observados son somnolencia, aumento de peso e hiperprolactinemia, con algunas manifestaciones clínicas como ginecomastia, galactorrea y agrandamiento mamario. Con menos frecuencia se registraron mareos, aumento del apetito, edema periférico, hipotensión ortostática, sequedad bucal, constipación, aumento transitorio de las transaminasas hepáticas y eosinofilia asintomática.

Precauciones y advertencias.

Durante el tratamiento con olanzapina se recomiendan controles periódicos de los niveles de transaminasas hepáticas, principalmente en aquellos pacientes con signos y síntomas de deterioro hepático, enfermedades preexistentes asociadas con reserva funcional hepática limitada y aquellos que reciban drogas potencialmente hepatotóxicas. En caso de un aumento de las enzimas, deberá considerarse una reducción de la dosis de olanzapina. Utilizar con precaución en pacientes con antecedentes de convulsiones o con enfermedades linfoproliferativas, recuento bajo de leucocitos o neutrófilos, antecedentes de depresión o toxicidad de la médula ósea inducida por la droga o por enfermedad concurrente. Administrar con precaución a pacientes con hipertrofia de próstata, íleo paralítico, glaucoma de ángulo estrecho o afecciones relacionadas, debido a la actividad anticolinérgica potencial de esta droga.Estudios en animales han indicado que la olanzapina no posee efectos carcinogénicos, teratogénicos ni mutagénicos. Sin embargo, debido a la limitada experiencia en seres humanos, se recomienda utilizarla durante el embarazo sólo cuando el beneficio para la madre justifique el riesgo potencial para el feto. Se aconseja evitar su uso durante la lactancia. Como puede aparecer somnolencia durante el tratamiento, se recomienda advertir a los pacientes sobre el manejo de maquinarias peligrosas o automóviles.

Interacciones.

La administración simultánea de alcohol o fármacos de acción central puede ocasionar un aumento de efectos farmacológicos como sedación. Debido a que la olanzapina actúa sobre los receptores dopaminérgicos, antagoniza los efectos de la levodopa u otros agonistas dopaminérgicos. La carbamazepina aumenta el metabolismo de olanzapina y por consiguiente disminuye su concentración en sangre.

Contraindicaciones.

Hipersensibilidad conocida a esta droga. La relación riesgo beneficio debe ser evaluada en las siguientes patologías: insuficiencia hepática, antecedentes de carcinoma mamario, epilepsia o antecedentes de convulsiones, glaucoma, principalmente de ángulo estrecho, retención urinaria, insuficiencia respiratoria y enfermedad de Parkinson.

Sobredosificación.

En función de que la experiencia en seres humanos es limitada, los síntomas de sobredosis pronosticados incluyen somnolencia, depresión respiratoria, visión borrosa, hipotensión y posibles trastornos extrapiramidales. El tratamiento a seguir consiste en mantener una adecuada ventilación y oxigenación, utilizar carbón activado o lavado gástrico. En caso de hipotensión y colapso circulatorio, utilizar líquidos intravenosos o agentes simpaticomiméticos como la noradrenalina. No administrar adrenalina, dopamina u otros simpaticomiméticos con actividad betabloqueante ya que puede empeorar la hipotensión producida por la olanzapina.

INTERDICTORES (1)

Disulfiram -Cianamida

FÁRMACOS QUE DISIMULEN EL DESEO Y LA COMPULSIÓN POR LA BEBIDA (1)

Antagonistas opiáceos -Naltrexona -Nalmefene

INHIBIDORAS SELECTIVAS DE LA RECAPTACIÓN DE LA SEROTONINA (ISRS) (1)

Fluoxetina -Sertralina -Buspirona

LA BENZODIAZEPINAS (1)

FÁRMACOS ASOCIADOS (1)

Litio carbonato

FÁRMACOS GABAÉRGICOS Y DE ACCIÓN SOBRE EL GLUTAMATO -NMDA (1)

Acamprosato

ANTIDEPRESIVOS TRICÍCLICOS Y TETRACÍCLICOS (1)

Imipramina -Desipramina

ANTIPSICÓTICOS DE ALTA POTENCIA (1)

Haloperidol -Flufenazina

VITAMINAS Y COFACTORES (1)

Intestino delgado (Deficiencia de Vitaminas) -Shoshin-Beriberi -Tiamina (Vitamina B1) -Ácido Fólico -Vitamina B12

Piridoxina (Vitamina B6)

PROCESOS TERAPÉUTICOS DE URGENCIA (1)

DEMENCIA ALCOHÓLICA (1)

ALUCINACIÓN ALCOHÓLICA (1)

INTOXICACIÓN ALCOHÓLICA INDIVIDUAL (INTOXICACIÓN PATOLÓGICA) (1)

ABSTINENCIA ALCOHÓLICA (1)

DELIRIUM POR ABSTINENCIA ALCOHÓLICA (DTS) (1)

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CONCLUSIONES

La utilización de fármacos en el tratamiento de la enfermedad alcohólica, no sólo ya en el síndrome de abstinencia sino también a lo largo de toda la fase de deshabituación, tiene que ser extraordinariamente cuidadosa.

El abordaje terapéutico deberá de efectuarse siempre desde una perspectiva biopsicosocial, y por tanto, integrando las intervenciones farmacológicas con las de tipo psicosocial.

La dependencia alcohólica es una condición multifactorial en la que pueden concurrir elementos de diversa naturaleza, factores genéticos, psicológicos, sociales y ambientales que inclinan progresivamente al paciente al consumo del alcohol hasta instalarlo en el abuso, con su correspondiente traba de comorbilidades médicas y psiquiátricas. Paralelamente, los abordajes para su tratamiento pueden responder a objetivos tan distintos como: prevenir la aparición o progresión de las morbilidades asociadas, prevenir la marginalidad o propiciar la integración familiar, laboral y social del paciente.

Se trata de un grave problema de salud pública que ejerce impactos notables, aunque difíciles de cuantificar, en los ámbitos familiar, laboral y social, así como en el consumo de recursos sanitarios.

El consumo de alcohol, regularmente y durante períodos prolongados, desencadena mecanismos neuroadaptativos de reversión lenta y difícil que contribuyen a reforzar el consumo y cuyas bases bioquímicas, intensamente estudiadas en los últimos años, están alumbrando nuevos enfoques fisiopatológicos y terapéuticos del problema.

En conjunto, los diferentes tratamientos de la dependencia alcohólica se vienen sustentando en la combinación de pautas farmacológicas, con programas de rehabilitación psicosocial.

Los planteamientos farmacoterapéuticos se ajustan a alguno de los enfoques apuntados más arriba, en ocasiones combinando varios entre sí, y frecuentemente asociados a otros fármacos coadyuvantes para el tratamiento de síntomas o morbilidades concurrentes.

Como conclusión tenemos que decir que el alcoholismo es una enfermedad tratable y que cuando mas temprano logremos incidir mejores resultados vamos a tener.

Hay múltiples modelos de abordaje, no podemos concentrarnos en uno solo, tenemos que tener una unión de esfuerzos entre centros de salud, profesionales, gobiernos, conjuntamente con las ONGs y por supuesto el entorno familiar. Es necesario la evaluación de los resultados sobre todo el impacto en el tratamiento, debemos contar con estandares mínimos de funcionamiento en las organizaciones que tratan alcohólicos y se ha comprobado que el tratamiento disminuye los costos en los servicios de salud significativamente. Toda persona que tiene un problema de alcoholismo debe ser tratada, por mas costoso que pensemos que sea el tratamiento porque así se evitaran en el futuro graves costos sociales y económicos.

El consumo de sustancias que afectan la conciencia y el comportamiento parece remontarse a los albores de la humanidad cuando el hombre primitivo en su etapa de recolector comenzó a interesarse por el efecto de plantas y logró mediante ensayo y error acumular rudimentarios conocimientos que pronto se hicieron exclusivos de una “élite” de Chamanes, brujos, hechiceros y sacerdotes, cuyos “poderes” en en gran parte se basaban en la supuesta comunicación con fuerzas sobrenaturales durante sus viajes alucináticos, experiencias generalmente transmitidas a sus descendientes en forma directa, desde muchos miles de años antes de que apareciera la escritura.

La utilización del opio como medicamento aparece en unas tablillas de arcilla sumerias cuya antiguedad es de 5000 años a. n. e. y unos 1000 años después se registraron el vino, la cerveza, la mandrágora y los derivados de la camnabis sativa (marihuana). Ya desde esta época se reportaron hojas de coca en enterramientos peruanos como testigos de la ancestral costumbre.

A partir de la década de los sesenta, se incorpora la droga masivamente al estilo de vida hedónico, proliferando más en las sociedades de consumo, convirtiéndose en una mercancía de comercialización altamente rentable sólo superada por el tráfico de armamentos.

De esta forma las adicciones en todas sus manifestaciones se han convertido actualmente en uno de los flagelos que azotan la humanidad constituyéndose en un problema social, económico y político escala mundial, el cual puede desarrollarse en cualquier contexto etnosociocultural o sistema socio económico.

En el mundo las adicciones se consideran un problema insoluble en el pasado y presente milenio, sin embargo, en Cuba se trabaja por eliminar y prevenir el consumo de sustancias tóxicas ya sean las contempladas dentro del rango de legales, de prescripción médica , ilegales o inhalantes; en ese sentido el Sistema Ncional de Salud ha priorizado la salud mental de la población, como uno de los objetivos a alcanzar en este esfuerzo.

La medicina familiar y la atención comunitaria han venido desarrollando varios programas de prevención y atención a la conducta alcohólica y otros riesgos sociales que pueden asociarse a ese consumo o a la adicción de otras drogas ilegales, que aunque no constituyen un problema de salud en Cuba, si pueden motivar la necesidad de atención de casos individuales y poner a prueba la pericia y conocimientos de los Equipos Básicos de Salud sobre el diagnóstico, especialmente el precoz, del problema y su manejo.

Es por ello que se ha elaborado un programa nacional, mediante el cual se brinda información sintetizada acerca de las drogas, su clasificación, sus efectos nocivos y tratamiento al paciente y su familia, cuyo objetivo fundamental es prevenir la adicción como fenómeno social.

Atendiendo a lo anteriormente expresado, se le brinda especial atención a los adolescentes, pues ellos se encuentran en un importante período de crecimiento y desarrollo donde la relación con sus coetáneso y la búsqueda del contacto íntimo con otros es la actividad rectora; esta característica a su vez, hace que los grupos de adolescentes sean propensos a consumir sustancias tóxicas, a veces por curiosidad, por no perder el reconocimiento y aprobación del grupo; otras por destacarse y llamar la atención de los demás. También por evadir conflictos con los amigos, padres, maestros; ocultar sentimientos de depresión y soledad.

Muchos adolescentes carecen de supervisión de los padres, cuando regresan de la escuela encuentran la casa vacía, por lo que no es de extrañar que se sientan sólos y quieran remediarlo, así que e juntan con amigos. Pero aun así; continuan aburridos y pasan horas viendo televisión y videos musicales o navegando en la red en busca de emociones. En este cuadro entran con facilidad el tabaco, las drogas y las bebidas. También hay adolescentes que proceden de familias donde algún miembro consume algún tóxico y no ve el peligro de los mismo por tanto no disciplinan a sus hijos al respecto.

Desarrollo:

A manera de demostrar la importancia que tiene ofrecer una atención sistemática al adolescente en cuanto al tema abordado, los autores se han decidido a ilustrar la cuestión a través de los resulatdos de un estduio de campo realizado en una escuela de nivel básico perteneciente a una comunidad suburbana.

Se tomo una muestra de 103 alumnos de noveno grado a los que se le aplicó una encuesta, la que se hizo extensiva a padres o tutores y maestros; fueron incorporados al análisis el estduio de las historias clínicas familiares.

Posteriormente se aplicó una bateria de tests psicológicos (Weill, H. T. P. y Rotter) para evaluar inteligencia y proyección de conflictos en los adolescentes.

Todo estos instrumnetos se aplizaron en dos momentos; primero, como parte de una prueba de entrada y segundo, de salida; esta última, a manera de comprobar la efectividad de las acciones trazadas por parte de los investigadores para atenuar las adicciones en la adolescencia y se trabajó con 14 profesores vinculados a los adolescentes y dos miembros de la familia de cada uno de estos adolescentes.

Los instrumentos aplicados y la triangulación de la información como procedimento científico; revelaron los siguientes resultados:

  • El 21.36 % consumía cigarros y el 16.50 % consumía otras sustancias (Clarín*1), teniendo como resultado al final del trabajo que un 8.73 % continuó con el consumo de cigarrillos y un 1.p4 % con el consumo del Clarín.
  • De los adolescentes estudiados y que presentan alguna adicción, se comprobó que un 99,1% de sus familiares consumen cigarrillos, el 12.62 % consume alcohol, 1.94 % psico fármacos y el 0.97 % otras sustancias.
  • Los conflictos más frecuentes de los adolescentes con riesgos de adicción se encuentran en las siguientes direcciones: con los padres 61.17 %, con los maestros con 24.27% disminuyendo las esferas de conflicto en general al final de la investigación: con los padres a 16.50 % y con los maestros a un 6.80 %.
  • El comportamiento de la disciplina en la esfera escolar, donde a inicio el 47.57 % era indisciplinado y al final sólo el 2.91 %. Ya que se modificaron los conceptos de los maestros de indisciplina, se mejoró la comunicación entre alumnos y profesores y se establecieron relaciones afectivas más estrechas y profundas.
  • Según el test clásico de inteligencia Weill el 66.99 % de los adolescentes con riesgios de adicción son portadores de inteligencia normal, el 30.10 % de inteligencia normal baja y el 2.91 % fronteriza. Esto demostró que teníamos recursos intelectuales para el proyecto de trabajo que nos propusimos.
  • Los resultados de los tests H.T.P. y Rotter aplicados a los adolescentes coinciden con los resultados arrojados por la encuesta donde el mayor por ciento 57.28 % proyectó conflictos en la esfera familiar y el 45.63 en la esfera escolar. También nos aportó un 22.33 % de conflictos consigo mismo como baja autoestima, inseguridad, el “yo débil”.
  • El rendimiento académico mejoró con relación al inicio del trabajo el rendimiento Bueno se elevó de 35.92 % a 45.57 %, el rendimiento malo disminuyó de 14.56 % a un 5.83 %.

La estrategia de prevención diseñanda por los autores de este trabajo, cuya aplicación y resultado fue posible gracias al apoyo brindado por la escuela, la familia y la comunidad; contempla tres acciones fundamentales:

  1. Identificación de los adoscentes con riesgo de adicción.
  2. Tratamiento en la consulta de psicología a los adolescentes detectados y familiares; a través de tecnicas grupales.
  3. Reorientación de estilos de vida, a través de actividades recreativas, conferencias, videos y técnicas participativas (dramatización).

Conclusiones

  • La adicción no es una característica de la adolescencia, aunque existen algunos adolescentes que consumen alcohol, cigarrillos y Clarín, que de no prevenirse a tiempo pudieran aparecer conductas adictivas.
  • Con la estrategia de intervención para la adicción se modificaron algunos riesgos. De los consumidores el 59.09 % dejó de consumir cigarrillos, el 100 % dejo de consumir alcohol y el 88.24 % otros. Se modificaron las efera de conflictos. Se incrementó el rendimiento académico. Se mejoró la disciplina. Se fomentó la interrelación familia-maestro-adolescente.
  • El conocimiento, por parte de la familia, maestros y adolescentes de los perjuicios que ocasiona la adicción, es un factor que contribuye a la disminución de la misma.

 

Lic. María Julia Castellanos Tamayo

Dr. Alexander Fernández Portelles

 

Juego patológico, adicción al trabajo, compras compulsivas y adicción a Internet preocupan a psiquiatras y médicos de atención primaria ante el continuo aumento de su incidencia, una de cada cuatro personas sufre estos trastornos de la conducta asociados con las adicciones sin sustancia. Según los estudios epidemiológicos la prevalencia se sitúa entre el 10-15% de la población general.

Según la Organización Mundial de la Salud, una de cada cuatro personas sufre trastornos de la conducta relacionados con las adicciones sin sustancia. Lo que suele comenzar como una conducta ocasional aumenta de frecuencia hasta convertirse en patológica. Psiquiatras y médicos de atención primaria confirman el incremento de casos en consulta, por ello la formación de los médicos es clave para el diagnóstico y tratamiento.

Las adicciones sin sustancia, también conocidas como psicológicas o comportamentales, y las químicas (drogodependencias), presentan similar perfil clínico y enfoque terapéutico. Según el Dr. José Ángel Arbesú, coordinador de Salud Mental de SEMERGEN, “los pacientes que padecen una adicción sin sustancia tienen semejanzas con los adictos a sustancias ya que en ambas existe tolerancia, dependencia y síndrome de abstinencia con patrones conductuales perniciosos o desadaptativos consolidados y repetitivos”. Las adicciones sin sustancia sustituyen una sustancia determinada –alcohol u otras drogas- por procesos como Internet, juego, uso del móvil, etc.

Sin embargo, estas nuevas adicciones pasan más inadvertidas y son más aceptadas socialmente. En opinión del Dr. Javier García Campayo, psiquiatra del Hospital Miguel Servet de Zaragoza, “pasan más inadvertidas porque no se consiguen en un mundo marginal como las drogas, sino que son procesos de uso habitual e incluso necesario en muchos niveles laborales. Además, son más aceptadas socialmente porque, en el caso de las nuevas tecnologías, es una cuestión solo de tiempo dedicado: la mayor parte de la gente usa Internet o móviles, el adicto solo lo usa mucho más tiempo”.

Además, aún no están reconocidas en las clasificaciones internacionales -a excepción del juego patológico-, ni lo estarán en la nueva versión DSM-V que presumiblemente verá la luz en mayo de 2013, debido en parte a su juventud y al hecho de que rompen con el concepto clásico de adicción, vinculado a sustancias específicas como el alcohol y otras drogas.

Entre los rasgos específicos de la personalidad que condicionan al futuro adicto sin sustancia se encuentran la impulsividad disfuncional, baja autoestima -con frecuencia asociada a carácter neurótico, con inseguridad, hipersensibilidad, timidez y tendencia a fobias sociales- e introversión, asociada a síntomas ansiosos.

La comorbilidad con las enfermedades mentales es frecuente y pueden ser previas o consecuencia de la adicción. Según el doctor García Campayo, “la más frecuente es la depresión y el trastorno de personalidad. También pueden aparecer el trastorno bipolar o la esquizofrenia, pero con menor frecuencia”.

La importancia del diagnóstico y del tratamiento personalizado
Generalmente transcurren varios años desde que aparecen los primeros síntomas hasta que se realiza el diagnóstico porque el paciente no suele tener conciencia de enfermedad y los familiares pueden tardar en darse cuenta de la situación. “El tiempo es variable y dependerá de la personalidad del paciente, de las repercusiones de la adicción en el medio laboral, social o familiar y del apoyo externo del que disponga”, apunta el Dr. José Ángel Arbesú.

El tratamiento se debe personalizar en función del entorno y del tipo de adicción, siendo de vital importancia la entrevista clínica y el acuerdo terapéutico. Al comienzo del tratamiento, el paciente puede negar su problema o no reconocer la gravedad del mismo.

El tratamiento adecuado pasa por una serie de premisas, tal y como expone el Dr. García Campayo:

1.- Reconocer la existencia del problema.
2.- Tratar las enfermedades asociadas si existen (sobre todo depresión).
3.- Reducir progresivamente el tiempo dedicado a administrarse el proceso.
4.- Apoyo psicológico y/o grupos de autoayuda para entender y modificar las causas que han llevado a la adicción (rasgos de personalidad, sucesos vitales, presión del entorno).
5.- Pueden ser necesarias ayudas farmacológicas para facilitar el control de la adicción.

Como explica el Dr. Arbesú, el tratamiento de la mayoría de los casos de las adicciones sin sustancia en Atención Primaria se basa en la psicoterapia y, dentro de las técnicas conocidas, la psicoterapia cognitivo-conductual es la más empleada. En los pacientes que presentan ansiedad, depresión o un difícil control de impulsos se pueden emplear antidepresivos -sobre todo serotoninérgicos- ansiolíticos o antiepilépticos tipo topiramato para el mejor abordaje de la adicción. “El tratamiento de prácticamente todas las adicciones debe ser compartido por psiquiatras, psicólogos y médicos de familia, con el fin de facilitar una atención integral del paciente”, concluye.

La motivación para el tratamiento cuando hay conciencia de enfermedad es mayor en las adicciones psicológicas que en las inducidas por sustancias químicas.

Las recaídas son frecuentes en este tipo de adicciones. La mayoría tienen lugar durante los tres primeros meses tras la finalización del tratamiento, siendo improbables a los dos años sin conducta adictiva.

Del juego patológico a la adicción a Internet
La ludopatía es la adicción sin sustancia más extendida y una de las que conlleva consecuencias más graves para el individuo y la familia. “En España, aproximadamente entre un 2-3% de la población padece ludopatía, en todas las clases sociales e independientemente del nivel de estudios e ingresos”, confirma el Dr. Arbesú Prieto.

De hecho, se trata de la adicción sin sustancia más vista tanto en las consultas de atención primaria como en las de psiquiatría. “La consulta por adicciones relacionadas con las nuevas tecnologías es mucho menos frecuente. Quienes acuden suelen ser adolescentes o jóvenes traídos por sus familias debido a las muchas horas que permanecen encerrados en su habitación con Internet”, afirma el psiquiatra García Campayo.

El juego patológico puede asociarse a otros trastornos psiquiátricos y a alteraciones familiares, sociales y laborales. Los trastornos afectivos, sobre todo la depresión mayor, se asocian frecuentemente al juego patológico, con una cierta frecuencia de ideación y conducta suicida, sobre en todo en casos de ruina. Los niveles de ansiedad suelen ser más elevados en los jugadores patológicos que en la población normal. La sintomatología psicosomática como cefaleas, insomnio, vértigo, dolores abdominales, dolor de espalda, etc. es también más frecuente en los jugadores que en la población general. Otra característica de estos pacientes son las poliadicciones.

Según el doctor Arbesú, “algunas conductas son más prevalentes en mujeres como las compras compulsivas (80%) y otras más en varones en edades medias de la vida, como la ludopatía (proporción varones/mujeres de 3/1) o la adicción al trabajo. La adicción a Internet, ya sea a la red en sí misma o a su contenido, se da en personas más jóvenes que disponen de mucho tiempo libre”.

En un reciente estudio realizado por la Universidad Politécnica de Valencia y la Universidad del País Vasco, se pone de manifiesto que el 16% de los españoles son adictos a las compras. El curso de este trastorno suele ser crónico en el 60% de los casos. Se puede asociar con otros trastornos del control de los impulsos (cleptomanía, ludopatía…), trastornos del estado de ánimo, trastornos de la conducta alimentaria (como el trastorno por atracón y la bulimia nerviosa), y trastornos obsesivo-compulsivos.

Por su parte, la adicción al trabajo, que afectaba principalmente a los hombres, en los últimos años se ha extendido también entre las mujeres y se calcula que más del 20% de la población trabajadora mundial presenta esta adicción. En España, se estima que sufre adicción al trabajo el 10% de la población. Según la Organización Internacional del Trabajo, el 8% de la población activa española dedica más de 12 horas al día a su profesión para huir de sus problemas personales y muchos acaban sufriendo enfermedades cardiovasculares.

Por último, la adicción a Internet, a la red o a su contenido, se ve facilitada por factores tales como el anonimato, la falta de toxicidad y efectos secundarios, junto al bajo precio de la conexión. La adicción se instaura cuando altera aspectos importantes en la vida, como los lazos familiares, el trabajo o la situación económica, pasando a ser centro de interés permanente, quedando entonces la “vida real” relegada a un segundo plano. El objetivo del tratamiento sería adaptarse a un uso adecuado de Internet y no la abstinencia completa.

Y, ¿cuáles son las perspectivas de futuro para estas nuevas adicciones? Según la opinión del Dr. García Campayo “se espera que este tipo de adicciones sigan aumentando exponencialmente, se mejore su detección, en parte, por una mayor conciencia del problema por la sociedad y se creen unidades especializadas para su tratamiento”.

LUNDBECK, APUESTA POR LA FORMACIÓN DE LA ATENCIÓN PRIMARIA
Lundbeck y la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), a través de su grupo del trabajo de salud mental,  ponen en marcha el VI Programa de Atención Continuada  en “Trastornos del Ánimo en Atención Primaria’, una actividad acreditada por la Comisión de Formación Continuada del Sistema Nacional de Salud  y declarada de interés científico por la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP).

 

 

Últimas Noticias

1. ¿Qué es una droga y que efectos causa su consumo?

Con el nombre de droga se designa en sentido genérico a toda sustancia mineral, vegetal o animal que se utiliza en la industria o en la medicina y que posee efectos estimulantes, depresores o narcóticos o, como establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), a cualquier sustancia que, introducida en un organismo vivo, puede modificar una o varias de sus funciones. A efectos penales, el concepto de droga (a pesar de las diferentes formas de actuación en el organismo) engloba también las sustancias estupefacientes y psicotrópicas, naturales o sintéticas, cuyo consumo reiterado provoca la dependencia física u orgánica, así como el deseo irrefrenable de seguir consumiéndolas en mayores dosis a fin de evitar el síndrome de abstinencia. La OMS menciona entre los estupefacientes el Cannabis y sus resinas, las hojas de coca y cocaína, heroína, metadona, morfina, opio y codeína; y como psicotrópicos, los barbitúricos, las anfetaminas y los ampliadores de la conciencia, como el ácido lisérgico, la mescalina o la psilocibina.

Las características propias de las drogas hacen de ellas sustancias sumamente peligrosas. Los efectos que producen en el organismo no son siempre iguales y cambian según la clase de droga, por ejemplo, unas son estimulantes y otras, depresoras. También varían de acuerdo con la dosis pues la misma droga puede causar efectos diferentes según sea la cantidad consumida.

Dichos efectos se relacionan con las características psicofísicas de cada persona y con las particularidades del medio en que se produce el consumo. Por estas razones, nunca existe certeza sino probabilidad de que la droga produzca el efecto buscado.

Adicción es la necesidad imperiosa de consumir droga regularmente (no ser capaz de moderar el consumo o suprimirlo). Viene determinada por fenómenos psíquicos y físicos.

Taquifilaxia es la necesidad de consumir dosis cada vez mayores para conseguir los mismos efectos. La presentan muchos fármacos porque el organismo potencia sus mecanismos de degradación de la sustancia, pero a las drogas se añade un fenómeno de ‘tolerancia’ psicológica.

Los cuadros de abstinencia siempre son psicológicos y, en el caso de algunas drogas, son además síndromes físicos que pueden resultar mortales. Pueden controlarse con medidas terapéuticas sintomáticas o substitutivas (sustancias menos nocivas, de efectos parecidos, que se retiran progresivamente).

2. ¿Qué tipos de drogas existen y cuales son las de uso más común?

Existen diferentes clasificaciones para los tipos de droga, la que mejor las agrupa es la siguiente:

Depresoras del Sistema Nervioso Central (SNC)

  • Alcohol
  • Sedantes: Benzodiazepinas (Valium, Emotival)
  • Hipnóticos: Barbitúricos (Luminal, Seconal)
  • Tranquilizantes
  • Opiáceos: (Morfina, Heroína, Demerol, Codeína, Bromexina)

Estimulantes del SNC (Psicoanalépticas)

  • Xantinas: (Cafeína, teína, mateína; Anfetaminas; Cocaína, Tabaco)

Alucinógenos (Psicodislépticas)

  • THC: (Marihuana, Hashish, Bang)
  • LSD (ácido lisérgico)
  • PCP (polvo de ángel)
  • Mescalina

Inhalantes o inhalables

  • Pegamentos
  • Colas
  • Solventes volátiles
  • Naftas
  • Pinturas
  • Aerosoles de uso doméstico

Las de uso mas común son los inhalantes y estimulantes.

3. ¿Cuáles son las sustancias que más consumen los jóvenes? ¿Producen adicción? ¿Cómo se produce la misma?

La sustancia que más consumen los jóvenes es el alcohol, seguida de cerca por el tabaco y, en menor proporción, las sustancias ilegales (como marihuana o cocaína) y por ultimo se encuentran los medicamentos psicoactivos (anfetaminas, tranquilizantes e hipnóticos), que muchas veces sobrepasan en el nivel de consumo a las anteriores ya que se los puede conseguir sin prescripción medica, ni control alguno. Todas estas sustancias sin excepción, producen adicción y dependencia.

La adicción no es un proceso que se da de la noche a la mañana, es un camino muy largo que comienza con el llamado de la droga, es decir cuando una persona que se siente muy presionada ya sea por sus familiares o por sus mismos pares, sumado a esto la oferta en todos los lugares, estimula al consumo y sobre todo la propia crisis de crecimiento; a esta etapa le sigue la llamada aprendiendo el cambio en la cual el joven experimenta, prueba de todo, logra los cambios buscados, se siente bien y cambia levemente su conducta, mintiendo a veces; luego viene la etapa de buscar el cambio, agrega pastillas, prueba sustancias cada vez más fuertes y aunque llega a la excitación siente excitación y culpa, compra directamente, no espera que le conviden, tiene amigos nuevos, cambia de humor y vestimenta o apariencia, aumenta la frecuencia de consumo; entra mas tarde en la etapa en la que se encuentra preocupado por el cambio, consume cocaína habitualmente, se inyecta, compra y vende, hay graves mentiras, delitos, hay mas sensaciones de culpa y vergüenza, deja a los viejos amigos, deja los estudios o el trabajo, consume diariamente y se encuentra solo; la ultima etapa se llama usando droga, el joven ya esta en la adicción, se droga con cualquier cosa, tiene una conducta asocial, es violento, sufre culpa, vergüenza o depresión, a veces se sobrepasa en las dosis, tiene problemas judiciales o policiales, pone en riesgo su salud, se droga varias veces al día, está solo.

4. ¿Qué es el trafico de drogas?

El tráfico de drogas es un delito consistente en facilitar o promocionar el consumo ilícito de determinadas sustancias estupefacientes y adictivas que atentan contra la salud pública con fines lucrativos, aunque esta definición puede variar según las distintas legislaciones penales de cada Estado.

Por tráfico de drogas se entiende no sólo cualquier acto aislado de transmisión del producto estupefaciente, sino también el transporte e incluso toda tenencia que, aun no implicando transmisión, suponga una cantidad que exceda de forma considerable las necesidades del propio consumo, ya que entonces se entiende que la tenencia tiene como finalidad promover, favorecer o facilitar el consumo ilícito (entendiéndose como ilícito todo consumo ajeno). En algunas legislaciones se considera delito solamente el tráfico, pero no la tenencia de drogas en cantidades reducidas a las necesidades personales del consumidor, mientras que otras tipifican como conductas delictivas tanto el tráfico como la tenencia.

5. ¿Qué riesgo tiene el consumo de sustancias psicoactivas en los jóvenes?

El uso de drogas comprometen y vulneran las actividades y/o metas de una sociedad. El consumo de drogas amenaza el proyecto de vida y la salud física y mental del que la consume, y tremendas angustias e incertidumbres en sus familiares y amigos. El descubrimiento del uso de drogas toma desprevenidos a los padres o adultos de la familia y entre las primeras reacciones de desconsuelo, se encuentra la de preguntarse que fue lo que hicieron para que algo así ocurriese.

En nuestros tiempos el contacto con la droga a edad temprana, es cada vez más usual o sea dejo ya de ser un acontecimiento raro. Esta posibilidad es hoy mas grande que hace 20 o 30 años atrás, esto se debe al gran cambio en la población de las costumbres, actitudes y comportamientos.

6. ¿Qué es el síndrome de abstinencia?

El síndrome de abstinencia es un conjunto de síntomas, malestares, dolores, trastornos mas o menos graves, que sufre un drogadicto si deja bruscamente de tomar la droga a la que esta habituado. El síndrome de abstinencia se presenta cuando la persona tiene dependencia física de la droga. La dependencia psíquica no causa malestares en el organismo.

El síndrome de abstinencia no tiene los mismos síntomas en todas las drogas que producen dependencia física. Los trastornos producidos en una persona alcoholizada al dejar de consumir alcohol, son gravísimos. Este síndrome puede causar el “delirium tremens”: este trastorno esta determinado por los ataques que suelen durar por lo general de tres a seis días y se caracterizan por alucinaciones terroríficas y temblores violentos. El paciente está desorientado y por lo general incoherente. Desde el punto de vista físico los temblores son tan extenuantes que este estado puede ser mortal, incluso con tratamiento.

7. Marihuana: ¿Qué es y que efectos causa su consumo?

La marihuana es una mezcla de hojas, tallos y flores de la planta del cáñamo, Cannabis sativa. Esta droga se fuma o se mastica. El ingrediente psicoactivo de la marihuana, el THC, se concentra en el centro de las flores. Ésta crece en las regiones templadas, obteniéndose las mejores variedades en las zonas secas, altas y calientes. El cultivo de la marihuana es ilegal en la mayoría de los países.

La marihuana se conocía en Asia Central y en China desde el año 3000 a.C., donde se utilizaba en la medicina. En 1900 comenzó su consumo como droga. En las décadas de 1960 y 1970 se extendió su uso entre la juventud de la época. La marihuana no produce adicción física y su abandono no produce síndrome de abstinencia, pero produce dependencia psicológica. Sus consumidores describen dos fases en los efectos: primero estimulación, mareo y euforia, y después sedación y tranquilidad placentera. Los cambios de humor a menudo se acompañan de alteración en las percepciones de tiempo, espacio y dimensiones del propio cuerpo. Muchos consumidores refieren aumento del apetito, aumento de la percepción sensorial y sensación de placer. Los efectos negativos incluyen confusión, ataques de ansiedad, miedo, sensación de desamparo y pérdida de autocontrol. Se ha ensayado el uso de la droga como tratamiento sintomático del glaucoma y de las náuseas producidas por la radioterapia. Un cigarrillo de marihuana se fabrica con las partículas secas de la planta, siendo la cantidad de THC la que determina la intensidad de sus efectos.

Entre las consecuencias inmediatas del consumo de marihuana figuran siguientes: aceleración de los latidos del corazón, y el pulso, enrojecimiento de los ojos, y sequedad en boca y garganta. La marihuana provoca alteraciones en los espermatozoides y es 7 veces más cancerígena que el tabaco.

8. ¿Qué son los inhalantes y que efectos causan?

Los inhalantes son, por lo general, sustancias químicas utilizadas industrialmente, que al inhalarse llegan rápidamente al torrente sanguíneo y al cerebro, provocando estados de intoxicación que se traducen en momentánea euforia.

Dentro de la categoría de los inhalantes se encuentran ciertas sustancias que también son consideradas drogas aunque básicamente no lo sean, como el pegamento, los disolventes y los aerosoles (productos de limpieza, por ejemplo). La mayoría de las sustancias inhaladas (esnifadas) con intención de conseguir un efecto psicológico tienen una acción depresora sobre el sistema nervioso central. En dosis bajas pueden tener un leve efecto euforizante, pero en dosis superiores el consumidor pierde el control o la conciencia.

Los efectos aparecen en el acto y pueden permanecer hasta 45 minutos. El dolor de cabeza, náuseas y mareo vienen a continuación. La inhalación de estas sustancias es nociva para la visión, el pensamiento y el control de los músculos y de los reflejos. A veces se producen lesiones permanentes y algunos aerosoles concentrados pueden producir la muerte. Aunque no es probable que se desarrolle dependencia física, sí aparece tolerancia en ocasiones. La inhalación prolongada de estas sustancias puede lesionar el sistema circulatorio y tener efectos nocivos relacionados con ese sistema.

9. ¿Cuál es la mejor manera de luchar contra las drogas?

La mejor manera de luchar contra las drogas seria legalizarlas, ya que de esa manera les seria más difícil a los traficantes vender las drogas a un precio elevado, es decir que el negocio de la droga habría perdido la rentabilidad.

Pero para acabar con la droga deberían iniciarse campañas exhaustivas de prevención informando a los padres de su responsabilidad en la vida de sus hijos.

10. ¿Qué es la drogadependencia?

Hay un grupo especial de drogas que causan dependencia o adicción, son aquellas que pueden producir al organismo un estado de dependencia física, psíquica o de ambos tipos, por esta razón se utiliza el termino drogadependencia para designar al problema; depender es estar al servicio de algo (en este caso de la droga).

La drogadependencia es conocida también con el nombre de drogadicción.

En otro tiempo se utilizo el termino toxicomanía que es incorrecto porque la “manía de los tóxicos” que se mencionaba a principios de siglo, no tiene hoy ningún fundamento.

11. ¿Qué motivaciones tiene un drogadicto? ¿Qué tratamientos hay para curarlo?

Las motivaciones son varias: curiosidad, aceptación por parte de los pares, búsqueda de placer, desafío de autoridad, para sentirse más seguro o para “ser más hombre” o “más mujer“.

Es normal que frente a un dolor físico, la angustia de una situación difícil o a un estado de temor o inseguridad se apele a algún recurso para eliminarlos, pero muchas veces ese recurso suele estar dado por medicamentos que se consumen por decisión propia, sin prescripción medica. Influyen en esta conducta diversos factores: el consejo de familiares o amigos, la costumbre de probar remedios, la inseguridad ante los problemas de la vida.

Para curar a un drogadicto se procede a desintoxicarlo con un procedimiento terapéutico destinado a eliminar los efectos de una intoxicación aguda o crónica.

Dos principios básicos deben preceder cualquier programa de desintoxicación. Primero, el paciente debe estar convencido realmente de lo pernicioso de la adicción y debe querer rehabilitarse y estar dispuesto a esforzarse y sacrificarse para conseguirlo; el médico y el entorno familiar y social deben influirle en este sentido, pero la decisión firme y constante es estrictamente personal. Segundo, las toxicomanías son problemas crónicos, recidivantes, en los que la experiencia de millones de casos en todo el mundo ha demostrado la elevada frecuencia de la recaída y la necesidad de volver a iniciar la terapia; lo menos frecuente es la curación definitiva, por lo que se debe evitar desánimos, rechazos y decepciones en el entorno del toxicómano o alcohólico.

Existen muchas modalidades terapéuticas, con importantes similitudes para las distintas sustancias. Siempre deben incluir dos facetas: el rechazo a la sustancia y el apoyo personal y al entorno. Se debe conseguir y mantener un potente rechazo y aversión hacia la sustancia nociva mediante estímulos psicológicos de muy distinta índole, tanto en el caso del paciente ambulatorio como el ingresado, y utilizando a veces sustancias de apoyo (antagonistas, como el disulfiram para el alcohol y la naltrexona para los opiáceos, o agonistas, como la metadona para los opiáceos). El apoyo para desarrollar una vida nueva, totalmente desligada de los anteriores círculos y costumbres, debe incluir las facetas personal (existencial), laboral, familiar, sexual y social (amistades).

12. Reflexiones sobre la familia

La única garantía para una vida digna, útil y feliz, es conservar la salud física y mental y aferrarse a la realidad, aunque esta no siempre sea como uno desea.

El primer ambiente de un individuo, es la familia, esta le proporciona el afecto, la seguridad, los valores y los límites para que pueda desarrollarse como persona. Esta obra es continuada por el colegio, que trata de que los niños y adolescentes desarrollen sus posibilidades y descubran su vocación.

La influencia de los amigos también es importante, a través de ellos aprende a relacionarse con otras personas ajenas a la familia.

Finalmente tenemos a la sociedad en la cual cada individuo desarrolla su actividad y contribuye al bien común y solidario.

Los factores que integran el contexto, pueden actuar negativamente y contribuir a la aparición de la drogadependencia.

Si en el hogar falta afecto, generosidad, dialogo y respeto, si no brinda la oportunidad de ejercitar la responsabilidad y permitir la toma de decisiones, si no existen en el la firmeza y los limites, si no enseña a enfrentar la realidad ya tolerar y superar las dificultades, el contexto familiar no es el apropiado para el desarrollo psicofísico y espiritual de un joven. Se agrega a esto una sociedad que tiende a fomentar el facilismo, a estimular la búsqueda de la felicidad en el hecho de querer tenerlo todo a cualquier precio, por lo cual el contexto social es el elemento que se agrega a la personalidad de riesgo y a la droga, dando origen al problema de la drogadependencia.

QUÉ HACER FRENTE A UNA SITUACIÓN DE CONSUMO DE DROGAS EN LA FAMILIA

Es muy importante tomar en cuenta que el consumo de drogas se puede producir por muy diferentes causas y motivaciones. El deseo de evadir un problema, de experimentar nuevas sensaciones, de sentirse aceptado por otros, de sobresalir, de ser distinto, como manifestación de rebeldía, etc.

Son múltiples las formas en que se manifiestan los problemas relacionados con el consumo de drogas. Más importante que saber cómo detectarlos es saber cómo nos estamos relacionando con nuestros seres queridos, expresando y demostrando cariño, física y verbalmente, prestándole atención, mostrando interés por sus preocupaciones, no ridiculizándolos, ni descalificándolos, no comparándolos con otros, valorándolos, reconociendo lo que hacen y lo que son, diciéndoles abiertamente lo que nos gusta de ellos, enfatizando lo positivo sobre lo negativo, respetándolos, tomando en cuenta sus opiniones y gustos, guardando sus secretos, haciéndoles sentirse seguros, dando apoyo incondicional, siendo consistentes en las normas y límites.

QUÉ HACER SI UN AMIGO, UN FAMILIAR O CUALQUIER PERSONA QUERIDA TIENE PROBLEMAS CON LAS DROGAS

Éstas son algunas orientaciones para enfrentar situaciones de consumo de drogas en un ser querido:

1. Ante un problema de consumo de drogas lo importante es enfrentar y averiguar la gravedad del asunto. Recuerde que el iniciarse en el consumo de drogas constituye un riesgo y es importante actuar a tiempo.

  1. No buscar culpables o reprochar, ello sólo contribuye a que la persona se cierre y no quiera comunicar cuál es su situación.
  2. Es importante no compadecer, sino demostrar comprensión, apoyo, escuchar y saber cuánto es el compromiso con el problema.

QUÉ HACER SI UN AMIGO O FAMILIAR ES ADICTO

Las siguientes son algunas recomendaciones y cosas que debe tener presente, si se requiere ayuda especializada:

  • Es importante apoyar y hacer todo lo posible para que el afectado recurra a ayuda especializada.
  • Se debe conversar tranquilamente del asunto y dar espacio para que el otro se abra a la comunicación.
  • Ayudarlo a reconocer qué problemas ha tenido producto del uso de drogas (si ha bajado su rendimiento escolar o laboral, si ha dejado de hacer cosas importantes por consumir, si ha tenido problemas con la familia u otros seres queridos)
  • Es importante estimularlo o ayudarlo a buscar orientación especializada:

1. Es indispensable el compromiso tanto del consumidor como de la familia en cualquier proceso de tratamiento que se intente, ya que el problema no involucra sólo a la persona, sino también a su entorno.

2. Antes de acudir a cualquier centro de tratamiento, es recomendable tomar un primer contacto telefónico, de manera de asegurar la atención.

3. Existen dos modalidades de tratamiento: residencial (o con internación) y ambulatorio (o sin internación)

4. Hay muchos centros que realizan tratamiento por consumo de drogas, están los consultorios municipales, comunidades terapéuticas, programas especiales de las municipalidades, clínicas privadas, etc.

5. Algunos centros son pagados, otros solicitan una colaboración por parte del usuario y otros son gratuitos.

6. Es necesario que, mediante una evaluación, se determine en conjunto con los especialistas el mejor método de intervención para la persona: no todos requieren internación, muchas veces es recomendable un tratamiento de tipo ambulatorio.

7. No existe una fórmula única: para cada persona existe un tratamiento útil.

8. No todos los consumidores de drogas requieren tratamiento en un centro especializado, muchas veces un buen manejo de la situación al interior de la familia puede resultar mejor que cualquier tratamiento, lo importante es saber determinar cuándo es necesaria la ayuda externa.

9. Si a los en primeros intentos se falla. Como es un problema complejo es probable que algunos adictos presenten deserciones, resistencia y recaídas durante el tratamiento.

¿CÓMO SABER SI UN AMIGO O FAMILIAR ESTÁ CONSUMIENDO DROGAS DE UNA MANERA PROBLEMÁTICA?

Responda estas preguntas:

1. ¿Pasa mucho tiempo encerrado en su pieza, baño u otro lugar, aparentemente haciendo nada?

2. ¿Ha tendido últimamente a aislarse de la familia?

3. ¿Ha cambiado bruscamente sus gustos o intereses?

4. ¿Ha decaído su interés o dedicación en el colegio, trabajo, por sus amigos o la casa?

5. ¿Ha bajado notoriamente su rendimiento en el colegio o tenido problemas en el trabajo?

6. ¿Ha tenido frecuentes problemas de conducta durante el último tiempo?

7. ¿Ha notado cambios bruscos en su estado de ánimo, más irritable, más impulsivo o aislado?

8. ¿Parece estar menos contento o feliz en comparación a como era antes?

9. ¿Se ha puesto más egoísta, menos preocupado por los demás o más peleador con sus familiares y amigos cercanos?

10. ¿Se ha visto excesivamente confundido o distraído?

11. ¿Lo ha notado más descuidado con sus responsabilidades en la casa o en el colegio?

12. ¿Ha desaparecido últimamente en la casa algún objeto valioso, ropa o dinero?

13. ¿Ha cambiado repentinamente sus antiguos amigos por otros mayores?

14. ¿Evitan sus actuales amigos visitarlo en su casa?

15. ¿Ha cambiado su presentación personal o forma de vestir, se ve más descuidado o desaseado?

16. ¿Ha inventado con cierta frecuencia coartadas o excusas por no estar donde debiera haber estado?

17. ¿Siente que ha perdido la comunicación con esta persona?

18. ¿Ha mentido para encubrir pérdidas de dinero o cosas?

Una respuesta “SI” a cualquiera de estas preguntas puede no indicar mucho, pero varias podrían ser una alerta. Es preciso poner atención a cualquiera de estas señales, ya que, aunque no signifiquen necesariamente problemas por consumo de drogas, pueden estar reflejando algún otro conflicto o molestia.

Lo principal, es mantener una buena comunicación dentro de la familia y entre los amigos, promover la conversación, afrontar juntos los conflictos y crear un ambiente de confianza, de manera que si se presenta un problema de este tipo, todos se sientan con la libertad y el apoyo suficiente para expresarlo.

¿POR QUÉ DECIR QUE NO PARA UN ADULTO?

· Todas las drogas tienen efectos secundarios;

· Porque no la necesitas para pasarlo bien o para evitar tus problemas;

· Puede afectar las relaciones con tus familiares y amigos;

· Puede dañar tu salud;

· Afecta tus capacidades físicas e intelectuales;

· Disminuye tu rendimiento;

· Disminuye tu capacidad de sentir y disfrutar;

· Puede ser difícil controlar el consumo;

· No puedes estar seguro de la toxicidad de lo que consumes;

· Todas las drogas implican riesgo de adicción.

TESTIMONIOS

Rodrigo Abortiz: ex integrante de “la ley

Rodrigo Ignacio Abortiz Domínguez, 35 años, casado, dos hijos. Pertenece al signo Piscis. Es músico y ex tecladista del grupo La Ley. Le gusta el color negro y los porotos. Su frustración reconocida es no haber sido piloto y su sueño, sentirse tranquilo. Realizó su proceso de rehabilitación en la Clínica ADC Cantu, en Cuernavaca, México, y ahora en Chile participa en grupos de autoayuda. Tiempo de limpieza: dos años.

TESTIMONIO

Cuando empiezo a tener uso de razón, yo era un niño bien apegado a mi mamá. Fui el quinto de seis hermanos y me sentía muy distinto a ellos. Era un niño hipersensible, como muy pa’dentro, y todavía lo soy.

Esto contrastaba con la personalidad de mi papá y de algunos de mis hermanos que eran requete sociables. Existe una diferencia muy grande de edad en la familia: había cuatro hermanos mayores seguidos con un año de diferencia y después venimos los dos menores, con tres años de diferencia.

Eso marcó mucho el mundo entre los grandes y los chicos. Cuando pendejo, la relación con mi padre era distante, no lo veía nunca porque trabajaba mucho. Con mi mamá, la relación era amplia, y yo era como su apéndice, estaba siempre apegado a ella. Pero esta diferencia, entre grandes y chicos, hizo que a los menores se nos tomara menos en cuenta.

A los diez años probé por primera vez el alcohol. Mi familia es de sangre española, vasca. Existía una marcada cultura etílica y yo me lo tomé todo. Una vez con un tío que venía de España fuimos a Curacaví, tomamos chicha y me emborraché como loco.

El alcohol me gustó al tiro, esa sensación de irme, de no estar y ponerme una máscara frente a toda una realidad que me molestaba porque no me sentía conforme. Me sentía distinto, ¿cachai?

Tres años después, probé la marihuana y me puse a fumar harto. Luego probé la cocaína y el ácido. Me quedé pegado con el alcohol y la cocaína, básicamente porque era un niño con déficit atencional, situación que no he superado como adulto.

La cocaína me ayudaba mucho en esa huevada, me ayudaba a concentrarme y a estar despierto. La cocaína fue mi droga de elección.

En un principio fue la raja, porque con las drogas me sentía muy bien, podía evadirme y estar en el mundo que siempre había soñado. Creía pertenecer a un mundo en el que no tenía ninguna responsabilidad, podía pasarlo bien con tan solo estar ahí.

Fueron 20 años de consumo al chancho. Igual estudié música y clases de piano con un profesor particular. Mis estudios eran un año muy buenos y otro año, pésimos. Los años buenos tenían lugar cuando dejaba de consumir drogas, y gracias a eso sé lo que sé de música. De lo que me arrepiento y me siento frustrado es de no haber aprendido más. Hay una época para aprender, después puedes seguir aprendiendo, pero no tienes la misma capacidad, el mismo tiempo. Empecé a los 18 años en un grupo de jazz rock llamado Ojo de Orus, y tocábamos en “El Jardín”, un local famoso entonces.

Al comienzo nos fue bien. Con los mismos integrantes del grupo fundamos después la banda Aparato Raro y nos fue bastante mejor, como que firmamos contrato con un productor y un distribuidor. Nuestras canciones empezaron a salir en la radio e hicimos dos discos. Luego, apareció el grupo La Ley y fui su tecladista. Mi consumo de drogas en esa época fue cada vez mayor, estaba muy metido.

Mi madre murió y emocionalmente me quedó la cagada. Me puse a consumir como huevón, dejé cagada tras cagada. Tuve muchas pérdidas y mi papá no sabía qué hacer conmigo. Me metió a trabajar a una de sus empresas, aunque al fin y al cabo nunca dio lucro mi cero aporte en el laburo. Llegar tarde, drogado y con tufo a alcohol, determinó que perdiera la pega. Fue todo un desastre.

Volví nuevamente al grupo La Ley, cuando tras la muerte en un accidente de moto de Andrés, uno de los músicos, me invitaron a integrarme. Nos fuimos de gira.

Yo había parado de consumir durante tres años por susto, porque en un momento me pillaron por contrabando de cocaína. Yo no estaba contrabandeando, pero me pillaron en la casa de un traficante de gran nivel que sí estaba vendiendo. Quedé libre de pura cueva, y del susto que me llevé paré en seco el consumo de droga. Sólo continué chupando.

Cuando nos fuimos con La Ley de gira a México, donde triunfamos en el mercado musical, la cosa fue cada vez más fuerte. Conseguía droga en cualquier lado y consumía todos los días, sufriendo siempre grandes depresiones. Comencé a desaparecerme de la casa y del trabajo. Empecé a darme cuenta de que tenía una cagada en la vida, pero siempre pensando falsamente en que yo mismo la podía solucionar.

Decidí acudir a un siquiatra y tomar una pastilla mágica, como si fuera posible quitar la adicción con un remedio; lógicamente eso era una mentira. En ese entonces yo no cachaba el proceso adictivo. El siquiatra hacía lo que podía, pero yo estaba en un nivel de adicción muy avanzado. Seguía consumiendo y prometiendo que iba a parar. Manipulaba como loco a todo el mundo, incluido el siquiatra.

Llegó un momento en que la huevada estalló. Con La Ley tuvimos que ir a New York a grabar en un estudio. Me desaparecí una semana y no hice mi trabajo. Cuando aparecí en el hotel, ya nadie me quería ver. Hablé con mi mujer y con mi manager, y ellos me ayudaron a decidir a internarme en un centro de rehabilitación. Estuve internado un mes y medio en la clínica ADC Cantu, en Cuernavaca, fuera de Ciudad de México. Luego asistí ambulatoriamente a terapias de seguimiento y a grupos de autoayuda.

Ese fue mi hogar, mi casa, ahí nací yo nuevamente. Tuve mi proceso de conciencia, descubrí que era enfermo y que tengo una enfermedad que debo acarrear toda mi vida: la adicción. Aprendí que el único remedio son los grupos de autoayuda para dejar de consumir y crecer como persona. La enfermedad no es el consumo, porque el consumo es sólo un síntoma. Ahora trabajo todos los días por mi recuperación. Llevo dos años limpio.

ENTREVISTA

-¿Cómo define la adicción?

-Es una enfermedad que se manifiesta en el consumo y que se origina por una disfunción en el sistema límbico. Es un problema cerebral de comunicación con nuestras emociones.

-¿Qué perdió con las drogas?

-Trabajo, salud, respeto, perdí claridad y auto aceptación.

-¿Qué ha ganado con la rehabilitación?

-He ganado claridad y tranquilidad. He ganado el respeto a mí mismo y he empezado a quererme como nunca antes.

-¿Cómo logra su equilibrio?

-Siguiendo las reglas y siendo obediente. Debo ir a un médico cada cierto tiempo y asistir a mis grupos de autoayuda el máximo posible. Tengo que tener ganas de cambiar.

-¿Cuáles son las herramientas para no recaer?

-Seguir las indicaciones, asistir a las reuniones de los grupos y tener constancia.

-¿Cuál es el gran dolor que le produjo la droga?

-El gran dolor fue haberme creado un mundo falso, que yo creía que existía, pero que no existe. La huevada más penca que me hizo la droga fue sacarme de la realidad e impedir que me diera cuenta de que debía cambiar.

-¿Cuál es hoy su mayor felicidad?

-Tener esperanza.

-¿Cómo se logra ser feliz sin droga?

-Aprendiendo a ver la felicidad en millones de cosas: los hijos, la mujer, el trabajo, el esfuerzo, el respeto por los demás y hacia uno mismo. Así, la realidad dura mucho más. Son tantas las huevadas que a uno lo hacen feliz…

-¿A qué le tiene miedo?

-A la droga. Todos los adictos rehabilitados sabemos que no estamos libres de recaer, porque nos puede venir el “piensa chueco”, que es la manifestación de la enfermedad misma.

-¿Cuáles son los defectos de carácter de un adicto?

-El adicto es impulsivo, prepotente, lujurioso, etc..

-¿Y las virtudes de un rehabilitado?

-La paciencia, la humildad y la fe.

-¿Qué les diría hoy a los integrantes de La Ley?

-Les diría que puedo entender por lo que ellos también pasaron. Uno hace sufrir a mucha gente con esta huevada. Si tomaron en ese momento la decisión de echarme, era porque yo estaba muy mal. Ahora los puedo entender.

-¿Hay resentimiento hacia ellos?

-Sí. Hay resentimiento porque los entiendo, pero, por otra parte, igual me sentí solo, y me dejaron solo. Nunca más me fueron a ver, nunca más supe de ellos. Esa huevada sí la tengo resentida. Quizás las cosas se pudieron haber hecho de otra manera, aunque igual los vi y me reconcilié.

-¿Tiene un mensaje para los adictos que están arriba de la pelota?.

-Lo primero que les diría es que se bajen de la pelota, sabiendo que sí cuesta bajarse. Les diría que, cuando uno está empezando en la huevada, se produce una situación como que no vemos las pérdidas. Las pérdidas son el signo para darte cuenta de cuán enfermo estás. No hay pérdidas más grandes o más chicas, son todas iguales: las pérdidas son pérdidas. Uno minimiza tanto las pérdidas que, cuando está a punto de morirse, trata de cambiar. Les diría que no esperen estar a punto de la muerte para internarse en una clínica o entrar a grupos de autoayuda. ¡Huevones, dense una oportunidad para ser felices!

Anatolio Muñoz: médico adictólogo

Editorial Grijalbo.

Anatolio Muñoz Jofré, 58 años, casado, dos hijos, médico adictólogo. Signo Leo, le gusta el verde y el tenis. Admite que su frustración es trabajar mucho y que su sueño es tener una clínica de adicciones más grande y con mejores recursos. Es propietario de la Clínica Flor de Maipo, en Buin, y un destacado siquiatra especializado en el tratamiento de la adicción. Tiempo de limpieza: toda la vida.

TESTIMONIO

Sin ser adicto ni alcohólico, desde que comencé a trabajar en alcoholismo y drogadicción, estoy abstemio completo hace 17 años: no bebo ni fumo. Viví en Estados Unidos y tuve clínicas de rehabilitación. He viajado mucho a México, dando asesorías, charlas y participando en congresos sobre adicciones. Actualmente, dirijo en Buin la clínica Flor de Maipo, realizando terapias con adictos. Soy especialista en el tratamiento de enfermedades adictivas, certificado por “American Board” de Medicina Interna y Sociedad Americana del Alcoholismo, Cocainismo y otras Adicciones.

Decidí dedicarme a la rehabilitación por un designio del destino, pero también por un interés social. Yo tengo una historia de alcoholismo familiar muy grande: el 70 u 80 por ciento de mis parientes son alcohólicos. Por otra parte, cuando yo tenía seis años, recuerdo que mi padre hablaba maravillas de unos médicos que trabajaban en alcoholismo, de modo que probablemente eso influyó para que siempre pensara en ser médico en adicciones. Al comienzo no me atrevía, hasta que finalmente me atreví, en una época en que la adicción era mal mirada. Me puse a trabajar en esto y me gustó hasta el día de hoy.

Considero que un Centro Integral de Rehabilitación debe atender dos aspectos, porque existen formas de tratamiento secuencial, es decir, primero, la parte siquiátrica y después la parte físico-adictiva. En esto debe trabajar gente que entienda el aspecto psiquiátrico de la adicción.

La diferencia de mi centro de rehabilitación con otros que existen en Chile es que seguimos la filosofía de los Doce Pasos, que es el corazón del tratamiento, aunque está mal traducido al español, porque en realidad se llama los Doce Peldaños. Hacemos hincapié en la participación intensa de la familia, del perro y del gato. Lo importante es que todos se involucren para salir adelante y crecer interiormente. Buscamos lo mejor de cada modalidad de tratamiento para hacer un todo efectivo.

No creo que la rehabilitación sea un negocio rentable. Yo tengo invertido bastante dinero, pero si trabajara en Santiago exclusivamente en una oficina, ganaría más, y más todavía si trabajara como internista. Lo que sí sé es que darle alegría a la gente que se está recuperando no tiene precio. Así soy feliz.

Si se lograra descubrir un medicamento que curara la adicción, la mayoría de los adictos y alcohólicos que se han recuperado bien no lo tomaría. El problema no es sólo tomar un medicamento y ya, sino lograr un cambio en el estilo de vida, cambiar los defectos de carácter. El tratamiento no es una píldora, nunca va a ser una píldora.

ENTREVISTA

-¿Qué es la adicción para usted?

-Para mí es una enfermedad que tiene muchos componentes, uno de los cuales es el genético, aunque no todos los adictos y alcohólicos son genéticos. Las adicciones se

originan por herencia y por factores de ambiente familiar.

-¿Qué se pierde con la droga?

-La espiritualidad y la identificación.

-¿Qué se gana con la rehabilitación?

-Fundamentalmente: espiritualidad, que es la relación que tenemos con nosotros mismos, con otros seres humanos y con un Poder Superior, que algunos llaman Dios.

-¿Cómo se logra el equilibrio en sanidad?

-El equilibrio comienza con la abstinencia de drogas y de ahí viene un crecimiento espiritual. Creo a ojos cerrados en las fases de los Doce Pasos de Alcohólicos Anónimos (AA). Esto cubre todos los aspectos sicológicos y psiquiátricos que han sido afectados por la adicción.

-¿Cuáles son las herramientas para no recaer?

-Las herramientas básicas son una vida familiar, espiritual, intensa, conocer su adicción bien, saber qué son las recaídas y cómo evitarlas.

-¿Cuál es el gran dolor de un drogadicto?

-Me gustaría decir la autoestima, pero muchos comenzaron con poca autoestima. El dolor es saber que algo los controla, no poder evitarlo y haber perdido la relación consigo mismo, el amor por la vida. La vida de los adictos se transforma en un desastre.

-¿A qué le tiene miedo un adicto usando?

-No le tiene miedo a casi nada. Sólo tiene miedo de perder lo poco que le queda.

-¿Cuáles son los rasgos de carácter de un adicto?

-Falta de espiritualidad, deshonestidad, ira más que rabia, soledad, falta de empatía, poca comunicación o ninguna.

-¿Y las virtudes de un rehabilitado?

-Las virtudes son enormes, comienza por rendirse y por un contacto gigantesco con él mismo. Las virtudes de un rehabilitado son mucho mayores que las de una persona que nunca ha estado en tratamiento.

-¿Qué hay que hacer para paliar el problema de la droga en el mundo?

-Existen muchos aspectos: el legal, la prohibición, meter preso al que trafique. Todos son problemas serios, pero debería comenzarse con la educación en las escuelas, con los niños y con los hijos de los adictos o de matrimonios disfuncionales.

-¿Está de acuerdo con legalizar las drogas?

-Completamente en desacuerdo, porque sería peor.

-¿Qué es más importante: prevención, control o rehabilitación?

-Es difícil responder. Hay prevención primaria, secundaria, terciaria. La terciaria es la rehabilitación. Las tres tienen que ir de la mano, pero ojalá fuera suficiente sólo con la prevención.

-¿Quiénes son más eficaces como terapeutas, los adictos rehabilitados o los profesionales puros?

-La experiencia de Estados Unidos dice que se debe tener mitad y mitad. El rehabilitado, aun cuando tenga muchos conocimientos sicológicos y científicos, es incapaz de mantener al adicto sin usar. Ahí debe entrar entonces gente que tiene mayores conocimientos: los médicos y los siquiatras.

-¿Cuál es el error del Estado en el tema de las drogas?

-Creo que se les pasó el tiempo. Hubo un momento en que pudieron haber hecho algo. En Chile tenemos un problema serio, porque este es un país de alcohólicos, de gente que toma tranquilizantes, pepas, y fuma marihuana en cantidades enormes. Están todas las condiciones para ser un país con serios problemas y los tenemos. En Chile se consume quetamina y la heroína ya llegó, aunque por suerte el consumo no ha cundido mucho. Debiéramos habernos dado cuenta hace 50 años del problema que venía. La verdad es que no sé como parar el problema de la droga.

-En esta materia, ¿qué tipo de cultura tenemos en Chile?

-Aquí tenemos una cultura etílica, una cultura de Valium, de pastillas para adelgazar o para engordar.

-¿Qué importancia le atribuye a los padres en el proceso de rehabilitación de los adictos?

-Un papel fundamental. Nosotros hicimos un estudio en Estados Unidos en que tratamos primero a los padres que a sus hijos adictos durante un mes. Un 40 por ciento de los pacientes adolescentes dejó de ir a las terapias, pero, al cambiar los padres, cambiaron los hijos y se estabilizó la convivencia familiar. La familia, el entorno, es lo más importante para salir adelante

-Despídase con un mensaje para los adictos que están sufriendo.

-El mejor mensaje para ellos es: un día a la vez. Que se levanten en la mañana y hagan un propósito para el día: no usar, no beber. A pesar de que ese día puede ser horrible, será maravilloso porque no han bebido, ni se han drogado. No habrán días peores que los del pasado, pero minuto a minuto, hora a hora, lograrán crecer y ser felices.

María Cristina Navarrete: 19 años, en rehabilitación

María Cristina Navarrete Suárez, 19 años, cursó hasta Tercero Medio. Es del signo Virgo y su color favorito es el rojo. Le gustan los tomates rellenos y escribir. Frustración reconocida: haber perdido de los 15 a los 18 años de edad en tonterías. Su sueño es capacitarse como terapeuta y ayudar a quienes buscan salir de las drogas. Sigue su proceso de rehabilitación en Hogares Crem y ha logrado permanecer 18 meses sin consumir sustancias.

TESTIMONIO

En mi familia somos cuatro: papá, mamá, mi hermana menor y yo. Mis familiares por parte de mamá viven en Chillán y tenemos muy poco contacto, mientras que con la familia de mi papá hay cero contacto. Mi papá es obrero y fue el único que salió del hoyo de la pobreza. De chica fui muy introvertida, y me gustó siempre escribir cuentos, pintar, dibujar. Me gustaba todo lo que tiene que ver con el arte, el cine, etc. A los siete años, mi mamá llevó a una colega y a su hijo a vivir a nuestra casa. El hijo tenía trastornos mentales y abusaba sexualmente de mí. Yo era muy tímida y nunca hablé de los ultrajes. Mi mamá parece que no se daba cuenta…

Mi papá estuvo siempre ausente -trabajaba fuera de Santiago- lo que me afectó bastante, porque yo sentía mucho la necesidad de tenerlo; no tengo ahora una relación física con él, pero la relación emocional es muy fuerte.

Las drogas las probé por curiosidad a los 12 años. Mi primera experiencia fue con la marihuana, en el colegio, que era muy alternativo y al que incluso se podía ir con ropa de calle. Me pillaron, pero me dejaron condicional, sólo porque era excelente alumna; ellos no le dieron mucha importancia, y yo tampoco. A los 15 años probé el alcohol. Ahí me fui a pique. Consumía cualquier cosa que viniera y que me hiciera salir de la realidad: tonariles, neoprén, jarabes, cualquier cosa que me dejara en un estado que no me importara nada. A los 16 años tuve una gran depresión y cambios severos de personalidad.

Por mi timidez, me refugié en las drogas. Yo era muy testaruda y mi mamá no sabía cómo controlarme. Luego me metí a punk. Estuve dos años viviendo en la calle, y a veces llegaba a mi casa solamente a comer y ducharme. Mi mamá estaba histérica yendo al siquiatra, mientras mi hermana menor aperraba sola. Yo estaba en mi mundo de Bilz y Pap.

Ser punk tiene mucho que ver con ir contra la sociedad. Me junté con gente que asaltaba, que tenían lugares específicos donde se juntaban. En ese mundo comencé a conocer más drogas. Me identifiqué mucho con los punk, porque estaba como rebelada, tenía mucha rabia por muchas cosas. Siempre había sido la niña perfecta y me aburrí de eso, de esa pantalla. Con las drogas me liberé y fue como un castigo para mi familia. Les dije: “Déjenme tranquila, soy lo que soy”. Tenía ganas de morirme, de desaparecer.

A los 16 años conocí a un amigo, que después fue mi pololo, y llegué a estar más reventada que él. La onda punk es súper absorbente. Se maneja toda una imagen: bototos de milico, pelos de colores, chaquetas de cuero, escuchando música agresiva. En las tocatas, lo único que hacíamos era pegarnos: “pegar, pegar, que el mundo se va a acabar”.

Pero ya me sentía súper mal. Sentía que la gente con la que estaba no me apoyaba en nada, aunque siempre dentro de todas mis voladas tuve algún momento de lucidez en que me decía que ese trajín no era lo mío. Me metí en un mundo del cual no podía salir. Para un Año Nuevo me desaparecí cuatro días. Anduve por todos lados, y mi mamá, desesperada, salió a buscarme con los pacos. Una noche, en que incluso me habían pegado en la calle, llegué de madrugada a mi casa, entré por la ventana de mi pieza y me acosté en mi cama, como si nada. Entró mi mamá a la pieza, me vio y dijo: ¡Basta, esto no puede seguir!. De inmediato ella hizo contactos con comunidades terapéuticas y clínicas, que no podíamos pagar.

Un día, a las nueve de la mañana, mi mamá me despertó y me dijo que íbamos a ir a un lugar donde me ayudarían a salir de la droga. Fui para no hacer más atado, porque igual no estaba ni ahí con ir. Me llevó a Hogares CREM, donde me dijeron que, si seguía así, terminaría en la cárcel, en un hospital o muerta. Lo pensé y dije: ¡Tienen razón, yo quiero seguir viviendo!. En el fondo de mi corazón quería salvarme, y me quedé.

Al día siguiente no hubiera vuelto: era ¡ahora o nunca!. Tenía una angustia terrible, pensé que no iba poder. Ahora llevo 18 meses limpia y deseo ser terapeuta.

ENTREVISTA

-¿Qué es la adicción para ti?

-Esencialmente es un escape para poder aliviar problemas. Es lo más fácil y se supone que lo pasai la raja. No se toma en cuenta que después viene el bajón, la depresión. La droga es el escape más fácil.

-¿Qué perdiste con las drogas?

-Perdí a mi familia. Yo afortunadamente no perdí tantas cosas exteriores. Lo que más perdí fue mi dignidad, las ganas de vivir, el valor de la vida. Eso fue lo que más me atormentaba.

-¿Qué ganaste con la rehabilitación?

-Gané todo lo que había perdido, gané a mi familia. Ahora me siento orgullosa de lo que soy. Me siento con la frente en alto y nadie me puede venir a decir ¡eres una drogadicta tal por cual!.

-¿Qué hay que hacer para abandonar la droga?

-Un tratamiento. De este hoyo cuesta mucho salir sola.

-¿Se puede ser feliz sin drogas?

-Sí, de hecho una es mucho más feliz sin drogas. Igual pasas por problemas, pero somos capaces de resolverlos. Ahora me siento feliz, porque conozco gente que nunca pensé que conocería, y los adoro, los quiero. Son mi segunda familia.

-¿Cuál sería tu mensaje para los adictos activos?

-¡Qué difícil! Creo que el primer paso es darse cuenta de que estás enfermo, que estás mal. Lo penca es que el drogadicto dice: “No, yo lo dejo cuando quiero”, “No, sólo son unos años de carrete y luego lo voy a dejar”. Pero uno sabe que eso no funciona. Hay que ser perseverante y sacarse la cresta para cumplir las normas. La voluntad es lo más importante, y el drogadicto carece de voluntad. El adicto se refugia, se esconde, se escapa, y por eso yo le preguntaría al adicto: ¿hasta cuándo vas a escapar?, ¿quieres morirte a los 25 o a los 30 años, siendo infeliz? Piénsalo. Con droga somos la última mierda del mundo.

Norma Butcher: madre de un adicto rehabilitado

Testimonio extraído del libro “Cuerpos Limpios” de León Pascal.

Editorial Grijalbo.

Norma Butcher Skármeta, 54 años, tiene tres hijos y un nieto. Estudió cinco años de sicología. Pertenece al signo Sagitario y le gusta el color verde, comer guisos, los trabajos manuales y la decoración. Es dueña de la Corporación Terapéutica Internacional Procambio (Curacaví). Su mayor frustración derivó de la adicción que padeció su hijo Alejandro. Sueña con instalar un Centro Abierto de acogida para adictos enfermos de Sida y adictas adolescentes con embarazo precoz.

TESTIMONIO

Viví lo que le sucede a muchas mamás, esa tendencia innata a confiar. Si una no confía en sus hijos, ¿en quién puede confiar? Cuando se piensa que la libertad de los hijos es importante para su desarrollo, simplemente les damos oportunidades. A veces, las mamás somos poco objetivas, no sabemos que los hijos tienen problemas y somos ciegas por el lazo afectivo. El mundo exterior -fuera de la casa, de las amistades conocidas y del entorno familiar- es muy frío, indiferente. Si un muchacho empieza a incursionar en la droga nadie va a pensar que se puede dañar, cambiar su realidad y dañar a su familia. El joven sabe que eso es indebido, que está haciendo algo escondido, pero uno no lo alcanza a identificar.

Se ven cambios, pero como son jóvenes, como madre lo atribuyes a cosas de la edad, que es flojito por la adolescencia, que come más por el crecimiento, que no está siendo ordenado porque se identifica con ídolos desordenados, etc. El muchacho es social, conoce a tanta gente, por aquí y por allá. Uno peca de ingenuidad, hasta que comienzan a aparecer los llamados condoritos, la farra, el mal rendimiento en el colegio, las mentiritas cuando dice que va a un lado y no va. Todo es ambiguo.

Empiezas a darte cuenta de que tu hijo está cambiando mucho, que ya no es el mismo, que la comunicación espontánea, de persona a persona, comienza a dañarse. Hay como un velo entre medio que no deja que eso sea expedito, cercano, tibio.

En el caso nuestro, llegó un momento en que Alejandro empezó con el trago, la marihuana, una especie de espiral sin fin. Cuando nosotros nos dimos cuenta fue como un chancacazo. Un día encontramos en el escritorio del papá una carta en la que nos decía que se iba por dos o tres días con una niña fuera de la ciudad. Era algo que nunca había hecho, y menos en esa forma, y que podía haberlo comunicado personalmente. Nos dimos cuenta de que algo no funcionaba, que algo no encajaba. Era inaudito que nos hiciera eso e inmediatamente me puse en movimiento. Llamé a fulanito y menganito. Descubrí que todos lo tapaban, lo encubrían, pero un amigo fue más blando, me vio desesperada y yo fui incluso amenazante con él. Me dio un teléfono. Llamé y casualmente contestó mi hijo Alejandro en muy mal estado. Le dije que se viniera inmediatamente a la casa.

Llegó en condiciones deplorables, muy mal, e inmediatamente hice lo que los padres estiman correcto. Con mi marido consultamos a un siquiatra, quien nos dijo que había un problema de comunicación. Nunca habíamos tenido problemas de comunicación, porque, como familia, somos espontáneos, muy de compartir. Yo le dije: ¡Doctor, ese no es el problema: el problema es la droga. Mi hijo ha cambiado por la droga!. Con todo el dolor de mi alma, le dije también: “Es posible que mi hijo haya hecho una adicción con la droga”.

Apenas salimos de la oficina del siquiatra llamó a un reeducado, un ex adicto, quien a los cinco minutos estaba en la casa. Habló a solas con Alejandro y bastaron 20 minutos para que mi hijo decidiera someterse a tratamiento. Estuvo dos años en rehabilitación y ha cumplido ya tres años y medio limpio, sin consumir drogas.

Me entregué absolutamente a él, al saber que mi hijo tenía problemas de poli-abuso: marihuana, alcohol, pepas, etc. Durante el tratamiento observé un cambio tajante, claro, enternecedor. Alejandro empezó a crecer como persona, a tener talento y estabilidad. Maduró emocionalmente.

Por mi parte, viví un proceso personal muy interesante. Comencé a descubrir un mundo desconocido. Empecé a preocuparme del problema, a saber más, a no quedarme solamente con lo que sentía. Fui más allá y me involucré mucho en la comunidad.

Fueron dos años de un proceso personal muy lindo. Me fui transformando poco a poco en una terapeuta. Venían mamás nuevas y yo las acogía, las ayudaba a hacer este doloroso camino. Me puse la camiseta y adquirí un compromiso muy grande: rehabilitar. Así, instalé este centro, Procambio. Sigo creciendo, sigo trabajando con los padres que llegan angustiados, frustrados, desesperados. porque no saben cómo manejar esto y no soportan lo que sienten internamente. En ese diálogo de padre a padre, yo les trato de dar paz. Trato de abrirles una puerta y darles un poquito de optimismo dentro de todo ese desastre que sienten. Les muestro que yo pasé por eso y que tengo a mi hijo sano. Alejandro trabaja ahora conmigo y ha llegado a convertirse en modelo para los hijos de muchos padres. He fundado otras comunidades pequeñas, he asesorado clínicas, hasta que hicimos realidad esta comunidad, muy grande, muy digna, muy integral.

ENTREVISTA

-¿Cómo definiría la adicción? ¿Cómo se manifiesta?

-La adicción es una enfermedad crónica, muy difícil de manejar. La persona que la padece tiene que armarse de nuevo y construir mecanismos o herramientas para ser preventivo consigo mismo el resto de su vida. Es una enfermedad que se manifiesta de muchas maneras. Lo primero que ataca es la estructura de personalidad, porque la droga desorganiza las estructuras internas y externas. Potencia todo lo malo. Los síntomas son infinitos: la inmediatez, la impulsividad, la irreflexión, la frialdad, la callosidad afectiva, etc.

-¿Qué se pierde con la droga?

-Principalmente, la identidad. No hay un enlace entre como Žramos antes y como somos ahora. Existe pérdida de transparencia, de humildad, de la capacidad de sentir y amar. Se pierde la capacidad de experimentar sensaciones naturales y no químicas.

-¿Qué ha significado para usted tener un hijo drogadicto?

-Un dolor y un desafío muy grandes. Mi primer sentimiento fue preguntar ¿por qué a mí? Después de hacer este largo camino, puedo decir que amo más que nunca a mi hijo. Él ha crecido como persona, porque quien ha sufrido tiene después una capacidad de generosidad muy grande. La gente crece a través del dolor. Los adictos son pioneros generosos.

-¿Qué es lo más importante durante la rehabilitación?

-Creo que aparte de la abstinencia, saber trabajar con uno mismo, interiorizarse, saber identificar por qué se siente eso y poder modificarlo. Así se logra la estabilización y se evita la descompensación.

-¿Cómo es posible salir de la droga? ¿Con dinero?

-No, no. Se puede salir de la droga en una choza o en una infraestructura esplendorosa. Importante es el proceso que tiene que vivir la persona que padece la enfermedad, para encararla y lograr descubrir lo que no quiere descubrir. La droga daña terriblemente la autoestima.

-¿Cuánto tiempo piensa que estará limpio su hijo?

-Como es una enfermedad crónica, va a estar limpio todo el tiempo que él esté en sintonía, renueve su compromiso todos los días y cada día sea capaz de quererse, de cuidarse. Él mismo debe ser el preventivo.

-¿Qué es más importante, prevención o rehabilitación?

-Ambas cosas son importantes. Si no hay prevención, debe haber m’as rehabilitación.

-¿Qué les diría a sus madres?

-Que sean fuertes y consistentes.

-¿Qué perdió usted con la drogadicción de su hijo?

-¿Qué perdí yo? Importante pregunta. Perdí la ingenuidad.

-¿Qué ha ganado con el proceso de sanidad de su hijo?

-Fortaleza.

-¿Qué papel puede cumplir la madre para sacar adelante a un hijo adicto?

-Un papel incomparable, muy grande. Somos manos amigas que sacamos a nuestros hijos del pantano para que crucen por un puente al valle fructífero de la vida.

-¿También tocan fondos los familiares de adictos?

-Sí, tocan fondo emocional, afectivo, porque es como un terremoto interno, pero cuando se logra reconstruir, puedes hacer las cosas mejor que antes. Se puede construir más sólido, más bonito, más permanente y consistente.

-¿Qué efectividad ofrece este centro de rehabilitación?

-Somos muy buenos. Siempre existe un porcentaje de personas que no termina la rehabilitación, pero los que sí continúan el tratamiento y hacen el seguimiento salen adelante. Somos un centro integral de primera. Las personas quedan preparadas para enfrentar la vida afuera.

-¿Qué pasará con el consumo de drogas en el próximo milenio?

-Esto crece y crece, lamentablemente.

-¿A qué le tiene miedo?

-Tengo miedo de que la humanidad no tenga conciencia de todo el daño que se puede hacer la gente a sí misma.

-Despídase con un mensaje para los adictos activos.

-Sean fuertes, humildes. Entréguense. Sean capaces de pedir ayuda. Al adicto no se le rechaza como persona, se le rechaza por sus actitudes y si esas actitudes cambian, a través del tiempo, siempre van a ser queridos y aceptados.

Raimundo García: publicista

Raimundo García Mujica, 44 años, tres hijas. Publicista. Es un Libra. Su hobbie preferido es ver televisión. Le gusta la carne y el color azul. Tiene dos años y medio limpio.

TESTIMONIO

-Soy el menor de cuatro hermanos. Con mi hermana tengo ocho años de diferencia y tuve una infancia grata hasta los diez años. Después comenzaron los quiebres familiares, las crisis económicas. Mi hermano mayor desarrolló esquizofrenia, y eso produjo un descalabro familiar.

Cuando mi padre anciano dejó de ser proveedor, mi mamá, con 22 años de diferencia con él, tomó las riendas monetarias del hogar. Ella, a los 40 años, floreció como ama de casa, periodista, pintora. Participó en el primer programa literario de la televisión chilena. Hubo un giro interno en todo el quehacer hogareño.

Mi primer contacto con la droga fue con el alcohol. A los siete años, en una reunión social que hubo en la casa, me tomé los conchos de los vasos de los invitados y me emborraché como piojo. Siempre contaban la anécdota como algo divertido. A los diez años bebía con un vecino amigo, y en una oportunidad entre los dos nos tomamon una botella de whisky. Me saqué la cresta, me rompí el hocico y se produjo un gran escándalo con mis papás. “¡Este niñito no tiene arreglo!”, dijo mi padre.

A los 15 años me dí cuenta del efecto que me producía el alcohol: se me ponían las patas como lana, sentía un gran relajo y una gran soltura de personalidad. En público me sentía muy participativo. Comencé a excederme en los consumos. Con un amigo mayor tomaba cerveza después de almuerzo en una fuente de soda, era una picada que teníamos.

En el colegio, en el Liceo 11, tuve mi primera patota de amigos y experimenté una realidad nueva. Antes había estudiado en un colegio privado, que era una cúpula de cristal. En el liceo, en cambio, descubrí el mundo, la realidad de la calle, tenía amigos de todos los estratos sociales. Tuve una vida tremendamente liberal, pasábamos en paro, sin clases. Eran los años 70 con Salvador Allende como Presidente.

Con un amigo que bailaba en “Música Libre” probé mi primer cigarrillo de marihuana, me volé y me dio mucha rabia. Boté el paquetito al canal San Carlos. “¡Huevón, esta huevada no puede ser, nos vamos a destruir la cabeza!”, le dije a mi amigo. Pasó un buen tiempo antes de volver a fumar pitos. Con la patota nos juntábamos los sábados después de almuerzo. Ahí nos conseguíamos los ritalines, el pisco y la marihuana. Cada uno llegaba con los datos de las fiestas. Al principio, establecimos la regla de oro: siempre uno del grupo se tenía que mantener sano para manejar el auto y llevar al resto. Eso funcionó un poco al comienzo, porque después estábamos todos arriba de la pelota. Empezó a ser un consumo frecuente, entre semana y fines de semana, en el colegio, en el patio, en el parque, en todos lados. Fumábamos “zepelines”. Andaba muy entretenido, a doble filo, me desconectaba del mundo y me cagaba de la risa.

En 1973, a lo 17 años, yo no tenía plata. A través de mi hermana me contacté con un periodista, un corresponsal extranjero, y comencé a trabajar como camarógrafo. Las filmaciones eran súper estresantes. Me contacté con otra realidad fuerte: las manifestaciones, los tiroteos, las tomas de terreno, Patria y Libertad y sus amenazas. Me asusté mucho. Ganaba buen billete, en dólares, y me sentí grande con tanta plata. Ayudaba a la familia de un amigo y daba plata en mi casa. Ahí empezó un consumo fuerte de alcohol. Después de trabajar, nos íbamos a chupar al “Chancho con Chaleco”.

Vino el golpe de Estado. Tenía 18 años y decidí irme a vivir a Argentina, arrancarme por seguridad, aunque no pertenecía a ningún partido político. En el avión lo primero que hice fue tomarme un copete. Sentía una sensación de desolación. ¿Por qué tenía que irme del país? Yo no tenía nada que ver con lo que pasaba, sólo era un testigo que registraba hechos con mi cámara. Llegué a Argentina. Compartíamos una casa con una prostituta, pero nunca me acosté con ella; éramos sólo amigos y algunas veces salimos a beber. Pude volver a Chile gracias a una movida familiar. Fui al Diego Portales a pedir mi credencial de corresponsal extranjero, pero me dijeron que estaba en una lista negra y que nunca me darían autorización para trabajar. Eso duró hasta el último día de la dictadura. Trabajé clandestinamente con unos alemanes, a quienes vendí imágenes de los presos en el Estadio Nacional, imágenes exclusivas: fui de los primeros camarógrafos en filmar hechos como esos.

A los 23 años me casé. Tuve tres hijas preciosas. Mi mujer comenzó a llamarme la atención de que tomaba mucho, que tenía tufo, y no deseaba tener relaciones sexuales. Una etapa muy dolorosa y sufrida fue, por otra parte, la muerte de mi hermano mayor que padecía de esquizofrenia. Un viernes llegó a mi casa, reclamando por su situación de enfermo y diciendo que lo marginaba la sociedad. Había dejado de tomar sus remedios. Le dije en broma que, si no era capaz de integrarse en la sociedad, que mejor se matara. Nos tomamos una botella de pisco juntos. El domingo siguiente se suicidó, tirándose desde un cuarto piso. Eso me generó un complejo de culpabilidad, me sentí responsable de su suicidio, aunque yo no era culpable de su locura.

Al mes, mi hermana se realizó una operación muy simple; le dio un paro respiratorio, quedó en estado de coma y a los tres días murió. Con todo esto, mi madre se descompuso, y cayó con un cáncer fulminante; se entregó a la muerte y falleció. A los cuatro meses, mi padre, ya viejito, murió de pena. En un año perdí cuatro familiares. Esto me dejó una huella muy grande. Yo no lloré nunca a mis muertos. La situación emocional me condujo a un mayor consumo de cocaína y alcohol.

¡A la mierda con todo, voy a dedicarme a morir!, me propuse.

Vino el caos. Una de mis tocadas de fondo fue obligar a mi mujer a tener relaciones sexuales, lo que de hecho fue una violación. Seguí consumiendo y consumiendo. La drogadicción ya era un hábito; empecé a engordar. Pasaron varios años, gané más plata, tuve poder y mucha inmadurez. Todos los días tomaba: en la casa, en la oficina, en los bares.

Comenzó la crisis matrimonial, no existía comunicación. La relación con mi mujer se puso negra. Ella me dijo “¡No quiero más guerra, separémonos!”. Me echaron de la casa. Lloré como loco. Tomé la decisión de fuga geográfica. En Chile me estaba muriendo. Terminé viviendo durante cuatro años en Colombia. A los dos años de vivir allá me dí cuenta de que empezaba a chupar a las 10 de la mañana, acostado en la cama. Estaba en un estado de locura, pensaba en cómo suicidarme y dejar un seguro de vida para mis hijas. Tenía un estado sicótico profundo. Existía cero contacto con la realidad. Vivía encerrado en el departamento con mucha paranoia. Me emparejé con una mina. Juntos consumíamos éxtasis y ácidos. Cada vez tenía un dolor más grande. Dolor, dolor, dolor. Me dí cuenta de que estaba loco y le dije a mi pareja que pensaba meterme a los grupos de Narcóticos Anónimos. Ella se subió al carro, y me dijo que también necesitaba ayuda. Así llegamos, un lunes a las seis de la mañana, a un grupo de N.A. que se llamaba “Pájaros Madrugadores”. Luego volvimos a Chile y actualmente continuamos asistiendo a reuniones de Narcóticos Anónimos.

ENTREVISTA

-¿Cómo enfrenta cotidianamente su enfermedad?

-Mirándome al espejo, recordándome que soy adicto.

-¿Qué hace para no llegar a consumir drogas en casos de ansiedad extrema?

-Al declararme y aceptarme adicto, ya tengo la rendición final. Se produjo una sensación de libertad tan grande, que hasta el día de hoy no siento compulsión por consumir drogas ni alcohol.

-¿Teme que sus hijas caigan en lo mismo? ¿Qué hace para evitarlo?

-Las llevé a conocer el programa de Narcóticos Anónimos. Pensé que eso era una vacuna suficiente de conciencia y que mis hijas iban a quedar liberadas de este cuento. Sin embargo, luego de mi ausencia de tantos años, me dí cuenta de que ya habían probado la marihuana, el cigarrillo y el alcohol. Una de mis hijas tiene actualmente problemas con drogas y está internada. Me costó aceptar que tengo una hija adicta, igual que yo. Estoy pegado al lado de ella, ayudándola a salir adelante, y sé que la voy a sacar de este rollo.

-No se recomienda la relación entre adictos. ¿Cómo es su relación de pareja, siendo ambos adictos en rehabilitación?

-Compleja. La relación entre personas no adictas es normal, pero entre adictos todo es anormal, se magnifican los problemas. Es muy difícil romper los códigos de la manipulación que usaba en la época de adicción activa.

-¿Cuál fue el sentimiento durante su peor tocada de fondo?

-Mucha pena. Un dolor enorme y un sentimiento de injusticia muy grande. No quería seguir sufriendo, pero ya no podía salir adelante. Andaba duro como ladrillo.

-¿Cuáles son sus mayores defectos?

-Mi genio.

-¿Y sus virtudes?

-Mi sabiduría de la vida luego de todo lo que me ha pasado. Tengo un conocimiento del género humano bastante bueno, amplio y asertivo.

-¿Qué le diría al adicto que sufre?

-Que siga sufriendo hasta que llegue el momento en que tome la decisión de salir adelante. El adicto que sufre es porque tiene la opción de la muerte, y yo le diría que elija la opción de la vida y se llene de esperanza.

-¿Cómo solucionaría el problema de la drogadicción?

-Principalmente con prevención. Como Estado no gastaría ni un puto peso en rehabilitación. Invertiría todo el presupuesto en educación. Las próximas generaciones deberían venir con el lavado de cabeza de que la droga es mala y mata.

-¿Es realmente feliz?

-Tengo momentos de felicidad, gracias a la lucidez que he logrado.

-¿Cuándo fue la última vez que lloró y por qué?

-Hace un mes. Salí con mis tres hijas y mi ex mujer a la playa. En el camino, cuando iba manejando el auto, me llené de pena, rabia y alegría.

-¿Tiene un lema espiritual?

-La respuesta la tiene uno.

Clara María Romero

 

 

Si alguien esta más expuesto a convertirse en víctima por el inicio o consumo de drogas; son los adolescentes y ahora también los niños.

El aumento en el índice de consumo de drogas entre adolescentes es cada vez mayor, muchos de ellos, aún estudiantes que cursan estudios escolares.

El consumo de sustancias estupefacientes, modifica y altera el comportamiento psicológico, físico y social de una persona, además de ocasionar dependencia física y emocional.

El consumo, fomento y la distribución de drogas, es causa de conflictos, extorsiones, desgracia familiar, compromiso delictual, degeneración de la juventud y autodestrucción física mental.

El Congreso de la República acaba de aprobar una nueva norma en materia de tráfico Ilícito de Drogas. Para la presente tan sólo 58 Congresistas votaron a favor, 28 se abstuvieron de votar y 2 votaron en contra.

La norma habla específicamente del tratamiento y sanción, sobre diversas formas de conducta que estén vinculadas a dichos delitos, entre ellos, el tipo genérico, los actos de cultivo siembra o elaboración de las sustancias estupefacientes, la posesión, comercialización, prescripción indebida de drogas, coacción para el consumo de drogas, entre otros.

Se conoce, que la notabilidad en el nuevo instrumento legal, está en haberse considerado una pena, no menor de 15 años ni mayor de 25 años, para aquel que venda droga a menores de edad.

(Ver ARTICULO : MANO DURA A TRAFICANTES, Diario “OJO” 01 de Mayo del 2,003 )

INTRODUCCION

El consumo de drogas en nuestro país es un gran problema con el cual convivimos en la actualidad; día a día crece el número de adictos y de muertes por adicción. Este problema se ha convertido aun más crítico desde que niños y adolescentes están expuestos a la infinidad de drogas que existen en las calles, problema que ya está teniendo consecuencias en nuestra sociedad.

La niñez y la Adolescencia son el futuro de un país. Los principales indicadores en materia de niñez y adolescencia son referentes básicos del progreso logrado por un país y de sus posibilidades futuras.

La Constitución Política del Perú de 1993 establece en su Articulo 4° que “La comunidad y el Estado protegen especialmente al niño y al adolescente”. Contamos también con un Código de los Niños y Adolescentes varias veces modificado en un intento de lograr eficacia en la mejora de su situación, así como con un marco legal extenso.

Pese a la existencia de estas leyes, así como de importantes esfuerzos realizados por las instituciones estatales y de la sociedad civil, la realidad actual nos devuelve una imagen preocupante sobre la situación de la niñez y adolescencia de nuestro país y nos recuerda que tenemos con ellos una importante tarea social.

Es indudable que se requiere de un trabajo sostenido y articulado, así como una inversión consistente y suficiente para modificar los indicadores sobre la situación de la niñez y adolescencia en el Perú.

Una simple investigación estadística nos ayuda a observar los alarmantes indicadores sobre el alto riesgo frente al problema de adicción a las drogas en la niñez y adolescencia. Por ello debemos seguir priorizando y atendiendo conjuntamente este problema, considerando que al hacerlo, se estaría trabajando para el desarrollo del país.

Como Profesional del campo en el Desarrollo Social y por Vocación Cristiana, no he llevado una formación para realizar críticas basándose en problemas existentes en nuestra sociedad, mas bien he sido capacitado para evaluar problemas y plantear alternativas de solución. Por requerimiento del presente trabajo, a parte de evaluar el problema y plantear algunas alternativas de solución, realizaré una precisa crítica del problema.

EVALUACION DEL PROBLEMA

La pobreza, es un problema central de nuestro país que persiste desde varias décadas. Diversos estudios sobre la pobreza han concluido que sus efectos en la niñez y adolescencia son mayores y muchas veces irreversibles. A nivel socio-económico la pobreza restringe severamente la igualdad de oportunidades presentes y futuras, lo que alimenta un círculo vicioso que sume en la pobreza a los mismos grupos de generación en generación. Sus impactos se muestran en los índices de mortalidad, desnutrición, trabajo infantil, deserción escolar, adicción a sustancias alucinógenas, entre otros.

Los problemas de la niñez y adolescencia en un país multicultural y con grandes disparidades sociales y económicas no son semejantes para todos. Sin embargo es posible aproximarse a esa diversidad y establecer quiénes son y dónde se encuentra la niñez y adolescencia más excluida. El enfoque de derechos (la persona vista como sujeto integral) permite observar los problemas de la niñez y de la adolescencia siguiendo su ciclo de vida, comprendiendo el embarazo de la madre, el nacimiento y el desarrollo físico y psicológico hasta los 17 años de edad.

En las zonas rurales andinas y amazónicas, la adolescencia sólo es por un periodo breve, casi inexistente, más bien caracterizado por la búsqueda de pareja y por el inicio de la vida conyugal. En las áreas urbanas la adolescencia toma varios años, casi siempre enmarcados en la búsqueda de oportunidades laborales o de estudio. Otras diferencias entre los adolescentes peruanos parten de sus distintas dinámicas familiares, calidad de vida e imágenes de éxito.

Los adolescentes peruanos son en total 3,7 millones, de los cuales dos tercios habitan en áreas urbanas. En gran parte, migran del campo a la ciudad en busca de opciones de vida y trabajo. En general, los y las adolescentes presentan los siguientes problemas:

Principales problemas de la adolescencia en el Perú

  • Poco acceso a servicios básicos de educación y salud
  • Escasos espacios de participación y de articulación a su entorno,  
  • Conductas sexuales riesgosas basadas en el inicio temprano a la sexualidad con escasa protección que derivan en embarazo precoz. 
  • Vulnerabilidad a conductas adictivas. 
  • Incremento de la participación de los adolescentes en acciones violentas (barras bravas, pandillas juveniles y pandillas escolares).  

Las causas de tales problemas son múltiples. Entre ellas figuran la pobreza (un tercio de los adolescentes es pobre extremo), la inadecuada comunicación en los hogares, la violencia familiar y extrafamiliar y la falta de espacios que acojan adecuadamente a los adolescentes (entre los cuales podemos incluir a la escuela y los medios de comunicación). De otro lado, muchos de ellos desconocen sus derechos y otros se ven afectados por una visión extendida en la sociedad acerca de la peligrosidad de los adolescentes.

Adicción y Consumo de Drogas

La farmacodependencia es un problema de salud pública en el país. Los registros estadísticos ilustran que la población de mayor riesgo frente al consumo de drogas siguen siendo los adolescentes de ambos sexos. El consumo y abuso de drogas legales como el alcohol y el tabaco se constituyen en la puerta de inicio para el consumo de otras drogas ilegales.

En el siguiente cuadro puede verse el porcentaje de adolescentes que han consumido una droga legal el último año () :

 

  Drogas Legales Grupos de Edades (años)
12-13 14-16 17-19
Alcohol 48 % 60 % 77 %
Tabaco 11 % 31 % 47 %
Tranquilizantes 1 % 1 % 3 %

La edad de inicio del consumo de una droga proporciona información sobre los grupos etáreos en riesgo hacia los cuales se tiene que focalizar la atención y la prevención.

El análisis de las probabilidades de iniciar el consumo de una sustancia demuestra que esto ocurre desde edades muy tempranas, en especial para el consumo de drogas legales. Sin embargo es notorio que a partir de la pubertad (12 años) las probabilidades de consumo aumentan drásticamente. Dentro de las drogas ilegales, la marihuana es la que presenta mayor probabilidad de consumo principalmente a partir de los 15 años de edad.

 

Prevalencia de consumo
Droga Grupos etáreos
12 a 13 14 a 16 17 a 19
Marihuana 0.1 % 1.8 % 4.6 %
Pasta Básica 0.1 % 1.1 % 2.6 %
Cocaína 0.0 % 0.2 % 2.9 %
Inhalables 1.8 % 2.7 % 3.5 %
Tranquilizantes 1.6 % 2.4 % 3.5 %

Fuente: Encuesta nacional sobre prevención y uso de drogas- contradrogas

La Ley que rige a las Comunidades Terapéuticas CT’s en el Perú, delimita que las CT’s deben atender a mujeres, hombres y niños en locales distintos. Así como también en un local se debe atender a sólo adultos, sólo adolescentes de 12 a 17 años o sólo a niños menores de 12 años.

Más del 90% de los locales de CT son de Varones Adultos, 9 locales (un 8.6%) se dedican en exclusividad a niños y 1 local CT (1%) a mujeres.

No hay CT’s exclusivas para adolescentes en el país y esos pacientes son atendidos unas veces en las CT’s de niños y algunas otras en las CT’s de adultos.

Se ha podido observar en las CT’s de Niños, que la labor de educación y formación que realizan esas CT’s especializadas, muchas veces continúa en la adolescencia e incluso hasta la mayoría de edad, en que recién se produce la reinserción social-laboral propiamente dicha, al no contar con soporte familiar. Esos niños provienen de una situación de abandono, son los llamados “niños de la calle” y los adolescentes que son albergados en estos Hogares, muchas veces no vienen de la calle sino que han llegado a la adolescencia en el seno de estas Instituciones que laboran bajo el modelo de Comunidad Terapéutica.

Entre los factores de riesgo que inciden en el consumo indebido de drogas se encuentran:

Factores de riesgo para el consumo de drogas en adolescentes

  • Personales : el limitado desarrollo de habilidades sociales y ausencia de planes de vida, baja tolerancia a la frustración, inseguridad, búsqueda de nuevas sensaciones, falta de oportunidades.
  • Familiares : familias disfuncionales, falta de comunicación y estilos inadecuados de comunicación, violencia familiar.
  • Sociales: presión social, cultura de consumo promovida por los medios publicitarios particularmente con el alcohol y tabaco, inadecuado manejo del tiempo libre, falta de espacios de esparcimiento orientados a las características de la población, presión de grupo, inadecuados modelos de conducta.

Podemos mencionar algunos causales que pueden conllevar a la niñez y adolescencia al consumo de drogas :

Víctimas de Violencia Familiar

En los últimos años se cuenta con Leyes que protegen los derechos humanos de la niñez y de la mujer como la Ley Contra la Violencia Familiar N° 26260, referida a la prevención de la violencia intrafamiliar y la Ley N° 26763, en la que se incorpora el accionar preventivo, y se establecen las políticas estatales para la erradicación de la violencia. Asimismo, el 16 de enero del presente, se promulgó la Ley N° 27637, que crea hogares de refugio temporales para menores víctimas de violación sexual, casas que serán dirigidas y administradas por el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual del MIMDES.

Se estima que 8 de cada 10 casos de abuso sexual tienen como victimario a un miembro del entorno familiar de la víctima y que 6 de cada 10 embarazos en niñas de 11 a 14 años son producto de incesto o violación (). Por otra parte, el 33% de las mujeres entre 15-49 años, cree que para educar a los hijos es necesario usar algunas veces el castigo físico. En esta línea, encuestas recientes a nivel nacional señalan que un 49% de niñas y niños reciben golpizas por parte de los padres, siendo considerada esta práctica por los propios niños y niñas como un método natural de disciplina y educación ().

Para la prevención y atención a la violencia familiar y el maltrato infantil, existen diversos servicios como las Defensorías del Niño y el Adolescente, los Módulos de Atención al Maltrato Infantil (denominados MAMIs) del Ministerio de Salud, instalados en 21 hospitales del Perú. Igualmente el MIMDES () cuenta con el Programa Nacional Contra la Violencia Familiar y Sexual en defensa de los derechos de víctimas de violencia familiar y sexual, a través de estrategias aplicadas por agentes del sistema.

Niños y adolescentes que viven en la calle ().

Los niños, niñas y adolescentes “de la calle”, provienen mayormente de familias reconstituidas y dinámicamente disfuncionales, de las que se han alejado total o parcialmente y donde el maltrato es una constante. También conduce al abandono del colegio (si acaso estuvieron asistiendo a el), pues les resulta por lo común muy difícil compartirlo con la práctica de vivir en la calle debido al ritmo de vida que esta exige. Otro problema con ellos es su exclusión del sistema educativo formal.

Legislación y Justicia especializada ()

El Código de los Niños y Adolescentes

En el marco de la ratificación de la Convención por los Derechos del Niño y en mérito a la modificación del Código de los Niños y Adolescentes, en 1993, se crearon las Fiscalías del Niño y el Adolescente y los Juzgados de Menores devinieron en Juzgados del Niño y Adolescente -ahora Fiscalías y Juzgados de Familia- que atienden denuncias de maltrato infantil, abandono, y violencia familiar.

En cuanto a la normatividad, deben continuarse los esfuerzos por armonizar las leyes nacionales sobre niñez y adolescencia con los convenios internacionales suscritos y ratificados por el Perú, así como con los requerimientos del desarrollo de este sector social, buscando llenar los vacíos legales y reglamentarios.

Uno de los primeros documentos legales que debe actualizarse, es el nuevo Código de los Niños y Adolescentes vigente, el mismo que si bien introduce innovaciones como la referida a la atención y protección especial para los niños, niñas y adolescentes con discapacidad o mecanismos de justicia, aplicables a adolescentes, alternativos a la privación de libertad, a la vez muestra vacíos y contradicciones legales, e incurre en retrocesos que se evidencian, como por ejemplo, en la incorporación del delito de pandillaje pernicioso que eleva la sanción de los adolescentes comprometidos, hasta con 6 años de internamiento. Asimismo olvida medidas que garanticen los derechos de los niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, como los afectados con Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), VIH/SIDA o cáncer. Igualmente este código muestra vacíos para el caso de los programas específicos dirigidos a niños, niñas y adolescentes víctimas de explotación sexual.

La justicia alternativa o extrajudicial ha apoyado el acceso democrático a la justicia, como son las Defensorías del Niño y el Adolescente que promueven y defienden los derechos de los niños, niñas y adolescentes a través de conciliaciones y acuerdos razonados.

Adolescentes Infractores

El Código de los Niños y Adolescentes contempla la aplicación de mecanismos de justicia aplicables a adolescentes alternativos a la privación de libertad.

La difusión de medidas no carcelarias en la sanción a adolescentes infractores tal como consigna el Código, tiene escasa difusión. De acuerdo a la estadística, a diciembre del 2001, mientras 987 adolescentes (66%) se hallaban internos, sólo 508 (34%) se encontraban bajo un sistema abierto; esto confirma la necesidad de generar una mayor aplicabilidad de medidas socioeducativas y de reinserción que faciliten la continuidad de la vida social-familiar de los adolescentes infractores.

 

Condición jurídica de los adolescentes infractores
Número total de atendidos: 1,495
Porcentaje de sentenciados: 54 %
Porcentaje de procesados: 46 %

En relación a los adolescentes infractores, la ejecución de las medidas socioeducativas constituyen un aspecto trascendental en el logro de objetivos de rehabilitación y reinserción, más que el fin represivo o retributivo, pues se incide en la finalidad de crear una conciencia de la responsabilidad de sus actos.

La Gerencia de Centros Juveniles del Poder Judicial cuenta con 9 centros de régimen cerrado, uno de los cuáles está destinado exclusivamente para adolescentes infractores y un centro de régimen abierto, denominado Servicio de Orientación del Adolescente (SOA), destinado al cumplimiento de la medida de libertad asistida.

La falta de centros juveniles en algunas zonas del interior del país ocasiona dificultades a la administración de justicia cuando se aplica la medida socioeducativa de internamiento. En estos casos los adolescentes son trasladados a centros alejados de su lugar de origen, situación que se agrava en el caso de las adolescentes infractoras, quienes son trasladadas a Lima, por carecer de un centro de internamiento para mujeres en otro lugar.

La agilización de los procesos en la administración de justicia juvenil es un aspecto a considerar. Así, para el año 2000, de 3 mil 387 adolescentes infractores internados en Centros Juveniles, sólo mil 722 han sido sentenciados, encontrándose mil 665 en condición de procesados.

ADOLESCENTES PRIVADOS DE LA LIBERTAD POR INFRACCIÓN PENAL

 

  1995 1996 1997 1998 1999 2000
Hombres 579 577 438 - 606 839
Mujeres 30 31 29 - 30 40
TOTAL 609 608 467 - 636 879

FUENTE: El Sistema Penal Juvenil en el Perú. Defensoría del Pueblo. Octubre del 2000.

Pandillaje

Se encuentra vigente la Ley sobre pandillaje pernicioso (Decreto Legislativo Nº 899) que establece como única medida la del internamiento por un lapso no menor de 3 años ni mayor de 6. La práctica ha demostrado que reforzar la tendencia represiva del Estado frente a la violencia juvenil no ha frenado este problema social.

El Código de los Niños y Adolescentes define a la pandilla perniciosa, como al grupo de adolescentes mayores de doce años y menores de 18 años de edad que se reúnen y actúan para agredir a terceras personas, lesionar la integridad física o atentar contra la vida de las personas, dañar bienes públicos o privados u ocasionar desmanes que alteren el orden interno. Sin embargo, a pesar de haberse tipificado esta figura delictiva en el Código de los Niños y Adolescentes, el problema no ha disminuido, lo cual nos lleva a concluir que no basta con penalizar el problema sino buscar alternativas como la prevención, atención y rehabilitación de estas personas.

En la sociedad deben existir los siguientes principios fundamentales para con la niñez y adolescencia :

1º. Igualdad de oportunidades para todos

Todos los niños, niñas y adolescentes nacen libres e iguales, y tienen la misma dignidad y los mismos derechos. Es necesario eliminar todas las formas de exclusión y discriminación que atentan contra la igualdad.

Debemos respetar la diversidad y reconocer al país como un mosaico de culturas, donde sólo el respeto y la colaboración entre ellas, permitirá la construcción de un país con igualdad de oportunidades para todos, y sin discriminación de género, étnica, religiosa o de cualquier otro tipo.

2º. Priorizar la niñez como sujeto de derechos y sustento del desarrollo

Invertir prioritariamente en la niñez contribuye a prevenir y romper el ciclo de reproducción de la pobreza.

Para ello es necesario acordar prioridades locales, regionales y nacionales de largo plazo: ofrecer una educación de calidad para la niñez y adolescencia; poner fin a la violencia y la explotación contra todos ellos/as; promover su salud integral, seguridad y nutrición a lo largo de su ciclo de vida.

Es importante que esta prioridad de la niñez sea asumida por todos los agentes sociales a través de una estrategia comunicacional de defensa y promoción de derechos que considere la movilización y participación ciudadana en democracia de la niñez, adolescencia, jóvenes y adultos de todas las edades.

3º. El interés superior del niño y su derecho a participar

Todas las iniciativas del estado, la sociedad civil y las familias, deben priorizar en toda acción, aquellas que sean más beneficiosas para el desarrollo integral de la niñez y adolescencia. Constituir la mejor base posible para su vida presente y futura, fortalece a la sociedad y a la familia.

Escuchar y promover su participación contribuye a formar ciudadanos conscientes de sus deberes y derechos. Debemos respetar su derecho a expresarse, asociarse y a participar en la adopción de las decisiones que les afecten.

4º. La familia como institución fundamental para el desarrollo del ser humano

La intervención articulada de los diferentes sectores del Estado, como de sociedad civil, aportarán al fortalecimiento de las familias cuya influencia contribuirá al desarrollo integral y bienestar de niñez y adolescencia.

Revalorizar el espacio familiar como el primer agente formador y socializador que transmite valores, conductas, conocimientos y tradiciones socio culturales a niños, niñas y adolescentes.

Crítica del Problema

Ante tan grave problema nuestras autoridades están más preocupadas en el dichoso AUMENTO DE SUELDO, o en la compra de medios de comunicación para mejorar sus imágenes deterioradas por ellos mismos, cuando la población los eligió para que sean ellos quienes velen por los intereses de la ciudad o región, sin embargo a nuestras autoridades lo único que les interesa es velar por sus intereses personales ocasionando así sobregiros institucionales, viajes no programados (mas de satisfacción personal), desconfianza de la población y el caos social.

Para solucionar problemas sociales se debe considerar dos aspectos fundamentales : motivación social y conocimientos de administración pública.

Al parecer nuestras autoridades locales, regionales y nacionales no consideraron estos aspectos cuando postularon a dichos cargos.

Ojalá se den cuenta pronto de este problema sino las consecuencias serian fatales para el futuro de nuestro país.

Los medios de comunicación también influyen para el crecimiento de este problema ya que en la actualidad es normal la agresividad de la publicidad de bebidas alcohólicas y centros nocturnos de diversión, y ni que hablar de la información que podemos encontrar en la red del Internet, hasta recetas para preparar caseramente las ultimas drogas ilegales. En la red podemos encontrar también personales infantiles explicando como fumarse un quete de marihuana.

Mientras no se tomen medidas drásticas respecto al problema nuestra niñez y adolescencia seguirá siendo vulnerables al consumo de drogas.

ALTERNATIVAS DE SOLUCION

Debemos trazarnos objetivos y metas para garantizar avances sustanciales respeto a los derechos de la niñez y la adolescencia, para ello se requiere de un accionar coordinado con la sociedad civil y con las organizaciones sociales, así como de la participación activa de todos los peruanos y peruanas. En consecuencia, exige sumar esfuerzos, concertar, movilizarnos y desarrollar alianzas estratégicas con los diversos agentes institucionales involucrados en la gestación de una mejor calidad de vida para la niñez y adolescencia.

Presento algunas alternativas de solución que pueden ser útiles para la protección de la niñez y la adolescencia :

Implementar un sistema de información que recoja y actualize los datos sobre la situación real de toda la niñez y adolescencia del país subdividido en regiones. Por ejemplo ¿cuántos asisten a la escuela?, ¿cuántos realizan trabajos altamente riesgosos?, ¿cuántos consumen drogas?, etc.

Formación de una Comisión Multisectorial constituida por los representantes de los sectores: Gobierno Regional de Arequipa, Municipalidad Provincial de Arequipa, Prefectura, Ministerio de Salud, Dirección Regional de Educación, Dirección Regional de Trabajo y Promoción Social, Poder Judicial, Especialistas de la Dirección Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes del Ministerio de la Mujer y del Desarrollo Social, ONG´s especialistas en temas de Drogas tales como CEDRO, Defensoría del Pueblo, INEI y la Sociedad Civil, con la finalidad de elaborar un plan regional para la protección de la niñez y la adolescencia.

Plantear proyectos de ley para el sistema de justicia especializado en niñez y adolescencia, que asegure la protección de sus derechos.

Crear servicios y espacios especializados para la atención integral de la niñez y adolescencia con discapacidad.

Asegurar la atención adecuada de las niñez y adolescencia en casos de desastres.

Evitar la explotación sexual de la niñez y adolescencia.

Disminuir el maltrato y erradicar el abuso sexual de la niñez y adolescencia.

La vigilancia ciudadana, entendida como parte del control social, no sólo debe participar en la parte final de los procesos sino debe ser parte de la construcción de los mismos de modo que generemos compromisos desde el inicio de las acciones. De esta forma, los procesos generados irán más allá de los gobiernos de turno y orientados a objetivos locales, regionales y nacionales. Así la democracia se verá fortalecida por la participación de los ciudadanos.

BIBLIOGRAFIA

() Comisión de Lucha Contra el Consumo de Drogas. CONTRADROGAS. “Encuesta Nacional sobre Prevención y Uso de Drogas”. Segunda edición, noviembre del 2000. Unidad de Prevención y Rehabilitación.

(2) UNICEF. “La Exclusión Social en el Perú”. Lima, junio del 2001.

UNICEF. “La Exclusión Social en el Perú”. Lima, junio del 2001.

Presidencia del Consejo de Ministros. “Informe de metas sectoriales logradas en los primeros 150 días”. Lima, diciembre del 2001.

Save the Children Suecia. Responsable de la investigación Aldo Peñaflor/Imasen. “Niños y adolescentes en alto riesgo – I, investigación cualitativa“. Realizada entre el 8 y el 15 de agosto del 2000.

Gerencia de Promoción de la Niñez y la Adolescencia. “Perú: 1990-2000. Informe sobre el cumplimiento de las metas de la cumbre mundial en favor de la Infancia“. Lima, 2001. (documento de trabajo).

Ministerio de la Mujer y del Desarrollo Social (MIMDES). “Plan Nacional de Acción por la Infancia”. 2002 – 2010.

Diario Local : EL PUEBLO. “Drogas : Protección a la Niñez”. 04 de Mayo del 2,003. Arequipa – Perú.

Diario Nacional : OJO. “Mano dura a traficantes”. 01 de Mayo del 2,003. Arequipa – Perú.

Congreso de la República. Constitución Política del Perú. 1993.

Autor :

ING. ALAN BECERRA SALDAÑA

 

Arequipa – PERU

 

Este tema nos interesó principalmente porque muchos jóvenes de nuestra edad pretenden superarse y ser mejor en el deporte que ejerzan a cualquier precio, sin medir las consecuencias, y lo que no queremos es que cometan el grave error de acceder a estas drogas pensando de que esa manera lograran su objetivo.

En el presente trabajo vamos a mostrar y explicar cuales son las causas y consecuencias del consumo de ciertas drogas en el deporte, conocidas como doping.

Como sabemos nuestra sociedad es victima del consumo de todo tipos de drogas, y lamentablemente hoy en día cualquier persona puede acceder a estas, es por eso que con este informe les haremos saber el porque no se deben incorporar este tipo de sustancias a nuestro organismo.

A veces la presión del entorno, tanto familiar como profesional, el temor al fracaso, la ambición del éxito, son motivos por los que un deportista empieza a consumir drogas, pero lo único que consiguen es engañarse a ellos mismos, pues estas sustancias acarrean todo tipos de problemas de salud.

A continuación enumeraremos algunas de las drogas que están prohibidas por el Comité Olímpico Internacional (COI):

-Estimulantes

-Narcóticos

-Esteroides Anabólicos

-Beta bloqueadores

-Diuréticos

-Hormonas

Nuestro trabajo será explicarles en que consiste cada una de estas drogas, y que problemas nos pueden traer si las ingerimos.

También les haremos saber cuales son los métodos de dopaje, es decir de que manera se puede saber si un atleta consumió cierta droga antes de realizar su prueba.

Introducción

Tomando como referencia las marcas deportivas alcanzadas en el alto rendimiento, día a día se buscan nuevos métodos y técnicas para tratar de superar dichos parámetros. Una forma externa de influir en el desempeño físico del atleta ha sido mediante el consumo de sustancias prohibidas por los reglamentos de las organizaciones deportivas.

Estas sustancias, al ser ingeridas, provocan un aumento artificial del rendimiento deportivo; pero que de alguna forma desestabilizan las funciones fisiológicas del organismo en detrimento de la salud.

Su utilización se opone a la filosofía que dio surgimiento al Comité Olímpico Internacional (COI) en 1894, promoviendo todo un conjunto de valores éticos, morales, pedagógicos y humanistas inherentes al deporte para lograr un desarrollo integral de la personalidad de los deportistas y mejorando la comunicación entre los pueblos con el objetivo de salvaguardar la paz (Carta Olímpica). Esta concepción filosófica se ha ignorado “olímpicamente”, con la utilización de sustancias toxicas que colocan en desigualdad de posibilidades competitivas a los deportistas. Por ese motivo, el COI ha solicitado a sus organismos agremiados su apoyo para evitar la proliferación de esta práctica nociva que destruye completamente los valores humanos que deben prevalecer en toda competencia deportiva.

 

El uso de drogas en el deporte

Respuestas básicas para la prevención

¿Qué es el Doping?

De acuerdo al Comité Olímpico Internacional (COI), doping es la administración o uso por parte de un atleta de cualquier sustancia ajena al organismo o cualquier sustancia fisiológica tomada en cantidad anormal o por una vía anormal con la sola intención de aumentar en un modo artificial su performance en la competición.

Cuando el atleta por necesidad médica ingiere algún medicamento o sustancia que, por su naturaleza, dosis o aplicación, aumente su rendimiento, también será considerado doping.

Para impedir este concepto, el COI ha publicado una lista de sustancias prohibidas y ha desarrollado un programa de detección de drogas en las olimpiadas y competencias relacionadas para detener el uso de estas sustancias.

Breve historia del doping

El doping es un ejemplo de los numerosos intentos que a través de la historia el hombre ha realizado para mejorar artificialmente su propia resistencia a la fatiga al participar en la guerra, la caza y el deporte, mezclando para ello frecuentemente la terapia con la magia y la brujería.

Está relacionado en su misma esencia con el deporte de competición. Por lo tanto no es estrictamente correcto referirse al doping en un ámbito diferente al de la actividad deportiva.

La humanidad, incapaz de aceptar libremente sus limitaciones físicas y mentales, siempre ha buscado formas mágicas en un intento de superar con el mínimo esfuerzo sus posibilidades naturales.

En ese empeño ha utilizado diversos métodos alimenticios y medicamentos, no siempre lícitos, que pueden considerarse precursores de la práctica que hoy en día se conoce como doping.

Sobre la práctica del doping hay varios antecedentes históricos. Cronistas de la Grecia clásica narran que los fondistas, saltadores y luchadores que participaban de los juegos olímpicos, recurrían a ingestiones de extractos de plantas, extirpaciones del bazo y otros medios para mejorar su rendimiento.

Anteriormente la cafeína, que se usa desde 1805 en natación, ciclismo y atletismo, también en boxeo y fútbol ingresa todo lo referido a sustancias que mejorar el rendimiento.

¿Por qué existe el doping?

La aparición y extensión del doping se debe en gran parte a factores externos a la misma esencia del deporte como el abuso de fármacos que se da en la actualidad y a la presión que ejerce la sociedad sobre el deportista al que le exige una superación continua de su rendimiento deportivo.

En nuestra sociedad, el medicamento no solo se usa para combatir la enfermedad, sino también como ayuda en estados fisiológicos límites (cansancio, dolor, sueño, ansiedad, frustración, etc.).

El deportista también recurre a ellos para estimularse o sedarse, aumentar su fuerza y masa muscular, su capacidad cardíaca, concentración, calmar fatiga, etc.

En definitiva el doping se usa para obtener el triunfo o para conseguirlo con menor esfuerzo.

Tanto el deporte de recreación, amateur, como el competitivo, ocupan un lugar destacado en las sociedades modernas. El profesionalismo impulsado por las empresas y la televisión llevan a los deportistas a realizar esfuerzos tremendos y a una superación constante. También el atleta ante una expectativa de mayores beneficios se sube a esa carrera desenfrenada y como le resulta difícil mantener ese ritmo con medios naturales recurre a los artificiales.

También hay casos de deportistas que recién empiezan y son seducidos con promesas de cientos de productos que “lo harían mejor”, pero eso es solo explotación de deportista amateurs sin experiencia.

 

Clasificación general de las

Sustancias prohibidas

El Comité Olímpico Internacional clasifica las sustancias toxicas en tres categorías:

-Sustancias Dopantes:

* Estimulantes

* Narcóticos analgésicos * Esteroides Anabólicos

* Beta bloqueadores

* Diuréticos

* Hormonas

-Métodos de Doping.

-Sustancias Sujetas a Restricción.

 

Estimulantes

Indicaciones: Son sustancias que estimulan el Sistema Nervioso Central o inhiben algunas de sus funciones como el apetito. Se usan comúnmente para mantener la estabilidad emocional del individuo y controlar su peso.

Reacciones adversas: Perdida de peso, agitación, ansiedad, taquicardia, depresión, vomito, diarrea, impotencia, cambios en el deseo sexual, caída del cabello, dolor al orinar.

Deportes donde mas se usan: Aeróbic, atletismo, badminton, básquetbol, béisbol, boxeo, canotaje, ciclismo, esquí acuático, frontón, fútbol, handball, judo, karate, halterofilia, lucha, natación, pentatlón, tae kwon do, tenis, triatlón y waterpolo.

Narcóticos Analgésicos

Indicaciones: Están indicados para calmar el dolor en casos como fracturas, desgarros, distensiones musculares dolores postquirúrgicos, infarto del miocardio y cáncer, donde los analgésicos convencionales son insuficientes.

Reacciones adversas: Nauseas, vomito, depresión respiratoria, sensación de desmayos, resequedad de boca.

Deportes donde mas se usan: Deportes de contacto y combate.

Esteroides Anabólicos

Indicaciones: Solo están indicados en los casos de catabolismo aumentado (autoconsumo del organismo), como en la desnutrición grave, el cáncer y la osteoporosis avanzada.

Reacciones adversas: Dolor durante las relaciones sexuales, cáncer de próstata e hígado, caída del cabello. En niños antes de la pubertad, desarrollo sexual precoz, frecuencia aumentada de erecciones, engrosamiento fálico y cierre apifisiario prematuro (ocasionando estatura baja). Disminución del volumen de la eyaculación, retención de líquidos y sales. En niñas aumenta el bello púbico e hipertrofia del clítoris y amenorrea.

Deportes donde mas se usan: Atletismo, físico culturismo, ciclismo, hockey sobre pasto, judo, karate, halterofilia, lucha olímpica, tae kwon do, triatlón y waterpolo.

Beta bloqueadores

Indicaciones: Medicamentos utilizados en el control de la hipertensión arterial.

Reacciones adversas: Frialdad de las extremidades, fatiga muscular, disminución de la frecuencia cardiaca, alteraciones del sueño, erupciones cutáneas y resequedad de ojos.

Deportes donde más se usan: Boliche, tiro con arco y en general todos los deportes de precisión.

 

Diuréticos

Indicaciones: Favorecer o aumentar la diuresis (orinar). Se utiliza en padecimientos cardiovasculares y renales como la hipertensión arterial y la insuficiencia renal.

Reacciones adversas: Deshidratación, disfunción de la audición, predicad el apetito, nauseas, vomito, diarrea, sensación de sed, rubor, formación de cálculos renales, glucosuria (presencia de azúcar en las orina), fatiga muscular y disminución de la frecuencia cardiaca.

Deportes donde más se usan: Boxeo, equitación, físico culturismo, nado sincronizado, lucha olímpica, remo, fútbol americano, y aquellos deportes donde el atleta requiere competir por peso corporal.

Hormonas

Indicaciones: Se aplican cuando hay casos de deficiencia hormonal.

Reacciones adversas: Nauseas, vomito, erupciones cutáneas, pubertad precoz, cefalea, depresión, dolor abdominal, fiebre, retención de sodio y agua.

Deportes donde mas se usan: Básquetbol, ciclismo, físico culturismo, triatlón y voleibol.

 

Métodos de doping

  • Doping sanguíneo
  • Manipulaciones químicas y farmacológicas

 

Doping Sanguíneo

El dopaje sanguíneo es un intento de aumentar la cantidad de células rojas sanguíneas (CRDs) disponibles para el transporte de O2. Médicamente se define como Eritrocitemia o Policitemia inducida.

El objetivo de este método de dopaje es producir perdida aguda de sangre y anemia severa, con lo que el organismo se ve obligado a producir mayor cantidad de glóbulos rojos. Existe el riesgo que durante una transfusión se pueda contraer sida o hepatitis viral, o desarrollar reacciones alérgicas.

Manipulaciones químicas y farmacológicas

La comisión medica del COI prohíbe el uso de sustancias y métodos que alteren las muestras de orina usadas en los controles antidopaje. Sustancias como el Probenecid y compuestos relacionados así como la administración de Epitestosterona o Bromantan, como agentes enmascaradores de la testosterona. Si la concentración de Epitestosterona supera los 200 ng/ml (nanogramos por mililitros) será sujeta a la investigación de estudios para a testosterona.

 

Sustancias sujetas a restricción

  • Alcohol
  • Anestésicos locales
  • Corticoesteroides

Estas sustancias incrementan artificialmente el rendimiento del atleta, tiene una serie de efectos secundarios que provocan daños diversos e irreversibles en el organismo. Por lo que se recomienda evitar el uso de ellas.

Bibliografía

Opinión Personal:

Mi opinión personal referida al antidoping, es positiva ya que se debe comprobar la autenticidad de los record o triunfos impuesto por el deportista. Pero el punto más importante del trabajo practico es que se menciona la utilización de los doping para, para y porque se los usa y que consecuencias o efectos secundarios que puede ocurrir en el deportista.

Pero no solo se deteriora su organismo, son que también su vida terrenal, ya que recurrir al doping, es penado por la sociedad que consecuente a esto puede terminar en la cárcel o bien su carrera deportiva (como por ejemplo el tenista argentino Puertas y el famoso jugador de fútbol también argentino Diego Maradona).

Concluyendo mi opinión personal quisiera mencionar que estos tipos de trabajos prácticos tendrían que ser difundidos no solo en el ámbito deportivo, sino que en el social también, por que es un tema tan general que no se puede seleccionar en donde difundirlo.

Fernández, Bruno Javier

Cadete de IV año

Opinión Personal:

Me pareció muy interesante realizar un trabajo sobre el doping ya que es algo en lo cual los jóvenes de nuestra edad hacen mucho deporte y tienen que enterarse de que esta bien y que esta mal.

No solo aprendí las reacciones adversas en las que me estere cuales son las sensaciones y los problemas que tiene cada uno de estos hombres y mujeres que utilizan estas drogas; sino que también aprendí en cuales de estos deportes sucede y cuales son los métodos para contrarrestarlos y porque se utilizan.

También tome mucho en cuenta la gran cantidad de sustancias prohibidas que no solo son para no hacer trampa sino que las prohíben para no intoxicarse y no sufrir ninguna de sus consecuencias.

Kolocsar, Bernardo Lorenzo

Cadete de IV año

Opinión Personal:

Este trabajo lo encontré bastante importante y muy interesante, y luego de haberlo terminado me puse a pensar que realmente esta muy bien la iniciativa del Comité Olímpico Internacional de proponer estudios antidoping, porque es una manera de hacer del deporte algo equitativo para todos, ya que si un deportista recurre a drogas, está en desigualdad con otro, y eso lo considero muy injusto, sin olvidar que quienes consumen drogas en el deporte, solo se perjudican y se mienten a si mismos.

Yo como adolescente en plena etapa de desarrollo y crecimiento, al ver lo que una droga me puede causar, lo considero como algo inútil porque es preferible ganar por mis propios medios, que por otros, pero el problema es que muchos jóvenes que se quieren destacar en algún deporte para sentirse importantes en algo, llegan al extremo de recurrir a estas sustancias nocivas para nuestro cuerpo, y lamentablemente los medios, con la publicidad, venden estos productos, con slogan prometedores, pero que en el fondo nadie explica que pueden causar.

Creo que es importante inculcar esto a los chicos, sobre todo adolescentes, porque es natural que en la adolescencia se practiquen deportes, mucho mas que un adulto, y como reitero, nos vemos afectados por las grandes compañías publicitarias, que ven a estos jóvenes amateurs y les venden sus productos, pero no los mejoran, sino que los destruyen.

Para terminar mi opinión sobre las drogas en el deporte, puedo decir que lo que rescato de este trabajo es, que no es necesario de recursos artificiales para mejorarme en algo, porque si Dios nos dio la razón, fue para usarla para cosas positivas, no para cosas negativas que hagan daño y lastimen a las persona.

Ornass, Joaquín Ignacio

Cadete de IV año

Opinión Personal:

En primer término considero que es muy bueno el trabajo que realiza el Comité Olímpico Internacional al evitar el consumo de drogas en el deporte. Por otro lado, pienso que las penas y controles deben ser mas repetitivas y no solo en eventos importantes, sino en todo tipo de estos, ya que a veces el consumo de drogas en el deporte, lleva a uno al consumo de drogas en la calle.

También podríamos decir que el consumo de drogas lleva a serios trastornos de salud, tanto físicas, como psicológicas, pararlo deberíamos apoyar a estos deportistas para que tomen conciencia de lo mal que se hacen con la ingesta de estas sustancias, esto se logra con el apoyo familiar y sobre todo, hay que hacerles entender que pueden ser los mejores en su deporte, sin tomar sustancias para lograrlo.

Para terminar quiero decir que este trabajo me resulto muy interesante, y creo que es una buena lección de vida, porque considero al deporte como algo común de todos los días, y después de terminado este trabajo, creo que es mas honesto y saludable esforzarse por uno mismo, y no por los demás, porque aunque no consigamos la victoria, no vamos a defraudar a nadie, pero si, si tomamos drogas para ganar.

 

Pozzi, Ignacio Javier

Cadete de IV año

Opinión Personal:

Al realizar este trabajo comprendí que el antidoping fue creado para frenar esta carrera sin fin, que es el consumo de drogas en el deporte, pero yo pienso que debería aplicarse no solo en el deporte sino también en la vida diaria.

Estas drogas (estimulantes, diuréticos, hormonas, etc.) son consumidas ante la falta de afecto o presiones externas. Pero los consumidores no se dan cuenta que esto tiene un limite y continúan ingiriendo estas sustancias, sin enterarse de que estas drogas provocan serios daños en su organismo, y que no tiene ningún sentido seguir compitiendo, porque en ese caso seria una competencia de quien consume mas drogas.

 

Desde tiempos muy remotos el hombre aprendió a fermentar granos y jugos para obtener una sustancia que le provocaba un estado especial. Este estado varía en las diferentes personas de acuerdo a la cantidad ingerida y de acuerdo a las motivaciones de su injerencia. Nos referimos al estado de intoxicación alcohólica.

Existen reportes escritos del uso de cerveza, vinos y otras bebidas alcohólicas que datan desde 3000 años antes de Cristo. Pero el proceso de destilación aplicado a las bebidas fermentadas se remonta alrededor del año 800 después de Cristo. Este proceso ha permitido la preparación de licores altamente potentes que se consumen actualmente. La influencia del alcohol en la sociedad ha tenido gran peso como factor problemático en la conformación y funcionamiento de la familia, individuo y por ende de la sociedad. La influencia del alcohol se ha visto reflejada en las diferentes esferas de la historia de la sociedad desde tiempos muy remotos.

“El consumo del alcohol, ha sido reconocido como un factor de integración social y favorecedor de la convivencia”. Esto es, el alcohol es una de las bebidas embriagantes, consumidas con moderación y en los contextos permitidos, reduce la tensión, desinhibe y provoca sensaciones de bienestar. Los bebedores “normales” disfrutan de las bebidas por esos efectos placenteros y aprecian diferentes calidades de bebidas. Desafortunadamente, proporciones variables de individuos en la población presentan problemas en su salud y en sus relaciones interpersonales a causa del consumo inmoderado de alcohol.

El alcohol es una de las drogas que por su fácil acceso y poderosa propaganda que recibe, se ha convertido en un verdadero problema social en casi todos los países y en todas las edades a partir de la adolescencia. El alcohol es la droga más ampliamente empleada por los adolescentes en E.U. y México, aunque no tenemos estadísticas, existen evidencias de un elevado índice de alcoholismo entre los jóvenes. Sin embargo, ¿cuáles son los trastornos provocados por el uso excesivo de alcohol? Quizá mucha gente piense que mientras no se convierta en alcohólico típico, las consecuencias de beber frecuentemente y en altas dosis no son tan alarmantes. Pero los estragos del alcohol pueden ser graves y muchos de ellos irreversibles. A continuación hablamos de algunos de los efectos a corto plazo provocados por el alcohol.

El alcoholismo es una enfermedad crónica, progresiva y a menudo mortal; es un trastorno primario y no un síntoma de otras enfermedades o problemas emocionales. . La OMS define el alcoholismo como la ingestión diaria de alcohol superior a 50 gramos en la mujer y 70 gramos en el hombre (una copa de licor o un combinado tiene aproximadamente 40 gramos de alcohol, un cuarto de litro de vino 30 gramos y un cuarto de litro de cerveza 15 gramos). El alcoholismo parece ser producido por la combinación de diversos factores fisiológicos, psicológicos y genéticos. Se caracteriza por una dependencia emocional y a veces orgánica del alcohol, y produce un daño cerebral progresivo y finalmente la muerte.

El alcoholismo afecta más a los varones adultos, pero está aumentando su incidencia entre las mujeres y los jóvenes. El consumo y los problemas derivados del alcohol están aumentando en todo Occidente desde 1980, incluyendo Estados Unidos, la Unión Europea y los antiguos países del este, así como en los países en vías de desarrollo.

El alcoholismo, a diferencia del simple consumo excesivo o irresponsable de alcohol, ha sido considerado en el pasado un síntoma de estrés social o psicológico, o un comportamiento aprendido e inadaptado. El alcoholismo ha pasado a ser definido recientemente, y quizá de forma más acertada, como una enfermedad compleja en sí, con todas sus consecuencias. Se desarrolla a lo largo de años. Los primeros síntomas, muy sutiles, incluyen la preocupación por la disponibilidad de alcohol, lo que influye poderosamente en la elección por parte del enfermo de sus amistades o actividades. El alcohol se está considerando cada vez más como una droga que modifica el estado de ánimo, y menos como una parte de la alimentación, una costumbre social o un rito religioso. La química del alcohol le permite afectar a casi todo tipo de célula en el cuerpo, incluyendo aquellas en el sistema nervioso central. En el cerebro, el alcohol interactúa con centros responsables del placer y de otras sensaciones deseables; después de una exposición prolongada al alcohol, el cerebro se adapta a los cambios que produce el alcohol y se vuelve dependiente de él. Para las personas con alcoholismo, beber se convierte en el medio primario mediante el cual pueden tratar con personas, el trabajo y sus vidas. El alcohol domina sus pensamientos, emociones y acciones. La gravedad de esta enfermedad es influida por factores como la genética, la psicología, la cultura y el dolor físico.

 

EL ALCOHOL QUE TOMAMOS

El alcohol de vino, alcohol etílico o etanol, de fórmula C2H5OH, es un líquido transparente e incoloro, con sabor a quemado y un olor agradable característico. Es el alcohol que se encuentra en bebidas como la cerveza, el vino y el brandy. Debido a su bajo punto de congelación, ha sido empleado como fluido en termómetros para medir temperaturas inferiores al punto de congelación del mercurio, -40 °C, y como anticongelante en radiadores de automóviles.

Normalmente el etanol se concentra por destilación de disoluciones diluidas. El de uso comercial contiene un 95% en volumen de etanol y un 5% de agua. Ciertos agentes deshidratantes extraen el agua residual y producen etanol absoluto. El etanol tiene un punto de fusión de -114,1 °C, un punto de ebullición de 78,5 °C y una densidad relativa de 0,789 a 20 °C. Desde la antigüedad, el etanol se ha obtenido por fermentación de azúcares.

Todas las bebidas con etanol y casi la mitad del etanol industrial aún se

fabrican mediante este proceso. El almidón de la patata (papa), del maíz y

de otros cereales constituye una excelente materia prima. La enzima de la

levadura, la cimasa, transforma el azúcar simple en dióxido de carbono. La

reacción de la fermentación, representada por la ecuación

C6H12O6 ? 2C2H5OH + 2CO2

es realmente compleja, ya que los cultivos impuros de levaduras producen una amplia gama de otras sustancias, como el aceite de fusel, la glicerina y diversos ácidos orgánicos. El líquido fermentado, que contiene de un 7 a un 12% de etanol, se concentra hasta llegar a un 95% mediante una serie de destilaciones. En la elaboración de ciertas bebidas como el whisky y el brandy, algunas de sus impurezas son las encargadas de darle su característico sabor final. La mayoría del etanol no destinado al consumo humano se prepara sintéticamente, tanto a partir del etanal (acetaldehído) procedente del etino (acetileno), como del eteno del petróleo. También se elabora en pequeñas cantidades a partir de la pulpa de madera. La oxidación del etanol produce etanal que a su vez se oxida a ácido etanoico. Al deshidratarse, el etanol forma dietiléter. El butadieno, utilizado en la fabricación de caucho sintético y el cloroetano, un anestésico local, son otros de los numerosos productos químicos que se obtienen del etanol. Este alcohol es miscible (mezclable) con agua y con la mayor parte de los disolventes orgánicos. Es un disolvente eficaz de un gran número de sustancias, y se utiliza en la elaboración de perfumes, lacas, celuloides y explosivos. Las disoluciones alcohólicas de sustancias no volátiles se denominan tinturas. Si la disolución es volátil recibe el nombre de espíritu.

CONCENTRACIÓN DEL ALCOHOL EN LA SANGRE

El alcohol es una substancia depresiva que diminuye el funcionamiento del sistema nervioso. Éste comienza a afectar al cuerpo rápidamente.

El alcohol entra al torrente sanguíneo desde:

  • el estómago, en donde se absorbe una cantidad pequeña.
  • el intestino delgado, donde se absorbe la mayoría del alcohol.

La sangre transporta el alcohol a todo el cuerpo.

En el hígado El alcohol se convierte en agua, dióxido de carbono y energía, a la razón de ½ onza de alcohol puro por hora.

En el cerebro El proceso de razonamiento se disminuye conforme el alcohol afecta a las neuronas. Entre más alta sea la concentración del alcohol, mayor será el número de neuronas afectadas.

Los efectos duran hasta que TODO el alcohol ha sido procesado. Esto tarda aproximadamente una hora y media por 12 onzas de cerveza, 5 onzas de vino o 1 cóctel en una persona de 75 kg.

 

 

CAUSAS DEL CONSUMO DE ALCOHOL EN LOS JOVENES

La mayoría de los jóvenes toman bebidas alcohólicas:

  • Para sentirse bien y divertirse.
  • Para descansar y olvidar el estrés.
  • Para escapar.
  • Porque les gusta el sabor de las bebidas alcohólicas.
  • Para estar más a gusto en reuniones.
  • Para ser parte del grupo.
  • Para emborracharse.

 

EFECTOS DEL ALCOHOLISMO

Podemos considerar que existen dos tipos de intoxicación debida al consumo

de alcohol cada una con características diferentes: INTOXICACIÓN AGUDA e

INTOXICACIÓN CRÓNICA

INTOXICACIÓN AGUDA:

Es la ocasionada por la ingestión masiva de alcohol. La absorción de este alcohol por el organismo esta determinada por :

  • La graduación: concentración de alcohol en la bebida. •La composición química de las bebidas: puede favorecer la absorción del alcohol. •La presencia de comida en el estomago. •El peso del sujeto: menos peso, más absorción. •El sexo: las mujeres son más sensibles. •La habituación: estados avanzados de alcoholismo reducen la tolerancia al alcohol.

Una vez absorbido el alcohol, es metabolizado en una compleja serie de reacciones. Los efectos, según la cantidad, pasan por:

1. FASE PRODRÓMICA

( 0,25 gr./l -0,3 gr./l ) Cuando el individuo percibe un cambio en su estado mental. Determinados tests psicomotores y aptitud revelan ALTERACIONES que afectan la percepción de los sentidos y una disminución de los reflejos.

2. EXCITACIÓN

( 0,3 gr. / 1,5 gr./l ) Perdida de la inhibición y perdida del autocontrol con parálisis progresiva de los procesos mentales más complejos. Este es el primer estado que puede comportar cambios de personalidad.

3. INCOORDINACIÓN

( 1,5 gr. /l – 3 gr./l) : Temblor, confusión mental, incoordinación motriz: generalmente, la persona acaba durmiéndose.

4. COMA Y MUERTE (+3 gr./l).

INTOXICACIÓN CRÓNICA:

Provocada por intoxicaciones agudas repetidas o excesivo y continuado consumo de alcohol. La enfermedad dependerá del hábito de beber de cada individuo.

El beber consistentemente y en forma sostenida puede con el transcurso del tiempo causar síntomas de supresión durante los períodos de no tomar y un sentido de dependencia, pero esta dependencia física no es la única causa del alcoholismo. Estudios sobre las personas con enfermedades crónicas quiénes han tomado medicamentos para el dolor durante mucho tiempo han encontrado que una vez que estas personas resisten el proceso de retiro físico, a menudo pierden todo deseo para los medicamentos que habían estado tomando. Para desarrollar alcoholismo, otros factores generalmente juegan un rol, incluyendo la biología y la genética, la cultura y la psicología.

 

Química cerebral.

El deseo para el alcohol durante la abstinencia, el dolor de la supresión y la tasa alta de recaídas se deben a la adaptación y dependencia del cerebro a los cambios en su química causados por el uso de largo plazo del alcohol. El alcohol actúa como un depresivo en el sistema nervioso central y causa relajación y euforia. En el cerebro, un grupo pequeño de mensajeros químicos, conocidos como neurotransmisores, es responsable de los cambios en el comportamiento después de beber alcohol. De interés especial para los investigadores son el neurotransmisor ácido aminobutérico gamma (GABA, gamma aminobutyric acid), la dopamina y la serotonina.

 

Factores genéticos.

En las personas con alcoholismo severo, los investigadores han ubicado un gen que afecta la función de una estructura de nervio-célula conocida como receptor de dopamina D2 (DRD2), el cual, a su vez, influye la actividad de dopamina. Este gen también se encuentra en las personas con el trastorno de déficit de atención, quienes tienen un mayor riesgo para el alcoholismo, y es también presente en las personas con el síndrome de Tourette y autismo. La asociación de este gen con estos problemas neurológicos conduce a algunos expertos a creer que el gen receptor de dopamina D2 no es una causa primaria del alcoholismo, pero que las personas con este gen tienen mayor probabilidad de beber para tratar los síntomas psicológicos y conductuales de sus trastornos neurológicos. Además, un estudio principal no encontró alguna conexión en lo absoluto entre el gen DRD2 y el alcoholismo. Se necesita más trabajo en esta área.

 

Depresión y ansiedad.

Algunas personas beben para aliviar la ansiedad o la depresión, y teorías se han propuesto sobre el hecho de que una tendencia hereditaria para la depresión o la ansiedad puede hacer a personas más propensas al alcoholismo. Estudios han indicado, sin embargo, que cuando los niños de padres alcohólicos son criados por padres no alcohólicos, sus riesgos para el alcoholismo permanecen altos pero oportunidades para la depresión o la ansiedad no son mayores que las de la población general. En efecto, la ansiedad y la depresión mismas son causadas por el alcoholismo y pueden ser reducidas después de la supresión del alcohol. La depresión y la ansiedad también pueden desempeñar una función principal en el desarrollo de alcoholismo en los ancianos y en otros quienes son sujetos a cambios de vida no deseados, como la jubilación, la pérdida de un cónyuge o amigo(a) y los problemas médicos.

 

Efectos Físicos

El alcohol no está expuesto a ningún proceso de digestión por lo que en su mayoría pasa primero al intestino delgado para después ser absorbido por el torrente sanguíneo. Sólo una pequeña parte llega directamente a la sangre a través de las paredes estomacales. En la sangre el alcohol es metabolizado (descompuesto para ser eliminado o aprovechado por el organismo) mediante el proceso de oxidación. Es decir, se fusiona con el oxígeno y se descompone de modo que sus elementos básicos abandonan el cuerpo de forma de bióxido de carbono y agua. El primer lugar de oxidación es el hígado, el cual descompone aproximadamente el 50% del alcohol ingerido en una hora. El resto permanece en el torrente sanguíneo hasta ser eliminado lentamente.

 

Efectos Psicológicos

El alcohol afecta en primer lugar al Sistema Nervioso Central y su ingerencia excesiva y prolongada puede provocar daño cerebral. Popularmente se cree que el alcohol incrementa la excitación, pero en realidad deprime muchos centros cerebrales. La sensación de excitación se debe precisamente a que al deprimirse algunos centros cerebrales se reducen las tensiones y las inhibiciones y la persona experimenta sensaciones expandidas de sociabilidad o euforia. Por eso se dice, que el alcohol “anestesia la censura interna”. Sin embargo, si la concentración de alcohol excede ciertos niveles en la sangre interfiere con los procesos mentales superiores de modo que la percepción visual es distorsionada, la coordinación motora, el balance, el lenguaje y la visión sufren también fuertes deterioros. Fuertes cantidades de alcohol reducen el dolor y molestias corporales e inducen al sueño. Pero su uso continuo irrita las paredes estomacales llegando incluso a desarrollarse úlceras. Adicionalmente tiende a acumularse grasa en el hígado, interfiriendo con su funcionamiento. En alcohólicos crónicos se provocan graves trastornos cerebrales, hepáticos (cirrosis) y cardiovasculares (aumenta la presión sanguínea y con ello el riesgo de un infarto). Incluso, está demostrado que el alcohol incrementa el nivel de los triglicéridos (grasa no saturada o vegetal en las arterias) y con ello también el riesgo de un infarto. Finalmente, como es ampliamente conocido, el alcohol provoca adicción física y dependencia psicológica.

¿Qué daños provoca el alcohol en el organismo? En un momento dado depender de su concentración en la sangre que a su vez es determinada por los siguientes factores: cantidad ingerida en un periodo de tiempo, presencia o ausencia de alimentos en el estómago que retengan el alcohol y reduzcan su tasa de absorción, peso corporal, y eficiencia del hígado de la persona que lo ingiere

 

QUIEN SE VUELVE ALCOHOLICO

Sexo y edad.

Muchas personas qué ven a un médico han tenido un problema relacionado con el alcohol en algún momento. La mayoría son hombres, pero la incidencia del alcoholismo en las mujeres ha estado aumentando durante los últimos 30 años. Para los hombres, el riesgo general para desarrollar alcoholismo es un 3% a un 5%, y para las mujeres el riesgo es un 1%. Las mujeres tienden volverse alcohólicas más tarde en la vida que los hombres, pero los problemas médicos que desarrollan debido al trastorno ocurren por la misma edad que cómo en los hombres, sugiriendo que las mujeres son más susceptibles a la toxicidad física del alcohol. Aunque el alcoholismo generalmente se desarrolla a principios de la edad adulta, los ancianos no son exentos. Es más, unos 3 millones de estadounidenses mayores de la edad 60 son alcohólicos o tienen un problema relacionado con el alcohol. El alcohol afecta el cuerpo más viejo de otro modo; las personas que mantienen los mismos modelos de beber mientras envejecen fácilmente pueden desarrollar una dependencia de alcohol sin saberlo.

Historia familiar y rasgos de personalidad.

El riesgo para el alcoholismo en los hijos de padres alcohólicos es un 25%. El enlace familiar es más débil para las mujeres, pero los factores genéticos contribuyen a esta enfermedad en ambos géneros. Una familia y una salud psicológica estables no son protectoras en las personas con un riesgo genético. Lamentablemente, no hay manera de predecir qué miembros de familias alcohólicas se encuentran en mayor peligro del alcoholismo. En estudios, los hombres jóvenes con padres alcohólicos respondieron al alcohol de un modo diferente que las personas sin una historia familiar; presentaron menos signos de embriaguez y tuvieron niveles inferiores de las hormonas de estrés. En otras palabras, sostuvieron su licor mejor. Expertos sugieren que tales personas puedan heredar una falta de aquellas señales de advertencia que hacen que otras personas cesen de beber. Una vez se pensó que una historia familiar vinculada con una personalidad pasiva y necesidades de dependencia anormales aumentaban el riesgo, pero los estudios no han soportado esta teoría. Es importante de destacar, sin embargo, que, hereditario o no, las personas con alcoholismo todavía son legalmente responsables de sus propias acciones.

Bebiendo en la adolescencia.

Las personas con antecedentes familiares de alcoholismo tienen mayor probabilidad de empezar a beber antes de la edad de 19 años y de volverse alcohólicas. Pero cualquier persona que empieza a beber en la adolescencia está en mayor riesgo. Bebiendo temprano también aumenta el riesgo para el abuso de drogas.

Grupo étnico y condiciones sociales.

Las diferencias étnicas afectan a la sensibilidad. Aunque las razones biológicas por el riesgo alterado no se saben, las personas en ciertos grupos pueden estar en un riesgo menor debido a la manera en que metabolizan el alcohol. Algunos asiáticos tienen un gen inactivo para la química dehidrogenasa de alcohol. Este producto químico es usado por el cuerpo para metabolizar el alcohol etílico, y en su ausencia, las sustancias tóxicas se acumulan causando ruborizamiento, mareo y náusea. Las personas con este defecto genético, entonces, tienen probabilidad de experimentar reacciones adversas al alcohol. Este defecto no es completamente protector contra el beber, sin embargo, particularmente si hay presión social agregada, como entre los miembros de grupos de fraternidad de la universidad. Los riesgos para el alcoholismo son mayores en las personas con niveles educativos inferiores y en las personas que fueron desempleadas.

 

CONSECUENCIAS DEL ALCOHOLISMO

Cerca de 200,000 defunciones al año pueden ser completamente o parcialmente atribuidas al beber. El alcoholismo puede matar en muchas maneras diferentes. En total, reduce la esperanza de vida por 10 a 12 años. Entre más temprano una persona empieza a beber gran cantidades de alcohol en gran medida, mayores serán sus perspectivas de desarrollar enfermedades graves más adelante.

La sobredosis.

El alcohol es una droga y personas pueden morir de la sobredosis. Esto es un peligro específico para los adolescentes que pueden querer impresionar a sus amigos con su capacidad para beber alcohol pero que todavía no pueden medir los efectos.

 

Accidentes y violencia.

El alcohol juega una función mayor en más de la mitad de todas las muertes automovilísticas. Menos de dos bebidas pueden deteriorar la capacidad para conducir. El alcohol también aumenta el riesgo para las lesiones accidentales resultando de muchas otras causas. Un estudio de los pacientes en una sala de emergencias informó que 47% de las personas que fueron admitidas para lesiones probaron positivas para el alcohol y 35% estaban intoxicadas. De las personas que estaban intoxicadas, 75% mostraron evidencia de alcoholismo crónico. Esta enfermedad es el diagnóstico primario en una cuarta parte de todas las personas que se suicidan; el alcohol se implica en 67% de todos los asesinatos.

 

Problemas médicos.

El alcoholismo puede dañar el cuerpo en tantas maneras, que es imposible tratar estos problemas plenamente en un informe corto. Lo siguiente son sólo algunos de los trastornos causados por el consumo crónico del alcohol:

  • Cardiopatía. Aunque el consumo moderado del alcohol parece reducir el riesgo de los ataques cardíacos al mejorar los niveles de colesterol, dosis más grandes de alcohol pueden desencadenar latidos del corazón irregulares y aumentar la presión arterial hasta en personas sin una historia de cardiopatía. Un estudio principal encontró que personas que consumían más de tres bebidas alcohólicas al día tenían una presión arterial mayor que teetotalers, con los bebedores más empedernidos teniendo presiónes arteriales aún mayor; las personas que tomaban se iban de borrachera en borrachera tenían presiones arteriales mayores que las personas que bebió regularmente. Un estimado 11% de todos los casos de hipertensión son causados por una ingesta alcohólica excesiva. El abuso crónico del alcohol también puede lesionar el músculo del corazón que conduce a la insuficiencia cardíaca; las mujeres son particularmente vulnerables a este trastorno.
  • El cáncer. El alcohol quizás no cause cáncer, pero probablemente puede realzar los efectos carcinogénicos de otras sustancias, como el humo de cigarrillos. Cerca de 75% de cánceres del esófago y 50% de cánceres de la boca, la garganta y la laringe se atribuyen al alcoholismo. El alcoholismo también se asocia con un mayor riesgo para los cánceres colorrectales. El tabaquismo combinado con el beber realza los riesgos para todos estos cánceres extraordinariamente. El riesgo para el cáncer hepático aumenta en los alcohólicos y hasta el beber moderadamente -tres a nueve bebidas a la semana- puede aumentar las perspectivas del desarrollo del cáncer de mama en las mujeres.
  • Trastornos mentales y neurológicos. El uso habitual del alcohol deprime el sistema nervioso central, produciendo depresión clínica, confusión y, en los casos graves, psicosis y trastornos mentales. El alcohol también puede causar problemas neurológicos más leves, incluyendo insomnio y cefalea (dolores de cabeza) (especialmente después de beber vino rojo). Excepto en los casos graves, el daño neurológico no es permanente y la abstinencia casi siempre conduce a la recuperación de la función mental normal.
  • Problemas gastrointestinales (del tubo digestivo). El hígado en particular es puesto en peligro por el alcohol. Aquí, el alcohol se convierte en una sustancia aún más tóxica, acetaldehído, que puede causar daño sustancial, incluyendo cirrosis en 10% de personas con alcoholismo. El daño hepático es más común y se desarrolla más rápidamente en las mujeres que en los hombres con historias similares del abuso de alcohol. Dentro del tracto gastrointestinal, el alcohol puede contribuir a la causa de úlceras y de pancreatitis, una grave infección del páncreas. En una escala menor, puede causar diarrea y hemorroides.
  • Trastornos de la piel, musculares y óseos. El alcoholismo severo se asocia con la osteoporosis, la emaciación de los músculos con hinchazones y dolor, las heridas de la piel y comezón. Además, parece que las mujeres dependientes del alcohol confrontan un mayor riesgo para el daño a los músculos, incluyendo músculos del corazón, por los efectos tóxicos del alcohol.
  • Las infecciones. El alcohol suprime el sistema inmunitario y las personas con alcoholismo son propensas a las infecciones, en particular a la neumonía.
  • Problemas sexuales. El alcoholismo aumenta los niveles de la hormona femenina estrógeno y reduce los niveles de la hormona masculina testosterona, factores que contribuyen a la impotencia en los hombres.
  • El tabaquismo. Un estudio reciente concluye que alcohólicos que fuman se enfrentan con un riesgo mayor del tabaco que del alcohol. El tabaquismo es 2 a 3 veces tan prevalente entre las personas que abusan sustancias que la población general; se cree que alcohólicos constituyen una cuarta parte de todos los fumadores. Más alcohólicos mueren de enfermedades relacionadas con el tabaco, como la cardiopatía o el cáncer, que de la enfermedad hepática crónica, la cirrosis, u otras enfermedades relacionadas con el beber excesivamente.
  • La diabetes. El alcohol puede causar hipoglicemia, una disminución en el azúcar sanguíneo, que es especialmente peligrosa para las personas con diabetes que están tomando insulina. Las personas que están intoxicadas quizás no puedan reconocer los síntomas de la hipoglicemia, una enfermedad particularmente peligrosa.
  • La malnutrición y el síndrome de Wernicke-Korsakoff. Una pinta de whisky proporciona cerca de la mitad de las calorías diarias que necesita un adulto, pero no tiene valor nutritivo. Además de reemplazar los alimentos, el alcohol también puede dificultar la absorción de las proteínas, las vitaminas y otros nutrientes. La malnutrición puede causar muchos problemas en las personas con alcoholismo, pero la carencia de la vitamina B tiamina es un riesgo específico. Puede dar lugar a una grave enfermedad, el síndrome de Wernicke-Korsakoff, el cual puede causar daño cerebral permanente y la muerte. En un estudio, 40% de las personas con este síndrome murieron durante el tratamiento del alcoholismo. Los síntomas son el tambaleo severo, la confusión y la pérdida de la memoria. Otro problema nutricional grave es la carencia de la vitamina B ácido fólico, la cual puede causar anemia severa.
  • Síndrome de dificultad respiratoria agudo. El síndrome de dificultad respiratoria agudo (ARDS, acute respiratory distress syndrome) es a veces una forma mortal de la insuficiencia del pulmón que puede ser causada por varias afecciones médicas (incluyendo la cirugía del baipás del corazón y del pulmón, una infección severa, el trauma, las transfusiones de sangre, la neumonía y otras infecciones del pulmón). Un estudio reciente indica que los pacientes de terapia intensiva con unos antecedentes del abuso de alcohol tienen un riesgo significativamente mayor para el desarrollo de ARDS durante la hospitalización.
  • Interacciones de medicamentos. Los efectos de muchos medicamentos son fortalecidos por el alcohol, mientras que otros son inhibidos. De importancia especial es su efecto de refuerzo sobre los medicamentos que también deprimen el sistema nervioso central, incluyendo medicamentos de antiansiedad, sedativos, antidepresivos y antipsicóticos. El alcohol interactúa con muchos medicamentos usados por diabéticos. Dificulta los medicamentos que previenen las crisis convulsivas y con aquellos usados para prevenir la coagulación de la sangre. Aumenta el riesgo para la hemorragia del tubo gastrointestinal en las personas que toman aspirina u otros medicamentos inflamatorios sin esteroides. En otras palabras, tomando casi cualquier medicación debe excluir el beber alcohol.
  • Embarazo y desarrollo infantil. Hasta las cantidades moderadas de alcohol pueden tener efectos dañinos sobre el feto en desarrollo, incluyendo bajo peso al nacer y un mayor riesgo para el aborto espontáneo. Las cantidades altas pueden causar síndrome alcohólico fetal, que puede dar lugar al daño cerebral y tanto al retardo mental como al del crecimiento. Un estudio reciente indica un riesgo significativamente mayor para la leucemia en los lactantes de mujeres que beben cualquier tipo de alcohol durante el embarazo.
  • Problemas para las personas mayores. Conforme envejecen las personas el cuerpo metaboliza el alcohol de manera diferente. Toma menos bebidas para intoxicarse, y los órganos pueden ser dañados por cantidades más pequeñas de alcohol. En un estudio de personas con cirrosis alcohólica, la tasa de mortalidad para las personas mayores de 60 años de edad fue 50% comparado con sólo 7% para los jóvenes. Además, hasta una mitad de los 100 medicamentos más prescritos para las personas mayores reacciona negativamente con el alcohol. Los médicos pueden pasar por alto el alcoholismo al evaluar a los pacientes ancianos, atribuyendo equivocadamente los signos del abuso de alcohol a los efectos normales del proceso de envejecimiento.
  • Efectos psicológicos sobre los niños. Casi siete millones de niños viven en hogares con al menos un padre alcohólico. El alcoholismo aumenta el riesgo para el comportamiento y el abuso violentos. Los niños de padres alcohólicos tienden responder peor que otros académicamente, tener una incidencia mayor de depresión, ansiedad y estrés y tener un autoestima inferior que otros niños. Los hogares alcohólicos son menos cohesivos, tienen más conflictos y sus miembros son menos independientes y expresivos que en los hogares no alcohólicos o con padres alcohólicos en recuperación. Además del riesgo hereditario para el alcoholismo posterior, un estudio encontró que 41% de estos niños tenían graves problemas de hacer frente con las cosas y adaptarse; los efectos de un padre alcohólico sobre los niños pueden ser de toda la vida. Un estudio encontró que los niños que se diagnosticaron con depresión principal entre las edades de seis y 12 años tenían mayor probabilidad de tener a padres o parientes alcohólicos que los niños que no estaban deprimidos. Los niños con trastorno bipolar fueron tres veces más probables de tener una madre dependiente del alcohol, y los niños que sufrían de la depresión más probables de tener un padre que fue alcohólico. Hay unos 20 millones de niños adultos de padres alcohólicos, quienes, un estudio sugerió, están en mayor riesgo para dejar un matrimonio y para los síntomas psiquiátricos. El estudio concluyó que los únicos sucesos con mayor repercusión psicológica en los niños son los abusos sexual y físico.
  • Costos económicos. El alcoholismo y el abuso del alcohol le cuestan al país cerca de $135 mil millones de dólares cada año por los costos médicos y la productividad de trabajo perdida.

 

CONSECUENCIAS EN NIÑOS DE PADRES ALCOHOLICOS

Alrededor de 7 millones de niños americanos tienen padres alcohólicos. Los psiquiatras de niños y adolescentes saben que estos niños tienen un riesgo mayor para desarrollar problemas emocionales que los hijos(as) de padres que no son alcohólicos. El alcoholismo corre en familias, y los niños de padres alcohólicos tienen cuatro veces mayor probabilidad de ser alcoholicos que otros niños.

Un niño de este tipo de familia puede tener varios problemas:

  • Sentimientos de culpa: El niño(a) puede sentirse que es el causante del uso de alcohol por parte de su padre o madre.
  • Angustia o ansiedad: Puede sentirse continuamente preocupado por la situación del hogar. Puede temer que el padre (madre) alcohólico(a) se enferme, se lesione o surjan peleas o violencia entre sus padres.
  • Verguenza: Los padres pueden dar el mensaje de que hay un secreto terrible en el hogar. Un niño(a) avergonzado(a) no invita a sus amigos a la casa y teme pedir ayuda a alguien.
  • Incapacidad para mantener relaciones interpersonales: Debido a su decepción por el alcoholismo de su padre (madre) muchas veces desconfía de los demás.
  • Confusión: Muchas veces la conducta del padres (madre) Alcohólica cambia repentinamente de cariñoso a irritable, independientemente de la conducta del niño(a). La rutina familiar diaria, tan importante para organizar su vida, queda alterada al cambiar constantemente los horarios de sueño, comida y otras actividades.
  • Enojo: El niño puede sentir enojo contra el padre (madre) bebedor y molestia con el progenitor no alcohólico por no prestarle apoyo y protección
  • Depresión: El niño se siente solo y desesperado en su empeño por cambiar la situación.

 

Aunque el niño trata de mantener en secreto el alcoholismo de sus padres, los maestros, familiares y otros adultos se dan cuenta de que algo anda mal. Los psiquiatras de niños y adolescentes sugieren que la siguiente conducta en los niños puede ser indicativa de problemas de alcohol en el hogar: Pobre aprovechamiento académico, fuga del hogar o de la escuela. – Pocos o ningunos amigos, se aisla de sus compañeros de clases. – Conducta delincuente como robo, vandalismo, violencia. – Quejas físicas frecuentes, como dolor de estómago o cabeza. Abuso de droga o alcohol. – Agresión dirigida hacia otros niños.

Algunos niños de padres alcohólicos tienden a asumir el rol de “padres responsables” en la familia y entre los amigos. Tienden a manejar el alcoholismo de sus padres actuando de forma controlada, dedicándose a sus estudios con intensidad, alcanzando un aprovechamiento superior durante sus años escolares, mientras se aislan emocionalmente de sus padres y compañeros. Sus problemas emocionales saldrán a la luz cuando lleguen a la adultez.

Estos niños(as) se pueden beneficiar de ayuda de grupos como Al-Anon y Alateen. Ellos pueden asistir a sus sesiones aún cuando sus padres no estén recibiendo ayuda. La ayuda profesional temprana es muy importante para prevenir problemas mas serios incluyendo alcoholismo en los niños. El psiquiatra de niños y adolescentes puede ayudarles a resolver sus problemas y a entender que no son responsables por el abuso de alcohol de sus padres.

El programa de tratamiento puede incluir terapia de grupo con otros jóvenes. Esto reduce el aislamiento que se imponen por ser hijos de alcohólicos. El psiquiatra de niños y adolescentes trabajará con frecuencia con el grupo familiar sobre todo cuando el progenitor alcohólico deje de beber. Así se pueden fomentar relaciones más sanas entre los miembros de la familia.

CONSECUENCIAS DEL ALCOHOLISMO EN LA JUVENTUD (punto de vista eclesiástico)

Una de las peores plagas que ha azotado a la humanidad es el uso excesivo del alcohol. ¡Cuántas familias han sido destruidas y deshechas por el licor! Profesionales con un futuro maravilloso han desperdiciado su vida por el alcoholismo. Muchos jóvenes también están desgraciando su vida por efectos de beber alcohol desenfrenadamente. En la calle se pueden ver muchas personas cuyas vidas han sido arruinadas por su adicción al licor. El problema es terrible. Ustedes seguramente conocen a alguien con este tipo de problema, porque en casi todas las familias, desgraciadamente, hay alguien con problema de alcoholismo. En las familias donde existe un alcohólico, sea el papá, la mamá o un hijo, se sufre y se derraman muchas lágrimas.

Duele mucho que el alcohol, que puede decirse que es la peor droga, se promueva tanto en los medios de comunicación social y que se estimule tanto a las personas para que tomen licor. También es lamentable que en cualquier ocasión se utilice el licor: cuando se pone la primera piedra de un edificio, cuando se bautiza a un niño, cuando alguien se casa y aún cuando alguien muere. Cualquier circunstancia se aprovecha para servir licor. Hay que tener mucho cuidado con el alcohol, porque es una droga terrible e impresionante que está envenenando a muchísima gente. Cuando se hace la autopsia a un alcohólico, los médicos se asombran de lo que encuentran, sobre todo en el hígado y el cerebro. El consumo desenfrenado de alcohol, en cualquiera de sus formas, tiene efectos devastadores en el organismo y perjudica también la personalidad del alcohólico.

Es importante que los jóvenes piensen y analicen para que se den cuenta que están creciendo en un mundo donde el alcohol está causando daños cada vez más graves. Vivimos en una sociedad a la que podríamos llamar «alcoholocracia», es decir, una sociedad que vive del alcohol. El Señor dice que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo (1 Cor 6.19). Dios creó a cada persona con un cuerpo sano y le duele terriblemente ver la cantidad de hombres y mujeres que aniquilan su cuerpo, mente, cerebro, espíritu y alma bebiendo licor. La persona que se aprecia a sí misma y a los demás se cuida del alcohol porque sabe que no le hace ningún bien. Más bien destruye familias y empresas; hace daño a la sociedad y al país. La juventud tiene que defenderse de la terrible plaga del alcohol que azota a la sociedad. Pero, ¿qué hacer? Contesten con sinceridad a la pregunta, ¿Tengo yo problemas de alcoholismo? Tomen consciencia de que el licor representa un peligro muy grave. Ayuden a convencer a sus amigos, que pueden tener ese problema, de que el licor es muy dañino. Es ridículo y absurdo pensar que en una fiesta el que tiene un vaso de licor en la mano es el más hombre. Eso no es señal de virilidad, ni de ser más hombre, ni más adulto. Por el contrario, indica que hay un tonto más que se está intoxicando y puede ser candidato al alcoholismo.

Jóvenes, ustedes tienen en sus manos su futuro y el de su patria. Unan fuerzas y hagan campañas públicas contra el consumo de alcohol. Apoyen y recomienden a Alcohólicos Anónimos, el organismo mundialmente reconocido que ofrece una opción a los alcohólicos para controlar su enfermedad. Alcohólicos Anónimos, y sus miles de capítulos afiliados en todo el mundo, es una institución maravillosa que ha ayudado a mucha gente a dejar el licor.

Cambien de actitud y decidan que jamás serán alcohólicos. No caigan jamás en eso, al contrario, quiéranse mucho a sí mismos. Porque se aman y se quieren, no se dejen nunca conquistar por el licor. No jueguen nunca con eso, para no ser jamás una víctima del alcoholismo en nuestra sociedad. Una persona puede nacer siendo alcohólico en potencia, porque es una enfermedad adictiva hereditaria. Han visto los estragos y las terribles, dramáticas y funestas consecuencias que tiene el alcohol en la sociedad de nuestro país. Tienen que estar dispuestos a luchar y hacer campañas contra el alcohol, por amor a su patria y porque quieren lo mejor para todos ustedes y sus familias. Recuerden que sólo con la ayuda de Dios podemos lograr nuestra superación y alcanzar nuestras metas. Con El, ustedes serán . . . ¡INVENCIBLES!

CONSECUENCIAS DEL ALCOHOL EN EL TRABAJO

Los estragos causados por el alcohol en el medio laboral no son siempre aparentes a simple vista. El alcohólico es con frecuencia un enfermo oculto y ocultado.

Sus trastornos de Comportamiento serios no suelen ser atribuidos al alcohol Hasta hace poco se le han aplicado en la industria medidas disciplinarias. Esta actitud deriva de un conocimiento erróneo e incompleto del problema.

Los costes del alcoholismo

El alcoholismo es una enfermedad progresiva que puede avanzar camuflada durante 10 ó 15 años. Es fácil de reconocer en estados avanzados, es bastante más difícil de ser detectada en estados intermedios. Muchos individuos llegan al trabajo la mañana después de la noche anterior. Para ponerse eufóricos tienen que tomar un trago antes de salir de casa, que solo dura hasta llegar al trabajo.

Toda la jornada está sufriendo con síntomas de abstinencia, sólo hace el trabajo de rutina y aún se camufla todo lo que puede. Tiene el espíritu lejos de su función y está en constante peligro de accidente. Le asaltan remordimientos, está nervioso y angustiado, listo para explotar en cualquier momento a la más pequeña contrariedad.

Causa malos entendidos con su actitud y mina la moral de sus compañeros.

Con bastante frecuencia el alcohólico se convierte en autolesionista para poder disfrutar del tiempo libre por baja de accidente.

El alcoholismo produce estragos en la industria muy difíciles de establecer en estadísticas, incluso si el problema es conocido. He aquí algunos de los problemas:

  • Baja de la productividad
  • Destrozo o mal uso del material
  • Deterioro de la calidad del producto fabricado
  • Disminuye el ritmo de producción donde está colocado
  • Gran cantidad de ausencias o tardanzas

Estos costes aumentan con el grado de competencia o autoridad del empleado.

Cuanto más se sube en capacidad intelectual y en la personalidad del individuo, más progresará la enfermedad, más se acercan los períodos de ebriedad y más se intensifican y ampliarán los problemas. Todo esto por camuflarlo y protegerlo.

Entre los síntomas que habitualmente se producen y pueden servir para realizar un diagnóstico social de alcoholismo destacan:

  • Retraso frecuente de la llegada al trabajo.
  • Ausencia frecuente los días después de fiesta o al menos lentitud, torpeza e irregularidad en el trabajo. •Desapariciones frecuentes del puesto sin justificación previa.
  • Pequeño absentismo por enfermedades menores: catarros, gripes, o por pequeños accidentes ocurridos con periodicidad en el trabajo, fuera de él, en ruta.
  • Cambio progresivo de actitud del sujeto considerado hasta entonces como buen trabajador, discusiones, críticas, pequeñas faltas de las que busca justificarse, pequeños accidentes de los que propone a otros o al material como responsable.
  • Variaciones marcadas de humor, cóleras, pérdidas del interés por el trabajo.

PAPEL DEL MANDO

Este es el más directamente afectado por el período intermedio del alcoholismo. El tiene la oportunidad de observar días tras día el trabajo y la conducta del empleado. Pero, también la relación de intimidad con estos trabajadores le hace dudar sobre todo si no está seguro de la actitud del resto de los compañeros para ayudar al enfermo.

A menudo es engañado por la frecuencia del bebedor, por la admisión de culpa, por sus remordimientos, por lo razonable de sus sentimientos y por su deseo de corregirse.

El se convence de que bastará una reprimenda para hacerle cambiar. Esta conducta hace daño: no se trata de condenar al bebedor ni de sermonearle, pero es contrario a un tratamiento normal, eficaz y apropiado.

El bebedor ve su juego descubierto y trata de defenderse con las armas que ya utilizó otras veces, como negar que tiene algún problema con la bebida, protestando contra tales faldas acusaciones.

Usará las excusas corrientes y las bravatas acerca de su capacidad para aguantar la bebida y trabajar.

El mando está mejor colocado que nadie para motivar al enfermo a consultar al especialista.

No debe tratar de convencer a una persona cerrada, que se va a limitar a una discusión, para enfadarse y enfadarse, como excusa para terminar rápidamente la entrevista.

Adoptará una actitud firme e inamovible, repitiéndole hasta convencerle, sus razones contra las excusas del bebedor. Le recomendará visitar al especialista, le dará facilidades para que acuda, seguirá muy de cerca su evolución y tratará de reintegrarlo a su puesto de trabajo

ACTUAClÓN DEL SERVICIO DE ASISTENCIA SOCIAL

Desde el medio interno de trabajo:

  • Analizar todo tipo de problemas presentados por el productor, cuya causa de los mismos pueda ser el alcoholismo.
  • Conseguir un buen nivel de información, divulgación y mentalización sobre los problemas derivados de esta enfermedad.
  • Campañas de Seguridad sobre el área de alcoholismo.
  • Reuniones y colaboración con los técnicos y mandos, así como compañeros, que informen y que ayuden a conocer el problema del alcohol.
  • Colaboración con los alcohólicos rehabilitados en la recuperación de otros compañeros.
  • Elaborar documentación e informes de mentalización de la enfermedad.
  • Colaborar con los Servicios de Prevención.

 

Desde el medio ambiente social Establecer contactos con:

  • Organismos, Centros Hospitalarios de Rehabilitación.
  • Abogados, Parroquias, Vecinos y otros grupos y profesionales.

Desde el medio familiar Establecer contactos con:

  • Las esposas.
  • Los hijos.
  • Los pacientes.
  • Los amigos.

 

DIAGNOSTICO DEL ALCOHOLISMO

A menudo, las primeras indicaciones del alcoholismo son las respuestas físicas desagradables a la supresión que ocurren durante los períodos aunque breves de abstinencia. Aún con síntomas de supresión, sin embargo, las personas con alcoholismo casi siempre niegan el problema, dejando que colegas, amigos, o familiares reconozcan los síntomas y tomen las primeras medidas hacia un tratamiento.

El alcoholismo puede desarrollarse insidiosamente; a menudo no hay línea clara entre el beber problemático y el alcoholismo. A veces las personas experimentan depresión de largo plazo o ansiedad, insomnio, dolor crónico o estrés personal o de trabajo que conducen al uso del alcohol para el alivio, pero a menudo ningún suceso extraordinario ha ocurrido que podría explicar el problema del beber alcohol. Las personas que son alcohólicas tienen poco o ningún control de la cantidad que beben o de la duración o la frecuencia de su beber alcohol. Están ocupados con beber, niegan su propia adicción y siguen bebiendo aunque estén conscientes de los peligros. Con el transcurso del tiempo, algunas personas se vuelven tolerantes a los efectos del beber y requieren más para intoxicarse, creando la ilusión de que pueden “sostener su licor”. Tienen lapsos de pérdida de memoria (black-outs) después de malestares frecuentes al otro día (crudas) que causan que pierdan el día de trabajo. Pueden beber solos y también comenzar a principios del día. Periódicamente dejan de beber o cambian de un licor duro a la cerveza o al vino, pero rara la vez duran estos períodos. Los alcohólicos severos a menudo tienen una historia de accidentes, de inestabilidad matrimonial y en el trabajo y problemas de salud relacionados con el alcohol. Los incidentes episódicos violentos y abusivos contra los cónyuges y los niños y una historia de accidentes no explicados o frecuentes son a menudo signos del abuso de drogas o del alcohol.

Los miembros de la familia no siempre pueden depender de un médico para hacer un diagnóstico inicial, aunque los signos del alcoholismo se vean durante una exploración física. Aunque 15% a 30% de pacientes que se hospitalizan sufran del alcoholismo o de la dependencia del alcohol, los médicos a menudo fracasan en examinar el problema. Los médicos quizás no reconozcan los síntomas o quizás no quieran confrontar a los pacientes. Es particularmente difícil diagnosticar el alcoholismo en los ancianos, donde los síntomas de la confusión, la pérdida de memoria, o el caerse pueden atribuirse al proceso de envejecimiento. Aunque se identifique el alcoholismo, los pacientes a menudo no reciben tratamiento para la adicción. En un estudio, 23% de pacientes en un hospital se encontraron tener un problema de alcohol, pero sólo a 7.4% se les administró un diagnóstico que podría haber conducido a un tratamiento.

Pruebas de examen selectivo.

Muchas pruebas de examen selectivo están disponibles para diagnosticar el alcoholismo, generalmente en forma de cuestionarios estandarizados que el paciente puede tomar por cuenta propia o en forma de una entrevista conducida por el médico. Dado que las personas con alcoholismo a menudo niegan su problema o mienten acerca de ello, las pruebas son diseñadas para obtener respuestas relacionadas con los problemas asociados con el beber en lugar de las cantidades de licor consumidas o de los hábitos específicos del beber. La prueba más rápida toma sólo un minuto; se denomina la prueba de CAGE, una sigla para las siguientes preguntas: © intentos de reducir (Cut) el beber; (A) molestia (Annoyance) con críticas acerca del beber; (G) culpa (Guilt) acerca del beber; y (E) uso del alcohol como un abridor de ojos (Eye-opener). En un estudio, 75% de las personas que respondieron “sí” a dos o más de las preguntas se identificaron correctamente como alcohólicos. Para examinar a las mujeres embarazadas para un problema relacionado con el alcohol, los médicos pueden emplear la prueba de CAGE pero sustituir una “T” por la “G”, con la “T” representando tolerancia; la mujer será preguntada cuántas bebidas puede tolerar antes de que sienta los efectos. Una respuesta de más de dos bebidas indica un problema de salud potencial para la madre y su bebé. Otras pruebas de examen selectivo cortas son la Prueba de Examen Selectivo de Alcoholismo de Michigan (MASTIL, Michigan Alcoholism Screening Test), la Prueba de Examen Selectivo de Alcoholismo Autoadministrada (SAAST, Self-Administered Alcoholism Screening Test) y La Escala de Dependencia de Alcohol (ADES, The Alcohol Dependence Scale) [véase el cuadro]. Las pruebas más largas se emplean para medir las consecuencias del beber y el nivel de autoconocimiento del paciente. Los adolescentes pueden requerir diferentes tipos de pruebas de aquellas dadas a los adultos. En general, estas pruebas son exactamente iguales, y aunque ninguna prueba de examen selectivo ofrece un diagnóstico perfecto, son beneficiosos en muchas maneras. Las pruebas de examen selectivo a menudo descubren comportamientos de los cuales los pacientes mismos no están conscientes y pueden ayudar en promover el autoconocimiento. Son útiles en determinar la gravedad de la condición y el tipo de tratamientos que pueden ser sumamente útiles.

Exámenes de laboratorio y otras pruebas.

Pruebas para los niveles de alcohol en la sangre no son útiles para diagnosticar el alcoholismo porque sólo reflejan un momento y no el uso de largo plazo. Un análisis de sangre del medio del volumen corpuscular (MCV, mean corpuscular volume) a veces se emplea para medir el tamaño de los eritrocitos, que aumentan con el uso de alcohol. Otro tipo de análisis de sangre puede mostrar las elevaciones de ciertas enzimas hepáticas que se asocian con el abuso del alcohol. Una exploración física y otras pruebas deben realizarse para descubrir problema médicos. A veces los resultados de estas pruebas pueden ayudar a convencer a un paciente que busque tratamiento, particularmente si revelan problemas severos, como una exploración computadorizada de tomografía (CT) que muestra la atrofia cerebral, un análisis de sangre reportando daño hepático, o niveles de testosterona bajos que indican un riesgo para la impotencia.

Consiguiendo que el paciente busque tratamiento.

Una vez que se hace un diagnóstico, el próximo paso principal es consiguiendo que el paciente busque tratamiento. Esto a menudo requiere un esfuerzo colaborativo de los médicos, miembros de la familia, amigos y empleadores. Las reuniones de grupo entre el paciente y los amigos y los miembros de la familia que han sido afectados por el comportamiento alcohólico han sido muy útiles. Este enfoque de intervención debe ser compasivo pero un informe directo y honesto por cada persona que describa específicamente cómo han sido individualmente dolidos por el alcoholismo. Hasta niños pueden participar en este proceso, según su nivel de madurez y la capacidad para manejar la situación. La familia y los amigos deben expresar su afecto para el paciente y su compromiso y apoyo completos para la recuperación, pero deben firmemente y consistentemente exigir que el paciente busque tratamiento. El paciente y la familia plenamente deben comprender que el alcoholismo es una enfermedad y que las respuestas a esta enfermedad -necesidad, ansias, temor de la supresión- son síntomas, no fallas personales, así como el dolor o el malestar son síntomas de otras enfermedades. También deben comprender que el tratamiento es difícil y a veces doloroso, así como tratamientos para otras enfermedades potencialmente mortales, como el cáncer, son dolorosos, pero que esta es la única esperanza para una curación. Los empleadores pueden ser particularmente eficaces. Su aproximación también debe ser compasiva pero fuerte, amenazando al empleado con pérdida del empleo si él o ella no busca la ayuda. Algunas empresas grandes proporcionan acceso a programas de tratamiento de bajo costo o gratis para sus trabajadores.

SEÑALES DE PELIGRO

Un problema relacionado al alcohol se desarrolla rápido, especialmente en gente joven. Cualquiera de estas características es indicativo de un problema potencial.

Existe un problema si tú o alguien que conoces:

TOMA PARA SOPORTAR presiones de la escuela, la vida o escapar de los problemas.

MANEJA en estado de ebriedad.

TOMA MÁS Y MÁS para obtener él mismo niveles de ebriedad.

EXPERIMENTA FRECUENTE DEPRESIÓN, irritación y enojo sin tener una causa aparente.

TOMA SEGUIDO hasta el punto de intoxicación.

ES HERIDO como resultado de tomar alcohol.

NIEGA la posibilidad de tener un problema con la bebida.

TIENE PROBLEMAS FÍSICOS relacionados al alcohol como son la fatiga, cambio de peso, etc.

VA A CLASES o al trabajo estando ebrio.

TIENE PROBLEMAS con la ley como resultado de tomar alcohol.

EXPERIMENTA OLVIDOS o pérdida de memoria.

DEPENDE DEL ALCOHOL para aliviar el dolor, la tensión, etc.

Lo mejor que puedes hacer por ti es admitir que necesitas ayuda y buscarla lo más rápido posible.

Lo mejor que puedes hacer por un amigo es hablarle acerca del problema y conseguirle ayuda profesional.

TRATAMIENTO PARA LA SUPRESION DEL ALCOHOL

Cuando una persona con alcoholismo deja de beber, los síntomas de supresión empiezan dentro de seis a 48 horas y alcanzan su apogeo cerca de 24 a 35 horas después de la última bebida. Durante este período la inhibición de la actividad cerebral causada por el alcohol se revierte bruscamente. Las hormonas de estrés son sobreproducidas y el sistema nervioso central se vuelve sobreexcitado. Al entrar a un hospital, los pacientes deben ser dados una exploración física para cualquier lesión o afección médica y deben tratarse para cualquier problema potencialmente grave, como la presión arterial alta o el latido del corazón irregular. La meta inmediata es calmar al paciente lo más pronto posible. Generalmente se le dan a los pacientes uno de los medicamentos de antiansiedad conocidos como benzodiacepinas, los cuales alivian los síntomas de supresión y ayudan a prevenir la progresión al delirium tremens. Una inyección de la vitamina B tiamina puede darse para prevenir el síndrome de Wernicke-Korsakoff. Los pacientes deben ser observados durante por lo menos dos horas para determinar la gravedad de los síntomas de supresión. Los médicos pueden emplear pruebas de evaluación, como la Escala de Evaluación de Supresión del Instituto Clínico (CIWA, Clinical Institute Withdrawal Assessment), para ayudar a determinar el tratamiento y proyectar si los síntomas progresarán en gravedad.

Tratamiento para los síntomas de supresión leves a moderados.

Cerca de 95% de personas tienen síntomas de supresión leves a moderados, incluyendo agitación, temblores, reposo perturbado y falta de apetito. En 15% a 20% de personas con síntomas moderados, pueden ocurrir crisis convulsivas breves y alucinaciones, pero no progresan hacia el delirium tremens completamente desarrollado. Tales pacientes casi siempre pueden ser tratados como pacientes ambulatorios. Después de ser examinado y observado, el paciente generalmente es mandado a casa con un suministro medicamentos de antiansiedad para cuatro días, programado para la próxima visita y para la rehabilitación y es recomendado regresar a la sala de emergencias si los síntomas de supresión se vuelven severos. Si es posible, un miembro de la familia o amigo(a) debe apoyar al paciente durante los próximos pocos días de supresión.

Tratamiento inicial para el delirium tremens.

Cerca de 5% de pacientes alcohólicos presentan el delirium tremens, el cual generalmente se desarrolla dos a cuatro días después de la última bebida. Los síntomas incluyen fiebre, latido rápido del corazón, presión arterial alta o baja, comportamiento sumamente agresivo, alucinaciones y otros trastornos mentales. La tasa de letalidad puede ser tan alto como 20% para las personas con delirium tremens que son no tratadas. A éstas personas se les administran medicaciones de antiansiedad intravenosamente y sus condiciones físicas son estabilizadas; y lo más importante, son administrados líquidos. Restricciones pueden ser necesarias para prevenir lesiones a sí mismos u a otros.

Farmacoterapia para la supresión.

Benzodiacepinas. Benzodiacepinas son medicamentos de antiansiedad que inhiben la excitabilidad del nervio-célula en el cerebro. Alivian los síntomas de supresión y facilitan que los pacientes se queden en tratamiento. El medicamento puede ser administrado intravenosamente u oralmente, según la gravedad de los síntomas. Para la mayoría de los adultos con alcoholismo, los medicamentos de acción prolongada, como el diazepam (Valium, Valium) o clorodiacepóxido (Librax, Librium), generalmente se prescriben. Para prevenir las crisis convulsivas, el médico puede darle al paciente una dosis inicial, o una prueba de carga, del diazepam de acción prolongada con dosis adicionales para cada una a dos horas posteriores en el período de supresión. Este régimen puede causar sedación muy pesada, y las personas con problemas médicos graves, en particular los trastornos respiratorios, pueden ser administradas dosis repetidas de benzodiacepinas de acción corta, como loracepam (Ativan, Ativan) y oxazepam (Serax), los cuales puede detenerse de inmediato al aparecer cualquier signo de dificultad. Algunos médicos cuestionan el uso de cualquier medicación de antiansiedad de todos modos para los síntomas de supresión leves. Otros creen que los episodios repetidos de supresión, aún las formas leves, que se tratan inadecuadamente pueden dar lugar a episodios cada vez más severos con posibles crisis convulsivas y daño cerebral. Benzodiacepinas generalmente no son prescritas por más de dos semanas o administradas durante más de tres noches por semana para evitar que una tolerancia se desarrolle, la cual puede desarrollarse tan poco después de cuatro semanas después del uso diario. La dependencia física puede desarrollarse precisamente tres meses después de la dosis normal. Las personas que discontinúan el uso de benzodiacepinas después de haberlas tomado durante períodos largos pueden experimentar síntomas de recaída -perturbaciones en el reposo y ansiedad- que se pueden desarrollar horas o días después de detener la medicación. Algunos pacientes experimentan síntomas de supresión causados por los medicamentos, incluyendo dificultades del estómago, transpiración e insomnio, que pueden durar de una a tres semanas. Las reacciones secundarias y adversas comunes son somnolencia durante el día y sentimientos de malestar como después de una borrachera (cruda). Pueden exacerbarse los problemas respiratorios. Benzodiacepinas son potencialmente peligrosas cuando se usan en combinación con alcohol. No deben ser tomadas por mujeres embarazadas o madres lactantes al menos que totalmente sea necesario.

Otros medicamentos para la supresión leve a moderada. Los bloqueadores beta, como propranolol (Inderalici, Inderal) y atenolol (Tenormin), a veces pueden emplearse en combinación con una benzodiacepina. Esta clase de medicamentos es eficaz en desacelerar el ritmo cardíaco y en reducir temblores. Cuando usados solos, no alivian otros síntomas del alcoholismo, incluyendo las crisis convulsivas. Otros medicamentos que están siendo probados son clonidina (Catapresan, Catapres), bloqueadores del canal de calcio, bromocriptina y carbamacepina (Tegretol, Tegretol). Algunos estudios han encontrado que carbamacepina, usada normalmente para la epilepsia, es tan eficaz como una benzodiacepina en aliviar los síntomas de supresión y puede ser aun más eficaz para los síntomas psiquiátricos.

Farmacoterapia para las crisis convulsivas y síntomas severos.

Las crisis convulsivas generalmente son autolimitadas y tratadas sólo con una benzodiacepina. La fenitoína intravenosa (Dilantin) junto con una benzodiacepina puede emplearse en los pacientes que tienen antecedentes de crisis convulsivas, que tienen epilepsia, o cuyas crisis convulsivas no pueden controlarse. Dado que la fenitoína puede reducir la presión arterial, el paciente debe tener su corazón vigilado. Para las alucinaciones o el comportamiento sumamente agresivo, pueden ser administrados los medicamentos antipsicóticos, particularmente haloperidol (Haldol, Haldol). Para las personas con ritmos del corazón perturbados, puede ser administrada la lidocaína (Xylocaina, Xylocaine).

TRATAMIENTO DE LARGO PLAZO PARA EL ALCOHOL

Las dos metas básicas del tratamiento de largo plazo son el control estricto del beber a través de la abstinencia y el reemplazo total de los modelos adictivos con comportamientos satisfactorios para pasar el tiempo que puedan llenar el vacío que se crea cuando se ha dejado de beber. Algunos estudios han informado que algunas personas que habían sido dependientes del alcohol con el tiempo pueden aprender a controlar su beber y hacer tan bien como los que permanecen abstinentes. No hay manera de determinar, sin embargo, qué personas pueden dejar de beber después de una bebida y cuáles no. Alcohólicos Anónimos y otros grupos para el tratamiento alcohólico cuyas meta es la abstinencia estricta están preocupados enormemente por la publicidad alrededor de estos estudios, ya que muchas personas con alcoholismo están ansiosos para una excusa para comenzar a beber nuevamente. En este momento, la abstinencia es la única ruta segura.

Tratamiento de enfermos hospitalizados versus tratamiento ambulatorio.

Las personas con síntomas de supresión leves a moderados generalmente se tratan como pacientes ambulatorios y son asignado a grupos de apoyo, a la orientación, o a ambos. El tratamiento de hospitalización, que podría tomar lugar en un hospital general o psiquiátrico o en un centro dedicado al alcohol y al abuso de sustancias, se recomienda para los pacientes con delirium tremens. El régimen usual allí está compuesto por un examen físico y psiquiátrico, la desintoxicación, un tratamiento con psicoterapia o terapia conductual y una introducción a los Alcohólicos Anónimos. Debido al costo alto de la atención de hospitalización, actualmente se están cuestionando sus ventajas sobre la atención de pacientes ambulatorios. Un estudio comparó a los alcohólicos empleados quienes estaban hospitalizados o quienes eran tratados como pacientes ambulatorios con asistencia obligatoria en las reuniones de AA o quienes fueron permitidos elegir su propia opción -incluyendo ningún tratamiento en lo absoluto. Después de dos años, todos experimentaron menos problemas de trabajo, pero entre aquellos en el grupo de hospitalización hubo significativamente menos rehospitalizaciones y permanecieron abstinentes más tiempo que las personas en los otros dos grupos. Otro estudio analizando los programas de tratamiento para las sustancias y el alcohol encontró que 75% de enfermos hospitalizados completaron la terapia comparada con solo 18% de pacientes ambulatorios. Otros estudios, sin embargo, no han revelado diferencia en los resultados entre los programas de hospitalización y aquellos ambulatorios. Estudios han intentado descubrir las características que pueden hacer que las personas sean más probables de salirse de los programas de hospitalización o los ambulatorios. Un estudio encontró que las personas que abandonan el tratamiento ambulatorio son más probables de ser mujeres, jóvenes, no cualificadas y ser personas con más de un tipo de adicción. Otro informó que los que dejan el tratamiento de hospitalización en contra del asesoramiento médico tienden tener trabajos, tener una educación universitaria y haber tenido una historia de dejar tratamientos.

Psicoterapia y terapia conductual.

Dos formas de psicoterapia diferentes, terapia cognoscitiva-conductual y psicoterapia de interacción en grupo, han sido de beneficio a las personas con alcoholismo. Alcohólicos Anónimos (AA), fundado en 1935, es un ejemplo excelente de la psicoterapia de interacción en grupo y permanece el programa más conocido para ayudar a las personas con alcoholismo. Ofrece una red de apoyo muy fuerte que emplea las reuniones en grupo disponibles los siete días de la semana en ubicaciones a través del mundo. Un sistema de amigos (buddy system), una comprensión del grupo sobre el alcoholismo y el perdón de las recaídas son los métodos estándar de AA para aumentar la autoestima y aliviar un sentido de aislamiento. La aproximación de 12 pasos de AA hacia la recuperación incluye un componente espiritual que puede disuadir a las personas que carecen de convicciones religiosas. El rezo y la meditación, sin embargo, han sabido ser de gran valor en el proceso de curar muchas enfermedades, aún en las personas sin creencias religiosas específicas. Programas asociados para miembros, Al-Anon y Alateen, ofrecen ayuda para los miembros de familia y los amigos. Las terapéuticas cognoscitivas-conductuales utilizan un enfoque estructurado didáctico. Las personas con alcoholismo son dadas instrucciones y son asignadas tareas con la intención de mejorar su capacidad para hacer frente a las situaciones básicas de la vida, para controlar el comportamiento y para cambiar la manera en que piensan sobre el beber. Por ejemplo, se les puede solicitar a los pacientes que escriban unos antecedentes de sus experiencias relacionadas con el alcohol y que describan lo que consideran ser situaciones arriesgadas. Luego se les asignan actividades para ayudarles a hacer frente cuando sean expuestos a “las señales” -lugares o experiencias que desencadenan el deseo para beber. También se les puede asignar a los pacientes tareas que están diseñadas para reemplazar el beber. Un ejemplo interesante y exitoso de tal programa fue uno en el cual los pacientes fueron reclutados en un equipo de sófbol (softball), que les dio la oportunidad para practicar las aptitudes de hacer frente, desarrollar relaciones de apoyo y ocuparse en actividades alternativas saludables. Un estudio procuró determinar si ciertas personas pueden hacer mejor bajo una terapia que bajo otra. Investigadores categorizaron a los alcohólicos como ser ya sea Tipo A o Tipo B. Los individuos Tipo A se volvieron alcohólicos en una edad posterior, tuvieron síntomas o problemas psiquiátricos menos severos y mejores perspectivas que aquellos de Tipo B. Las personas en el grupo de Tipo A respondieron bien a la psicoterapia de interacción en grupo, que se enfoca en las emociones del individuo y en la relación con el grupo. No hicieron tan bien con la terapia conductual. Las personas de Tipo B se volvieron alcohólicos en una edad temprana, tenían un alto riesgo familiar para el alcoholismo, síntomas más severos y perspectivas peores. Este grupo hizo pésimo con la terapia de interacción en grupo pero tendió hacer mejor con la terapia conductual. Esta diferencia en respuesta a los dos tratamientos duraron todavía después de dos años.

 

METODO PARA PONER SOBRIA A UNA PERSONA EN ESTADO DE EBRIEDAD

Hay un uso interesante del Proceso de Localización para poner sobria a una persona. Puede hacer que una persona que esté borracha se ponga sobria en muy pocos minutos. Como la sociedad no tiene actualmente ninguna tecnología para entendérselas con el borracho, que es una vergüenza para su familia, sus amigos y a menudo para sí mismo, este proceso tiene un valor social y puede servir como línea de cooperación y ayuda a la policía.

Procedimiento

Use la orden:

“Mire ese (objeto de la habitación)”.

A un borracho se le considera normalmente algo que, hasta cierto punto, no se puede confrontar y ciertamente él mismo no puede confrontar. Una cosa que él no puede confrontar es un vaso vacío. Si está vacío, siempre lo vuelve a llenar.

Repita la orden, señalando cada vez un objeto de la habitación, tantas veces como haga falta para hacer que la persona se ponga sobria. No se distraiga respondiendo el frecuente comentario “¿Qué objeto?” Simplemente haga que la orden se lleve a cabo, indique que ha visto que lo ha hecho y dé la orden siguiente.

Continúe hasta que la persona no esté ya borracha.

No se enfade ni golpee jamás a un borracho, no importa cual sea la provocación.

Este proceso no es para resolver la condición del alcoholismo. Hay procedimientos más avanzados de Cienciología, que pueden hacerse para remediar las condiciones que causaron que una persona sea alcohólica. Pero uno puede hacer mucho bien por la persona y los que están con ella, usando esta ayuda para devolverle la sobriedad.

No nos ocupamos particularmente de tratar al borracho. Sino que estamos en el campo de ayudar a nuestáros semejantes. En una sociedad en la que la única alternativa es una noche en la cárcel y una multa, lo que ni la policía ni la persona intoxicada desean; podemos ayudar a ambos y solventar la situación en cuestión de minutos.

 

MEDICAMENTOS PARA MANTENER LA ABSTINENCIA

Disulfiram.

Disulfiram (Antabuse) causa síntomas dolorosos, incluyendo ruborizamiento, cefalea (dolor de cabeza), náusea y vómitos si una persona bebe alcohol mientras tomando el medicamento. Los síntomas pueden desencadenarse después de beber la mitad de una copa de vino o la mitad de un trago (shot) de licor y duran desde una media hora a dos horas, según el nivel de la dosis del medicamento y la cantidad de alcohol consumido. Una dosis de disulfiram generalmente es eficaz para una a dos semanas. La sobredosis del medicamento puede ser peligrosa, causando presión arterial baja, dolor del tórax, disnea y hasta la muerte. Estudios no han revelado que el uso de disulfiram ejerza efecto sobre el permanecer abstinente, aunque un estudio encontró que el número total de días en que se bebía fue menos en las personas que tomaron el medicamento. El medicamento también puede ser más eficaz en los pacientes casados cuando sus cónyuges aseguran que lo toman.

Naltrexone.

Naltrexone (ReVia) por mucho tiempo se ha empleado para tratar la adicción narcótica pero sólo recientemente se aprobó para tratar el alcoholismo. Parece que el medicamento bloquea los efectos placenteros del alcohol. Cuando se emplea conjuntamente con el asesoramiento para adicciones, naltrexone reduce el deseo para el alcohol y ayuda a algunos alcohólicos a que logren abstinencia y eviten una recaída. En un estudio pequeño de hombres dependientes del alcohol, sólo 23% de los que tomaron naltrexone sufrieron una recaída en contraposición con 54% de los que no tomaron el medicamento. La reacción secundaria y adversa más común es la náusea la cual generalmente es leve y temporal. Las dosis altas causan daño hepático. El medicamento no debe ser administrada a alguien quien ha abusado los narcóticos dentro de una semana a 10 días.

Acamprosate.

Acamprosate, un medicamento que bloquea los efectos placenteros del alcohol al inhibir la transmisión del neurotransmisor ácido aminobutérico gamma (GABA, gamma aminobutyric acid), ha probado ser eficaz en mantener la abstinencia cuando combinado con una terapia para la adicción. Acamprosate es plenamente eficaz después de cerca de una semana del tratamiento. Puede causar diarrea ocasional.

Los antidepresivos.

La depresión es común entre las personas dependientes del alcohol y puede conducir a una tasa mayor de recaídas. Un estudio pequeño reciente informó que las personas administradas el antidepresivo desipramina (Norpramin, Norpramine y Pertofrane) -estuvieran ellos deprimidos o no- tuvieron menos días relacionados con el alcohol y un tiempo más largo entre recaídas que aquellos no tomando el medicamento.

POR QUE SE SUFREN RECAIDAS EL ALCOHOLISMO

Entre 80% y 90% de las personas tratadas para el alcoholismo sufren recaídas -incluso después de años de abstinencia. Los pacientes deben entender que las recaídas del alcoholismo son análogas a las erupciones recurrentes de las enfermedades físicas crónicas. Un estudio encontró que tres factores colocaban a una persona en alto riesgo para una recaída: la frustración y la ira, la presión social y la tentación interna. El tratamiento para las recaídas, sin embargo, no siempre requiere comenzar desde el nada (partir de cero) con desintoxicación o la admisión a un ambiente de hospitalización; a menudo, la abstinencia puede empezar el próximo día. Perdonándose a si mismo(a) y la persistencia son rasgos esenciales para la recuperación permanente.

 

Estrés mental y emocional.

El alcohol bloquea el dolor emocional y a menudo se percibe como un amigo fiel cuando las relaciones humanas fracasan; también se asocia con la libertad y una pérdida de inhibición que compensa las rutinas diarias. Cuando la persona alcohólica trata de dejar de beber, el cerebro busca restaurar lo que percibe como su propio equilibrio. Las mejores armas del cerebro contra la abstinencia son la depresión y la ansiedad (los equivalentes emocionales al dolor físico) que continúan atrayendo a la persona alcohólica hacia el beber mucho más después de que los síntomas de abstinencia físicos se hayan detenido. Ni la inteligencia es un aliado en este proceso, porque el cerebro empleará todos sus poderes de racionalización para persuadir al paciente a que regrese a beber. Es importante darse cuenta de que cualquier cambio de vida puede causar aflicción temporal y ansiedad, hasta cambios para el bien. Con el tiempo y la sustitución de otros placeres saludables, esta conmoción emocional se debilita y puede superarse.

 

Relaciones sociales y la codependencia.

Uno de los problemas más difíciles que una persona con alcoholismo enfrenta es estando alrededor de las personas que pueden beber socialmente sin peligro. Un sentido de aislamiento, una pérdida de gozo y la creencia del exbebedor de que lástima -no respeto- guia el comportamiento de un(a) amigo(a), puede conducir a la soledad, a la autoestima baja y a un deseo fuerte para beber. Los amigos cercanos y hasta los compañeros íntimos pueden tener dificultades en cambiar sus respuestas a esta nueva relación sobria y, aún peor, promover un retorno al beber. Los cónyuges pueden haber construido sus propias autoimágenes sobre el sobrevivir de sus parejas o el manejo de sus comportamientos difíciles y encuentran el significado de sus vidas amenazados por la abstinencia. Los amigos quizás no acepten fácilmente al amigo(a) sobrio(a) y tal vez más calmado(a). En tales casos, si los compañeros o amigos no pueden cambiar, entonces la separación puede ser necesaria para la supervivencia. No es nada extraño que, cuando confrontada con tales pérdidas, una persona regresa al beber. El mejor curso en estos casos es promover a los amigos y miembros de familia cercanos que busquen la ayuda también. Afortunadamente, grupos como Al-Anon existen para esta finalidad.

Presiones sociales y culturales.

Los medios de comunicación representan los placeres y el humor de beber en anuncios y en la programación. Los beneficios médicos de beber leve a moderadamente con frecuencia se divulgan, dando a los exbebedores la excusa espuria de regresar al alcohol para su salud.

RIESGOS Y BENEFICIOS DE BEBER MODERADAMENTE

Las personas que no deben beber bajo ninguna circunstancia son aquellas menores de 21 años, que tienen dependencia en el alcohol u otros problemas médicos, que están tomando medicamentos que interactúan con el alcohol, y las mujeres que están embarazadas. Las personas no deben beber antes de conducir u ocuparse en las actividades que requieren habilidad y atención. Un estudio reciente de los pacientes de sala de emergencias encontró que habiendo tomado más de una bebida duplicaba el riesgo para la lesión y más de cuatro bebidas aumentaba el riesgo once veces. Muchos adultos sanos pueden derivar algunas prestaciones salubres del beber leve a moderadamente, que en general se define como no más de una bebida al día para las mujeres y no más de dos para los hombres. Una bebida consta generalmente de 12-oz de cerveza, 5 oz de vino, o 1.5 oz de licor de una graduación de 80. Un estudio reciente definió el beber problemático en los hombres como ser más de 4 bebidas en un día o un máximo de 16 bebidas por semana y en las mujeres como 3 por día y 12 por semana. El beber leve a moderadamente parece tener ciertos beneficios sobre los niveles de colesterol, incluyendo elevar los niveles de colesterol de HDL (altos niveles de HDL se consideran buenos) y reducir el riesgo de la cardiopatía. En los ancianos, puede estimular el apetito, ayudar a promover la función intestinal regular y mejorar el estado de ánimo. Puede reducir el riesgo de los accidentes cerebrovasculares causados por el endurecimiento de las arterias (aunque aumenta el riesgo del tipo de accidente cerebrovascular menos común, el cual es causado por hemorragia.)

 

PREVENCION DEL ALCOHOLISMO

Una de las medidas preventivas en contra del alcoholismo es la de establecer campañas para poder proporcionar información por medio de folletos, trípticos, en forma oral, etc., con el fin de empezar a hacer consciente a la población de la problemática, tratando de tocar puntos esenciales, tales como: qué es el alcoholismo, en qué consiste, por qué se dá, cuáles son los efectos que produce la ingestión excesiva de alcohol, lugares a donde se puede acudir a solicitar información, ayuda, etc.

Otra medida de prevención es la de implantar programas dentro y fuera de las instituciones educativas con el fin de empezar a sembrar la semilla en las futuras generaciones y buscar nuevas soluciones.

Éstas son sólo algunas posibles alternativas con las cuales se podrían tomar cartas en el asunto y de así poder frenar y contrarrestar la información deformante, sensacionalista, especulativa, manipuladora, llena de prejuicios que por lo regular caracterizan a los medios de información y comunicación masiva y de esta manera reducir la ignorancia.

Con nuestra participación y la de todos ya sea informándonos, cambiando nuestra forma de pensar y teniendo un cambio de actitudes, etc., podemos enseñar, orientar y encausar a nuestros hijos y a las generaciones jóvenes a tomar consciencia, determinaciones, actitudes, etc., y así darles herramientas con las cuales puedan confrontar la problemática y tratar de salir avantes.

 

BEBER RESPONSABLEMENTE

Las actitudes responsables hacia la bebida deben servir para comportarnos de tal manera que nunca tengamos que sentirnos avergonzados o arrepentidos de nuestra conducta. Así, para el individuo que bebe ocasionalmente o con regularidad, pero que no es un alcohólico y está consciente del peligro de llegar a serlo, existen ciertas normas o reglas que le permiten con seguridad evitar el estado de ebriedad y sus consecuencias. Tales normas, traducidas a consejos que pueden servir a toda persona, son las siguientes:

  • 1

Reconoce tus verdaderos límites. Casi todos los individuos que beben tienden a presumir que “aguantan” más que otros, pero esto es algo sin sentido. Aparte de que el “aguante” mayor o menor no es motivo de orgullo, casi siempre se produce un autoengaño al no querer reconocer que se está ebrio cuando ya los demás lo notan con seguridad.

  • 2

Come mientras bebes. Los alimentos se mezclan con el alcohol y evitan que su absorción sea demasiado rápida. Muchas personas disfrutan mejor la comida si la acompañan con bebidas de baja graduación alcohólica. También hay que añadir que existen factores psicológicos que inducen a beber menos si al mismo tiempo se consumen alimentos sólidos.

  • 3

No tomes rápidamente. Bebe para disfrutar y degustar tu bebida, no para buscar los efectos del alcohol. Como observación, sabemos que el bebedor que “se adelanta” y que apura a sus compañeros “para que no se le queden atrás”, es por lo regular alguien que no se detiene fácilmente y que casi siempre llega a la embriaguez.

  • 4

Acepta la invitación a tomar una bebida sólo cuando realmente lo desees. No debes admitir ninguna presión para beber cuando no quieres. Si lo permites, niegas el valor que puede tener el departir con otros una situación amable en la que se ingiera moderadamente bebidas alcohólicas.

  • 5

Evita “tragos” aquí y allá. Ciertos individuos toman a cualquier hora, y a toda hora ofrecen un “trago”. Pero no tienes por qué aceptarlo, sobre todo si se trata de tomar por tomar.

  • 6

Si comes fuera de tu casa y tienes que regresar manejando tu automóvil, es preferible que no ingieras alcohol. En todo caso, bebe moderadamente y con la comida, nunca después. Está plenamente comprobado que la capacidad de conducir un vehículo disminuye mucho incluso con bajos niveles de alcohol en la sangre.

  • 7

Siempre que puedas, evita la bebida fuera del ambiente familiar. Muchos de quienes toman en los bares (no todos, por supuesto) buscan más bien los efectos del alcohol que la relación social. Esto no quiere decir que el “tomar la copa con los amigos” sea una irresponsabilidad, todo dependerá de si se respetan las “reglas” que estamos recomendando.

  • 8

No tomes para “relajarte” o tranquilizarte, cuando lo que realmente necesitas es un cambio de actividad o un poco de descanso. Tomar cada vez que estás intranquilo, preocupado o deprimido, puede convertir al alcohol en una necesidad que te conduzca hacia el alcoholismo.

Alcohólicos Anónimos

 

Definición de “Alcohólicos Anónimos”

 

A continuación aparece la definición de A.A. que se encuentra en la literatura básica de la Comunidad y que se cita con frecuencia en las reuniones de A.A.:

ALCOHOLICOS ANONIMOS es una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza para resolver su problema común y ayudar a otros a recuperarse del alcoholismo.

El único requisito para ser miembro de A.A. es el deseo de dejar la bebida. Para ser miembro de A.A. no se pagan honorarios ni cuotas; nos mantenemos con nuestras propias contribuciones.

A.A. no está afiliada a ninguna secta religiosa, partido político, organización o institución alguna; no desea intervenir en controversias; no respalda ni se opone a ninguna causa.

Nuestro objetivo primordial es mantenernos sobrios y ayudar a otros alcohólicos a alcanzar el estado de sobriedad.

 

Alcohólicos Anónimos también se puede definir como una sociedad compuesta por más de 2,000,000 de alcohólicos recuperados en los Estados Unidos, Canadá y otros países. Estos hombres y mujeres se reúnen en grupos locales que cuentan con un puñado de miembros en algunos lugares y con centenares de personas en las ciudades más grandes.

En la actualidad, las mujeres representan el 35 por ciento del total de miembros.

 

A.A. y el Alcoholismo

A.A. se interesa únicamente en la recuperación personal y la sobriedad sostenida de los alcohólicos individuales que recurren a la Comunidad para ayuda. Alcohólicos Anónimos no se mete en los campos de investigación sobre el alcoholismo, tratamiento médico y psiquiátrico, educación, ni en propaganda alguna, pero sus miembros individuales pueden participar en tales actividades como particulares.

La Comunidad ha adoptado una política de “cooperación, sin afiliación” con otras organizaciones que se interesan en el problema de alcoholismo.

Tradicionalmente, Alcohólicos Anónimos no solicita ni acepta ayuda económica de fuentes ajenas, y los miembros mantienen su anonimato ante la prensa y demás medios de comunicación y siempre a nivel público.

La experiencia de A.A. siempre ha estado a la libre disposición de quien lo busque—gente de comercio y de la religión, educadores, representantes de las fuerzas militares, autoridades de instituciones, representantes de síndicos de obreros y otras muchas personas. Pero A.A. nunca respalda, recomienda o se afilia a otros programas en el campo del alcoholismo, ni expresa ninguna opinión al respecto, ya que tales acciones estarían fuera del ámbito del objetivo primordial de la Comunidad.

 

Es AA para usted?

Sólo usted puede tomar la decisión de probar A.A.—si le parece que el programa le puede ayudar.

Nosotros los miembros de A.A. llegamos al programa porque reconocimos finalmente que no podíamos controlar nuestra forma de beber. Al principio estábamos poco dispuestos a admitir que nunca podríamos beber sin peligro. Pero los miembros experimentados de A.A. nos explicaron que sufríamos de una enfermedad. (Así nos había parecido durante largos años!) Nos enteramos de que mucha gente estaba afligida por los mismos sentimientos de culpabilidad, soledad y desesperación que nosotros teníamos. Descubrimos que teníamos esos sentimientos porque padecíamos de la enfermedad del alcoholismo.

 

 

Tomamos la decisión de tratar de hacer frente a la realidad de los efectos del alcohol en nuestras vidas. A continuación se encuentran algunas de las preguntas que tratamos de contestar con sinceridad. Si respondimos SÍ a cuatro o más preguntas, lo tomamos como indicación de que teníamos un grave problema con la bebida. Pruébelo usted. Recuerde, no es una vergüenza enfrentarse al hecho de que se tiene un problema.

Responda SI o NO a las siguientes preguntas:

1 – Ha tratado alguna vez de dejar de beber durante una semana o más, sin haber podido cumplir el plazo?

La mayoría de los A.A. hicimos todo tipo de promesas a nosotros mismos y a nuestras familias. No pudimos cumplirlas. Luego llegamos a A.A., y A.A. nos dijo: Trate de no beber hoy. (Si no bebe hoy, hoy no se emborrachará.)

2 – Le fastidian los consejos de otras personas en cuanto a su forma de beber—le gustaría que dejasen de entrometerse en sus asuntos?

En A.A. no decimos a nadie lo que tiene que hacer. Hablamos simplemente de nuestras experiencias con la bebida, los líos en que nos metíamos, y cómo logramos dejar de beber. Nos agradaría ayudarle si así lo desea.

 

3 – Ha cambiado de una clase de bebida a otra con objeto de evitar emborracharse?

Intentamos multitud de trucos. Nos hacíamos bebidas suaves. Tomábamos solamente cerveza. No tomábamos cócteles. Bebíamos solamente los fines de semana. Todo lo que se pueda imaginar, ya lo hemos probado. Pero si tomábamos algo que contuviera alcohol, generalmente acabábamos por emborracharnos.

4 – Se ha tenido que tomar algún trago al levantarse por la mañana durante el año pasado?

Necesita un trago para ponerse en marcha, o para quitarse los temblores? Esta es una indicación bastante segura de que usted no es un bebedor “social”.

5 – Tiene envidia de las personas que pueden beber sin meterse en líos?

Casi todos nosotros nos hemos preguntado alguna vez por qué no somos como la mayoría de la gente, que pueden realmente tomarlo o dejarlo.

6 – Ha tenido algún problema relacionado con la bebida durante el año pasado?

Sea sincero! Los médicos dicen que si se tiene un problema con el alcohol y se sigue bebiendo, el problema va a empeorar, nunca mejorar. Al final, morirá, o acabará en una institución para pasar confinado lo que le quede de vida. La única esperanza está en dejar de beber.

7 – Ha causado su forma de beber dificultades en casa?

Antes de llegar a A.A., casi todos solíamos decir que lo que nos impulsaba a beber eran nuestros problemas familiares o las personas con quienes vivíamos. No se nos ocurrió nunca que la bebida lo hacía todo cada vez peor, que nunca solucionó problema alguno.

8 – Trata usted de conseguir tragos “extras” en las fiestas, por temor de no tener suficiente?

La mayoría de nosotros solíamos tomarnos “unos cuantos” tragos antes de ir a una fiesta, si creíamos que no nos iba a bastar la ración. Y si no nos servían con la suficiente rapidez, íbamos a otra parte para conseguir más.

9 – Persiste usted en decir que puede dejar de beber en el momento que quiera, a pesar de que sigue emborrachándose cuando no quiere?

Muchos de nosotros nos engañábamos diciendo que bebíamos porque queríamos beber. Después de unirnos a A.A., llegamos a saber que una vez que empezábamos a beber, no podíamos parar.

10 – Ha faltado a su trabajo o a la escuela a causa de la bebida?

Muchos de nosotros ahora reconocemos que a menudo nos ausentábamos “por estar enfermos” cuando en realidad estábamos con resaca o borrachos.

11 – Ha tenido “lagunas mentales”?

Ha pasado horas o días bebiendo sin poder acordarse de lo que hizo o qué le pasó? Al llegar a A.A., descubrimos que esa era una indicación bastante segura del alcoholismo.

12 – Ha pensado que llevaría una vida mejor si no bebiera?

Muchos de nosotros empezamos a beber porque la bebida hacía que la vida nos pareciera más agradable, al menos por algún tiempo. Luego nos sentimos atrapados. Estábamos bebiendo para vivir y viviendo para beber. Estábamos hartos de estar hartos y recurrimos a A.A.

 

Cuál es su resultado?

Respondió SÍ a cuatro o más preguntas? De ser así, es probable que tenga un problema con el alcohol. Por qué decimos esto? Porque miles de miembros de A.A. lo han dicho durante muchos años. La dura experiencia les ha enseñado la verdad respecto a sí mismos.

Pero repetimos que solamente usted puede decidir si le parece que A.A. le puede ser útil. Considérelo con mente abierta. Si responde afirmativamente, nos agradaría enseñarle cómo nosotros logramos dejar de beber. No tiene que hacer más que llamarnos.

A.A. no promete resolver los problemas de su vida. Pero podemos enseñarle cómo vamos aprendiendo a vivir sin beber “un día a la vez.” Nos mantenemos alejados de aquel primer trago. Si no nos tomamos el primer trago, no podremos tomarnos el décimo. Al liberarnos de la bebida, encontramos la vida mucho más fácil de manejar.

 

El Programa de Recuperación

El éxito relativo del programa de A.A. parece que se debe al hecho de que un alcohólico que ya no bebe tiene una capacidad extraordinaria para “alcanzar” y ayudar a un bebedor desenfrenado.

En su forma más sencilla, el programa de A.A. funciona cuando un alcohólico recuperado cuenta al principiante la historia de su propia carrera problemática de bebedor y le describe lo que ha encontrado en A.A. y le invita a unirse a la Comunidad.

La esencia del programa sugerido para la recuperación personal se encuentra en los “Doce Pasos,” que describen la experiencia de los miembros pioneros de la Sociedad:

  • 1. Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.2. Llegamos a creer que un Poder superior a nosotros mismos podría devolvernos el sano juicio.

    3. Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.

    4. Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

    5. Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos, y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.

    6. Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de nuestros defectos.

    7. Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.

    8. Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

    9. Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

    10. Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

    11. Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

    12. Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar el mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.

No se pide a los principiantes que acepten ni que sigan estos Doce Pasos en su totalidad si no se sienten dispuestos o capaces de hacerlo. Por lo general, se les pide que mantengan una amplitud de mente, que asistan a reuniones en las que los alcohólicos recuperados describen sus experiencias personales en lograr su sobriedad, y que lean la literatura de A.A. que expone e interpreta el programa de A.A.

Normalmente, los miembros de A.A. recalcan a los principiantes el hecho de que solamente los bebedores problema, por sí solos, pueden determinar si en realidad son o no son alcohólicos.

Al mismo tiempo, se les destaca el hecho de que toda la evidencia médica disponible indica que el alcoholismo es una enfermedad progresiva, y que aunque no se puede curar en el sentido usual del término, puede ser detenida por la abstinencia del alcohol en todas sus formas.

 

Las Reuniones de A.A.

Los dos tipos de reunión más comunes de A.A. son:

REUNIONES ABIERTAS: Como indican los términos, las reuniones de este tipo están abiertas a los alcohólicos y a sus familias, así como a cualquier persona que se interese en solucionar un problema personal con la bebida o en ayudar a otra persona a solucionar un problema con el alcohol.

La mayoría de las reuniones abiertas siguen un formato más o menos fijo, aunque en algunas áreas se han elaborado distintas variaciones. El coordinador describe el programa de A.A. en forma resumida para los principiantes que haya en el auditorio y luego presenta a uno, dos o tres oradores que cuentan sus propias historias de bebedores y pueden a veces ofrecer sus interpretaciones personales de A.A.

A mitad de la reunión normalmente hay un período para hacer anuncios locales de A.A., y el tesorero pasa el sombrero para sufragar el alquiler del salón de reunión, los gastos de literatura y costos accesorios. A menudo, después de cerrar la sesión, los participantes se reúnen sin ceremonia para tomar café u otros refrescos y charlar.

REUNIONES CERRADAS: Estas reuniones son solo para los alcohólicos. Deparan a los miembros una oportunidad de compartir, unos con otros, en lo referente a problemas relacionados con formas y costumbres de beber, así como a sus esfuerzos para lograr una sobriedad estable. También les permiten discutir sobre diversos elementos del programa de recuperación.

En las reuniones abiertas, se les recuerda a los invitados que las opiniones e interpretaciones que escuchen allí son únicamente las del orador que las exprese. Todos los miembros tienen perfecta libertad de interpretar el programa de recuperación según su propia luz, pero nadie puede hablar por el grupo local o por A.A. en su totalidad.

 Las Tradiciones de A.A.

Durante su primera década, A.A., como comunidad, iba acumulando una experiencia sustancial que indicaba que ciertos principios y actitudes a nivel de grupo tenían un gran valor para asegurar la supervivencia de la estructura de la Comunidad. En 1946, los fundadores y miembros pioneros de A.A. resumieron estos principios y los pusieron por escrito en la revista internacional de la Comunidad, el A.A. Grapevine bajo el título de las Doce Tradiciones de Alcohólicos Anónimos, las cuales fueron aceptadas y aprobadas por la comunidad en pleno en la Convención Internacional de A.A., celebrada en Cleveland, Ohio en 1950.

  • 1. Nuestro bienestar común debe tener la preferencia; la recuperación personal depende de la unidad de A.A.2. Para el propósito de nuestro grupo solo existe una autoridad fundamental: un Dios amoroso tal como se exprese en la conciencia de nuestro grupo. Nuestros líderes no son más que servidores de confianza. No gobiernan.

    3. El único requisito para ser miembro de A.A. es querer dejar de beber.

    4. Cada grupo debe ser autónomo, excepto en asuntos que afecten a otros grupos de A.A. o a A.A. considerado como un todo.

    5. Cada grupo tiene un solo objetivo primordial: llevar el mensaje al alcohólico que aún está sufriendo.

    6. Un grupo de A.A. nunca debe respaldar, financiar o prestar el nombre de A.A. a ninguna entidad allegada o empresa ajena, para evitar que los problemas de dinero, propiedad y prestigio nos desvíen de nuestro objetivo primordial.

    7. Todo grupo de A.A. debe mantenerse completamente a sí mismo, negándose a recibir contribuciones de afuera.

    8. A.A. nunca tendrá carácter profesional, pero nuestros centros de servicio pueden emplear trabajadores especiales.

    9. A.A. como tal nunca debe ser organizada; pero podemos crear juntas o comités de servicio que sean directamente responsables ante aquellos a quienes sirven.

    10. A.A. no tiene opinión acerca de asuntos ajenos a sus actividades; por consiguiente su nombre nunca debe mezclarse en polémicas públicas.

    11. Nuestra política de relaciones públicas se basa más bien en la atracción que en la promoción; necesitamos mantener siempre nuestro anonimato personal ante la prensa, la radio y el cine.

    12. El anonimato es la base espiritual de todas nuestras Tradiciones, recordándonos siempre anteponer los principios a las personalidades.

Aunque las Doce Tradiciones no son obligatorias para ningún grupo, una mayoría abrumadora de miembros las han adoptado como base para ampliar las relaciones “internas” y públicas de A.A.

 

La Importancia del Anonimato

Tradicionalmente, los miembros de A.A. siempre han cuidado de mantener su anonimato a nivel público: ante la prensa, la radio, la televisión y el cine.

En los primeros días de A.A., cuando la palabra “alcohólico” llevaba un estigma más grande que hoy, era fácil entender esta desgana de identificarse—y de hacerse publicidad.

A medida que iba creciendo la Comunidad de A.A., pronto se hicieron evidentes los valores positivos del anonimato.

Primero, sabemos por experiencia que muchos bebedores problema vacilarían en recurrir a A.A. si creyeran que su problema sería un asunto de discusión pública, aun si fuera por inadvertencia. Los principiantes deben tener la posibilidad de buscar ayuda con plena seguridad de que no se revele su identidad a nadie fuera de la Comunidad.

Además, creemos que el concepto del anonimato personal también tienen una significación personal para nosotros—que contribuye a refrenar los impulsos de reconocimiento personal, y de poder, prestigio y riqueza que han provocado dificultades para otras sociedades. Nuestra eficacia relativa en trabajar con los alcohólicos podría verse perjudicada en alto grado si buscáramos o aceptáramos el reconocimiento público.

Aunque todo miembro de A.A. tienen perfecta libertad de interpretar la tradición de A.A. según le parezca, no se reconoce a ningún individuo como portavoz de la Comunidad a nivel local, nacional o internacional. Cada miembro habla únicamente por sí mismo.

A.A. tiene un deuda de gratitud con todos los medios de comunicación, por lo que han contribuido a lo largo de los años a reforzar la Tradición de anonimato. De vez en cuando la Oficina de Servicios Generales se pone en contacto con todos los medios de comunicación principales en los Estados Unidos y Canadá, para describirles la Tradición y pedirles que cooperen en asegurar que se cumpla.

Por diversas razones, un miembro de A.A. puede “romper su anonimato” deliberadamente ante el público. Ya que es un asunto de elección y conciencia personales, obviamente, la Comunidad como totalidad no tiene ningún control sobre tales desviaciones de la tradición. No obstante, queda bien claro que los miembros que lo hacen no tienen la aprobación de la mayoría abrumadora de sus compañeros de A.A.

Política Financiera

A lo largo de los años, Alcohólicos Anónimos ha afirmado y reforzado una tradición de ser completamente automantenida, y de no solicitar o aceptar contribuciones de personas no-A.A. Las contribuciones que llegan a la G.S.O. provenientes de fuentes ajenas son devueltas al remitente con una nota que explica la postura de A.A. con respecto al asunto del automantenimiento.

En los EE.UU. y Canadá, la contribución al mantenimiento de los servicios mundiales de A.A. que los miembros individuales de A.A. pueden hacer se limita a la cantidad de $1,000 al año.

Al nivel de grupo, los gastos supuestos por el alquiler del lugar de reunión, por café, refrescos y literatura de A.A. se sufraga con dinero que se recoge “pasando el sombrero.” La mayoría de los grupos reserva una parte de su colecta para contribuir al mantenimiento de los servicios mundiales de A.A.

Todas las contribuciones son voluntarias. No es necesario pagar honorarios ni cuotas para ser miembro de A.A. Todos los grupos se benefician de las actividades de la G.S.O., aunque no todos contribuyen a su mantenimiento.

Los ingresos provenientes de la venta de libros y otra literatura aprobada por la Conferencia siempre han sido un factor importante en el mantenimiento de los servicios de la G.S.O. y a menudo han asegurado la continuación de dichos servicios, en épocas en las que las contribuciones no eran de una cantidad suficiente para sufragarlos.

 

Solitarios e Internacionalistas

Internacionalistas

(los A.A. marineros)

Aproximadamente 145 personas, hombres y mujeres, que sirven en las fuerzas navales o que son miembros de la marina mercante, se describen como “Internacionalistas de A.A.” Miembros del personal de la Oficina de Servicios Generales mantienen correspondencia con los Internacionalistas y facilitan que se intercambien cartas entre ellos mismos. Los Internacionalistas han establecido y fomentado el desarrollo de grupos locales de A.A. en muchos puertos de países extranjeros.

Solitarios

Unos 333 hombres y mujeres que viven en áreas aisladas en todas partes del mundo (o en áreas en las que no ha sido posible formar grupos locales) aparecen en la lista de la Oficina de Servicios Generales como Solitarios. Muchos de ellos lograron su sobriedad sin otro recurso que el estudio de la literatura de A.A. Los Solitarios mantienen correspondencia con la G.S.O. y con sus compañeros solitarios de otras partes del mundo. En algunos casos, notablemente en instalaciones militares de ultramar, los Solitarios han fundado grupos locales de A.A.

 

Si usted no puede hablar con sus hijos acerca del problema de las drogas, alguien lo hará . . .

La atención y el diálogo previene que sus hijos hagan uso de las drogas.

La mayoría de los niños y jóvenes no tendrán la oportunidad de verse envueltos en los problemas de las drogas. Pero en el mundo actual es casi inevitable que los jóvenes entren en contacto con el tema de una u otra forma.

En estos tiempos, gente de todas las edades descubren el mundo de las drogas a edades cada vez más tempranas; a través de los medios de comunicación, de los amigos, de los compañeros de escuela, de barrio o a través de publicaciones o medios de información electrónica. Pero siempre será mejor si los niños y jóvenes pueden aprender esta información directamente de sus padres en lugar de sus compañeros de juego o de la televisión.

Simplemente a través de la platica con sus hijos, usted puede influir sobre su decisión acerca del uso de drogas y solventes, además de que puede ayudarles en el caso de que descubra que ya están haciendo uso de cualquier tipo de droga.

¿ Porqué usan drogas los jóvenes y los niños?

Si puede entender algunas de las siguientes razones del porqué un niño o joven puede caer en el uso de las drogas, será mucho más fácil poder platicarle a sus hijos acerca del problema.

Cuando se pregunta a los niños o adolescentes que han usado drogas ¿ porqué lo hacen?, nos responden:

  • Como forma de revelión hacia la gente.
  • Para sentir que se pertenece a un grupo, pandilla o club.
  • Porque les parece divertido.
  • Porque está de moda.
  • Por ser parte de la diversión en las fiestas.
  • Porque te hace sentirte mayor.
  • Como escape de las presiones de la vida moderna.
  • Por sentirse aburridos.
  • Porque una vez “dentro”, es muy difícil salirse.

Algunas de las razones expuestas antes nos podrán parecer ridículas a algunos de nosotros, pero son muy reales para los niños y jóvenes que están viviendo el problema de las drogas.

Cuando se es joven, no existe el mañana, se vive en el presente. Usted puede ayudar a sus hijos a descubrir que las drogas pueden ser peligrosos para su salud en el futuro.

¿Quiénes son los niños y jóvenes que usan drogas?

La simple respuesta puede ser: cualquiera. Todos los niños están ante la tentación de usar drogas, no importa su condición social, la escuela que frecuentan, o lo muy inteligentes que puedan ser.

No existe una explicación obvia para ello. Lo que importa es que usted puede ayudar para que sus hijos no se inicien en el uso de las drogas.

¿Cómo puede ayudar a sus hijos?

Usted puede hacer la diferencia en la conducta de sus hijos, aunque sea a veces difícil de creer. Existen muchos medios por los que usted puede influir en sus hijos para que no intenten el camino de las drogas.

Nadie es un padre perfecto, y no todas las ideas que queremos compartir son fáciles de poner en la práctica, pero todas juntas podrán ser de gran utilidad.

No pierda el diálogo

Cada uno necesita que se le escuche y escuchar a las demás personas. Es una necesidad humana básica, especialmente entre padres e hijos.

Si por alguna razón este diálogo se ha perdido, los problemas y los malentendidos podrán surgir en cada rincón, además de quedarse abandonado en cualquier lugar olvidado de sus hijos.

Esto les deja a ellos en libertad para poder comunicarse con otro tipo de personas, que les podrán decir cualquir cosa y de muy diversos modos. Por lo tanto, no pierda el diálogo con sus hijos.

Escuchar

El saber escuchar es el aspecto más importante de una buena comunicación, pero no es tan fácil como el decirlo. El saber escuchar implica:

Demostrar que se pone atención.

Tratar de entender lo que sus hijos intentan decir.

Tomarse un tiempo para entender los puntos de vista de sus hijos, así como sus sentimientos, sin tener de pelear contra ellos.

No imponer los puntos de vista propios, no insistir en ellos ni ser testaduro. Es mejor que escuchar a sus hijos.

Háblales acerca de usted

Los niños y los jóvenes encuentran difícil entender que usted también fue niño o joven en alguna época. Recuérdeles que usted también se enfrentó con problemas y tuvo que tomar sus propias decisiones ( pero esto no debe ser una excusa para inciar el monólogo con las consabidas y odiadas palabras: “Cuando Yo era joven …”)

Platiqueles queusted tampoco fue perfecto, que cometió errores y tuvo sus fracasos importantes en ese momento. Se dará cuenta y descubrirá que platicar de sus problemas ayuda si no a resolverlos por lo menos a crear una empatía con sus seres queridos.

Deje que sus hijos descubran que quiere compartir sus problemas con ellos en lugar de esperar simplemente lo contrario. Permita que sus hijos le vean como el ser humano que todos nosotros somos.

Póngase en sus zapatos

La gente joven siente que se enfrenta a problemas que nadie más ha tenido que enfrentar con anterioridad. Puede ayudar si les demuestra que realmente aprecia todo lo que les pasa.

No es necesario que les de una respuesta a todas sus dudas o preguntas y menos que los aburra con historias de su pasado.

Lo que importa es mostrarles que se interesa por ellos, que intenta ver el mundo a través de sus ojos.

Estar presente

No puede estar siempre presente cuando sus hijos le necesitan. Tiene necesidad de trabajar y de descansar y ellos deben aprender y apreciar esto. Pero también es importante que sus hijos sepan que su puerta aunque cerrada en algunos momentos nunca estará con llave, que en cualquier momento que tengan necesidad de usted, podrán entrar.

Puede proponer un tiempo o un horario para platicar juntos acerca de sus problemas o preocupaciones pero recuerde que no son sus empleados, sino sus hijos , deben sentirse libres para poder platicar.

Apesar de que no pueda estar con ellos todo el tiempo, sus hijos deben saber y sentir que siempre estará interesado en ellos.

Los niños necesitan consistencia por parte de los adultos. Necesitan saber cómo van a reaccionar las personas y qué piensan hacer.

Ser firme, pero consistente

La firmeza no significa agresividad. Significa que sus hijos conocen sus puntos de vista así como sus sentimientos y además los respetan.

Debe ser consistente, no estar cambiando de ideas ni estados de ánimo. No haga tratos que no podrá cumplir.

Si es consistente, en cualquier momento puede decir a sus hijos que dejen de decir que es injusto, si de todas maneras lo dicen será una mentira. Si desde un principio marca sus límites y sus objetivos en forma clara y precisa, sus hijos sabrán a que atenerse y que esperar de usted en cualquier momento.

Un buen consejo: Compórtese con tus hijos en la misma forma que quisiera que ellos se comportaran con usted.

Hacer algunas cosas o actividades juntos

Pasar el tiempo con sus hijos y platicar con ellos es muy importante, pero más importante es planear juntos las cosas o actividades que se pueden hacer en común.

No tienen que ser grandes empresas o actividades especiales. Puede ser una simple salida al cine, o algún centro de diversión, o simplemente ver un programa de televisión juntos y poder comentarlo.

Es vital para los jóvenes tener algún interés propio que les ayude a estar alejados de las drogas. Ayúdeles a estar interesados an algo o en alguna actividad y habrá logrado un gran éxito.

Ser amigo de los amigos de sus hijos

Normalmente un niño o joven que se inicia en las drogas lo hace con el grupo de sus amigos o por lo menos con uno de ellos.

Los amigos pueden tener mucha influencia sobre lo que hacen sus compañeros. Su hijo se puede sentir bajo mucha presión enfrentándose sólo a sus amigos.

Asegúrese de conocer y reunirse con los amigos de sus hijos, a pesar de que no sean los amigos que usted hubiera elegido para sí y mucho menos para sus hijos. Ínvítelos a su casa, permítales tener algún espacio dentro de su casa para que se puedan reunir, de esa manera siempre podrá tener alguna influencia sobre ellos y su hijo estará más protegido.

Recuerde que su hijo es único…

 

Todos los niños y jóvenes son fuertes, y necesitan sentirse valorados por los demás, así ellos mismos se sienten importantes.

Algunas veces sus aspectos más valiosos son difíciles de descubrir, pero existen en ellos. Todos tenemos nuestras riquezas.

Usted puede ayudar a su hijo a desarrollar todas esas capacidades que posee y convertirlas en fuente de alegrías para propios y extraños.

Cuando un niño o joven siente que puede lograr algo y que se le está reconociendo, le está ayudando por ese simple hecho a aumentar su auto estima. De esta forma el niño y el joven se siente comprometido a hacer más y más cosas, a ser más y más responsable y al mismo tiempo está ayudándole a alejarse de la ocasión de consumir cualquier tipo de droga.

Dele su ejemplo

Tabaco, bebidas alcohólicas y medicamentos, son todas ellas substancias que mucha gente utiliza. El uso indiscriminado de cualquiera de ellas puede causar problemas de dependencia.

Claro está que estas sustancias son legales, pero el uso que de ellas haga representa un ejemplo para sus hijos. Les mandas señales acerca de la forma que usted piensa y actúa frente a las drogas.

Lo que no debe mencionar

Existen algunas acciones que se deben evitar:

  • No se burle de sus hijos. Nadie reacciona correctamente ante la burla.
  • No les sermonee. Recuerde lo que se siente que alguien le de sermones.
  • No les atemorice con historias absurdas. No dan resultado. Para alguien que ha usado drogas o está metido en ellas y experimentado sus efectos se reirá de sus historietas.

Si su hijo está en el problema de las drogas

Si descubre que su hijo está ya metido en el problema de las drogas, primero que nada: cálmase y que no le entre el pánico.

Deténgase y piense antes de hacer cualquier cosa.

¿ Qué puede hacer que ayude a su hijo?.

¿ Tiene conocimiento de los hechos verdaderos?

¿ Cómo puede mantener abiertas las líneas de comunicación con su hijo ?

¿ Fue solamente una experiencia de juego o está dentro del hábito o rutina de las drogas?.

Si fue simplemente una primera experiencia de sentir qué son las drogas, podrá platicar con su hijo de los problemas que le pueden ocasionar. Sea firme, consistente y cariñoso, pero desapruebe su conducta. Explique a su hijo sus razons para desaprobar el uso de cualquier tipo de droga.

  • Son ilegales y le pueden provocar problemas serios con la policía.
  • El uso de drogas puede afectar su salud en este momento y sobre todo en el futuro.

La clave importante es el descubrir el porqué su hijo experimentó con esa droga. Una vez que tenga ese conocimiento, podrá pensar como evitarle otra recaida. Una vez conocida la causa reconocerá más fácilmente los síntomas.

Si la conducta de su hijo le está demostrando que es un adicto habitual a las drogas, deberá tomar medidas más serias.

Acepte que tienen un problema. No le desanime, aún hay mucho que puede hacer.

Demuestrele su apoyo

Su apoyo en toda circunstancia es de suma importancia, puede construir su relación con ellos y mostrarles que les quiere y se preocupa por ellos.

Confíe en ellos

Cuando un joven siente que se le tiene confianza le es más fácil soportar la presión externa. No trate de discutir por cualquier cosa, dele a su hijo toda su confianza.

Demuestre su preocupación

Los niños y los jóvenes necesitan sentirse valorados, sentir que alguien se preocupa por ellos, aún cuando hayan hecho algo que no está correcto. “No puedo aprobar lo que has hecho, pero a pesar de todo te sigo amando”, es una frase que se debería escuchar en labios de todos los padres de familia y es el mensaje que cada niño y joven debe recibir.

Busque ayuda para usted y para su hijo

Su hijo puede necesitar más ayuda de la que usted le puede proporcionar. Piense en alguna gente que le pueda ayudar.

Existen muchos grupos o instituciones que podrían y están en la mejor disposición de brindarle apoyo.

Pero debe pensar en usted mismo. También usted necesita ayuda y apoyo para que pueda dar ayuda a su hijo . Pida ayuda a sus familiares y amigos, si fuera necesario también a profesionales.

Lograr un cambio gradual

Si su hijo está consumiendo drogas , no espere que deje de hacerlo de un momento a otro. Cualquier logro debe ser gradual, y tal vez se tenga que enfrentar a varios fracasos en el proceso antes de lograr liberarlo de esta pesadilla. Debe por tanto ser realista.

No es su culpa el problema de su hijo

La gente joven normalmente hace uso de las drogas porque se encuentran en problemas personales o como demostración contra un estilo específico de vida. Son una forma de revelarse contra lo establecido, pero normalmente es una etapa pasajera.

Recuérdeles que el uso de las drogas puede proporcionarles serios daños. Es su principal obligación ayudar a su hijo contra el problema de las drogas en lugar de estar achacándole todo el tiempo que es una persona problematizada. No le heche la culpa a los demás, tampoco usted la tiene.

¿ Cómo saber que su hijo está usando drogas ?

No es fácil poder determinarlo, sobre todo cuando ha tomado droga por única vez o lo hace de manera muy esporádica. Algunos de los signos se confunden con los del crecimiento.

Antes de hacer algo, debe estar seguro de los hechos. Es muy importante no saltar a conclusiones aunque note usted algunos de los puntos que se anotan a continuación

  • Cambios repentinos de caracter. De estados de alegría y alerta a la apatía.
  • Irritabilidad y agresión inusual.
  • Pérdida del apetito.
  • Pérdida de interés en sus actividades favoritas: deportes, escuela, trabajo o amigos.
  • Períodos de somnolencia.
  • Evidente aumento de mentiras y conducta anormal.
  • Pérdidas de dinero sin explicación o de pertenencias de la casa.
  • Manchas, olores o marcas en su cuerpo o ropa, tal vez cerca de la casa y que no se puedan explicar normalmente.
  • Polvos raros, tabletas, cápsulas, chochos, jeringuillas, agujas hipodérmicas.

¿ Y con respecto a la Ley ?

Muchos de los padres de familia están conscientes de que sus hijos o hijas pueden estar en serios problemas con la ley. Pueden ser amonestados, multados y hasta quedar detenidos en centros de tutoría del estado, si son detenidos con posesión o uso de algún tipo de droga.

Aunque la venta de solventes no es ilegal, si se puede tener problemas por la venta a menores de edad.

Es posible quebrantar la ley, aún sin hacer uso de las drogas, por el simple hecho de permitir que alguna persona produzca o comercie con drogas dentro de su propiedad privada.

Por lo tanto, si usted está enterado que su hijo participa de alguna forma en la cadena de producción, venta o distribución de drogas, por sí mismo o en colaboración con otros de sus amigos y usted no hace algo para detener esta conducta, usted es parte del problema y también puede tener problemas con el sistema legal.

Si llega usted a encotrar drogas…

Si llega a encontrar lo que usted cree que puede ser alguna droga, tiene la obligación moral y legal de entregarla a una agencia de policía o destruirla para prevenir que otra persona pueda comenter un delito o hacer uso indebido de la droga que usted ha encontrado.

Usted no tiene la obligación de avisar a la policía o cualquier otra autoridad acerca de la sospecha o problema real de sus hijos en relación al uso de las drogas, pero usted sí tiene la obligación de brindarle toda su ayuda, apoyo y sobre todo, su cariño.

Seguramente cerca de su domicilio existe algún centro de voluntarios para el combate contra las drogas. Pregunte en su centro de salud más cercano, en su parroquia o en el centro de orientación vocacional de la escuela a donde asisten sus hijos.

“Mejor prevenir que tener que lamentar, y recuerde que las flores se ven mejor en los floreros de las habitaciones de una casa, que adornando la lápida del ser querido en un cementerio”.

Trabajo elaborado por:

Dr ANGEL RICARDO GUEVARA HDZ.

El concepto de codependencia comenzó a ser utilizado en los años setenta cuando se investigó el perfil psicológico de aquellas personas que tenían una relación directa e íntima con un alcohólico. El concepto se profundizó en su comprensión, definiendo al codependiente como aquella persona que se dedica a cuidar, corregir y salvar a un drogodependiente, involucrándose en sus situaciones de vida conflictivas, sufriendo y frustrándose ante sus repetidas recaídas, llegando a adquirir características y conductas tan erróneas como las del propio adicto. Sin embargo, actualmente el concepto de codependencia tiende a ampliarse aún mas, y comprenderse como un grave problema que deviene de estar obsesivamente involucrado en los problemas de “otras personas”. Estas personas con quienes el codependiente se relaciona de manera adictiva, pueden ser personas con dependencias adictivas, con enfermedades crónicas de carácter orgánico o trastornos crónicos de tipo psicológico-emocional.

 

Los codependientes se caracterizan por estar tan preocupados y absortos en tratar de rescatar, proteger o curar a otro, que en el proceso encaminan sus propias vidas hacia el caos. La conducta codependiente se caracteriza por tener un efecto contraproducente lesionado tanto al “ayudador” como al ayudado. (Washton y Boundy -21-).

La expresión sintomática del codependiente se caracteriza por la necesidad de tener el control sobre el otro, por una baja autoestima, por un autoconcepto negativo, por la dificultad para poner límites, por la represión de sus emociones, por hacer propios los problemas del otro, por la negación del problema, por ideas obsesivas y conductas compulsivas, por el miedo a ser abandonado, a la soledad o al rechazo, por su extremismo (o son hiperresponsables o demasiado irresponsables). Además se siente víctima porque sacrifica su propia felicidad, tiene dificultad para la diversión y se juzga sin misericordia.

Pero la sintomatología caracterizada por estar focalizado en otro de manera obsesiva y controladora, tiene su contrapartida, la pérdida del cuidado y la preocupación por uno mismo. Es decir nos volvemos codependientes cuando evitamos ponernos en contacto con nuestros propios problemas emocionales, y no asumimos la responsabilidad por el cuidado de nosotros mismos y de nuestro bienestar, volcando la atención sobre las necesidades de otras personas. Los codependientes suelen estar tan preocupados por los otros, que llegan a negar su verdadero sí mismo y no consiguen saber quiénes son en realidad.

Como señala Charles Whitfield (24) ” …cuando nos concentramos demasiado fuera de nosotros mismos, perdemos contacto con aquello que está dentro de nosotros: nuestras creencias, pensamientos, sentimientos, decisiones, elecciones, experiencias, deseos, necesidades, sensaciones, intuiciones, experiencias inconscientes, y aún aquellos indicadores del funcionamiento de nuestro cuerpo, como el ritmo cardíaco y respiratorio. Estos y otros elementos son parte del exquisito sistema de retroalimentación que podemos llamar nuestra vida interna. Nuestra vida interna es la parte mas importante de nuestra conciencia. Y nuestra consciencia es quien somos nosotros nuestro verdadero si mismo.”

  • El concepto del Niño-adulto y del Adulto-niño

El rasgo mas distintivo de una familia generadora de adicción según Washton y Boundy (21) , es que deja sin satisfacer las necesidades de dependencia de sus hijos. Estas necesidades normales en la niñez no se ven satisfechas debido a que los padres no pueden hacerse cargo de ellos por distintos motivos (enfermedad física, mental, adicciones, ausencia física). En esta situación, los niños se ven obligados a depender y cuidar de sí mismos, hacerse cargo muchas veces de sus hermanos, cuando no de sus padres. De esta manera se genera un personaje niño-adulto, prematuramente enfrentado con responsabilidades que superan sus posibilidades emocionales.

 

 

Este Niño-adulto recurre a algunos mecanismos que son los que luego definen el perfil codependiente: negación (de sus propias necesidades emocionales) omnipotencia, perfeccionismo, control, etc. Cuando este niño llega a la vida adulta, nos encontramos con el Adulto-niño que ha desarrollado una cantidad de recursos para hacerse cargo, satisfacer las necesidades, y/o controlar la vida de los otros, mientras permanece enajenado de sí mismo.

  • La familia del codependiente

Normalmente los seres humanos crecemos en el seno de una familia dicen Washton y Boundy (21) y en el caso de las personalidades adictivas, las vemos desarrollarse en lo que conocemos como “familias disfuncionales”. .una simple observación nos permitirá reconocer a estas familias disfuncionales como la norma (es muy probable que casi todos nosotros hayamos crecido en el seno de una familia con problemas emocionales). Estas familias se caracterizan fundamentalmente por carecer de capacidad para brindar los recursos necesarios para enfrentar las crisis, las dificultades y los procesos de la vida. Algunas veces uno de los miembros del grupo familiar es un adicto, o bien se trata simplemente de personas con serios trastornos emocionales o problemas orgánicos crónicos. Otras veces los personajes paternos simplemente están ausentes. Por todos estos diferentes motivos estas figuras no consiguen aportar el apoyo emocional necesario para el desarrollo del niño y no le provéen de modelos sanamente adaptativos.

 

 

Charles Whitfield (24) agrega que aprendemos a ser codependientes de otros que nos rodean. En este sentido, ésta no es solamente una adicción sino -según el autor- también una enfermedad adquirida por contagio. Desde el momento en que nacemos, vemos modelos de conducta codependiente que nos son enseñadas por lo que parece un interminable cadena de gente importante para nosotros: padres, maestros, parientes, amigos, héroes y heroinas. La codependencia es además reforzada por los medios, el gobierno, la religión organizada y las profesiones relacionadas con el cuidado de la salud.

  • Síntomas nucleares o primarios de la Codependencia Según Pía Mellody (16):

1 – Dificultad para experimentar niveles apropiados de autoestima.
2 – Dificultad para establecer límites funcionales con las demás personas; es decir para protegerse a sí mismos.
3 - Dificultad para asumir adecuadamente la propia realidad; es decir para identificar quién se es, y cómo compartir adecuadametne con los demás.
4 – Dificultad para afrontar de un modo interdependiente las propias necesidades y deseos como adulto; es decir para cuidar de sí mismo.
5- Dificultad para experimentar la propia realidad con moderación, es decir para ser apropiado con la edad y las diversas circunstancias.

 

 

Síntomas secundarios: (surgen del problema nuclear que es la deteriorada relación que mantienen con ellos mismos) a) control negativo; b) rencor ; c) espiritualidad deteriorada; d) adiciones o enfermedad mental o física y e) dificultad con la intimidad.

  • Algunas características de la Codependencia Según Charles Whitfield (22):

. Mis sentimientos acerca de quién soy yo, se sostienen si soy como tú quieres que sea y recibiendo tu aprobación.
. Tus problemas afectan mi serenidad. Yo concentro mi atención en resolver tus problemas o aliviar tu dolor.
. Yo concentro mi atención en darte el gusto, protegerte o manipularte para que hagas las cosas “a mi manera’.
. Yo elevo mi autoestima resolviendo tus problemas y aliviando tu dolor.
. Yo dejo de lado mis hobbies e intereses. Paso mi tiempo compartiendo tus intereses y tus hobbies.
. Porque siento que eres un reflejo de mí mismo, mis deseos indican cómo debes vestirte y cómo ha de ser tu imagen personal.
. Mis deseos dictan también tu conducta.
. No soy consciente de cómo me siento. Soy consciente de como tú te sientes.
. No soy consciente de lo que quiero. Yo pregunto qué es lo que tu quieres.
. Yo no soy consciente de algo; asumo que las cosas son de cierta manera (no verifico, no pregunto).
. Los sueños que tengo sobre mi futuro están relacionados contigo.
. El miedo que tengo a tu enojo y tu rechazo determina que es lo que hago o digo.
. En nuestra relación utilizo el “dar” como una manera de sentirme segura/o.
. Como me involucro tan exclusivamente contigo, mi círculo social se achica.
. Para conectarme contigo pongo mis valores de lado.
. Valoro tu opinión y la manera en que haces las cosas, mas que mi propio modo.
. La cualidad de mi vida, depende de la cualidad de la tuya.

PROLOGO

JAIRO ARIAS: En un tiempo, ha eso de mis 17 a 20 años estuve rodeado de la mayoría de mis amigos que se dedicaron al vicio y algunos al narcomenudeo, y al verlos que por una dosis como sufrían; algunos se dedicaron a robar no tanto a cosas ajenas, si no también a sus familiares para conseguir dinero. Algunos trabajaban de sol a sol en trabajos pesados para solo conseguir dinero para consumir. Lo peor es cuando llega el momento de los efectos de las drogas, las cosas que hacían irracionalmente con una desesperación enorme y cuando uno esta presente se lleva una fea impresión.
ISRAEL REYES: Las drogas son un producto que con el tiempo ha ido tomando fuerza en cuanto al consumo, las personas cada día se interesan mas a consumirlas, aunque en algunos países las drogas son legales eso no les quita que sean dañinas para las personas. La drogadicción es considerada una enfermedad que necesita ser combatida de una manera alarmante ya que con forme vayan pasando los años este problema va a ser mas serio y tomara mayor fuerza.
VICTOR ORTIZ: Las drogas son catalogadas como el primer mal en la humanidad, pero es un mal que tal vez sea necesario. Los jóvenes apartir de los 12 años de edad se involucran con este tipo de sustancias ya que se ven forzados a usarlas ya sea por si solos o inducidos por otro drogadicto. Países como Holanda ha legalizado algunas drogas para combatirlas pero ¿Será esta la solución? . Este proyecto hablará de este mal, sus consecuencias y daremos una propuesta para combatirla.

INTRODUCCION

Definición de drogadicción.
Vivimos en una cultura de la droga, desde la mañana cuando tomamos cafeína o tefilina, al desayuno, hasta la noche, en que podemos relajarnos al volver a la casa, con un aperitivo alcohólico, o un inductor del sueño con un somnífero, recetado por el medico, estamos utilizando diferentes sustancias, que afectan sobre el Sistema Nervioso Central, para enfrentar estas peripecias de la cotidianeidad.
Muchos además nos activamos a medida que trascurre el día, aspirando nicotina. Aun cuando las drogas han estado presentes en todas las culturas y en todas las épocas, hoy son más las personas que consumen drogas, hay más cantidad y hay más facilidades para conseguirlas. Cuando se realiza una encuesta y se pregunta por los mayores problemas de la sociedad actual siempre sale nombrado dentro de los 5 primeros lugares el “problema de drogas”.
Y cuando se consulta a la gente el porque de este problema siempre se nombra como un problemas de pobres y marginales. Y hace mucho tiempo que dejo de ser un problema callejero y de marginales, y esto ocurrió cuando las drogas fueron el mejor negocio para algunos y la peor desgracia para otros.
El consumo de sustancias es cada vez más permisivo, esto hace creer a las personas “que no sucede nada si se consume”.
La drogadicción y todo lo asociado a hechas es una gran perdida de plata para quienes están en contra, sobre todo para los estados quienes deben combatirlas desde muchos puntos a la vez.
Para la realización del presente trabajo nos basamos en una metodología de investigación bibliográfica, y algunas entrevistas que nos sirvieron para darnos cuenta cuan grande es este problema.
El trabajo nos resulto mucho mas extenso de lo que pensábamos en un principio, pero al darnos cuanta que nos fuimos guiando por el Marco Teórico que nos planteamos o, era ya casi irrisorio reducirlo más, ya que si lo hubiéramos hecho, este trabajo hubiera terminado como un trabajo de estudiante de colegio y no de 3 estudiantes universitarios. La investigación previa al trabajo final, nos resulto muy importante ya que salimos de muchas dudas, y aprendimos muchas cosas nuevas.
CONCEPTOS BASICOS
Es una enfermedad que tiene su origen en el cerebro de un gran número de seres humanos, la enfermedad se caracteriza por su cronicidad o larga duración, su progresiva y las recaídas.
Es el uso indebido de cualquier tipo de drogas con otros fines y no los iniciales que se han prescrito, cuando existe la prescripción.
Es una dependencia síquica, cuyo individuo siente una imperiosa necesidad de tomar droga o, en caso contrario, un desplome emocional cuando no la ingiere y una dependencia física producida por los terribles síntomas de abstinencia al no ingerirla.
La drogadicción causa problemas físicos, psicológicos, sociales y financieros.
Se denomina drogadicción al estado psíquico y a veces físico causado por la interacción entre un organismo vivo y una droga. Caracterizado por modificaciones del comportamiento, y por otras reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible al tomar la droga en forma continua o periódica con el fin de experimentar sus efectos síquicos y a veces para evitar el malestar producido por la privación.
Al hablar de dependencia de una droga se refiere al uso compulsivo de este pero hay que diferenciar la dependencia física y síquica. En la primera se presenta el Síndrome de Abstinencia al dejar de consumir y en la segunda dicho síndrome no se presenta.
Se debe entender que el adicto seguirá siendo un adicto mientras viva, es decir, que el individuo se rehabilita para poder vivir sin consumir la droga y, de allí en adelante, éste será un adicto en remisión, no estará usando la droga, pero para mantenerse en ese estado de abstinencia o remisión no podrá bajar la guardia.
¿Que son las drogas?
Son aquellas sustancias cuyo consumo puede producir dependencia, estimulación o depresión del sistema nervioso central, o que dan como resultado un trastorno en la función del juicio, del comportamiento o del ánimo de la persona. Es toda sustancia capaz de alterar el organismo y su acción psíquica la ejerce sobre la conducta, la percepción y la conciencia. La dependencia de la droga es el consumo excesivo, persistente y periódico de toda sustancia tóxica.
El término drogas visto desde un punto de vista estrictamente científico es principio activo, materia prima. En ese sentido droga puede compararse formalmente dentro de la farmacología y dentro de la medicina con un fármaco, es decir que droga y fármaco pueden utilizarse como sinónimos.
Los fármacos son un producto químico empleado en el tratamiento o prevención de enfermedades. Los fármacos pueden elaborarse a partir de plantas, minerales, animales, o mediante síntesis.
Existe una segunda concepción que es de carácter social, según ésta las drogas son sustancias prohibidas, nocivas para la salud, de las cuales se abusan y que en alguna forma traen un perjuicio individual y social.
Luego nos queda el problema dónde actúan estas sustancias, ya que todas estas drogas tienen un elemento básico en el organismo que es el sistema nervioso central el cual es la estructura más delicada y el más importante que tiene el ser humano, y si estas sustancias actúan sobre esas estructuras dañándolas, perjudicándolas, indudablemente que van constituir un elemento grave y peligroso para la colectividad; para la salud individual y lógicamente para la salud pública.
Drogas Según Su Grado De Dependencia Las Drogas “Duras”, son aquellas que provocan una dependencia física y psicosocial, es decir, que alteran el comportamiento Psíquico y social del adicto, como el opio y sus derivados, el alcohol, las anfetaminas y los barbitúricos.
Las Drogas “Blandas”, son las que crean únicamente una dependencia psicosocial, entre las que se encuentran los derivados del cáñamo, como el hachís o la marihuana, la cocaína, el ácido lisérgico, más conocido como LSD, así como también el tabaco. Esta división de duras y blandas, es cuestionada, y se podría decir que las duras son malas y las blandas son buenas o menos malas, pero administradas en mismas dosis pueden tener los mismos efectos nocivos.
La Dependencia es el estado del individuo mediante el cual crea y mantiene constantemente un deseo de ingerir alguna sustancia. Si este deseo se mantiene por mecanismos metabólicos y su falta crea un síndrome de abstinencia, se denomina dependencia física. Si la dependencia se mantiene por mecanismos psicosociales, suele definirse como dependencia psíquica o psicosocial.
Las drogas se dividen en narcóticos, como el opio y sus derivados la morfina, la codeína y heroína; estimulantes, como el café, las anfetaminas, el crack y la cocaína, y alucinógenos, como el LSD, la mezcalina, el peyote, los hongos psilocibios y los derivados del cáñamo, como el hachís.

 

¿Que es la adicción a las drogas?
La drogadicción, drogodependencia o también llamada dependencia a sustancias psico activas es la IMPERIOSA NECESIDAD que una persona tiene por consumir bebidas con contenido alcohólico u otra clase de drogas (marihuana, cocaína, inhalantes, tranquilizantes, alucinógenos, etc.).
Esta necesidad no desaparece a pesar de que la persona consumidora o usuaria sufra las consecuencias negativas producidas al momento de consumirlas o después de dejar de usarlas. Se trata más de una necesidad Psicológica que Física.
En nuestro país es un problema que va en aumento cada día, involucrando a menores de edad y a más mujeres de las que uno
puede imaginarse. Se dice que de 10 a 15 de cada 100 personas tiene problemas con su manera de beber o debido a su consumo de drogas ilegales o de las de prescripción médica obtenidas por algún método inadecuado. También se dice que de esos 10 a 15 de cada 100 personas, al menos 2 ó 3 son mujeres. No estamos hablando de todas las personas en general sino solamente de aquellos que están comprendidos en el rango de los 14 a los 60 años de edad, es decir las edades más productivas en la vida de cualquier persona.
La adicción es: Una enfermedad primaria, progresiva y mortal.
PRIMARIA: Esta palabra significa “primera” o que aparece en primer lugar.
Muchas personas piensan que la adicción a las drogas aparece después o es consecuencia de algún problema como lo es alguna enfermedad mental, un “trauma” sufrido durante la niñez o cosas similares. Si así fuera diríamos que es una enfermedad secundaría, esto es, que es una consecuencia directa de otro problema mental o emocional, o sea que primero apareció el problema mental y después, como resultado, vino la adicción a las drogas. Esta es una idea algo anacrónica y no completamente cierta.
La ciencia contemporánea ya corrigió este punto de vista. La realidad es que la adicción al alcohol o a las drogas puede padecerla cualquier persona, tenga o no tenga enfermedad mental alguna, y debe ser tratada primeramente, esto es: antes que cualquier otro problema emocional o mental y esto quiere decir sencillamente que la persona tiene que aceptar que está enfermo y que debe abstenerse de seguir consumiendo drogas o alcohol, además de pedir ayuda a los expertos en la materia. Algunos investigadores científicos afirman que es posible saber con mucho tiempo de anticipación si una persona va a ser adicta o no en alguna etapa de su vida.
Estos eruditos aseguran que desde temprana edad un niño(a) se comporta dé tal manera que se va preparando el terreno para que se desarrolle la adicción al alcohol o las drogas algunos años después. Ellos hablan de los niños que son muy nerviosos, hiperactivos e inestables. Esta idea no es nueva. Pero también tenemos que decir que esos niños pueden cambiar su manera de comportarse al ser presionados por el medio familiar o social o, sencillamente, al llegar a la pubertad pueden sufrir cambios en su manera de ser que se deban más a las crisis propias de esta etapa de la vida y, por lo tanto, esta supuesta personalidad “preadictiva” ( riesgo de convertirse en adictos) desaparece para siempre.
PROGRESIVA: Quiere decir simplemente que las cosas van a ir empeorándose cada vez más mientras la persona no se atienda. Muchos adictos, sus familiares, amigos piensan que con sostener una buena platicada con la persona problema, dándole algunos consejos o regaños, esta va a dejar de consumir droga o de abusar de las bebidas alcohólicas y las cosas van a cambiar. Desgraciadamente esto no es así en el caso de los verdaderos alcohólicos y adictos. Se requiere de ayuda especializada. Es muy probable que después de esas platicas interesantes e intensas en las que se invirtieron tiempo, energías e inteligencia, tanto la persona adicta como el voluntario o voluntaria que ser prestó para ayudar, salgan convencidos ambos de que algo bueno va a suceder próximamente, pero al cabo de pocos días u horas las cosas van a regresar a como estaban antes o peor.
Algunas personas suponen que el hecho de dejar de consumir por algún tiempo su droga de preferencia, alejarse de ella por semanas o meses, se convertirá en el mejor argumento para demostrarse a sí mismo y a los demás que no tienen ningún problema y que pueden dejar de beber o drogarse cuando así lo deseen o se lo propongan. La realidad es que, en lo más profundo de su interior, estará contando las horas y minutos en los que este plazo se termina para volver a consumir la droga de manera ilimitada.
Durante el período de abstinencia en el que la persona no se involucró con el uso de alcohol o las drogas, su deseo por hacerlo no disminuyó, por lo contrario se vio acrecentado y toda la energía contenida de ese deseo se desbocará a la hora de beber o usar droga.
MORTAL: Esto parece fácil de entenderse: a medida que las personas adictas consuman más drogas o alcohol, tiene más riesgo de morir por una sobredosis. Pero este punto no es el único que hace mortal a esta enfermedad. Hay otros muy importantes.
También se puede morir en un accidente vial por ir manejando intoxicado; del mismo modo puede perderse la vida en algún pleito a golpes o por lesiones producidas por arma blanca o arma de fuego, situaciones que se presentan comúnmente cuando las personas se encuentran intoxicadas por el alcohol o las drogas, o incluso pueden morir al no ingerir alimentos o líquidos vitales ya que la mayoría de las drogas quitan el hambre y en ocasiones hasta la sed; del mismo modo se puede sucumbir sencillamente porque mientras se abusa del alcohol o de las drogas se pierde el sentido de la vida y se llega al suicidio y esto es algo que le sucede a gran cantidad de alcohólicos y adictos, finalmente se puede perecer por la sencilla razón de que a la mayoría de los adictos les resulta muy difícil parar de consumir el alcohol o drogas y esto va a provocar un deterioro progresivo de las funciones vitales del organismo hasta que este deje de fumar.

TIPOS DE DROGAS: CAUSA Y EFECTOS

Narcóticos
La palabra narcótico es un vocablo griego que significa “cosa capaz de adormecer y sedar”. Esta palabra se usa con frecuencia para referirse a todo tipo de drogas psico activas, es decir, aquellas que actúan sobre el psiquismo del individuo, se pueden dividir en:
Opio, opiáceos y sucedáneos sintéticos.
Neurolépticos o tranquilizantes mayores.
Ansiolíticos o tranquilizantes menores.
Somníferos o barbitúricos.
Grandes narcóticos o anestésicos generales.
Es una droga con composiciones y orígenes distintos, que tienen en común su efecto en el organismo, aunque este se manifieste en manera y de grado diferente.
Neurolépticos o Tranquilizantes Mayoreres:
Se trata de sustancias utilizadas para tratar la depresión, las manías y las psicosis, y muchas de ellas se venden sin prescripción médica en la mayoría de farmacias, entre estas están fenotiazinas, el haloperidol y la reserpina.
Producen un estado de indiferencia emocional, sin alterar la percepción ni las funciones intelectuales, sumamente tóxicos, poseen efectos secundarios tales como parkinsonismo, destrucción de células de la sangre, arritmia cardiaca, anemia, vértigos, entre otros.
Ansiolíticos O Tranquilizantes Menores:
Habitualmente usados para tratar las neurosis, estas drogas constituyen la mitad de todos los psicofármacos consumidos en el mundo, a pesar de que producen un síndrome de abstinencia muy grave. En dosis mayores funcionan como hipnóticos o inductores del sueño: algunos se usan como relajantes musculares.
Producen letárgica, estupor y coma, con relativa facilidad. Al abandonar su consumo pueden aparecer episodios depresivos, desasosiego o insomnio.
Somníferos O Barbitúricos:
Su uso puede provocar lesiones en el hígado o en los riñones, producir erupciones cutáneas, dolores articulares, neuralgias, hipotensión, estreñimiento y tendencia al colapso circulatorio.
La intoxicación aguda puede llegar a provocar la muerte. La dependencia física se genera entre las 4 o las 6 semanas.
Grandes Narcóticos
Existen varias sustancias usadas en anestesia general que merecen estar incluidas en este grupo por su capacidad de producir sopor y estupefacción, mayor que la de cualquier estupefaciente en sentido estricto. En dosis leves produce una primara fase de excitación cordial, como el alcohol y luego sedación y sopor. También generan tolerancia y, en consecuencia, adicción, pudiendo ocasionar intoxicaciones agudas, e incluso la muerte.
Opio Y Sus Derivados:
Con el nombre popular de adormidera o amapola se conoce el fruto del cual se obtiene el opio y sus derivados. Es un polvo de color tostado. Se extrae de los granos que contiene el fruto y entre sus usos medicinales se encuentran la supresión del dolor, el control de los espasmos y el uso como antitusígeno. Entre sus derivados se encuentra la morfina, la heroína, la metadona y la codeína, todos ellos pueden brindar extraordinarios beneficios terapéuticos si son recetados y controlados por un médico.
Los opiáceos se presentan como polvo para fumar o solución inyectable. Este narcótico produce un estado de euforia y ensoñación; una sensación de éxtasis que se acorta rápidamente a causa de la tolerancia, cuyos efectos físicos son:
Epidermis enrojecida
Pupilas contraídas
Náuseas
Decaimiento de la función respiratoria
Pérdida de reflejos
Falta de respuesta a los estímulos
Hipotensión
Desaceleración cardiaca
Convulsiones
Riesgo de muerte

 

Alucinógenas
Las drogas conocidas como alucinógenos son fármacos que provocan alteraciones psíquicas que afectan a la percepción. La palabra “alucinógeno” hace referencia a una distorsión en la percepción de visiones, audiciones y una generación de sensaciones irreales. La alucinación es un síntoma grave de la psicosis de la mente y su aparición distorsiona el conocimiento y la voluntad.
Los alucinógenos se consideran productos psicodélicos que inhiben los mecanismos de defensa del yo, y facilitan la distribución de la sensibilidad así como la aparición de imágenes desconcertantes.
LSD (Ácido Lisérgico)
El LSD es una sustancia semi sintética, derivado del ergot, extracto éste del cornezuelo del centeno, usado en medicina al final de la edad media. También fue muy utilizado en obstetricia para evitar hemorragias puerperales y promover la contracción del útero. En un principio fue utilizado con fines terapéuticos de alcohólicos, cancerosos y otros enfermos terminales para ayudarles a superar el trance. Posteriormente fue abandonada la práctica al comprobarse los resultados adversos, tales como suicidios a causa de las engañosas imágenes y terroríficas visualizaciones. También se comprobó que podía desencadenar esquizofrenia y deterioros mentales variados.
Descubierto en 1938 se considera el ácido lisérgico como el alucinógeno más poderoso, aunque no el más nocivo.

 

Éxtasis O Mdma
La metilendioximetanfetamina (MDMA), normalmente conocida como “éxtasis”, “ectasi” o “X-TC”, es un droga sintética sicoactiva con propiedades alucinógenas de gran potencial de emotivo y perturbador psicológico, con propiedades similares a las anfetaminas.
Se asemeja a la estructura de la metilendioxianfetamina (mda) y de la metanfetamina, otros tipos de drogas sintéticas causante de daños cerebrales. Durante los años 60 se utilizó con fines terapéuticos dado que según determinados sectores de la psiquiatría ayudaba a la comunicación y al tratamiento de neurosis fóbicas.
El éxtasis produce efectos psíquicos de gran potencial perturbador. Inicialmente el sujeto experimenta sensaciones de confianza y excitación, a las que siguen un estado de hiperactividad e incremento en los pensamientos morbosos. Los efectos del estimulante se diluyen provocando trastornos sicólogos, como confusión, problemas con el sueño (pesadilla, insomnio), deseo incontenible de consumir nuevamente droga, depresión, ansiedad grave y paranoia.
Estos efectos han sido reportados incluso luego de varias semanas de consumo. También se han informado casos graves de psicosis. Entre los síntomas físicos pueden citarse: anorexia, tensión y trastornos musculares similares a los presentes en la enfermedad de parkinson, bruxismo, náuseas, visión borrosa, desmayo, escalofrío y sudoración excesiva.

 

Metanfetamina
La persona que usa “Ice” piensa que la droga le proporciona energía instantánea. La realidad es que la droga acelera el sistema nervioso, haciendo que el cuerpo utilice la energía acumulada.
Los efectos que causa al cuerpo varían de acuerdo a la cantidad de droga utilizada. Entre los síntomas observados se encuentran los siguientes: lesión nasal cuando la droga es inhalada; sequedad y picor en la piel; acné; irritación o inflamación; aceleración de la respiración y la presión arterial; lesiones del hígado, pulmones y riñones; extenuación cuando se acaban los efectos de la droga(necesidad de dormir por varios días); movimientos bruscos e incontrolados de la cara, cuello, brazos y manos pérdida del apetito; depresión aguda cuando desaparecen los efectos de la droga.

 

MDA
La MDA, es una droga similar a la anfetamina que también ah sido objeto de abuso, presentando efectos psico-físicos similares a los de la MDMA. Está droga destruye las neuronas productoras de serotonina, que regulan directamente la agresión, el estado de ánimo, la actividad sexual, el sueño y la sensibilidad al dolor.
Cannabis sativa-hachis-marihuana
El Cannabis Sativa es un arbusto silvestre que crece en zonas templadas y tropicales, con una altura de seis metros, extrayéndose de su resina el hachís. Su componente más relevante es el delta-9-THC, conteniendo la planta más de sesenta componentes relacionados. Se consume preferentemente fumada, aunque pueden realizarse infusiones con efectos distintos.
Un cigarrillo de marihuana puede llegar a contener 150 mg. de THC, y llegar hasta el doble si contiene aceite de hachís, lo cual puede llevar al síndrome de abstinencia si se consume de 10 a 20 días. La dependencia se considera primordialmente psíquica. Los síntomas característicos de la intoxicación son: ansiedad, irritabilidad, temblores, insomnios.
Puede presentarse en distintas modalidades de consumo, sea en hojas que se fuman directamente, en resina del arbusto o en aceite desprendido de este último. De la modalidad en que se presente la droga dependerá su denominación: “marihuana” es el nombre de las hojas del cáñamo desmenuzadas, que después de secarse y ser tratadas pueden fumarse(también es conocida como hierba, mariguana, mariguana, mota, mafú, pasto, María, monte, moy, café, chocolate, etc.), su efecto es aproximadamente cinco veces menor que el del hachís.
El nombre hachís (también conocido como hashis) deriva de los terribles asesinos (hashiscins) árabes, que combatieran en las cruzadas en los años 1090 y 1256. El hachís se obtiene de la inflorescencia del cáñamo hembra, sustancia resinosa que se presenta en forma de láminas compactas con un característico olor.
Durante los años sesenta comienza el consumo casi masivo de la marihuana así como de otras alucinógenas como el peyote, el LSD, etc.
A pesar de ser una sustancia ilegal, su consumo sigue en aumento.
La marihuana común contiene un promedio de 3% de THC, pudiendo alcanzar el 5,5 %. La resina tiene desde 7,5 % llegando hasta 24%. El hachís (resina gomosa de las flores de las plantas hembras) tiene un promedio de 3.6%, pero puede a tener 28%. El aceite de hachís, un líquido resinoso y espeso que se destila del hachís, tiene un promedio de 16% de THC, pero puede llegar a tener 43%.
El THC afecta a las células del cerebro encargadas de la memoria. Eso hace que la persona tenga dificultad en recordar eventos recientes (como lo que sucedió hace algunos minutos), y hace difícil que pueda aprender mientras se encuentra bajo la influencia de la droga.

 

 

Estimulantes
Tradicionalmente usados para combatir la fatiga, el hambre y el desánimo, los estimulantes provocan una mayor resistencia física transitoria gracias a la activación directa del sistema nervioso central.
Estimulantes vegetales
:El café, té, el mate, la cola, el caco, el betel y la coca son plantas que crecen en muchas partes del mundo, a pesar que suelen consumirse repetidas veces en el día, son sustancias tóxicas que poseen efectos secundarios.
Aunque los estimulantes vegetales son considerados como inocuos, conviene moderar su consumo ya que se trata de sustancias tóxicas susceptibles de producir efectos secundarios nocivos.
Coca
a coca, hoja del arbusto indígena americano, pertenece al grupo de los estimulantes. Su consumo es ancestral en ciertas partes de Latinoamérica, donde es una práctica habitual el mascar las hojas. Su efecto sobre el sistema nervioso central es menor que los de la cocaína. La coca es consumida mascándola con algún polvo alcalino como cenizas o cal. También es fumada tanto sola como mezclada con tabaco y marihuana. Está comprobado que tiene síntomas de abstinencia, depresión, fatiga, toxicidad y alucinaciones.
Estimulantes Químicos
La Cocaína
Es un poderoso estimulante de corta duración que actúa sobre el sistema nervioso central. La cocaína proviene del árbol de la coca que crece en América del Sur. La cocaína (clorhidrato de cocaína) de mayor consumo en los estados unidos es un polvo blanco y cristalino que se extrae de las hojas de la coca. La cocaína que se compra en la calle es una mezcla de cocaína pura y de otras sustancias que se le añaden para aumentar las existencias y las ganancias del vendedor. Estas sustancias con las cuales se mezcla son: talco. Harina, laxantes, azúcar, anestesia local y otros estimulantes y polvos.
La cocaína que se puede fumar es precisamente la que se obtiene en la calle, la que se convierte en base pura al eliminar la sal de hidroclorido y otras sustancias que se la haya añadido. La Única forma de introducirla al sistema es fumándola.
Síntomas del uso de la cocaína:
Tendencias suicidas
Cambios drásticos en el ánimo
Perdida de amigos y antiguos valores
Abortos/ malformaciones congénitas en los hijos de madres consumidoras
Perdida de peso, como resultado de perdida del apetito
Dolores de cabeza crónicos
Enfermedades respiratorias
Deficiencia de vitaminas
Adicción
Crimen y arresto
Muerte

Señales del uso de cocaína

Pupilas dilatadas
Boca y nariz seca, mal aliento, humedad de los labios con frecuencia
Actividad excesiva, dificultad en quedarse quieto
Hablador pero la conversación carece de continuidad
Nariz supurante, catarro o sinusitis crónica/problemas nasales
Disminución repentina de calificaciones escolares y desempeño laboral
Facilidad para caer en problemas o susceptibilidad a accidentarse
Uso o posesión de parafernalia, incluyendo cucharitas, cuchillas de afeitar, espejos. Pequeñas botellas con polvo blanco,
absorbentes de plástico, vidrio o metal, pipas de vidrio y antorchas o soplete en miniatura.
La cocaína es una de las drogas más adictivas que hay, ya que su efecto, aunque fuerte es de corta duración.

 

Otra Forma De Usar Cocaína
Pasta Base
También denominado “crack, bazuco”, forma más peligrosa de cocaína que se puede fumar es una pasta de cocaína hecha usando gasolina o ácido sulfúrico para extraer una pasta fumable, la pasta se seca y se fuma en una pipa o se tritura para hacer un cigarrillo.
La cocaína se puede usar con otras drogas para producir una variedad de efectos.
A una euforia de cocaína le sigue a menudo un desplome que dura de 30 a 60 minutos o más. Durante el desplome, el consumidor se siente cansado, ansioso e irritado. El uso de la cocaína proporciona un alivio inmediato a estos síntomas y crea un ciclo de uso para evitar los efectos resultantes no placenteros. Generalmente, mientras mayor sea la euforia peor serán las consecuencias del desplome. El síndrome de retirada, seguido del uso prolongado y extensivo de la droga, puede causar irritación, nauseas, agitación, desordenes en el dormir, depresión aguda, dolores musculares y una intensa ansia por la droga.
Anfetaminas
Fueron sintetizadas por primera vez entre la última década del siglo XIX y la primera del siglo XX. Los primeros experimentos clínicos se iniciaron hacía 1930, y desde 1935 se comercializó con gran difusión en el Reino Unido, Francia y Alemania. Durante la segunda guerra mundial fue utilizada indiscriminadamente por todos los bandos dado el carácter de euforizante que contiene la sustancia y la agresividad.
Las anfetaminas fueron utilizadas como estimulantes luego en forma de inhalaciones para el tratamiento de catarros y congestiones nasales, más tarde como píldoras contra el mareo y para disminuir el apetito en el tratamiento de la obesidad y, finalmente, como antidepresivo. Presentan una elevada tolerancia que produce habituación y necesidad de dosis progresivamente más elevada.
El consumo de este excitante está ampliamente extendido y distribuido por todas las clases sociales. A diferencia de lo que sucede con la cocaína que la consumen preferentemente los sectores medios y altos, las anfetaminas son consumidas tanto por ejecutivos que pretenden sobreexcitación como por amas de casa que buscan un anoréxico para sus dietas o por estudiantes que preparan exámenes. Al incidir en el sistema ortosimpático causan hipertensión, taquicardia, hiperglucemia, midriasis, vasodilatación, periférica, hiperpnea, hiporexia, etc.
El estado de ánimo del adicto oscila entre la distrofia y la hipomanía así como ansiedad, insomnio, cefalea, temblores y vértigo. Pueden aparecer cuadros depresivos y síndrome paranoides anfetamínicos.
A dosis normales sus efectos varían de acuerdo al individuo y las condiciones de ingesta. Pueden producir efectos placenteros, hiperactividad y sensación desbordante de energía, pero también causan temblor, ansiedad, irritabilidad, ira inmotivada y repentina y trastornos amnésicos e incoherentes. En la última fase se describe depresión, cuadros paranoides y delirios paranoides, alucinaciones y trastornos de conducta. Tales situaciones se producen cuando las dosis suministradas generalmente por vía endovenosa supera los dos gramos. Tomadas en dosis importantes son causantes de confusión, tensión, ansiedad aguda y miedo.
El consumo de anfetamina produce en el cuerpo los siguientes síntomas:
Acelera el ritmo cardiaco y pulmonar
Dilata las pupilas
Reduce el apetito
Produce sequedad en la boca
Sudores
Dolores de cabeza
Pérdida de visión
Mareos
Insomnio
Ansiedad
A largo plazo y/o usadas en dosis elevadas ocasionan:
Temblores
Pérdida de coordinación
Colapso físico
Daño a riñones y tejido
Mal nutrición
Aumento repentino de presión sanguínea que puede producir la muerte por ataque, fiebre muy alta o insuficiencia cardiaca.

LA DROGADICCION COMO ENFERMEDAD

La drogadicción es considerada enfermedad, cuando el individuo, que consume las drogas, ha involucrado ya su organismo y deja de ser una situación síquica. Además la drogadicción es considerada enfermedad, cuando se necesita un tratamiento para salir de ella, y no puede ser controlada por el drogadicto. La enfermedad puede ser con drogas ilícitas y con fármacos, que en un principio se utilizaron para el tratamiento de otra enfermedad.
La adicción a las drogas, al igual que la adicción al alcohol, es una enfermedad, y esto porque se encontró que los alcohólicos y los adictos a drogas tienen muchas cosas en común, entre otras la de perder el control sobre sí mismos cuando inician ingiriendo su “droga” favorita (alcohol, marihuana, tranquilizantes, inhalantes, cocaína, etc.), además de que tanto los consumidores “fuertes” de bebidas alcohólicas como los de drogas ilegales o los de inhalantes pueden perder la razón y terminar sus días en un Hospital Psiquiátrico o también acabar con su vida por una sobredosis.

 

¿Cómo comprender el concepto de enfermedad?
Para poder entender la razón por la cual la Adicción al alcohol y/o las drogas es una enfermedad, hay que definir primeramente y con mucha precisión qué es una enfermedad. Así se define como un fenómeno que presenta, al menos, estas tres características:
Primera: Existen síntomas, mismos que son un conjunto de señales de alarma que el organismo “emite” con la finalidad de indicar algún desperfecto en su estructura o en su funcionamiento.
Segunda: Existe una progresión en cualquier enfermedad, esto es, las cosas tienden a empeorar si no se atiende el problema;
Tercera: Puede hacerse un pronóstico de cuáles son los resultados cuando la enfermedad sigue su curso natural.
Drogadicción Según Los Médicos
Estos centran el análisis en la sustancia. La droga es el agente que infecta a las personas.
Clasifican las drogas en a.) inocuas y b.) peligrosas.
Y agregan a las ilegales, dentro de las peligrosas. Como también en esta categoría al tabaco y alcohol.
Al considerar a la droga como activa en si misma, consideran a las drogas como flagelo. El flagelo que azota la humanidad, como en épocas anteriores fueron las plagas y pestes consideradas castigos divinos por los pecados de los hombres. La persona es el huésped en donde se aloja la droga.
Para ellos el medio es el entorno en donde se trata de detectar la población vulnerable ante este agente peligroso, señalándose entonces los factores de riesgo.
Estos factores de riesgo son determinados grupos económicos, demográficos, sociales etc. Existe el peligro del contagio y se considera a la adicción como una enfermedad (la droga con su acción enferma a la persona). Se toma el criterio de nocividad.
Daños médicos que causan las drogas:
Cerebelo: es el centro de la mayoría de las funciones involuntarias del cuerpo. El abuso severo de drogas daña los nervios que controlan los movimientos motores, lo que resulta en pérdida de coordinación general. Los adictos crónicos experimentan temblores y agitación incontrolable.
Corazón: El uso de drogas puede producir “Síndrome de Muerte Súbita”. Las dos sustancias que más frecuentemente han causado estas muertes son el tolueno y el gas butano.
Medula Ósea: se ha comprobado que las drogas causan el envenenamiento esta, causando causa leucemia.
Nervios Craneales, Nervios Ópticos Y Acústicos: las drogas atrofian estos nervios, causando problemas visuales y pobre coordinación de los ojos. Además, destruye las células que envían el sonido al cerebro. Ello deriva en graves posibilidades de cegueras y sorderas.
Sangre: las drogas bloquean químicamente la capacidad de transportar el oxigeno en la sangre.
Sistema Respiratorio: se puede producir asfixia cuando no se desplaza totalmente el oxigeno en los pulmones. Además se presentan graves irritaciones en las mucosas nasales y tracto respiratorio.

 

¿Cómo Afectan Las Drogas Al Cerebro?
Las drogas, introducidas en nuestro cuerpo por diferentes vías, llegan alojadas en el torrente sanguíneo hasta el cerebro atravesando la barrera hematoencefálica. Una vez que han llegado al cerebro, lugar donde reside el control de las funciones superiores del ser humano, alteran su normal funcionamiento actuando sobre unas sustancias bioquímicas naturales llamadas neurotransmisores.
Las señales nerviosas viajan a través de las células nerviosas, denominadas neuronas, que están conectadas entre sí por las sinapsis. En la sinapsis es donde se liberan los neurotransmisores, que actúan sobre la siguiente neurona en unos puntos específicos llamados receptores. La interacción de los neurotransmisores en los receptores produce una serie de cambios que permiten que la información vaya de una neurona a otra.
Las drogas alteran el funcionamiento cerebral modificando la producción, la liberación o la degradación de los neurotransmisores cerebrales de tal forma que se produce una modificación del proceso natural de intercomunicación neuronal y en la producción y recaptación de los neurotransmisores.
De esta forma es como las drogas logran alterar nuestra percepción sensorial, la sensación de dolor o bienestar, los ritmos de sueño-vigilia, la activación, etc. Estos cambios bioquímicos que se producen en el seno del cerebro se tratan con medicación con el objeto de restablecer el equilibrio natural y permitir el normal funcionamiento de nuestro sistema neurológico.

 

 

EFECTOS Y MOTIVOS DEL USO DE LAS DROGAS

Los conocimientos acerca de la etiología de la fármaco-dependencias han aumentado mucho en la última década desde múltiples y diferentes puntos de vista. Como todas las enfermedades crónicas, los desordenes por abuso de sustancia constituyen una entidad multideterminada, en la cual podemos distinguir elementos biológicos o hereditarios, psicológicos – conductuales, ambientales o del medioambiente familiar y socioculturales.
Al analizar los factores individuales, son importantes los factores neurofisiológicos de la adicción, en un modelo que se centra en la búsqueda de un estado placentero y en el hecho de que la droga es un camino para inducir ese estado.
Dentro de los factores psicodinámicos, el abuso es visto como una secuencia de soluciones parciales y un trato consigo mismo que lleva al ciclo compulsivo. Cada droga provoca tonos afectivos específicos y produce efectos con relación a configuraciones yoicas defectuosas que se ven consolidadas por el abuso. Desde el punto de vista psicogenético si bien muchos de los problemas pseudo enfrentados por el abuso provienen de etapas tempranas del desarrollo infantil, es en la adolescencia donde se empiezan a manifestar abiertamente estas conductas.
Entre las conductas de mayor riesgo están: conductas extrovertidas, no conformidad con los valores establecidos, carencia de valores espirituales y percepción negativa de la familia; falta de relaciones afectuosas con los padres, falta de interés de estos en la vida de los jóvenes, inconsistencia en la disciplina, falta de establecimiento de limites y de tiempo dedicado a la familia; mayor presencia de psicopatologías, presión de grupo y grado de consumo; trastornos familiares apoyo de la familia, capacidad de tomar decisiones de compartir el tiempo libre y expresar emociones, falta de afiliación religiosa uso de drogas no limitados a situaciones sociales; bajo rendimiento escolar, otras conductas desviadas, búsqueda de emociones, uso temprano de bebidas alcohólicas, baja estima personal, percepción clara de mayor uso de drogas por los padres.
Los factores etiopatiogénicos pueden clasificarse en:
Biológicos
Psicológicos y Ambientales
A su vez, estos pueden integrarse en una perspectiva ecosistemica, es decir:
a) Factores Biológicos: Entre estos pueden nombrarse lo de transmisión hereditaria. Las posibles explicaciones fisiopatológicas, para la expresión de este mayor riesgo genético, se encuentra la de que existen vías metabólicas diferentes en los alcohólicos: se ha visto que el metabolismo del alcohol difiere entre poblaciones orientales y no orientales ( el así llamado “flush” oriental, que consiste en que sujetos de razas orientales enrojecen y presentan sensaciones faciales desagradables al consumir cantidades pequeñas de alcohol.
Otra explicación se basa en a presencia de características temperamentales y de personalidad que llevan al consumo, se distinguen dos tipos de consumo: uno determinado por el sexo y otro determinado por el medio.
El primero, tiene alta penetrancia genética y menores componentes ambientales. Comienza generalmente antes de los 25 años, con un patrón de consumo caracterizado por ingesta elevada persistente conductas agresivas, antisociales y delincuentes.
El otro tipo es de comienzo más tardío, tiene alto y bajo en la frecuencia de consumo y un patrón de perdida de control progresiva en la medida que transcurre el día, con mayores sentimientos de culpa después de la crisis de ingesta. Los diferentes modelos propuestos coinciden en que las personas proclives a desarrollar adicción tienen una mayor tendencia a presentar tolerancias o dependencia física y una reacción alterada aguda al alcohol.
Un elemento neurobiológico, en el que pudiera basarse el efecto de la mayoría de las sustancias psicotrópicas, es su capacidad de liberar endorfinas. Esta capacidad es obvia para el caso de los opioides. En el hecho, las endorfinas fueron conceptualmente derivadas de la búsqueda de receptores para la morfina o sus congéneres. La capacidad de inducir estados anímicos placenteros o de inhibir el dolor, común a la mayoría de estas sustancias, pudiera entonces estar mediada por la liberación de endorfinas.
b) Factores Psicológicos: Entre los mecanismos psicológicos, algunas hipótesis otrora populares han caído en descrédito gracias a algunos estudios. La idea de una personalidad que predisponía a la droga o al alcoholismo, como por ejemplo la así llamadas estructuras orales de los primeros psicoanalistas o los caracteres pasivo-dependientes de clasificaciones posteriores parecen no ser una antecedente, sino una consecuencia del uso crónico de sustancias.
Desde un énfasis inicial en la presión del grupo de iguales, el uso de drogas como escape o como búsqueda de euforia o su vertiente autodestructivas se ha llegado a enfatizar más el severo dolor psíquico que está asociado al consumo de drogas, y a la comorbilidad de este uso como sicopatología muchas veces severas.
Así mismo, parece que el tipo de droga usada no es diferente, y que diferentes adictos, seleccionan diferentes drogas dependiendo de su organización específica de personalidad. La droga ha sido vista así como una prótesis “farmacológica” de defectos yoicos específicos. Los adictos a la heroína parecen buscar los efectos calmantes de opiáceos mientras que los que usan anfetaminas buscan el efecto estimulante de estas, para provocar un aumento en su autoestima, muchas veces baja y también una mayor capacidad de enfrentar su medioambiente.
Se ha encontrado que los adictos a los opiáceos buscan específicamente superar ciertas defensas en contra afectos intolerables tales como la rabia, vergüenza y soledad. El efecto antiagresivo de los opiáceos les permite a los adictos contrarrestar el efecto desorganizador de la rabia sobre el “yo”. Los adictos a opiáceos en particular, parecen tener especiales dificultades en modular afectos agresivos o rabiosos, por lo cual hay autores que postulan que estos sujetos se automedican para controlar estos efectos.
La cocaína, entre sus efectos estimulantes, parece producir un mayor grado de autoestima, mayor acertividad, tolerancia a la frustración y menores sentimientos de aburrimiento y vacío. Esto lleva a que muchos sujetos busquen la cocaína para mantener un estilo de vida hiperactivo e inquieto, así como una exagerada necesidad por autosuficiencia.
La hipótesis de la automedicación explica el rol de la droga en la solución de problemas crónicos en la persona en cuatro áreas de su funcionamiento: vida afectiva, autoestima, relaciones y auto cuidado. Los déficit en esta área llevan a explicar su vulnerabilidad al efecto de drogas específicas. Las drogas o el alcohol ofrecen un alivio farmacológico rápido frente a emociones extremadamente intensas.
c) Factores ambientales: Entre los aspectos ambientales, la socialización temprana influyen en la tendencia a utilizar sustancias químicas. Otro hallazgo es que existe mayor riesgo de alcoholismo entre los hijos de padres biológicos no alcohólicos adoptados por padres adoptivos alcohólicos.
Existe también una correlación entre presencia de fármaco dependencias y un ambiente familiar inestable en el sentido amplio: los hijos de separados o de hogares donde consumen sustancias químicas con frecuencias y el desarrollo de consumo mayor de sustancias químicas en la adolescencia.
Entre los factores socioculturales, existen culturas en que el modo de consumo promueve el alcoholismo, típicamente entre aquellas en las que se consume de forma episódica y en grandes cantidades.
Existen también profesiones de alto riesgo; aquellas en que está en mayor contacto con sustancias químicas, sea por razones de expendio, trafico o distribución. Así como aquellas que tienen situaciones sociales en las que le ofrecen alcohol frecuentemente o en aquellas en las que hay poca estructura en los horarios diarios, es decir, escritores, artistas o personas que recorren distancias o lugares con horarios más o menos libres.
La red social inmediata influye poderosamente en el consumo de sustancias químicas: los amigos presionan a muchos jóvenes que no hubieran consumido, siendo que esta práctica es común dentro del grupo – a veces con connotaciones simbólicas; de iniciación de pertenencia etc.
Los controles legales, sea de accesibilidad de la edad de consumo o del tráfico y distribución, están claramente ligados, así como las medidas impositivas y el costo de las sustancias legales. Estas medidas parecen estar entre las más efectivas para enfrentar el problema a un nivel de políticas de salud o de gobierno, la inestabilidad social y la falta de futuro visible, parece tener una relación clara con las tasas de consumo de drogas.
Los medios de comunicación de masas, tienen hoy día un rol central en la promoción de conductas dañinas o protectoras de la salud. Medios audiovisuales como la televisión, pueden fomentar que el uso de sustancias químicas sea en forma directa (a través de visajes promociónales) o indirecta (al mostrar a sus héroes, cantantes o actores famosos consumiendo alcohol o tabaco, y sugerir que son modelos dignos de ser imitados).
Es indudable, finalmente, que la familia tiene un rol central en la génesis y mantención de estos problemas: la actitud permisiva de los padres, y el consumo de sustancias químicas de estos, son dos factores que los estudios muestran una y otra vez que están correlacionados al consumo de drogas de los adolescentes.
Perspectiva ecosistémica: desde esta perspectiva, que agrega el análisis de la multicausalidad, el de las dinámicas de sistemas complejos e interdependientes, resulta interesante examinar las funciones que adquiere la droga en distintos niveles de organización. Estas funciones resultan de la confluencia del efecto de la droga con las vulnerabilidades preexistentes en un determinado nivel sistémico.

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